CELULOIDE RANCIO
Engineering the Antichrist (I)
“Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado,
el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto;
tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios” (II Tesalonicenses, 2)
“Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis. Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos” ( )
” El Profeta dijo: “Dios no envió a ningún profeta, sino que advirtió a su país del mentiroso -impostor- de un solo ojo (Ad-Dajjal). Él tiene un solo ojo –mientras que Alá no es de un solo ojo–, y lleva la palabra ‘kafir’ (incrédulo) escrita en su frente. “
Hadith, Volumen 9, Libro 93, Número 505
“Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viniere en su propio nombre, a ése recibiréis” (Jn. 5:43).
Engineering the Antichrist (I)
…
A manera de prólogo
En los últimos diez o quince años, hemos podido apreciar una tendencia emergente en la narrativa cinematográfica moderna, relacionada con el uso sutil de asuntos simbólicos y mitológicos en las películas, especialmente en el cine norteamericano. Este fenómeno, sin embargo, dista de ser reciente, puesto que podemos rastrear ejemplos de la utilización de estos recursos hasta en los albores de la historia del cine; bástenos recordar ahora Metrópolis, de Fritz Lang, como ejemplo. Lo que sí es nuevo es el auge que en la actualidad está adquiriendo esta práctica. Comenzó a ser ostensible con la presentación de la tercera entrega de Matrix, con todas aquellas referencias gnósticas y masónicas, ya obvias en la primera y la segunda entrega. Pero estas mismas alusiones esotéricas no eran exclusivas de estas cintas, y desde mucho antes eran evidentes en otras producciones, sobre todo del género de ciencia ficción, de los primeros noventa y los ochenta. Los argumentos parecen basarse en estructuras significativas similares y bien pronto comienza a hacerse patente la existencia de un patrón. En casi todas estas ficciones, al margen de la diversidad argumental, comienza a destacar como central un motivo recurrente: es el planteamiento de la necesidad, por parte del género humano, de la aparición de una figura liberadora que rescate a la raza humana de una inminnente destrucción hacia la ésta se encamina fatalmente. Esta idea de un superhombre de rasgos inspirados inequívocamente en la figura del Cristo como Salvator Mundi, empieza a perfilarse de modo tan claro y persistente en el horizonte del cine contemporáneo que no puede menos que llamar nuestra atención.

Este patrón emergente al que nos referimos, que hace tiempo es objeto de los desvelos de miles de mentes conspiranoicas –entre las que nos contamos de tarde en tarde– ha sido también puesto de manifiesto por eruditos y especialistas, como Anton Karl Kozlovic (2) que no han dudado en abordar la cuestión desde una perspectiva científica y más rigurosa, utilizando los métodos de la crítica cinematográfica y literaria y llegando a la conclusión, tras el concienzudo análisis de numerosas producciones cinematográficas, desde Los Diez Mandamientos a Supermán (Richard Donner,1977), de la existencia de una figura que han venido a llamar el “Cristo cinemático“ (cinematic Christ-figure) al que atribuyen al menos veinticinco características estructurales típicas que demuestran la riqueza y variedad de la misma, ilústrandolas seguidamente con ejemplos de otras tantas muestras del celuloide moderno. (3)

El Cristo cinemático enseña la patita por debajo de la puerta.
La contribución de los trabajos de este y otros autores es decisiva para poner de manifiesto la solidez de los supuestos que planteamos, aunque bajo nuestro punto de vista distan de ofrecer una visión amplia y proporcionada de esta tendencia hacia el esoterismo del cine contemporáneo y su fijación con la figura –hábilmente edulcorada y deformada– del Salvator Mundi. Para nosotros, como se verá más adelante, este Cristo cinemático no es otro que el Anticristo tenazmente promovido por los artífices de la Nueva Era (3), fenómeno que dista de ser reciente y cuyos orígenes se remontan al menos a la gestacion del movimiento teosófico a mediados del siglo XIX. ( ) No obstante, algunos de los rasgos fácilmente reconocibles del Cristo Cinemático podrán servirnos para establecer los consabidos rasgos típicos de los Anticristos del celuloide, tan frecuentes en sus apariciones como el primero. En algunos casos, separar a uno del otro será una tarea delicada y ardua, pero esta dificultad es inherente al problema mismo que tratamos y de índole metafísica, porque en esta imitación casi perfecta del modelo crístico es precisamente donde radica uno de los principales peligros, sino el mayor, de la figura de la que hablamos . No en vano se ha dicho: “(…) se levantarán falsos Cristos (… y tal será su nivel de imitación del original que) que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos ” (René Guénon nos ilustra especialmente sobre estos singulares parecidos entre el Mesías –al masïh — y el Anticristo –al masikh– en un revelador pasaje del Reino de la Cantidad y los signos de los tiempos).

La elección del cine de ciencia ficción para la “promoción” de este tipo de material es evidente, en virtud de las claves del llamado predictive sci fi programming (4 ); “dada la tradicional ruptura entre ”ciencia” y “religión” , el género de ciencia ficción resulta campo abonado para la narración de historias o asuntos religiosos –o mitológicos– (…). Recordemos que, de algún modo, especialmente para los más jóvenes, la cultura popular o “cultura de masas” es cultura (esto es, en el sentido más amplio, un depósito de valores tradicionales, un conjunto de los elementos materiales y espirituales que caracterizan a una sociedad ). Distintos autores han apuntado que las películas de ciencia ficción de los setenta y los ochenta han servido al mismo propósito que el cine bíblico de décadas anteriores (Rey de Reyes, la Túnica Sagrada, Los diez mandamientos, Sansón y Dalila) estas fórmulas siguen cumpliendo su función hoy día, y sin duda, seguirán haciéndolo en el final del milenio. La única diferencia es que el programa religioso de estos filmes modernos de ciencia ficción está magistral y hábilmente camuflado usando el recurso de la historia paralela o el subtexto (holy subtexts). ” (2) En este contexo aparece la figura del Cristo cinemático, construido en numerosas películas populares, particularmente en el género de ciencia ficción. En lugar de Sansón, Apolo o Beowulf, tenemos a Batman, el Capitán Kirk, Supermán o Indiana Jones, todos ellos, como veremos, revestidos de algunos o todos los rasgos que caracterizan a la figura heroica o, si lo prefieren, crística.
Hace décadas el autor Neil P. Hurley sugería la existencia de “una poderosa fuerza dentro de la imaginación creativa humana que configura los personajes de ficción y los argumentos dramáticos a imagen y semejanza de los motivos, caracteres y argumentos principales de los cuatro Evangelios de Mateos, Marcos, Lucas y Juan”. Se han señalado estereotipos, símbolos y formas arquetípicas y la relación que éstas guardan con otras tantos tipos del imaginario popular, del folckore, cercanos a las fuentes de inspiración del ser humano o al junguiano inconsciente colectivo. Por otro lado, el uso de la figura crística o heroica no es un concepto desconocido en la literatura y vale decir lo mismo para la cinematografía. A veces la asociación de un personaje con el tipo mesiánico es obiva; en otras ocasiones la sutileza de sus rasgos puede llevar a una representación metafórica o velada de la figura crística. Como quiera que sea, no hay un género cinematográfico más proclive al uso de esta figura que la fantasía y la ciencia ficción.
En otro orden de cosas, no hay por qué invocar misteriosas fuerzas anónimas para explicar la existencia de este Cristo cinemático en la filmografía moderna. Una razón más prosaica que justifica la intervención de este recurso es simplemente que el arquetipo o mito resulta una fórmula eficaz para estructurar sólidamente un argumento. En algunos casos, los cineastas cristianos han podido emplear sus películas como vehículos para compartir o difundir entre el público sus creencias particulares –además de hacer dinero con sus creaciones– ; a veces también los guionistas han gestado estas figuras crísticas como una especie de broma, como confesaría años después de su estreno el guionista de Ultimatum a la Tierra ( ), cuyo personaje protagonista, Klaatu, es uno de las más sobresalientes expresiones del Cristo cinémático, con el que pueden establecerse sorprendentes paralelismos, desde su nombre de incógnito (Mr. Carpenter, un carpintero, como Jesús antes de iniciar su ministerio) hasta su ”milagrosa” resurrección en las escenas finales.
La explicación más razonable para la existencia de la figura del Cristo cinemático podría partir de la influencia que las teorías del mitólogo americano Joseph Campbell y su célebre obra Las máscaras del héroe (The hero wiht a thousand faces) (*) han ejercido sobre los cineastas estadounidenses contemporáneos. De hecho, la figura crística puedeer ser considerada como una forma subsidiaria del ciclo heroico. Desde el momento en que el libro de Campbell era lectura obligada para la mayoría de los guionistas de Hollywood, y un buen número de manuales de escritura creativa se inspiraron en aquél, es lógico pensar que, inevitablemente, muchos guiones actuales manifiesten el influjo de las doctrinas de Campbell. Así, por ejemplo, George Lucas fue un lector aplicado de las obras de este autor y se han señalado justamente resonancias de sus escritos e ideas en la trilogía de Star Wars, así como en la apocalíptica Mad Max, de George Miller.
La obra cumbre del mitólogo J.Campbell ha influenciado a varias generaciones de cineastas de Hollywood. via
Joseph Campbell afirmaba que hay una pauta estructural básica en los mitos, narraciones épicas, historias populares, etc., que se fundamentan en la construcción de las figuras heroicas. En términos junguianos, esas pautas o patrones son similares a los arquetipos, mientras que el ámbito cristiano pueden ser contempladas como figuras crísticas. De cualquier modo, para algunos, todos estos héroes tipo de Campbell o arquetipos junguianos son equiparables o intercambiables con la figura crística, o incluso el mismo Cristo puede ser entendido, desde una perspectiva no cristiana –o directamente anticristiana– como una forma episódica o particular del héroe arquetípico definido por Cambpell.
La auténtica pericia de estos cineastas consiste en volver a contar una y otra vez los mismos relatos antiquísimos (“la historia más grande jamás contada”) tan fielmente como puedan, usando los modismos y fórmulas modernos, empelando las técicas más innovadoras y haciéndo creíbles, al menos desde la perspectiva mítica, propia de la fábrica subconsciente, los Klaatu, E.T. Superman, Jonh Connor, James Cole, Prot, y otras excelentes muestras de cristos cinemáticos que serán especialmente bien acogidos por el público occidental, cuyo contexto cultural y condicionamiento es principalmente de herencia judeo-cristiana.
Optimus Prime murió por tus pecados. Vean más del simbolismo de Transformers aquí
Numerosos ejemplos de esta artesanía subliminal han sido deliberada y frecuentemente ignorada por los críticos, que se muestran en ocasiones reacios a digerir esta forma de discurso narrativo. En 1999, uno de ellos, Leif H., a propósito de The Matrix, diría : “la película está saturada de un simbolismo cristiano tan obvio que puede uno atragantarse” y a continuación identificaría algunos de los símbolos mencionados.

Algunos elementos de origen cristiano o bíblico señalados por críticos de cine en el subtexto de Matrix son, por ejemplo, los nombres de procedencia bíblica, como Sión, Babylon o el nombre de la heroina, Trinity. Referencias a Juan el Bautista como precursor del Mesías se ven en el personaje de Morpheus como profeta de Neo; la muy evidente alusión a Judas, el traidor, que corresponde en la película a Cypher, quien no quiere asumir el riesgo de creer que Neo sea “el único” (el Ungido, el Cristo) y lo vende a los agentes (líderes religiosos, ecos del sumo Sanedrín).
La figura del Cristo cinemático se fundamenta en la utilización en los guiones cinematográficos de historias paralelas de temas míticos o religiosos (holy subtexts). La narración fílmica puede tener una estructura dual, que permita la coexistencia de un argumento abierto, lineal o “superficial” junto a una o varias de estas historias “solapadas” de diversa complejidad, comparables a los elementos metafóricos o simbólicos en la literatura. Con esta peculiar organización narrativa, las películas de argumento no religioso pueden no obstante plantearse discursos de orden religioso o espiritual, abordar asuntos sobre personajes o cuestiones bíblicas, ideas y temas que no aparecerán superficialmente como “religiosos”. De hecho, incontables figuras crísticas –y anticrísticas, por lo demás– han sido dispuestos de este modo, soterradamente, bajo la inocua apariencia de las historias del cine de masas.
Es evidente que esta práctica de estructurar personajes y argumentos basándolos en los rasgos crísticos es una forma de “ingeniería cinematográfica” totalmente voluntaria y consciente por parte de directores y guionistas. En el caso de Superman, por ejemplo, Richard Donner, admitió finalmente las referencias cristianas del personaje que en un principio había negado por presiones del público –según él mismo dijo–. Sin embargo, los paralelismos, especialmente en el inicio del filme, eran flagrantes; así cuando Marlon Brando envía a su hijo (Kal-el, Christoper Reeve) a la Tierra y dice : “Les envío a mi único hijo”, una obvia alusión al Dios Padre del cristianismo enviando a su Hijo Unigénito al mundo.

“La pasada noche –nos dice un internauta de tantos– tuve ocasión de ver una de las películas que con más insistencia promocionan esta idea del super-salvador, Superman Returns. En esta última edición de la saga podemos constatar un nuevo paso en la intención de sus artífices de llevar al personaje más allá de los estrechos límites del ídolo del cómic, empujándolo hacia la esfera de lo real, convirtiéndolo en una persona material, cercana y creíble; un ser llegado de otro mundo para salvar al planeta entero. Combinen esto con las referencias esotéricas en la película –como la resurrección de Atlantis y otros ausntos de índole ocultista– y empezarán a ver que Superman no es solamente el clásico “One man hero”, sino el mismísimo Anticristo en persona.” Umberto Eco fue de los primeros eruditos en advertir el carácter crístico del mito de Supermán.

Aunque la identificación pormenorizada de los elementos que componen los argumentos subterráneos del cine popular puede ser el principio de estudios más serios y productivos, como han demostrado ampliamente los autores citados (2), también constituye una práctica divertida que no obstante puede degenerar en la más severa paranoia o, al menos, convertir la extraordinaria experiencia de ver cine en una suerte de triste episodio de “buscando a Wally”. Pero con ciertas dosis de precaución, sentido del humor y un conocimiento medio del lenguaje tradicional de los símbolos, así como un bagaje mínimo sobre cristianismo primitivo, religiones mistéricas, gnosticismo, masonería , hermetismo, alquimia, mitraismo… la caza será propicia y el espectáculo estará garantizado. Es decir, cuanto mayor el repertorio de arcanos conocidos, mayores las conexiones significativas que puede reconocer –¿o deberíamos decir establecer?– el espectador avezado. Definitivamente, para identificar y desenmascarar al Anticristo cinemático conviene ser, como él mismo, entendido en enigmas.
El león es un emblema de Cristo, pero lo es también del Anticristo, según diversas tradiciones. Ambos son también dos reyes. El Rey león y Áztlan, de las Crónicas de Narnia, abundan en este simbolismo. Muchos han puesto de manifiesto el simbolismo cristiano de ambas películas. ¿Pero quién ha subrayado el caracter anticrístico de las mismas? Jaime Cobreros (n) nos recuerda las palabras de San Jerónimo: “Cristo es un león bueno para los buenos y terrible para los malos“.
No obstante, para no deambular sin rumbo en una maraña de símbolos y asociaciones caprichosas, o para reducir al mínimo el componente subjetivo del análisis –por otro lado inevitable– conviene establecer una “lista de control” de aquellos rasgos que hemos mencionado caracterizan estructuralmente al Cristo cinemático y su páredro e inseparable anticristo, que los expertos han numerado y descrito hasta un total de veinticinco.(2) He aquí algunas de las características formales más indicativas de las figuras crísticas en el cine:
1.0 TANGIBLE
Se trata un personaje visible, real, con frecuencia llamativo.
2.0 CENTRAL
Suele ocupar un papel principal o relevante en la historia
3.0 OUTSIDER
Su procedencia, origen o nacimiento son a veces misteriosos. Procede del cielo, del “más allá”, de un país remoto, de otra dimensión.
4.0. ORIGEN SEMIDIVINO, MISIÓN TRASCENDENTE
Desempeña una tarea trascendente, renovadora o liberadora, a menudo espiritual, “dictada” a veces por una fuerza superior
5.0 ALTER EGOS
Posee una primera personalidad anodina tras la que se esconde una segunda faceta personal, secreta u oculta que se manifiesta a veces de modo gradual o misterioso
7.0 (TWELVE) ASSOCIATES
Hay un núcleo variable de personajes, seguidores o asociados, que le acompañan en su misión trascendente. En algunos casos, la asociación alude al número tres (Trinidad) , especialmente en la variante más oscura del Cristo cinemático (Neo, Trinity, Morpheus en The Matrix) (Lord Sith, Darth Vader, Empeardor Palpatine en Star Wars)
8.0. FASE DE INICIACIÓN O EDAD DEL MINISTERIO
Antes de desempeñar su “ministerio” y revelar su identidad, a menudo el Cristo cinemático atraviesa una fase de iniciación en la que adquiere sus “poderes” y que puede culminar a los 33 años (viaje al Polo de Supermán)
90 TRAIDOR ASOCIADO
Una alusión a la figura de Judas Iscariote. En el círculo íntimo del Cristo cinemático puede aparecer un pesonaje secundario , en principio aliado, que más tarde estorba sus planes, los desvía o trata de frustrarlos
11.. PROFETAS ANUNCIADORES
…Se presenta como un precursor, una especie de Juan el Bautista, profeta o agorero que prepara el camino del personaje crístico. (En la Amenaza fantasma, es la función del personaje que encarna Liam Neeson; Morpheus en the Matrix)
12.0 PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN
Los motivos de la herida milagrosamente curada, la muerte -real o metafórica, como una derrota– y la Resurrección son elementos fundamentales y definitivos entre los rasgos típicos del Cristo dinemático y su páredro anticrístico
13.0 TRIUNFALISMO
La muerte o primera derrota del personaje termina en una victoria triunfal sobre sus enemigos o detractores, aunque en principio aparezca como una victoria pírrica
15.0 AUTO SACRIFICIO
El personaje central se auto inmola o es sacrificado para ayudar a cumplir su misión trascendente
17.0 ASOCIACIONES CON LA CRUZ
Pueden aparecer adoptando poses que recuerdan la crucifixión, símbolos, ropajes o atributos que figuran entre los emblemas de Cristo
19. MILAGROS, SEÑALES Y PORTENTOS
Más representativos del Anticristo, que imita en este punto especialemente al Cristo cinemático. Caminar sobtre el agua, dominio sobre los elementos, curaciones –o resurrecciones– milagrosas (Starman, Superman) son algunos de los prodigios que puede desarrollar nuestro personaje (Phenomenon, Pleasantville) Muy abundantes, obviametne, en el cine de superheroes, pero común en otras producciones
25.0 NOMBRE ESPECIAL, INICIALES J.C., REFERENCIAS CRÍSTICAS DIVERSAS
En ocasiones, los nombres de los Cristos cinemáticos contienen literalmente las iniciales J. C. (Jesus Cristo), como en los casos de John Coffey (la Milla Verde), or James Cole (Doce Monos) o John Connor (Terminator). En otros casos, más frecuentes, su nombre puede ser una alusión velada a su naturaleza crística.
Harry Potter, entendido en enigmas y arcanos y portador de luz (phosphoros) , prototipo preclaro de anticristo cinemático
Terminator T 800 (T 101?) , el gigante de un sólo ojo, otro clásico ejemplo de anticristo cinemático
Ni qué decir tiene que no todos estos elementos deben darse en un sólo ejemplar para catalogarlo en tan especial categoría y que cada elemento puede ser interpretado de modo diverso en función del contexto en que aparece. En resumen, que en todo esto caben matizaciones y que, como ocurre en tantas otras cuestiones, dos y dos no siempre son cuatro. De cualquier modo, insistimos, debe haber algo similar a una referencia canónica o “lista de control” para evitar las asociaciones puramente imaginativas, en las que uno ve exactamente lo que quiere ver. Una de las claves fundamentales para lograr cierta ortodoxia es, a decir de los expertos, considerar que las similitudes con la figura de Cristo de los personajes analizados sean sustanciales y significativas:
“The [Christic] resemblance needs to be significant and substantial, otherwise it is trivial. It also needs to be understood from the text and the texture of the work of art, be it classical or popular, and not read into the text with Christian presuppositions (…) (2)”
Cristo y Lucifer como “estrella de la mañana”. Cristos y Anticristos cinemáticos suelen descender o caer desde “lo alto” hacia la tierra, para comenzar su misión liberadora
El Cristo cinemático describe cualquier personaje en la cinematografía que se asemeje a Jesucristo. En el cine, guionistas y directores basan a menudo sus personajes en la figura crística. Se habla de Cristo cinemático cuando no nos encontramos ante una recreación directa de Jesús (como en Rey de Reyes o La Pasión de Mel Gibson) sino cuando vemos una representación simbólica o a menudo alegórica del mismo. Estas figuras crísticas pueden ser identificadas por acciones o rasgos particulares que las emparentan con Jesús (por ejemplo, alguien que es crucificado simbólicamente, como en Pleasantville, o camina por encima del agua (Superman II, Beeing There, El Show de Truman).
Hay muchas maneras de construir cinematográficamente una figura crística, y la inventiva que se ha demostrado en este sentido es realmente apabullante. Resulta también significativo ver que en una película aparentemente no religiosa pueda revelar tantos elementos cristianos tras una lectura profunda. La figura del cristo cinemático es un personaje legítimo, un fenómeno perfectametne válido de la cultura popular, y un género vivo y poderoso; Neil P. Hurley lo ha calificado de “metagénero”. (2)
El genuino gran impostor, también protagonista de The invention of Lying
-Fuentes y vínculos-.
* Más en nuestro próxima entrega Engineering the Anticrhist II
(1) Para un estudio en profundidad del tema del Cristo cinemático, acompañado de abundosa bibliografía, véase Kozlovic Anton Karl, How to create a Hollywood Christ-figure: Sacred Storytelling as aplied Theology
(2) Anton Karl Kozlovic, School of Humanities, The Flinders University of South Australia The Structural Characteristics of the Cinematic Christ-figure
(3) Predictive Sci fi programming en conspiracy archive
(4) Hablamos de ello en nuestro post Ficción y futuro
(5) Cinematic savior, un libraco recomendable sobre el particular
(6) Más Cristos y anticristos cinemáticos por cortesía del cine alumbrado holywoodiense, en Contra el nuevo orden mundial, y en nuestro post A Menacing Ewe
(7) Christ figures, en wikipedia, con un buen listado de películas susceptibles de análisis
Aceite puro de oliva
Robert Mapplethorpe (1946-1989) Arnold Schwarzenegger, 1976.
Recientes discusiones en torno al abuso de esteroides y sustancias prohibidas en el mundo del deporte de alta competición nos han traído el recuerdo del documental de 1977 Pumping Iron, que se cita a menudo como el origen de la explosión del culturismo y con ella la práctica habitual, cada vez más extendida --hasta límites que superan lo razonable-- de este tipo de productos. La mencionada cinta, que presentó el fisioculturismo — hasta entonces confinado a los estrechos límites de una subcultura de barrio-- a las masas, fue en parte responsable de una explosión de los negocios del fitnness. Los gimnasios comenzaron a proliferar, habiendo nacido una nueva forma arrolladora y tremendamente popular del culto al cuerpo que perdura hasta nuestros días.

(Arnold, el hombre que popularizó el culturismo, presume de porros encandilando a dos pobres viejecitas. Qué jodío) Foto de George Butler.
(Arnold Schwarzenegger, preparandose para mejorar sus posados, en una secuencia de Pumping Iron)
Abajo, el fotógrafo George Butler y la excelente forma física de Arnold convirtieron el culturismo, por un instante, en arte.

El arranque de la película, con la escena de Schwarzenegger y Franco Columbu preparando sus posados con una monitora de danza
El bestiajo de Arnold, cuando era rica, en sus días gloriosos del Gold Gym, en California
Pero más allá de su repercusión social, la película es un interesante retrato, a ratos divertido, de una época de inocencia y candor, en la que un puñado de fanáticos del músculo seguían la estela de los pioneros de este arte de esculpir el cuerpo propio a base de tesón y duro ejercicio --y algunos esteroides, por supuesto-- . A ese mundillo en su vertiente más honesta y humilde es al que se asomaron cámara en ristre dos neófitos del celuloide, George Butler y R.Fiore, quienes, ajenos a los entresijos del fisioculturismo apostaron por centrar su película en torno a la figura imponente de un joven y carismático atleta, Arnold Schwarzenegger, por entonces seis veces Mister Olympia.

Pumping Iron, una soberbia pintura de la época dorada del culturismo, es más una cinta de ficción que un documental, aunque a veces flirtee con el estilo directo propio de aquel género. Sus autores decidieron pergeñar una pequeña historia de “héroes y villanos”, vertebrando el guión alrededor de la porfía entre Arnold --el bueno de la película, por supuesto-- y el “pretendiente al trono”, un jovencísimo Lou Ferrigno (más tarde popularmente conocido por su papel en la serie de televisión The Hulk).

Lou Ferrigno versus Schwarzenegger en el Mr. Olympia de 1975, en Sudáfrica. Eternos rivales en Pumping Iron.
El roble austriaco, protagonista estelar de Pumping Iron, antes y después de los dolores , algunos esteroides, y miles de horas de sudor en el Golds Gym y otros antros
Fragmento de Pumping Iron, con escenas del duro entrenamiento de Schwarzenegger y Ferrigno. Todo el mundo quiere vivir para siempre, según nos refiere Arnold.
El contraste entre los perfiles de ambos personajes se enfatiza durante toda la película: el entorno humilde de Ferrigno, críado en Booklin, frente a las soleadas playas de California, patria chica del “roble austríaco“; el sombrío y casposo gimnasio donde entrena Lou, frente al luminoso, elegante y moderno Gold Gym frecuentado por el gran Arnold y sus musculados amigos. La popularidad y carisma de Schwarzenegger, por fin, frente a la misantropía y timidez de Ferrigno dar lugar una y otra vez, durante el filme, a situaciones cómicas.
Sin embargo, a pesar de lo infantil de su planteamiento argumental y de estar en las antípodas del verismo documental de un Michael Moore, Pumping Iron aún sorprende en su naturalidad y no ha perdido ni un ápice de su frescura. Seguir de cerca la rutina de entrenamientos de Arnold Schwarzenegger o Dave Drapper sigue siendo una experiencia impresionante. Hemos traído hasta aquí algunos de los rollos de esta singular película cuyo visionado les recomendamos (eso sí, también les sugerimos bajar el sonido, la música es realmente lamentable). Pueden verla completa aquí.

“ La aparición de este documental no sólo ha popularizado la práctica del culturismo, sino que ha sido la primera vez que ha dado a conocer a Arnold Schwarzenegger, lanzándolo a su carrera de actuación.” (wiki)
Un segmento de Pumping Iron, durante los posados de Lou Ferrigno y Schwarzenegger concursando para el Mr. Olimpia de 1975
-Fuentes y vínculos-
( 1 ) Pumping Iron, la película completa, aquí (español)
(2) Raw Pumping Iron, en youtube, con las escenas no editadas y las tomas falsas.
(3 ) Fragmentos de una entrevista con Frank Zane sobre la evolución del culturismo en las últimas décadas, en más fuerte que el hierro
( 4 ) La web de Arnold SCHWARZENEGGER, con unas interesantes declaraciones sobre el asunto de los esteroides y otras cuestiones relativas al mundo del culturismo
(5 ) Arnold cuando era rica, en el museo de recuerdos del foro de las pesas (para los más pesados del tema)
(6) Para sobrinos aficionados al aceitillo, la galería de fotos de Pumping Iron, con un buen puñado de instantáneas de la época gloriosa del culturismo (antes de los monstruos y aberraciones modernas)
(7) Un pequeño memento mori, por cortesía del roble austríaco, acá.
Pleasantville, un lugar apacible
hombres, les nacieron hijas hermosas y bonitas;
escojamos mujeres de entre las hijas de los hombres y engendremos hijos”.
(Génesis — 6:1-4)
queráis cumplir con esta acción y sea yo el único responsable de un gran
pecado”.
comprometámonos todos bajo un anatema a no retroceder en este proyecto hasta
ejecutarlo realmente”.
comprometieron al respecto los unos con los otros, bajo anatema.
























pas







The Garden of Eden Revisited. 9 Jan. 2004
A menacing Ewe*
…
A menacing Ewe
* Es anagrama de New Age Cinema (el cine de la Nueva Era), un preludio a nuestro Engineering the Antichrist
” ¿Piscis o Acuario?…
La Nueva Era casi siempre tiene que ver con «alternativas»: una visión alternativa de la realidad o una manera alternativa de mejorar la propia situación presente (mediante el uso de poderes, capacidades sobrehumanas o magia) .L as alternativas no ofrecen dos posibilidades, sino únicamente la posibilidad de escoger una cosa frente a otra. En términos religiosos, la Nueva Era ofrece una alternativa a la herencia judeocristiana. La Era de Acuario se concibe como la que sustituirá a la Era de Piscis, predominantemente cristiana. (…) No debemos olvidar nunca que muchos de los movimientos que han alimentado la Nueva Era son explícitamente anticristianos. Su postura frente al cristianismo no es neutral, sino neutralizadora: a pesar de lo que se suele decir sobre la apertura a todos los puntos de vista religiosos, el cristianismo tradicional no es considerado sinceramente una alternativa aceptable (…) “ ( )
Más allá del Velo: Las Crónicas -anticristianas- de Narnia.
El guía de los niños en el otro lado, según Las Crónicas de Narnia. El demonio pinchapapas adoptó tradicionalmente las formas clásicas del dios Pan, el fauno.
El movimiento ideológico de la Nueva Era, cuyas ramificaciones se extienden hasta el siglo pasado — donde comenzaría su andadura bajo la influencia determinante de la Teosofía de Helena Petrovna Blavatsky y sus seguidores, especialmente Alice Bailey y -más tarde- los artífices de la revista Lucifer–, constituye un tremendo fenómeno mediático de pasmosas proporciones que no sólo extiende sus principios a través de miles de publicaciones de todo género que, con una formidable presencia en librerías de todo el mundo, han contribuído no poco al desarrollo y la propagación exponencial de sus doctrinas; en el ámbito cinematográfico los profetas de esta Nuevea Era han encontrado también el medio ideal para la difusión de algunos de sus dogmas más controvertidos que, a pesar de su aparente multiplicidad y diversidad, mantienen como fundamento común su exaltada revisión del humanismo y un descarado espíritu no ya antirreligioso, sino directamente anticristiano. A continuación, algunos de los supuestos más relevantes de la dudosa filosofía de la Nueva Era, ilustrados –como muestra un botón– con otros tantos ejemplos de la cinematrografía actual.
A pesar de la la diversidad y la naturaleza transitoria del Movimiento de la Nueva Era “hay, sin embargo, una cantidad de doctrinas principales que en general son sostenidas en forma común por la mayoría de los grupos dentro de este movimiento. Por ejemplo, en primer lugar destaca la creencia en el monismo: Los profetas de la Nueva Era creen que “todo es uno.” Todo y todos están interrelacionados y son interdependientes. En última instancia, no hay una diferencia real entre los humanos, los animales, las rocas, o aun Dios. Cualquier diferencia entre estas entidades es sólo aparente, no real.” Este concepto aparece en diferentes filmes actuales, pero con amplitud se desarrolla especialmente en la cinta Avatar, de James Cameron.
El Árbol de las Almas, en Pandora, una revisión del mito de Gaia en la panteísta Avatar, de James Cameron, profeta de la Nueva Era
Las ideas de Panteísmo se asocian a las de sincretismo y relativismo total; la principal característica –de filiación masónica– de la Nueva Era. El dios de la nueva era (…) puede ser interpretado como cristiano, musulmán, budista, animista. Los conceptos de la Fuerza, Energía Cósmica, una idea panteísta… El espíritu de la Nueva Era está sobre todos los dioses, sobre todas las religiones. ” (3) Sobre este supuesto planea también el propósito de establecer una única religión sincrética, de corte humanista y de alcance universal.

El concepto del Dios personal cristiano es sustituido en el credo de la Nueva Era por la idea nebulosa de la Fuerza o manifestación cósmica impersonal

La resurrección de los preceptos de la gnosis antigua: otro rasgo típico de los postulados del New Age, que toma prestados motivos, argumentaciones y enfoques que entroncan directamente con aquellos del gnosticismo y las escuelas mistéricas de la antigüedad, de cariz netamente anticristiano. Algunos han señalado que la gnosis es una “herejía del siglo I, que ha persistido y vuelve a presentarse fuertemente en nuestros días formando parte de lo que hoy es el New Age. Es un conjunto de enseñanzas y prácticas secretas, mediante las cuales la persona pretende llegar al conocimiento (“gnosis”, iluminación, liberación) de la esencia misma de la divinidad, conocimiento que trata de lograrse mediante prácticas “mágicas” y ocultas.” Matrix, y las series de Harry Potter y Star Wars, por ejemplo, desarrollan algunas de estas ideas en sus planteamientos.
Todo depende del color del cristal con que se mira. Matrix, la encarnación del universo neognóstico. El mundo real es una creación del Maligno, es una ilusión, una maya, cárcel del alma humana, de naturaleza semidivina. La tarea del ser humano, liberarse de la prisión del mundo sensible y alcanzar la gnosis, el conocimiento que garantiza la inmortalidad.
Otra característica claramente gnóstica es la de “alterar la estructura del mundo, que es considerada como deficiente, para que resulte un mundo nuevo y satisforio (…) El intento de crear un nuevo mundo es común a todos” . De allí precisamente que Cameron salga de nuestro planeta para inventar uno nuevo, con criaturas nuevas, nuevos animales y plantas, nuevo idioma, etc. La negación de la obra de Dios y hasta del hombre mismo (7). El cine postapocalíptico recurre a este escenario típico en muchas producciones de Hollywood, donde a menudo a un mundo de pesadilla sucede un nuevo mundo –una Nueva Era–, surgido de las cenizas del anterior, caduco –con frecuencia identificado, solapada o directamente, con el occidente cristiano.

Escenarios de desolación, enfermedad y hecatombe. Un nuevo mundo no será posible sin la destrucción programática del precedente. Así parecen advertirlo los discursos del cine postapocalíptico y de catástrofes, más frecuentes conforme se extiende la fiebre milenarista del 2012.

Por otro lado, los dogmas de la Nueva Era inciden también en la cuestión del desarrollo de los poderes de la mente, los superpoderes. Una forma exaltada del concepto de la gnosis, iluminación o sabiduría proclamada por las escuelas mistéricas y el gnosticismo, entre otros. Las referencias en torno a la posiblidades latentes de la mente humana, sus capacidades y desarrollo exponencial forman parte de numerosos asuntos del cine de ficción contemporáneo, no sólo el cine de superhéroes.

The Last Airbender, un estereotipo para el avatar de la Nueva Era.

Phenomenon, un clásico de la cienciología que explora uno de los postulados de la Nueva Era: el desarrollo sobrenatural de los poderes de la mente humana: “Seréis como dioses”
En cuanto al asunto de los “poderes ocultos de la mente” en la Nueva Era, “éste pretende ser un discurso sobre la facultad de la mente humana para generar en el hombre la posibilidad de lograr lo que anhela con tan solo desearlo, proponérselo y decretarlo. Se utilizan técnicas desarrolladas expresamente para ello, con el peligro de que el hombre vuelve a acariciar su deseo más antiguo, la invulnerabilidad, el poder sobre los elementos, sobre la materia; en definitiva, ser como dioses ”

En realidad, desde una perspectiva cristiana tradicional, el discurso de los “superpoderes” no es sino una manifestación más del antiguo discurso de la Serpiente del Génesis, que busca confundir al hombre con su mensaje ” se abrirán vuestros ojos y seréis como dios“. (cf)

Pleasantville; el libertador prometeico ofrece el fruto de la gnosis a la hembra humana, para abrir sus ojos al color verdadero. El mito del Jardín del Edén revisado.
Se pronucian los profetas de la Nueva Era sobre una aparente aceptación de todas las religiones: el sistema de la Nueva Era ·”no va contra ninguna, pero tampoco acepta ninguna que no sea de las paganas: Hinduismo, Buduísmo, Zen, Taoísmo. Va introduciendo creencias paganas (por ejemplo, la re-encarnación). De esta forma, al ir los cristianos y especialmente los católicos, “anexando” estas falsas doctrinas y creencias a nuestra fe, terminamos perdiendo la verdadera Fe. Así, al quedar debilitada y destruída la Fe cristiana, se logra uno de los fines del New Age: integrar todas las religiones en una sola” ( )

La religión de los Jedi, con su veneración del principio cósmico llamado La Fuerza –similar al Chi de la tradición extremo-oriental– , constituye un buen ejemplo de la influencia de los supuestos de la Nueva Era en el cine de ficción norteamericano.
En el cine moderno, siguiendo los postulados de la Nueva Era, asistimos igualmente a la “despersonalización de Dios, Cristo y los ángeles. Para las flexibles doctrinas de la Nueva Era los ángeles no son seres personales sino manifestaciones energéticas (una vez más, con un planteamiento cercano a los conceptos gnósticos), aproximándose a las intuiciones del panteísmo” (3) .

También son caras a la filosofía New Age las tesis de la astroarqueología, las teorías de los antiguos astronautas promulgadas por Von Daniken, Sitchin y otros. Los antiguos dioses, nuestros verdaderos creadores, influyeron decisivamente en el pasado de la humanidad, y volverán a hacerlo en un futuro próximo. Es el reverso tenebroso y paródico de la Parusía.
Encuentros en la Tercera Fase. La Montaña del Diablo, en Wyoming, es un moderno Sinaí, la cima de la Revelación extraterrestre. Un guiño velado a los Diez Mandamientos de Cecil B. De Mille aparece en la película de Spielberg, para reforzar debidamente esta asociación nada casual.

Tulsa Doom, el villano de Conan, tremendo estereotipo del Avatar de la Nueva Era. Poderoso mago negro, entendido en enigmas, prototipo del ksatriya degenerado, figuración del ángel caído.
Un asunto típico de la Nueva Era es el neo-Paganismo: consistente en una “revalorización e incorporación de numerosas doctrinas paganas, en las que principalmente se considera a Dios como una Fuerza Superior inmanente (inherente) a la creación, formando parte de ésta y no independiente de ella: no como el Creador, el Ser Supremo. Esta Fuerza Divina incluye su aspecto masculino y femenino, siendo la parte femenina la más poderosa e importante (Gaia o la Madre Tierra). Junto al neopaganismo, la idolatría: Como consecuencia de la revitalización del Paganismo, han reaparecido deidades viejas y surgido nuevas divinidades, a quienes se les rinde el culto. El cine de superhéroes por un lado y, por otro, el género llamado de ”espada y brujería” está plagado de referencias neopaganas.

En el Rey Arturo (2004) el discurso de la Nueva Era se hace evidente: el neopaganismo revitalizado triunfa del cristianismo caduco, con Arturo a la cabeza –the once and future king, un soberbio ejemplar de Anticristo cinemático– . A destacar en esta cinta el papel preponderante de la figura de la sacerdotisa –la bruja o druidesa– como encarnación del “eterno femenino” tan caro al ideal caballeresco, coincidente con los preceptos sobre Gaia o la Diosa Madre en la literatura de la Nueva Era.
En la jerga new age se suele hablar de integracionismo u Holismo:” Holos”, del griego “total”. Todo está interconectado. Todas las cosas son interdependientes y deben ser consideradas “integralmente” o “holísticamente”. Esto se aplica actualmente a la salud. Un caso típico es el de las curaciones por “energía universal”; también la “Meditación Trascendental”, para lograr el equilibrio emocional y psíquico.” Películas como The Fountain se ocupan largamente de este y otros argumentos de tono entre lo místico y lo pseudoespiritual.

Por otra parte encontramos el asunto de la doctrina de los ciclos. Entre los pensadores del New Age, el modelo del mundo recrea las antiguas leyendas sobre la Edad de Oro que establecen los ciclos cósmicos de miles de años divididos en cuatro períodos, asociados a la renovación por uno o varios cataclismos de carácter también cíclico. La Nueva Era postula, enfantizando la importancia del zodíaco como estructura cosmológica, que nos hallaríamos en la entrada de la Era de Acuario, que marca el final de la Era de Piscis, marcada por la hegemonía del Cristianismo, que desaparecerá y será sustituido por una nueva Religión Universal, el credo sincrético y panteísta de la Nueva Era. En esta argumentación fundamental del pensamiento de la Nueva Era se manifiesta claramente el espíritu anticristiano de la misma.

El New Age no lo parece, pero es un sistema global. Una sola religión, un solo orden mundial, una visión, un credo, una moneda, son algunos de los propósitos que se esconden tras la Nueva Era y sus desmanes: Un anillo único para gobernarlos a todos.
Otro de los preceptos típicos de la Nueva Era lo constituye la “búsqueda del Ecologismo, de la protección ambiental: fin bueno -como es el de la salud- pero que a veces se usa como fachada o disfraz para introducir teorías y prácticas del New Age.
El culto a la diosa madre de la antigüedad pagana, y el retorno del eterno femenino. Dos temas recurrentes de la literatura y el cine de la Nueva Era. Abajo, la Magdalena resucitada por filmes como El Código Da vinci, resulta ser idéntica a la diosa Ishtar de los cultos precristianos.
Relacionado con los anteriores, la idea del Retorno de la Diosa Madre –y por extensión, la resurrección del “eterno femenino” (encarnado por la María Magdalena del Código Da Vinci ) –: los profetas de la New Age prometen el regreso de la Diosa Madre del paganismo, la Madre Tierra –Tanit, Astarté, Ishtar– la diosa ctónica del Neolítico que reemplazará al caduco Dios Padre del cristianismo. En cierto sentido es la Gaia descrita por Isaac Asimov en su tetralogía de la Fundación.” (3)
Pandora, en Avatar, el lugar donde se encarna el ideal panteísta de esta Gaia de la Nueva Era
La Nueva Era también profesa, entre sus múltiples dogmas, el Quietismo, que heredan del gnosticismo y se “conecta con el Relativismo al considerar el mundo exterior una ilusión o apariencia . De origen claramente pagano, este concepto también se asocia con la creencia gnóstica del mundo como creación de un mal Demiurgo, o la idea neoplatónica de la existencia como una prisión, dirigida por arcontes, donde se halla atrapada el alma humana. Matrix, el Show de Truman y otras películas exploran esta línea de pensamiento.

El Show de Truman. Matrix. El mundo es una realidad ilusoria frabricada por un dios tramposo, un lugar del que el individuo debe escapar para lograr la gnosis y hallar su verdadera naturaleza

El auge del ocultismo, la magia, el satanismo y el luciferianismo. El esoterismo y el ocultismo, popularmente, un conjunto de prácticas escondidas o secretas mediante las cuales se pretende llegar a la divinización de uno mismo. Pero “la luz que exalta la Nueva Era no es la luz de Dios, ni la luz de Cristo, que se identificó con “la luz del mundo”. Es la luz de “portador de luz” -phosporos- , Lucifer, Satán (teológicamente dos principios o entidades diversos, pero idénticos según algunos enfoques neognósticos y anticristianos). Algunos autores de la Noew Age presentan a Lucifer como “ángel de luz interior del hombre” (Sprangler) y aseguran que “Cristo es la misma fuerza que Lucifer”. (3) La serie de Harry Potter es, quizá, lpua que mejor representa este acercamiento del cine de la Nueva Era a los ámbitos del ocultismo y la magia como vehículos de “desarrollo” y “liberación” del individuo.

Paralelamente al nuevo despertar del ocultismo, se produce en la literatura de la Nueva Era un interés por el espiritismo: ahora llamado “canalización” (channelling) y hasta “espiritualismo”, es la práctica de contactar espíritus desencarnados. Una práctica tradicionalmente condenada por el cristianismo.Igualmente se percibe un renovado interés por el satanismo y la demonología, especialmente destacable en el cine de terror.

El auge del satanismo. “Cree en él” dice el slogan.
Otros dos pilares -bien camuflados- del discurso de la Nueva Era: el Materialismo y el Hedonismo: “ Aunque las metas y métodos del New Age parecen ser muy espiritualistas, el móvil subyacente es eminentemente materialista (no de Dios) y hedonista (búsqueda del placer), pues se considera que la meta suprema del hombre es la satisfacción personal y el éxito (sexual, social e individual). ”

(Sin Límite. Vale la pena intentar una traducción del mensaje “publicitario”, acorde en todo con el espíritu de la Nueva Era. Dice algo así como “Acceder al cien por cien de su cerebro ES posible con NZT (una poderosa droga). ¿Se siente constantemente insatisfecho con su vida, su trabajo o sus relaciones? … ¿Aspira a cosas que cree nunca podrá alcanzar?… ¿Desea explotar al máximo su propio potencial latente?… Si su respuesta ha sido afirmativa en los tres casos, entonces NTZ es lo que le conviene.” El mismo anuncio, en clave paranoica o o sincromística, aún adquiere una perspectiva más siniestra, pues la mano que sostiene la píldora forma –inequívocamente– el conocido signo 666, que señala veladamente la verdadera naturaleza de esta “píldora maravillosa” que la Nueva Era propone para la frustración del hombre moderno, frustración que nuestra sociedad se esmera cada día en generar.

(El signo 666, para torpes. También llamado, simplemente “España va bien”, OK) En otras ocasiones, según el contexto, constituye una alusión críptica al “ojo de tu padre” (Horus, Lucifer, of course ¿quién si no? )
Dos ejemplos nos bastarán, de momento, como muestra: Sín límite, The Mask. Ambas películas contienen referencias al principio new-ager del desarrollo posible de los poderes de la mente (mediante el uso y abuso de drogas –como preconiza Limitless– o la práctica del ocultismo–la “posesión”, primero involuntaria y casual, más tarde programática, en The Mask– . Pero también, y sobre todo, son ejemplos preclaros de la difusión del ideal materialista y hedonista del credo de la Nueva Era: Cualquier sistema es válido en este mundo para alcanzar el éxito social, sexual o personal. En la cinta Sín Límite, las drogas llevan al protagonista a un triunfo y éxito sin precedentes; pero también es una llamada al egoísmo sin freno y al abuso del maquiavélico “el fin justifica los medios”, incluida la violencia gratuita. Abajo,en The mask, protagonizada por Jim Carrey, es la posesión diabólica –propiciada por el uso ritual de la máscara del dios Loki– la que arroja al individuo a una desenfrenada carrera hacia la búsqueda del placer y la diversión frenética, de claras reminiscencias dionisíacas.

Descubrimos igualmente entre los principios de la Nueva Era el “interés y énfasis asímismo en la religiosidad pagana oriental, donde reviste especial importancia el argumento re-encarnacionista de que la existencia es un continuo ciclo de muerte y re-encarnación y que mientras la persona se mantiene en ese ciclo, no puede librarse del sufrimiento (karma), para lo cual hay que buscar el estado de felicidad y paz total (nirvana). Según el Paganismo Oriental, este ciclo re-encarnatorio llamado “samsara” puede concluir cuando, aún permaneciendo en el mundo físico, se llega al desprendimiento total de éste, creyéndose que así se logra la auto-divinización . Pero la creencia en este prolongado y desagradable supuesto ciclo de sucesivas muertes y nacimientos, que en el Paganismo Oriental es considerado algo negativo de lo que hay que salir, la estamos adoptando ingenuamente los hombres y mujeres de hoy como algo posible, bueno, conveniente …”
En The Fountain se destilan algunos de los más excéntricos y prolijos argumentos de religiosos de los profetas de la Nueva Era, de vagas resonancias místicas, paganas y orientalizantes.

Fotograma de Trasnformers, el lado oscuro de la luna. Una imagen emblemática que presagia el pavoroso advenimiento del “avatar” de la Nueva Era.
Last, but not least, destacamos de entre los postulados de la Nueva Era la creencia, desarrollada paródicamente a partir de las escatologías cristiana y musulmana, en el advenimiento inminente de un gran líder espiritual, un avatar, un gran libertador, que traerá una Edad Dorada al mundo. Este es uno de los temas recurrentes de la filosofía de la Nueva Era desde su aparición en el siglo XIX en el seno de las escuelas teosóficas y ocultistas.

Darth Vader, formidable prototipo del Anticristo de la Nueva Era.
En la actualidad, el cine de ficción y especialmente el de superhéroes, con sus personajes inspirados en el perfil del “cristo cinemático”, insisten especialmente en este aspecto y es uno de los mejores ejemplos de este principio de las corrientes del pensamiento de la Nueva Era . Maitreya, el Cristo del New Age, quizá sea el estereotipo que se oculta tras todos estos personajes, de tintes decididamente anticrísticos.

César, el protagonista de El origen del planeta de los simios, enésima manifestación del prometeico libertador del cine moderno; encaja con una soberbia y luciferina representación del tan esperado avatar de la Nueva Era.

Una más de las incontables fábulas de inspiración luciferina del cine de la Nueva Era. Nine, el libertador, número nueve (fíjense en la fecha de estreno 999) , prometeico portador de luz , libera al mundo sumido en las tinieblas del terrorífico reinado de La Bestia -una máquina infernal– y desplaza al líder caduco –el sumo pontífice– de una iglesia vieja y ajada – el occidente cristiano–
-Fuentes y vínculos-
(1) Nueva Era, un artículo de wikipedia. Un buen punto de partida para abordar el problema.
(2) Centro de estudios de nuevas religiones, Cesnur.
(3) De la Cierva, Ricardo , La Masonería Invisible p. 624 y ss.
(4 )Vidal de Tenreiro, Isabel : “Alerta! New Age” El problema abordado desde una perspectiva cristiana, aquí
(5) La Era de Acuario, en El Mercadillo espiritual de nuestros días
(6) http://www.vidahumana.org/vidafam/nuevaera/ideologia_nam.html
(7) Mateos, Flavio: La suma anticristiana de Avatar, en pdf.
(7b) Una revisión alucinada sobre el cine iluminita de James Cameron, por acá.
(8) Para un examen del lado más oscuro de la Nueva Era, véase algo de esto de aquí
(9) Los sobrinos curiosos podrán ampliar su conocimiento sobre el tema consultado este otro libraco, Secret cinema , gnostic vision in film
(10) Hollywood goes gnostic, en Alternative religion
La tierra de Mapple White
(THE LOST WORLD, fantástico cartelillo de un magnífico ejemplar de celuloide rancio basado en el relato homónimo de Sir Arthur Conan Doyle)
El asunto del continente perdido, la ciudad ignota o remotísima o el destino secreto, cuyo acceso es apenas practicable para el profano, ha sido recurrente en la literatura de viajes y aventuras, especialmente en las pulp fiction stories--recordemos Pellucidar del Tarzán de Burroughs, y otros destinos similares en obras de Robert Howard, Lovecraft o Merrit--, pero ha sido motivo también de la novela de enjundia, como en el caso de la ejemplar El Mundo Perdido, de Sir Arthur Conan Doyle, que con su descripción de la Tierra de Mapple White contribuiría como pocos a fraguar definitivamente el perfil inconfundible de la Terra incognita y sus pavorosos habitantes en la literatura y el cine modernos.
(El mapa de la Isla de la Calavera, remotamente inspirada en la Tierra de Mapple White) Foto Dinosaurcentral
Mapple White es --en la novela de Doyle-- un artista aventurero que se adentra en la espesura del Matto Grosso, en plena jungla amazónica, buscando experiencias y fuentes de inspiración para sus dibujos. En el curso de sus andanzas por la jungla llegará a saber a través de sus contactos con los nativos de la existencia de una tierra desconocida en el corazón de la selva, una zona prohibida y tabuada para los indios, frontera con lo desconocido, lo misterioso y lo monstruoso, donde es peligroso adentrarse —non plus ultra--; una región nebulosa que creen dominio de un espíritu maligno, al que llaman Curupuri. Mapple White, desafiando las supersticiones de los nativos, arriesgará su vida en pos del descubrimiento. A su regreso, su álbum de dibujos constituirá un testimonio de su sorprendente aventura por las entrañas de un fabuloso mundo perdido.
(Roraima, para algunos el lugar que inspiró a Conan Doyle su Tierra de Mapple White)
(Una serie de ilustraciones de una antiquísima edición del Mundo Perdido de Conan Doyle. Pueden hojearla aquí)
La tierra de Mapple White, ese mundo perdido imaginado por Conan Doyle es reminiscente del Paraíso Perdido; un lugar absconditus de difícil acceso -- lugar de iniciación para el joven Malone, protagonista del fascinante relato-- , un auténtico temenos o recinto sagrado, una suerte de isla en medio de la selva, segregado del resto del mundo por un foso natural, casi inaccesible excepto para los héroes, que deberán probar su valor en innúmeras ocasiones, desde su entrada en la Tierra de Mapple a través de un arduo y riesgoso pasaje --el filo de la navaja, puente o paso peligroso de las novelas de caballerías-- constituído en este caso por un gran árbol caído que hará las veces de puente natural, hasta sus incontables luchas con las criaturas antediluvianas que pueblan la región y que, como todo dragón que se precie, custodian un formidable tesoro.


La secuencia del puente, trasunto del paso peligroso de la gesta heróica, permite vincular simbólicamente la Isla de la Calavera y la Tierra de Mapple White con el Paraíso perdido
El libro inspiraría muchísimos trabajos posteriores, tanto literarios como cinematográficos. Antes de la llegada de Crichton con su Parque Jurásico y su Mundo Perdido --en el que incluso se atreve a fusilar el nombre de la novela original-- , el mejor celuloide rancio también fue deudor de la invención del inmortal creador de Sherlock Holmes. El Monstruo de los tiempos remotos, por ejemplo, se apropia del final estelar de la obra --que no desvelaremos aquí-- para argumentar toda una historia. -. En The Lost World (1925), el primer largometraje de animación, se adaptaría libremente la novela original. La película, dirigida por Henry Hoyt es recordada aún por ser la pionera de la técnica claymation --animación fotograma a fotograma, de la que Ray Harryhausen llegaría a ser maestro indiscutible-- llevada a cabo por Willis O´Brien, quien perfeccionaría estas técnicas con su brillantísimo trabajo, ocho años más tarde, en King Kong.


(Póster de la película The Land that time forgot, de 1975, basada en una novela de E.R.Burroughs que sigue la estela inaugurada por El Mundo Perdido)
También el guión de King Kong mantiene no pocos paralelismos con El Mundo Perdido: la isla de la Calavera, hogar del simio gigantesco, está separada del mundo por una muralla que recuerda el farallón inexpugnable de la Tierra de Mapple White; como ésta, se halla poblada de monstruos y dinosaurios que han sobrevivido, milagrosamente, el paso de las eras. Incluso la secuencia del árbol caído parece inspirada directamente en un episodio similar de la novela de Conan Doyle. Durante los años cincuenta y sesenta, la mayoría de producciones cinematográficas de aventuras en las que se abordaba el asunto de los dinosaurios, como El Valle de Gwangi o The land that time forgot, entre otras, eran deudoras en cierto modo del legado de El Mundo Perdido. Y su influencia perdura hasta nuestros días.
(El valle de Gwangi, un trasunto de la Tierra de Mapple White, donde también habitan los lagartos terribles)
Un tutubo con el tráiler de la primera adaptación cinematográfica de la novela de Conan Doyle
(1) The Lost World, en Greenbriar Picture Shows
(2) Más ciudades y continentes perdidos, en Las ciudades perdidas, una guía de viaje
(3) The lost world, de 1925, inspirada en la novela homónima de Conan Doyle
(4) Donde habitan los dinosaurios: la Tierra de Mapple White, Skull Island y otros territorios ignotos, y sus terribles pobladores. Fantástica página.
(5) El mundo perdido (edición original inglés) aquí
|
“"Eventualmente, la muerte nos atrapará a todos"” , Philip k.Dick |
||
Últimas entradas
- Máscaras mortuorias
- Una tarde cursi
- Paul Rumsey
- Delirante taxidermia
- Hojalata y plástico
- Crípticos, vagos y maleantes
- La esfinge decadente I
- El pasado desde el aire
- Corben antes de Corben
- La Virgen y el Dragón II
- Post Apocalíptico
- La arqueología del misterio (III)
- Un maestro del diorama
- Luigi Benedicenti
- Macabra y pétrea
- Ataúdes viajeros
- Omfalos, betilos y otras yerbas
- Cuadrúpedos de leyenda
- Transi
- Pictórica ludoteca
- El gigante de Cardiff
- Vacaciones añejas
- La arqueología del misterio (2)
- Hoy no me puedo levantar
- Transire Videndo #1
Encuestas de la tita.
Archivo
Categorías
- CELULOIDE RANCIO
- CÓMO CANTAR Y NO MORIR EN EL INTENTO
- CON EL OJO DE TU PADRE
- CUANDO YO ERA RICA
- EL FISIÓLOGO
- EL GABINETE DE CURIOSIDADES DEL DR. VENTURI
- EL PALUSTRE ILUSTRE
- EL VIAJE DEL HÉROE
- FACILIS DESCENSUS AVERNI
- GENERALIS
- HIPERESTESIA HIPOSTÁTICA
- HORROR VACUI
- ICONOGRAPHIA CURIOSA
- LA PARANOIA SILENTE
- LA X MARCA EL LUGAR
- LAS PUERTAS DEL CIELO
- LAS UVAS DE ZEUXIS
- LUDUS PVERORVM
- MEMENTO MORI
- MIRABILIA
- MIS FAVORES TERRORITOS
- MISTERIOS DE SÍBARIS
- MÚSICA RATONERA
- NUESTRA TÍA RECOMIENDA
- PARA SIBARITAS COMO UD.
- PRETÉRITO PLUSCUAMPERFECTO
- SIEMPRE QUE LLEGAS A CASA
- TERRA INCOGNITA
- TRANTOR
- VIDA Y MILAGROS
Comentarios recientes
- Dr.Ocón de Oro en Máscaras mortuorias
- V. en Máscaras mortuorias
- Dr.Ocón de Oro en Hojalata y plástico
- Dr. Tuga en Una tarde cursi
- Dr.Ocón de Oro en Una tarde cursi
Enlaces
- El desván del abuelito
- curious expeditions
- BIBLIODISSEY
- le divan fumoir bohemien
- MIRA Y CALLA
- tebeosfera
- Hanuman - el mono telúrico
- Art inconnu - Arte desconocido
- The Lumper
- MONSTER BRAINS
- El camino de la pata de oca
- Odisea 2008
- Viaje en torno al cráneo
- El Laberinto románico
- La balsa de la Nostromo
- Acotaciones
- Ephemera assemblyman
- Drawn!
- Ciudadano Vigilante, Conspiranoia elegante
- WEIMAR, pintura y más pintura
- Para viajar al pasado sin frenos ni marcha atrás
Álbum Fotográfico
You are currently browsing the archives for the CELULOIDE RANCIO category.













































