LUDUS PVERORVM

La arqueologA?a del misterio (III)

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A?(Antiguo objeto arqueolA?gico egipcio (Mehen ?) A?que muestra una serpiente enrollada sobre sA? misma cuya cola se transforma en una cabeza de oca)

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En nuestroA?opA?sculo sobre el simbolismo del Juego de la Oca (1) A?seA?alA?bamos sucintamente los supuestosA?antecedentes griegos del mismo, atribuyendo a PalamedesA?* la paternidad del singular artefacto tal y como algunos autores,A?siguiendo aA?Rafael AlarcA?n HerreraA? (2) proponA?an a propA?sito de los oscurosA?orgA?nenes de este tradicional pasatiempo en alguna de sus obras; entonces hacA?amos tambiA?n menciA?n del cA?lebre disco de Phaistos, unA?singularA?objeto arqueolA?gico cuyo propA?sito yA?naturalezaA? aA?n no han sido satisfactoriamenteA?explicados (3), A?como uno de los mA?s curiosos casos deA?sorprendente e inquietante paralelismo con elA?popular juego.A?Hay quienes hanA?visto en el diseA?o de las casillas historiadas del misterioso disco de PhaistosA?interesantes similitudes con algunas representaciones de antiguas divinidades solares, aA?adiendo nuevos estratos de significaciA?n al simbolismo de tal ingenio;A?los historiadores y eruditos ortodoxos, en cambio, apuntan en otra direcciA?n para explicar los enigmA?ticos signos que surcan la superficie espiral del artefacto, que merece sin duda un lugar de honor entre los mA?s A?nclitos representantes de la arqueologA?a del misterio.

A?El disco de Phaistos, o Festos (haz y envA?s), en el que algunos han querido ver un antecedente del Juego de la OcaA?

Otros autores, como Peter Aleff (4) tambiA?n citan el juego egipcio del Senet –el juego de la serpiente– o el mA?s famoso de trazado espiral llamado Mehen como posibles orA?genes del disco de Phaistos yA?A? del Juego de la Oca. En su interesante estudio sobre el asunto (4),A? el autor establece, por ejemplo, que la direcciA?n de la espiralA?historiada que figura en los diseA?os de sendos tableros es idA?ntica, asA? como el punto de arranque y el final de los itinerarios marcados. La comparaciA?n del disco con el Senet egipcio permite al estudioso determinar la secuencia de los campos o celdillas representados y fijar su nA?mero en el orden apropiado, con los sA?mbolos de la muerte y la resurrecciA?n al final tal y como aparecen en ambas caras del objeto.A?En la sucesiA?n de casillas asA? establecida, el nA?mero de la casilla de la muerte corresponde al nA?mero 58 –exactamente como ocurre en el Juego de la OCA– ; esta localizaciA?n ademA?s presenta nuevas similitudes con el Senet egipcio, porque en ambos juegos la muerte aparece en la viA?eta inmediatamente posterior al “encuentro del sol y la luna”, esto es, un connubio, hierogamia o matrimonio sagrado que tambiA?n es un asuntoA?frecuenteA?A?en contextosA?esotA?ricos yA?alquA?micos y que en ocasiones se vincula al concepto de muerte iniciA?tica.

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Correspondencias entreA?losA?pictogramas del disco de Phestos y caracteres de un antiguo alfabeto (3)

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A?El disco de Phaistos fue descubierto en Julio de 1908 por el arqueA?logo italiano Luigi Pernier y actualmente se halla en el museo del heraklion en Creta (Grecia). SegA?n la dataciA?n arqueolA?gica, se trata de una pieza del siglo XVII antes de Cristo (1650 aC) . Reproduce en cada una de sus caras grabadas un patrA?n espiral con treinta y una casillas decoradas conA?signos de difA?cil interpretaciA?nA?(en total, sumando las viA?etas de ambas caras, casi sesenta y cuatro casillas; esto es, curiosamente,A?el mismo nA?mero de escaques del ajedrez y de las celdillas del tablero de la Oca).A? Se ha sugerido que podrA?a tratarse de una representaciA?n simbA?lica del laberinto de DA?dalo donde Teseo enfentaba al Minotauro, sin aducir pruebas concluyentes que fundamenten esta tesis, interesante de todos modos, y que tambiA?n podrA?a enlazar con algunos aspectos del simbolismo del tradicional juego de la oca.

(Palamedes, supuesto inventor del juego de la Oca A?y Filoctetes en una curiosa escena en la que aparecenA? asociados a una serpiente)

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-Fuentes y vA?nculos-

(1)A?El simbolismo del Juego de la Oca, en Viajes con mi tA?a

(2) La serpA?ente custodiando el centro del mundo y otros sA?mbolos prA?ximos al Juego, en Mosaico Pagano

* Palamedes se vincula tradicionalmente a la diosa Tyche, semejante a la Fortuna, para la cual se dice que inventA? los dados. En la Edad MediaA?se la representaba como una ciega que portaba la cornucopia o un timA?n simbA?lico. TambiA?n solA?a llevar la llamada rueda de la fortunaA? o bien se la situaba encima de la misma, presidiendo el ciclo del destino. (wiki) En la rueda de la fortuna como metA?fora de lo cA?clico tambiA?n se nos antoja ver ciertos paralelismos con los sA?mbolos del Juego de la Oca.

(3) Para los eruditos, sin embargo,A?la soluciA?n al enigma estA? lejos de las cA?balas sobre el Juego de la OcaA?A?The Phaistos Disc: An Ancient Enigma Solved: Two corroborative Old Elamite scripts can be deciphered using the Greek syllabic values obtained for the Phaistos Disk,A?by A. Kaulins in 1980

(4) Allef, Peter; Senet and the Phaistos DiskA?enA? The Religious Board Game on the Phaistos Disk

A?(5)A?El mejorA?regalo deA?Reyes: el disco de Phaistos.A?MA?s enigmas en torno al disco de Phaistos en Cipher Misteries

(6) MA?s curiosidades sobre elA?extraA?o discoA?A?

(8) El juego de la oca como vA?a iniciA?tica, aquA?

DA?dalos, nudos y laberintos

A?A?

A?A?

A?

    Yo te di la punta de una cuerda de oro,A?
    Solo enrA?llala en un ovillo,A?
    Ella te conducirA? a la Puerta del CieloA?
    Construida en la muralla de JerusalA?n.A?
    William BlakeA?A?
    A?A?A?

A?La inclusiA?n del laberinto en unaA? de las casillas del tablero del Juego de la Oca,concretamente en la celdilla numerada con la cifra 42, nos llevA? a plantearnos en su momento algunas cuestiones –que queremos compartir ahoraA?con ustedes– sobre el alcance simbA?lico de esta curiosa imagen y las razones de su inclusiA?n entre los motivos iconogrA?ficos de este juego popular, al queA?desde hace mucho se pretendeA?atribuir alguna significaciA?n esotA?rica, .A? Aparte de la singular arquitectura numerolA?gica delA? propio tablero de juego, la presencia de este dA?dalo o laberinto es uno de los escasos elementos que podrA?an permitir unaA?lectura esotA?rica del juego mA?s allA? de lo puramente imaginario. En algunos tableros, ademA?s, el trazado laberA?ntico es reemplazado por el motivo de un zigurat o una torre de Babel –etemenanki– lo cual no hace mA?s que amplificar y aportar matices diversos al simbolismoA?del laberinto y, por ende, del propio juego.

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La explicaciA?n mA?sA?simple y evidente de la presencia del laberinto en el tablero del popular juego corresponde a la idea del mundo como laberinto, esto es,A?la imagen del itinerarioA?laberA?ntico o tortuoso como metA?fora visual de A?la existencia terrena y sus azares. Sin embargo, este concepto parece haberseA?popularizado enA?A?una A?poca posterior a la apariciA?n de los primeros ejemplares del Juego de la Oca, y presenta un aspecto moralizante que creemos no conviene a la vertiente esotA?rica o hermA?tica que algunos han seA?alado.

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(IlustraciA?n de ElA?paraA?so del corazA?n y el laberinto del mundo, de Comenius. Via)

Pero quizA? un pequeA?o anA?lisis sobre el significado del propio laberinto nos revele alguna cuestiA?n de interA?s. Es sabido que aA?A?DA?dalo, el famoso c0nstructor del laberinto de Creta,A?se le consideraA?en algunas tradiciones sinA?nimo del artista –en el sentido hermA?tico del tA?rmino– del Artifex habilis; de hecho, el laberinto puede ser comtemplado como una metA?fora visual de la Obra Maestra –el Opus Magnum alquA?mico–A?; no en vano el tA?rmino laberinto era utilizado en sentido figurado para refererise aA?cualquier edificio o construcciA?n de una perfecciA?n suma, o de gran complejidad, digno de un DA?dalo.

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A?(Laberinto de la catedral de Amiens. Imagen Padrepardo)

En algunas catedrales medievales, como las de Amiens y Reims,A?se pueden encontrar autorrepresentaciones de los arquitectos en el centro de los laberintos del pavimento de dichos templos:A? “los famosos ejemplos medievales estA?n en en Amiens, San QuintA?n y Reims; y de los que todavA?a existen, el mA?s notable es el de Chartres “. Se nos ha explicado en ocasiones que estos laberintos servA?an para que aquellos fielesA?que no podA?an peregrinar fA?sicamente a Tierra Santa pudieran llevar a cabo virtualmente su peregrinaje mediante la circunvalaciA?n ritual:A?

En el caso de un laberinto en St. Omer, hay templos, animales y poblados pintados en el camino y el Templo de JerusalA?n estA? en el centro. (…)los laberintos franceses A?parecen haber sido llamados la legua o el Camino de Jerusalen; estaban colocados en la punta oeste de la nave y las gentes hacA?an una peregrinaciA?n de rodillas, siguiendo el camino hacia el centro, al cual se dice que se le llamaba Sancta Ecclesia o CieloA?.(2)A?A?(via)”A?

Por otro lado, el viaje al centro del laberinto y el combate con el monstruo guardan una estrecha relaciA?n con diversas cuestiones iniciA?ticas que hemos visto en otras ocasiones. Alcanzar el nA?cleo A?ntimo del laberinto equivale a coronar la empresa formulada por el antiguo Nosce Te Ipsum, conA?cete a tA? mismo. ElA? viajeA? o peregrinaciA?n a Tierra Santa, centro simbA?lico del mundo, es –segA?n el simbolismo general del viaje– un retorno a las fuentes, y una metA?fora de conquista de la Identidad Suprema o Atman, el SA? mismo, vinculado al corazA?n o nA?cleo del ser.

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A?(Un paseo por el laberinto de la Catedral de Chartres)

A? La presencia de la imagen de un arquitecto en el centro de dichos laberintos no se explica segA?n este simbolismo del viaje ritual, a menos que consideremos la dimensiA?n iniciA?tica del viaje y la peregrinaciA?n, como en el caso de los llamados viajes masA?nicos, o los viajes propios de las organizaciones como el Compagnonage.(4) Pero podemosA?A?ver aquA? otra cosa. Existen testimonios que demuestran que la introducciA?n de la figura del arquitecto en el centro del laberinto significA? en su origen, probablemente, la identificaciA?n del constructor con el paradigma de los arquitectos, el mismo DA?dalo, segA?n la relaciA?n que hemos establecido anteriormente.A?

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(Teseo dando muerte al minotauro, en una imagen que recuerda la iconografA?a del Mitra taurA?ctono)

Ya en el Trecento se tiene noticia de la asociaciA?n del laberinto con la “Casa de DA?dalo” y de la vinculaciA?n del tA?rmino laberinto con el vocablo “dA?dalo”, que perdura hasta nuestros dA?as. La identificaciA?n incluye a la construcciA?n y tambiA?n al personaje, de manera que mediante la apariciA?n del arquitecto en el centro de su laberinto equipara la obra de los constructores medievales con la genial obra de DA?dalo.A? Pero no se trata aquA? de una mera vindicaciA?n del orgullo profesional, alA?estilo delA?el Renacimiento, donde llegarA?a a ser un uso generalizado de matices profanos y humanistas; antes bien, se perfila aquA? la bA?squeda de la asociaciA?n del retratado con el ArtA?fice Supremo, el Gran Arquitecto del Universo, o A?el Gran Demiurgo,A?A?en el centro del laberinto como metA?fora del mundo creado, la manifestaciA?n. La figura de DA?dalo representado en el centro de su laberinto nos recuerda la visiA?n de los Vedas en las que, como una araA?a en su tela, Brahma, la Identidad Suprema, teje la trama de la existencia universal. (3)

(Alberto Durero, autorretrato con pelliza,A?1500)

En relaciA?n con este simbolismo del DA?dalo en el centro de su laberinto como Artifex habilis podrA?amos citar las curiosas asociaciones que algunos autores han apuntando entre estas representaciones y las creaciones de lazos o nudos de Leonardo Da Vinci los knotten oA?”arabescos”A?deA?Alberto Durero, en los que cabrA?a ver una variante de aquel ejercicio de los constructores medievales. De modo anA?logo a aquA?llos, Durero y Leonardo disponen su propio monograma en el nA?cleo mismo del lazo: “Es aceptable el punto de vista usual, de que los Nudos de DA?rero son variaciones de un grabado en cobre bien conocido de un medallA?n similar, cuyo diseA?o se atribuye comA?nmente a Leonardo da Vinci, y en cuyo centro aparecen las palabras Academia Leonardi Vinci.”

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(Uno de los nudos de Alberto Durero, con el monograma del artista en el centro del entramado laberA?ntico de lA?neas)

Los diseA?os de entrelazos de Leonardo anticipan el interA?s contemporaneo por los nudos, en la rama matemA?tica de la topologA?a. En su cA?lebre decoraciA?n arbA?rea para el techo de la Sala delle Asse en el Castillo Sforza, Leonardo Da Vinci creA? a partir de las ramas de los A?rboles un elaborado y complejo sistema de entrelazado que presagia la geometrA?a fractal. (5)

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A?(La compleja geometrA?a de los diseA?os arborescentes de Leonardo Da Vinci al descubierto aquA?)

A propA?sito de los entrelazos de Durero, dice Ananda K. Coomaraswamy en su fabuloso estudio sobre el tema queA?” (…) a los Knots de DA?rero se les ha llamado diseA?os de bordado, pero que en realidad son patrones de encaje (A?veritable patrons de passementerieA?); en cualquier caso, los Knoten sugieren una aplicaciA?n textil. A los diseA?os tambiA?n se les ha llamado A?dedaliA? o A?laberintosA? (…) Esta tradiciA?n medieval de los laberintos, sigue diciendo Coomaraswamy, es “lo que sobrevive realmente en los Nudos de Leonardo y de DA?rero. La mejor evidencia de esto la encontramos en el hecho de que mientras que los nombres de Leonardo y de DA?rero estA?n inscritos en los centros de sus diseA?os, en Amiens el centro del laberinto estaba ocupado por una efigie del arquitecto de la catedral, y similarmente en algunos otros ejemplos identificados por inscripciones. Como Hahnloser dice, esto implica una apoteosis del arquitecto, por asimilaciA?n a DA?dalo, el constructor original y el A?nico arquitecto mA?tico cuyo nombre era familiar a los constructores de la Edad Media.” (…) (2)

DesdeA? el punto de vista del arquitecto apoteosizado, o desde el del Demiurgo a quien se asimila, el modelo de los nudos de DA?rero y de Leonardo es ciertamente el de un ornamento, nimbo o investidura circundante. Es en estos sentidos como, al describir el poder del Demiurgo solar que atrae a todas las cosas hacia sA? mismo (…)”(2)

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(Kouki Tsuritanirc, Laberinto, mediatinta. El laberinto, la espiral y el nA?mero de oro hermanados en una sola impronta)

A?Una vez mA?s, Ananda K. Coomaraswamy y RenA? GuA?non se ocuparon admirablemente de este asunto, en diferentesA?artA?culos a cuya lectura les remitimos para continuar su intrincado A?viajeA?a travA?s del complejo simbolismo del laberinto y sus indefinidas bifurcaciones, que sin duda nos llevarA?an muy lejos.

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-Fuentes, notas y vA?nculos-

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(1) Para los apasionados de los laberintos, su historia y su simbolismo, recomendamos vivamente la mejor obra en castellano sobre el tema: El libro de los laberintos, de Paolo Santarcangeli, Editorial Siruela, VVEE.

(2) Ananda K. Coomaraswamy,A? LA ICONOGRAFA?A DE LOS A?NUDOSA? DE DA?RERO Y DE LA A?CONCATENACIA?NA? DE LEONARDO

(3) AraA?a en la tela, una imagen de la manifestaciA?n y la creaciA?n en los Vedas, en El Loto Blanco.A?RenA? GuA?non habla sobre estaA?forma del simbolismo del tejido, que se encuentra tambiA?n en la tradiciA?n hindA?: la imagen de la araA?a tejiendo su tela, imagen que es tanto mA?s exacta cuanto que la araA?a forma esta tela de su propia sustancia (Comentario de ShankarA?chA?rya sobre los Brahma-SA?tras, 2A? AdhyA?ya, 1A? PA?da, sA?tra 25. ).A?(…) A?(Puesto que la araA?a estA? en el centro de su tela, da la imagen del sol rodeado de sus rayos; tambiA?n puede tomarse como unaA? figuraA?del “CorazA?n del MundoA?(3)

A?(4) QuizA?s una de las instituciones mA?s sorprendentes del “compagnonage” fue el “tour de France” que consistA?a en un recorrido a travA?s de las principales ciudades de Francia con una duraciA?n de entre dos y cinco aA?os, siendo realizado por los “compaA?eros” al tiempo que ejercitaban su oficio. Se trataba de una peregrinaciA?n en el curso de la cual el “compaA?ero” era contratado por algA?n “maestro” de la ciudad que visitaba y durante un cierto tiempo, hasta pasar a la siguiente. (via)

(5) La geometrA?a oculta de los diseA?os arborescentes de Leonardo Da Vinci, aquA?.

martes, noviembre 16th, 2010 EL VIAJE DEL HROE, LUDUS PVERORVM 5 Comments

El guardiA?n del recinto sagrado

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A?(El monstruo andrA?fago devorando a su vA?ctima, quizA? JonA?s, en estaA?estatuilla del Museo de Cleveland)A?A?A?A?A?A?A?A?

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En algA?n momento de nuestras caprichosas disertaciones sobre el simbolismo tradicional del Juego de la Oca hemos mencionado la asociaciA?n de la espiral del tablero de juego con el cuerpo de una serpiente enrollada sobre sA? misma, alrededor de un espacio central, denominado JardA?n de la Oca, el cual hemos visto que puede vincularse simbA?licamente con toda exactitud al ParaA?so; de semejantes analogA?as es posible inferir ciertas cuestiones de diversa importancia a cuya discusiA?n nos proponemos entregarnos en el presente artA?culo.A? A?A?A?A?A?A?A?A?A?

A?Se suele citar, con mayor o menor justificaciA?n histA?rica, al Mehen, el juego egipcio de la Serpiente, como uno de los supuestos antecedentes de nuestro Juego Noble y Restaurado de los Griegos. Sin embargo, y al margen de consideraciones mA?s o menos fantasiosas, hemos de reconocer que en todo esto hay un gran componente imaginativo o, si lo prefieren, intuitivo, y que no existen pruebas concluyentes que permitan establecer una relaciA?n efectiva, salvo en el plano simbA?lico, entre la serpiente y el tablero de juego. Tampoco conocemos ningA?n ejemplar del Juego de la Oca en el que ambos elementos a??itinerario espiral y serpientea??se identifiquen, lo cual justificarA?a de algA?n modo nuestra propuesta. A pesar de todo, la falta de evidencias documentales no nos impide en modo alguno sugerir que tal asociaciA?n pueda plantearse, especialmente porque abre numerosas posibilidades al anA?lisis de los elementos tradicionales contemplados en el diseA?o del juego yA?revelaA?A?algunos aspectos interesantesA?de suA? simbolismo.A? A?A?A?A?A?A?A?A?A?A?

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(Tablero de Mehen, el juego egipcio de la serpiente)A?A?A?A?A?A?A?A?

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(AnalogA?as formales y simbA?licas entre la serpienteA? y el tablero espiral del Juego de la Oca)A?A?A?A?A?A?A?A?

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De este modo, si la meta del Juego de la Oca es el espacio central del tablero, alrededor del cual se despliega la serpiente cuyo cuerpo constituye el itinerario que han de seguir, con mayor o menor fortuna, los jugadores, es fA?cil inferir el significado de la carrera: recorrer el interior de la bestia equivale, segA?n la significaciA?n general del descensus ad inferos, vencer al monstruo y, por ende, a la muerte, evitando sus fauces, y conquistandoA? la liberaciA?n o la inmortalidad, simbolizados por el acceso del jugador al lugar central –fuera de la rueda del cambio o existencia temporala??,A? un verdadero ParaA?so recobrado o JardA?n de la Oca.A?A?A?A?A?A?A?A?A?A?

A?El asunto de la serpiente como custodio del ParaA?so, o del A?rbol de la Vida,A? participa de idA?ntica significaciA?n que el episodio particular del DragA?nA?como tradicional guardiA?n de tesoros, recintos o lugares sagrados o, A?directamente, manantialA? de inmortalidad. A menudo,A?son el propio cuerpo o sangre del dragA?n los que consituyen el alimento o licor que propician la invulnerabilidad. Al igual que el dragA?n, la serpiente, emparentada simbA?licamente con el mismo, –o de un modo mA?s amplio el monstruo— A?”es en muchas tradiciones responsable de custodiar este A?rbol de la Vida o inmortalidad, impidiendo al hombre aproximarse hasta A?l (a), o haciendo que se aleje despuA?s de haberle inducido a pecar. AsA? sucede en el contexto bA?blico, donde es la serpiente del GA?nesis la que se encuentra junto al A?rbol del paraA?so. (…) ella es la guardiana terrible del A?rbol sagrado; cierra al hombre tras la CaA?da (…) el camino de retorno al ParaA?so perdido”.A?A?A?(4)A?A?A?

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(En el cuadro de Paolo Ucello: San Jorge y el DragA?n. A menudo, el fruto de la inmortalidad o depA?sito sagrado custodiado por el monstruo es una representaciA?n del arquetipo del eterno femenino, como nuestra Dama del JardA?n de la Oca)A?A?A?

A?Las serpientes guardan todos los caminos de la inmortalidad, es decir,” todos los “centros”, todos los receptA?culos en que estA? concentrado lo sagrado, toda sustancia realA?” — segA?n M. ElA?ade– . En la mitologA?a griega, por ejemplo, “el vellocino de oro de CA?lquide estA? guardado tambiA?n por un dragA?n, al que JasA?n tiene que dar muerte para conseguirlo. A las serpientes se las representa siempre en torno a la crA?tera de Dionisos, vigilando en la lejana Escitia el oro de Apolo, guardando los tesoros escondidos en las profundiades de la tierra o los diamantes y las perlas del fondo del ocA?ano; en una palabra, custodiandoA?todo sA?mbolo que incorpore lo sagrado, que confiera poder, vida y omnisciencia“A?A?A?A?

En otras tradiciones, el depA?sito sagrado guardado celosamente por la serpiente o el monstruo devoradorA?reviste las formas de una diosa o doncella, arquetipo del eterno femenino, que el hA?roe o candidato han de rescatar de las fauces de la bestia; es tA?picoA?de las fA?rmulas de tono caballeresco o A?pico, en las que al simbolismo general se superponen losA?matices A?inconfundibles del amor cortA?s.A?A menudoA?ocurreA?en diferentes ritos de paso que “ se da acceso al poder de un hombre medianteA? la restituciA?n de lo femenino; para ello, el hombre debe hacer un trA?nsito de prueba a travA?s de unos elementos de carA?cter femenino.” (n)A?A? En nuestro juego noble, la dama del JardA?n de la Oca, arquetipo de lo femenino, aguarda pacientemente la llegada triunfante del hA?roe que transita con dificultad a travA?s del vientre serpentino de la espiral, superando una tras otra las pruebas a las que es sometido.A?A?A?

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A?(La serpiente enroscada en torno alA? A?rbol de la Vida)A?A?A?A?A?A?A?A?

A?De manera genA?rica,A?la vA?a de acceso al ParaA?so, Fuente de Juventa o A?rbol de la vida, estA? con frecuenciaA?bloqueada por un monstruo o por algA?n otro animal peligroso, como el leA?n. Este A?ltimo, junto a la serpiente, el hipogrifo o el dragA?n, es con frecuencia tambiA?n un monstruo custodio e A?ndice de lo sagrado. Por eso se le encuentra con frecuencia apostado a la entrada del templo, palacio, fuente, etc., es decir, a la entrada del temenos o recinto sagrado; a??no para prohibir el acceso, sino para impedir al profano aventurarse inconscientemente a entrar y atraerse las iras divinas; entonces es, ante todo, signo, orientaciA?n, indicador de ruptura entre dos dominios heterogA?neos, lo profano y lo sagrado. La iconografA?a de las civilizaciones mA?s diversas representarA?, por ejemplo, en torno al A?rbol sagrado, tanto leones como genios, grifos, etc., igualmente aptos para desempeA?ar este papel de signos indicadoresa??.A?A?A?A?(4)A?A?A?

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A?(Los leones, tradicionalmente, se erigen como A?ndices y A?custodios del lugar sagrado. Foto: Baruk)A?A?A?A?A?A?A?A?

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Por este motivo, y por ser considerados un emblema de Cristo, los leones pueblan las portadas de las iglesias romA?nicas, sus ventanas o la entrada de sus presbiterios. En general, “el asunto del leA?nA?A?andrA?fago depende (…) del tema imaginario del engullidor, motivo que abarca los numerosos sA?mbolos de seres vivientes que comen y luego restituyen a su presa. El ejemplo mA?s cA?lebre es el de la plA?cida y complaciente ballena de JonA?s, cuya historia utilizA? magnA?ficamente Cristo para explicar el misterio de su muerte, al que seguirA?a la resurrecciA?n” .A?A?(4)A?A?A?

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(El simbolismo del MakaraA? o monstruo marino estA? directamente relacionado con el pasaje bA?blico de JonA?s y la Ballena)A?A?A?A?A?

A?A?Esta otra vertiente singular del simbolismo del monstruo devorador es su ligazA?n con la idea de resurrecciA?n y vida eterna la encontramos en la A?presencia de leones tanto en las pilas bautismales como en las de agua benditaA? en el arte romA?nico. A?De igual modo, por ejemplo, a??en el baptisterio de Parma hay dragones apostados junto al A?rbol de la regeneraciA?n.a??A?A?A? Esta relaciA?n del monstruo andrA?fago con la renovaciA?n o resurrecciA?n iniciA?ticas queda confirmada a??por el hecho de que, con frecuencia, vemos nacer a los dioses o a los hombres renovados en las fauces de uno de esos monstruos benA?ficos. El arte chino nos ha acostumbrado a esos pequeA?os personajes acurrucados en las fauces de monstruos terribles y mansos, como en el regazo de una madre.a??A?A?A?En este mismo orden de cosas, a??no hay por quA? asombrarse de ver las tumbas cristianas adornadas con leones. Por sA? solo, el leA?n es sA?mbolo de la resurrecciA?n. (…) Las tumbas romA?nicas de Husaby (Suecia) lucen con ostentaciA?n una mA?scara humana devorada por dos leones (…)A?”A?A?A?A?(4)A?A?A?

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A?A?A?(Una imagen vale mA?s que mil palabras: El vientre del monstruo como laberinto en esta ilustraciA?n para JonA?s y la Ballena de The Stygian Port)A?A?A?A?A?A?

A?En el caso de la ballena, al simbolismo de las fauces desdentadas se une el del vientre del monstruo, comparable al de la caverna cA?smica, arquetipo de la matriz materna o ctA?nica, presente en numerosos mitos y formas iniciA?ticas de muchos pueblos: ” La idea de que el paso por el umbral mA?gico es un trA?nsito a una esfera de renacimiento queda simbolizada en la imagen mundial del vientre, el vientre de la ballenaa?? que en este caso es la cueva. (Campbell, 1997)”A?A?En ocasiones los intestinos del monstruo adquieren un trazado laberA?ntico, lo cual pone de relieve la relaciA?n a nivelA?simbA?lico del vientre del monstruo, la caverna y el laberinto como lugares de pasajeA?o itinerarios iniciA?ticos.A?A?A?

AsA? loA?contemplan Mircea ElA?adeA?o Sir JamesA?Frazer, quienes aseguran que en algunas formas iniciA?ticas estudiadas, los ritos comienzan por el paso del iniciando a travA?s de una especie de boca monstruosa, en algunos casos, y en otros accede directamenteA?al interior de una cueva, caverna o fosa como expresiA?n del regressus ad uterum. Si la estancia del individuo dentro del monstruo adquiere ademA?s la forma de un viaje a travA?s del intrincado y laberA?ntico interior del monstruo, entoncesA?el mitoA?puede adoptar la significaciA?n general delA?descensus ad inferos, el descenso a los infiernos: “La entrada en el A?tero de la gran madre (madre tierra, es homologable a la entrada en el cuerpo de un monstruo marino o de una ballena o de una bestia salvaje, en algunos estA? implicado un cierto elemento de peligro y en otras, el regreso implica riesgos de ser despedazado por las mandA?bulas del monstruo (…)”A?(n)A?A?A?A?A?A?

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(JonA?s a punto de ser engullido por el monstruo. Foto Dick Osseman)A?A?A?A?A?

La variedad de criaturas que aparecen como custodios del lugar sagrado no cambia nada del valor simbA?lico fundamental del episodio: este lugar central se identifica con la a??morada de inmortalidada?? o condiciA?n edA?nica, que debe ser nuevamente conquistada o restaurada: a??el ser humano experimenta intuitivamente (…) que la invencible nostalgia que siente por una condiciA?n primordial, libre del mal, del pecado y de la muerte, no se puede separar de una reconquista difA?cil, de una lucha en la que deberA? enfrentarse con las fuerzas del mal (…) objetivadas en la imagen del DragA?n apostado junto al camino del Arbol del ParaA?soa??A?A?A?A?A?A?A?A?

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(MA?scara de leA?n devorador, con su vA?ctima entre las fauces, A?en un capitel de San Juan de MontaA?ana.A?Imagen delA?Foro Club del RomA?nico)A?A?A?A?A?A?A?A?

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En la tradiciA?n hindA?, este monstruo guardiA?n de lo sagrado reviste los rasgos de una entidad denominada Kala-Mukha, y A?en extremo oriente se denominaA?Tao-TiA?, sA?mbolo cuyo significado, segA?n RenA? A?GuA?non,A? estA? en relaciA?n con la Ianua Caeli (Puerta del Cielo, segA?n el simbolismo mA?s amplio de las Puertas Solsticiales): el Kala-mukha suele adoptar la forma de una mA?scara o cabeza de monstruoA? que a??de aspectos variados y a menudo mA?s o menos estilizados, se encuentra en las A?reas mA?s diversas (Kala Mukha o Kirti a??mukha en la India, TA?o tA?e en China, Camboya o Javaa??. Aparecen tambiA?n estas mA?scaras en AmA?rica Central, y su presencia es recurrente en la imaginerA?a del arte medieval, especialmente en RomA?nico europeo, en la figura del glotA?n de los templos, o el leA?n devorador, apostado comA?nmente junto a las puertas del templo, y participando del simbolismo general de las mismas, como indica GuA?non a propA?sito de la Ianua Caeli.A?A?A?A?A?A?A?A?

A?Sigue diciendo GuA?nonA?sobre esta mA?scara o efigie del monstruo andrA?fago, que usualmente se vincula con la idea de puerta, apareciendo a??en el dintel de una puerta, o en la clave de la bA?veda de un arco, en la sumidad de un nicho, lo que determina su valor simbA?lico. (a?? ) En su origen debiA? tratarse a??por ciertos rasgos, como la mandA?bula inferior a menudo inexistente, ojos redondos, etc.a?? de la imagen estilizada de un crA?neo humano (b).A?A?A?A?A?A?A?A?

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(MA?scara de Tao Tie, la versiA?n extremo-oriental del monstruo andrA?fago. Shaanxi Provincial Museum, XiA?an. Foto de Gary Todd)A?A?A?A?A?A?A?A?

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(Figurilla de un Tao Tie devorando aA? su vA?ctima)A?A?A?A?A?A?A?A?

Por otra parte, el Tao tA?ie,versiA?n china del monstruo andrA?fago, no es ningA?n animal concreto, sino un glotA?n, devorador u ogro a??emparentado ligeramente o el LeviatA?n o Boca del Infierno de las representaciones medievales– ; su significaciA?n, sin embargo, permanece idA?ntica,A? a??al margen de las formas que pueda adoptar, como la del leA?n, en la India a??KA?laa??un MA?kara, sA?mbolo del dios Varuna, un oso o un tigre (a??)a??A?A? (3)A?A?A?A?

Un atento anA?lisis etimolA?gico del tA?rmino makara — nombre dado al DragA?n o monstruo marino en diversas culturas–A?y sus diferentes acepciones arroja sorprendentes resultados que subrayan notablemente el simbolismo del que tratamos. AsA?, A?en sA?nscrito, Makara, es nombre de un demonio del inframundo, donde encontramos un ecoA?la conexiA?n del monstruo con la idea del infierno, la ultratumba o mA?s allA?. Por otro lado, la etimologA?a permite una vinculaciA?n con el concepto de centro sagrado o paraiso: efectivamente, el tA?rmino makara se vincula “conA? el centro del mundo, el monte Meru, lugar donde la tradiciA?n hindA? coloca el paraA?so. En sA?nscrito aparecen dos posibles etimologA?as: 1ra. de Makar, grande y Ari, filo, colmillo, espada; 2da. de Ma, del agua, y Kara, agresivo, guerrero ” .A?AdemA?s, en griego existe el vocablo Makare, que puede traducirse porA?A?feliz, bienaventurado, pero tambiA?n denota las almas de los que van a cielo, nombre del paraA?so griego, asA? como el rumbo occidental (hacia occidente, tradicionalmente ultratumba, donde se pone el sol).A?AsA?mismo, tenemos A?en Hindi: Ghar, Ghara, Khar, que significaA?A?cueva oA?inframundo, donde encontramos una vez mA?s la relaciA?n del vientre del monstruo con la caverna o antro iniciA?tico. La misma connotaciA?nA?puede ser observadaA?en Turco y A?rabe: Maghara, que equivale a cueva, inframundo.A? (6)A?A?A?A?

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A?A?(La Boca del Infierno o LeviatA?n de las miniaturas medievales, emparentado lejanamente con el monstruo andrA?fago y su simbolismo)A?A?A?A?A?A?A?A?

A?Coomaraswamy, seguidor y colaborador habitual de GuA?non, especialista en el Vedanta y experto orientalista, afirma que este rostro del monstruo andrA?fago a??cualesquiera que sean sus apariencias diversas, representa verdaderamente la Faz de Dios, que a la vez mata y vivifica: no es exactamente una a??calaveraa??, es decir, la a??cabeza de un muertoa??, sino que es la a??Cabeza de la Muertea??, o sea Mrtyu, otro de cuyos nombres es KA?laa?? (a??) Recordemos que KA?la es tambiA?n el a??Tiempo devoradora??, –en una dimensiA?n similar a la del Saturno o el Aion Mitraico en los antiguos misterios en Occidente– A?pero a??designa tambiA?n el Principio mismo en cuanto a??destructora?? o a??transformadora?? con respecto a la manifestaciA?n, lo creado, a la cual reduce al estado no-manifestado reabsorbiA?ndola en sA? misma (devorA?ndola),lo cual constituye el sentido mA?s elevado en que puede entenderse la Muerte.a??A?A?A?A?A?A?(2)A?A?A?

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A?A?A?

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A?(Makara o fauces del monstruo andrA?fago. Escultura del Museo Nacional de Vietnam)A?A?A?A?A?A?A?A?

Las fauces del monstruo andrA?fago a??en palabras de GuA?non– a??representan la vA?a A?nica por la que forzosamente todo ser ha de pasar necesariamente, presentA?ndose asA? como el a??guardiA?n de la Puertaa?? que debe franquear para liberarse de las condiciones limitativas de la existencia contingente y manifestada (a??) Este simbolismo presenta sin embargo A?a??dos aspectos aparentemente opuestos: a??benA?fico y malA?fico si se quiere a??lo que equivale a decir que, segA?n el estado al cual ha llegado el ser que se presenta ante A?l, su boca es para A?ste a??Puerta de la LiberaciA?na?? o a??Fauces de la Muertea?? (c), como la bocaA? desdentada de la ballena de JonA?s, que engulle y luego devuelve a??resucitadoa?? al iniciando).A?A?A?A?A?A?A?A?

En nuestro tradicional Juego de la Oca, la faz o mA?scara saturnina de la muerte aparece en la casilla 58 del tablero (5+8 = 13, el arcano sin nombre del tarot)rematando la espiral serpentina que constituye el itinerario del juego: desde un punto de vista iniciA?tico, Saturno es el primero –o el A?ltimo, segA?nA?la perspectiva adoptada– de los peldaA?os de la escalera metA?lica o planetaria que conduce al iniciado en los misterios mitraicos. El Cronos LeontocA?falo, emparentado con Kala en su dimensiA?n de Tiempo destructor o devorador, faz verdadera de la Muerte y la extinciA?n, presenta una estructura similar, donde el cuerpo del dios, coronado por una mA?scara leonina, es rodeado por las espiras de la serpiente. En otroA?orden de cosas, resulta sugerente establecer la conexiA?n entre la representaciA?n tibetana de la muerte, Yama, que se muestra delante de la “Rueda de la Existencia” amenazando con devorar todos los seres figurados en ella, y el sA?mbolo de la Muerte en el Juego de la Oca, figurada en el segmento final de la espiral seriada, que tendrA?a aquA? idA?ntica significaciA?nA?a la de esta “rueda” de la existencia o de la manifestaciA?n.A?A?A?

A?A?A?A?

A?A?A?

(Aion o Cronos leontocA?falo mitraico: el Tiempo devorador, equivalente al Kala hindA?. La espiral serpentina es coronada por una monstruosa cabeza leonina)A?A?A?

A?A?A?

A?A?A?A?A?A?(El juego de la oca: una espiral numeradaA?,laA?A?manifestaciA?n y el tiempo)–el cuerpo de la serpiente–A?coronado por la Faz saturnina de la Muerte (casilla 58))A?A?A?

Este dualismo tambiA?n estA? presente en el simbolismo del leA?n, especialmente en la imaginerA?a romA?nica, cuyos matices de significaciA?n pueden ser casi infinitos a??sobre todo en lo que concierne al carA?cter benA?fico o malA?fico del leA?n. La muerte que da siempre es un mal en sA?, incluso para los buenos; por otra parte, el leA?n andrA?fago, que permite el acceso de los elegidos al mA?s allA?, es tambiA?n el que envA?a a los malosA? a los tormentos del infierno(a??)a??A?A?A?A?A?A?A?A?

A?La doble vA?a que se abre tras las fauces del monstruo devorador lo ponen en relaciA?n inmediatamente con la nociA?n del Juicio de los Muertos.A?TambiA?nA?en el JuegoA? de la Oca el encuentro con la Muerte produce el mismo efecto separador, entre condenados y bienaventurados, segA?n el signo que la fortuna decida en dicho pasaje. La mA?scara de la muerte equivale aquA? a la del cocodrilo Ammit,A? la versiA?n egipcia del monstruo devorador, presente en la escena del Juicio del difunto, que aguarda el resultado de la a??pesada de almasa?? para devorar a quienes no hayan pasado satisfactoriamente la prueba.A?A?A?A?

A?A?A?

A?A?A?A?A?A?(La versiA?n egipcia del monstruo devorador: Ammit en la escena de la pesada de almas o Juicio de los muertos)A?A?A?

A?A?A?A?A?A?A?A?A?

A modo de conclusiA?n, podrA?amos afirmar que la presencia del monstruo devorador en las puertas del recinto sagrado sumariza el hecho de que “el mA?s inaccesible de todos los lugares sagrados es, evidentemente, el Cielo, cuyas formas simbA?licas son mA?ltiples y variables, y van desde la tierra prometida al ParaA?so Original, pasando por el A?rbol de la vida. (…)A?A?Y que “esta escalada al cielo no se puede realizar sin transiciA?n… El hombre no encuentra de nuevo el camino del A?rbol de la Vida sino pasando por la muerte. Es la segunda lA?nea del simbolismo del monstruo de la entrada; el monstruo andrA?fago. En este caso (…) concebido como sA?mbolo del animal que devora, que hace desaparecer, y, al mismo tiempo, como sA?mbolo del animal que confiere a su vA?ctima devorada algo de su propio poder vital, realizando en ella una verdadera metamorfosis por el paso a travA?s de la muerte”. (4)A?A?A?A?A?`A?A?A?

DespuA?s de un largo viaje, lleno de penalidades y dificultades, a punto de entrar en la tierra de promisiA?n, aA?n resta al hA?roe el combate con el monstruo:A?A?Porque “el reino de los cielos sufre violencia, y sA?lo los que se la hacen lo consiguen” (Evangelio de San Mateo, XI, 12)A?A?A?A?(4)A?A?A?

A?A?A?A?A?A?A?A?A?

A?A?A?A?

A?A?A?A?A?A?A?A?

A?A?A?A?A?A?

A?A?-Notas y aclaraciones-A?A?A?A?A?A?A?

(a)A?A?A?A? En la versiA?n bA?blica, realmente es un A?ngel y no una serpiente quien detenta este papel de custodio del acceso al A?rbol de la Vida; este curioso paralelismo entre el querube y la serpiente, presente en otros episodios bA?blicos y tradicionales (los inquietantes parecidos entre San Miguel y su adversario el DragA?n; Lucifer, un A?ngel que tambiA?n es llamado a??la Serpiente antiguaa??) plantea profundas cuestiones de difA?cil interpretaciA?n simbA?lica pero que bien merecen una atenta lectura.A?A?A?A?A?A?A?A?

(b)A?A?A?A? Lo que nos lleva a plantearnos la posibilidad de identificaciA?n de este monstruo andrA?fago con la figura de la calavera de la casilla 58 en el tablero del Juego de la Oca, que presenta por un lado el simbolismo de las a??fauces de la muertea?? en tanto puerta o umbral de acceso al ParaA?so (el espacio central del tablero, no numerado) asA? como la dimensiA?n saturnal del tiempo como a??monstruo devoradora??. AsA?, su posiciA?n en el final del itinerario numerado, que representarA?a el mundo sensible o temporal, marca elA? limes o frontera con el mundo no manifestado, fuera de la esfera del tiempo, el reino de Saturno o, en cierto sentido, de la Muerte.A?A?A?A?A?A?A?A?

A?(c) Curiosa y significativamente, en el tablero del Juego de la Oca la figura de la muerte tiene idA?ntico doble significado, pues para algunos jugadores representa la lA?nea que determina su liberaciA?n y su vA?a de acceso al ParaA?so o JardA?n Central, meta del juego, mientras queA? para otros, menos afortunados, se presenta como fauces de la muerte, que suponen el final de la carrera del jugador y el final de su vida efectiva, obligA?ndole a retomar una nueva existencia en el mundo manifestado (una nueva partida desde el la casilla inicial).A?A?A?A?A?A?A?A?

A?A?A?A?A?

A?A?-Fuentes y vA?nculos-A?A?A?A?A?A?A?

A?(1) Soberbio artA?culo sobre el monstruo andrA?fago y su simbolismo en la imaginerA?a del romA?nico.A?A?A?A?A?A?A?A?

(2) GuA?non, RenA?A?: Kala Mukha, en SA?mbolos Fundamentales de la Ciencia Sagrada. PaidA?s Orientalia, VVEEA?A?A?A?A?A?A?

(3)A?non, RenA?A?: Kala y Tiempo Devorador en SA?mbolos Fundamentales de la Ciencia Sagrada. A?A?A?A?A?A?A?

(4 Varios autores: A?IntroducciA?n a los sA?mbolos. Europa RomA?nica. El Monstruo AndrA?fago A?y El GuardiA?n del lugar sagrado.A?pp.A?A?339 y ss.A?A?A?A?A?A?A?A?

(5)Diferentes acepciones, bien reveladoras, del tA?rmino Makara, en Estante do templarioA?A?A?A?A?A?A?

(6 El episodio de JonA?s y la Ballena como monstruo andrA?fago, enA?unos hermosos capiteles y relieves, en el Foro del Club del RomA?nico.A?A?A?A?

(7)Les Rites de passage: Etude systA?matique des rites (Paris, 1909; repr. New York et al., 1969..A?A?A?A?

(8)A?M. ElA?ade. Iniciaciones mA?sticas. Taurus, Madrid, VVEE. Mitos, sueA?os y misterios, sobre la caverna iniciA?tica y el vientre del monstruo engullidor.A?A?A?

(9)VA?zquezA?Hoys, Ana MA?!A?RepresentaciA?n de la serpiente en la iconografA?a mitraica

Caballos, ocas y chamanes

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(Quijote y Sancho en pleno viaje extA?tico a lomos de ClavileA?o, por cortesA?a de A Journey round my skull)A?

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El viaje del hA?roe a lomos de una montura prodigiosa es un motivo conocido deA?sagas, epopeyas, leyendasA?y cuentos populares,A?y un motivo emparentado con el simbolismo del vuelo, por una parte, y con las danzasA? extA?ticas y viajesA?rituales del chamanismo, por otro. Dicha montura, de cualidades mA?gicas o milagrosas, puede revestir diversas formas, artificiales, naturales o sobrenaturales, aunque generalmente adopta la forma de algA?n animal, que en ocasiones se identifica con el papel de cosmA?foro y en otros momentos asume el de psicopompo, en cuyo caso el viaje asume los rasgos inconfundibles del descenso aA? ultratumba.A? Grosso modo,A?esteA?A?cabalgadura sobre un animal fabulosoA?del hA?roe de cuentos y leyendasA?recrea de alguna maneraA?el asunto arquetA?pico de la montura del dios, presente en numerosos mitos y credos religiosos, sobre todo en Oriente)

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(Arriba, el dios Brahma cabalgado su oca sagrada)

Como quiera que sea, y al margen de las consideracionesA?simbA?licasA?que puedan establecerse a partir de la identificaciA?n particularA?de la montura del hA?roe,A?el caso mA?s representativo lo ocupaA?el vueloA?a lomos de un caballo, como el que figuraA?en la historia de ClavileA?o, en el capA?tuloA?II-41A?del Quijote.A?Ni quA? decir tiene queA? en nuestro pequeA?o divertimento o capricho sobre este ClavileA?o extA?tico, obviaremosA?A?el tono irA?nico o cA?nico del espisodio quijotesco, asumiendo que finalmente el viaje que se describe y todos sus pormenores son una ilusiA?n producto del artificio y el engaA?o.

(Otra xilografA?a para ilustrar el vuelo celeste del Quijote)

ClavileA?o es un caballo deA?madera, como los que distintas en prA?cticas rituales se han usado para provocar el trance extA?tico:A? por ejemplo, los caballos de madera que se cuentan en el santuario del dios gongo Lingo Pen, entre los Muria de Bastar, son conducidos por los mA?diums o brujos en la fiesta del dios con este fin de procurar el vuelo o experiencia del A?xtasis: “el caballo -esto es, el palo cabeza de caballo- es utilizado por los chamanes buriatos en sus danzas extA?ticas Ya hemos advertido una danza anA?loga durante la sesiA?n de las macchis araucanas. Pero la difusiA?n de la danza extA?tica cabalgando con un palo con cabeza de caballo estA? mucho mA?s extendida (7)

SegA?n Mircea ElA?ade, que se ocupA? en profundidad del asunto del chamanismo en algunas de sus muy notables obras, el caballo es la montura chamA?nica por excelencia. Este animal de carA?cter funerario y psicopompo era a menudo “A?utilizado por los chamanes como medio para obtener el A?xtasis, esto es, la “salida de uno mismo” que hace posible el viaje mA?stico. Este viaje mA?stico no tiene forzosamente un rumbo infernal: el caballo permite a los chamanes volar por los aires y llegar al Cielo.A? (…) El caballo lleva al difunto al mA?s allA?: realiza la “ruptura de niveles”, el paso de este mundo a los otros mundos, y por esto desempeA?a tambiA?n un papel de primer orden en determinadas clases de iniciaciA?n masculina. “(3)A?

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(El fuego y el caballo vinculados desde tiempo inmemorial, en una imagen de La MatxA?,A? fiestas de San Antonio en Vilanova de Alcolea. Imagen CrA?dito)

En otros casos,A?la dimensiA?n funeraria del animal yA?del viaje que resulta es puesta de manifiesto: asA?, A?en algunasA?culturas chamA?nicas,A?”a la muerte del brujo atan el caballo al lecho para que guA?e el alma del difunto en su A?ltimo peregrinar. Los chamanes acostumbran usar un bastA?n acodado en forma de caballo para que le conduzca,” bastA?n emparentado lejanamente al palo de escoba para las brujas, de claras connotaciones extA?ticasA?(4) Recordemos tambiA?n que “muchos pueblos aborA?genes de la India representan a muertos a caballo; los Bhil, por ejemplo, o los Korku que graban en tablillas de madera unos jinetes y los depositan junto a las tumbas. Entre los Muria, los funerales van acompaA?ados de cantos rituales, en los que se cuenta cA?mo el muerto llega al otro mundo montado en un caballo” (7)

(El paradigma del viaje a lomos del animal sagrado es, posiblemente, cabalgar a la ballena, animal cosmA?foro por excelencia)

ElA?ade tambiA?n ha establecido un paralelismo entre el caballo y el A?nsar sagrado o la oca como montura ritual de los chamanes de Altai: “En el ritual del sacrificio del caballo y la ascensiA?n chamA?nica, relatado por Radlov, el A?nsar sirve de montura al chamA?n para perseguir el alma del caballo. A menudo es una oca y no un caballo quien sirve de montura al chamA?n altaico, para volver de los infiernos, despuA?s de su visita al rey de los muertos”A? (f) Esta visiA?n del A?nsar u oca como montura extA?tica, que por otra parte aparece en otras formas del folclore occidental, como en el famoso cuento de Niels Holgersson,(6) aportan una nueva perspectiva de interpretaciA?n a nuestro clA?sico Juego de la Oca en tA?rminos deA?viajeA?,A?vuelo chamA?nicoA?oA? celeste, que no desentona del simbolismo iniciA?tico del mismo.

(La diosa Afrodita cabalgando a lomos de una oca)

Existe tambiA?n una versiA?nA?cabalA?sticaA?–mA?s cercana a las raA?ces del Quijote, segA?n algunos– para esta tradiciA?n del vuelo celesteA?o viaje extA?tico,A?siendo el principal representante de esta corriente la Escuela de Ascensos MA?sticos de la Merkabah,A? asociada al esoterismo judA?o de los albores de la era cristiana.A? En su exposiciA?n sobre el motivo del vuelo celeste en la tradiciA?n judA?a, Picaza Ibarrondo afirma queA?A?”despuA?s que el novicio habA?a sido admitido en el grupo mA?stico, e iniciado en las tradiciones esotA?ricas y mA?sticas, podA?a prepararse para realizar un viaje a travA?s de los palacios de los siete cielos. Cada explorador del cielo, fuera A?ste el primer viaje que emprendiera, o uno mA?s entre otros muchos, tenA?a que prepararse con mucho cuidado para la travesA?a. DespuA?s de una extensa preparaciA?n, que era de tipo ascA?tico a?? entre otras cosas debA?a ayunar por siete dA?as a??, el mA?stico debA?a tomar en consideraciA?n lo que otros habA?an experimentado ya en sus viajes celestiales” (1)

“(…) Esta marcha no carecA?a de peligros y, en la medida en que el recorrido iba progresando a travA?s de las moradas celestiales, las dificultades se volvA?an mayores. Sin una minuciosa preparaciA?n, un viaje de este tipo estaba condenado al fracaso. (ibid)”A?

Ya en las regiones celestiales,A? y “para desplazarse de un palacio al otro, el mA?stico tenA?a que pasar a travA?s de puertas muy custodiadas. Los porteros (guardianes de las puertas) eran seres angA?licos, encargados de impedir el paso o de maltratar a los viajeros. Ante cada palacio donde deseaba ser admitido, el explorador tenA?a que mostrar a los porteros-guardianes los sellos o contraseA?as adecuadas (hotamoth). Estos sellos estaban compuestos por nombres divinos, fA?rmulas secretas o combinaciones arbitrarias de letras del alfabeto hebreo, que concedA?an al mA?stico el poder de superar los peligros y de ascender a travA?s de los mundos divinos“A?A? (…) DespuA?s que ha superado todas las pruebas, tras un largo y difA?cil viaje, a travA?s de las regiones celestiales, el viajero mA?stico que a??desciendea?? a la MerkabA? alcanza finalmente la meta de su viaje: la visiA?n del Santo sobre el Trono de gloria.” (1)

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-Fuentes, vA?nculos y notas-

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(1)A? Pikaza Ibarrondo, Xavier, MerkabA?, escuela mA?stica: Vuelos celestes con visiA?n divina asegurada

(2) La mitologA?a chamA?nica del Caballo,

(3) Mircea Eliade, El chamanismo y las tA?cnicas arcaicas del A?xtasis, MA?xico, Ed. FCE,A?VVEE. A?pp.359-361.

(4) Simbolismo funerario y extA?tico del caballo.

(5)Sobre el aspecto satA?rico del episodio de ClavileA?o, vA?ase en “Burla y parodia en el Quijote: el episodio de ClavileA?o” por Juan Fernando de la Concha Conejero

(6) El aspecto ligeramente iniciA?tico de Niels Holgersson, consustancial a la mayor parte de los cuentos populares infantiles, queda patente en estas lA?neas: En el cuento, una manada deA?gansos salvajes, que al principio no estA?n de acuerdo con llevar con ellos a un niA?o y un ganso domA?stico, emprende un fabuloso viajeA? a travA?s de todaA?Suecia (..) A?Al mismo tiempo, los personajes y las situaciones que encuentra hacen de A?l un hombre (…)A?A?y el ganso domA?stico debe probar su capacidad para volar como los experimentados gansos salvajes.A? (El A?nfasis, por supuesto, es nuestro y marca de la casa)

(7)A?A?Caballos en amonA?a: Danzas chamA?nicas en torno al caballo.

(8) Diversos aspectos del simbolismo del Juego de la Oca en la blog de la artista PatriciaA? RodrA?guez MuA?oz El Camino de la Oca

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miércoles, septiembre 15th, 2010 EL FISILOGO, EL VIAJE DEL HROE, LUDUS PVERORVM No hay comentarios

El juego de la serpiente

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Tuvimos la fortuna de ver un magnA?fico ejemplar del Mehen, el juego de la serpiente, en nuestra reciente visita al museo del Cairo. AllA?, escondido entre miles de tesoros fabulosos y rarezas,A?que acaban por turbar la mente y el espA?ritu del egiptA?logo mA?s apasionado, entre los objetosA?y adminA?culos relacionados con la vida cotidiana de los antiguos egipcios, pudimos contemplar este artilugio de una rara belleza. Lo escogemos de entre los cientos de maravillas vistas en la tierra de los faraonesA?comoA?un especial “souvenir”, porqueA?se nos antojaA?verA?aquA? un posible antecedente de nuestro preciado Juego de la Oca, quizA? simplementeA?apoyA?ndonosA?enA? la presencia de la espiral en ambos diseA?os, lo cual sabemos que noA?justificaA? establecer un paralelismo pero nos basta para echar a volar la imaginaciA?n, que es de lo que aquA? se trata.

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Mehen es el nombre de unaA? deidad benA?fica que habitualmente se presenta en forma de serpiente,A?yA?se dice que representa el aspectoA?regenerativo deA? las fuerzas ctA?nicas, lo cual entronca con uno de los aspectos mA?s relevantes del simbolismo universal de la serpiente. La figura de esta divinidad aparece por vez primera en los Textos de los SarcA?fagos y el Libro de las Puertas, ambos relacionados con las creencias funerarias egipcias yA?el viaje post mortem –cuya relaciA?n con el Juego de la Oca ya hemos puesto de manifiesto en otra ocasiA?n–; en esos textos Mehen es una deidad solar que protege la barca solar A?de RaA?en su viaje nocturno al Otro Lado, apareciendo con diversos pliegues entre los que tiene lugar el nacimiento del sol nocturno en su proceso de renovaciA?n ritual. En algunos casos,A?la representaciA?n de la deidad Mehen rodeando al dios Sol Ra, encarnaciA?n del faraA?n, en la Barca RealA?evocaA?la idea de un feto en el interior del A?tero, lo cual conviene alA?discurso delA?descensus ad uterumA?implA?cito en el contexto del A?viajeA?de ultratumba.A?

A?(Una pieza del juego del Mehen, representando un felino agazapado)

El mehen era jugado por varios contendientes en un tablero circular que tenA?a el aspecto de una serpiente enrollada. Las fichas, pequeA?os leones –en otras ocasiones hipopA?tamos– y esferas, se desplazaban desde la cola de la serpiente hasta la cabeza, la meta final del recorrido. Aunque se practicaba en Egipto solo en el Imperio Antiguo, el mehen siguiA? vigente en Chipre al menos durante otros mil aA?os.

No se conocen actualmente las reglas de este antiquA?simo juego, pero se conservan ejemplares del tablero y las piezas de juego en diversos museos, como los que vimos en el Cairo. Algunos han establecido paralelismos con el Juego e la Hiena, que participa de un trazado en espiral y usa los dadosA?para el desplazamiento de las fichas sobre el tablero; en 1920, exploradores, antropA?logos y aventureros encontrarA?an este juego basado en la espiral entre los Baggara de SudA?n: el juego de la Hiena era en los detalles esenciales idA?ntico al Mehen, y estos parecidos bastarA?an para intentar una reconstrucciA?n plausible del mismo.

Otras voces se han elevado para seA?alar al mehen como fuente de inspiraciA?n para el disco de Phaistos, o Disco de Creta, en el cual que ha querido ver tambiA?n un remoto antepasado de nuestro Juego de la Oca, si bien este asunto merece ser considerado con mA?s profundidad enA?una futura discusiA?n.

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A?-Notas y vA?nculos-

(1) MA?s sobre el Mehen, en Chess, Goddess and Everything.A?

(2) CA?mo jugaban los antiguos egipcios, con algunas fotografA?as curiosas -como laA?que muestra un ejemplar de tablero de Mehen con una cabeza de pA?jaro que presenta notables similitudes con un A?nade–A?A?de nuestroA? “Juego de la Oca” egipcio.

(3)A?Hemos encontrado buena parte de la informaciA?n sobre el Mehen en la web de P.S. Neeley, donde ademA?s aquellos que estA?n interesados pueden descargar una versiA?n del juego.A?A?

(4) MA?s sobre el simbolismo del Juego de la Oca y la importancia de este ave entre los egipcios en la blog de Ana VA?zquez.

(5) Por A?ltimo, a quienes interese especialmente la relaciA?n de la oca con el pueblo egipcio, recomendamos una bA?squeda relacionada con la divinidad llamada Geb, y sus diferentes manifestaciones en la mitologA?a egipcia.

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martes, agosto 31st, 2010 LUDUS PVERORVM No hay comentarios
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