LA X MARCA EL LUGAR

Santa MarA?a a Nova

La romA?ntica entrada al recinto sagrado del cementerio de Santa MarA?a a Nova, en Noia (Galicia)

Es evidente que las tradiciones de arribadas marineras postdiluvianas

son demasiado numerosas para no encubrir un fondo de verdad, por alterada que estA? esa verdad.

Louis Charpentier, el Misterio de Compostela

 

 

Noia, la antigua Noela, en pleno Finis Terrae,A?rematando el Camino de Santiago

 

 

La lectura juvenil y apasionadaA? -en su momento- de un intriganteA?A?libritoA? de Louis Charpentier ( ), El Misterio de Compostela (Plaza yA?JanA?s, 1979) nos empujA? hasta las puertas del cementerio de SantaA?MarA?a a Nova, en Noia.A?Charpentier nosA?A?cautivA? con su visiA?n misteriosa y profundamente romA?ntica del Finis Terrae y la idea de unaA?peregrinaciA?n iniciA?tica hasta el Occidente como Tierra de los Muertos.A?A?EnA?aquel libroA?encontramos, como tantos otros buscadores,A?la primera referencia al asombroso cementerio gremial de Santa MarA?a a Nova, en la enigmA?tica -en palabras del mencionado autor-A? y pinturera poblaciA?n marinera de Noya, en Galicia.A?Aquellas lA?neasA?heterodoxas pero inspiradas de Charpentier –a quien algunos tildaron deA?cascadeur del esoterismo–A?nos llevarA?anA?algunos aA?os mA?s tarde, enA?nuestra madurez,A?A?porA?A?los caminos del viejo Arco Iris de Lug (*) hasta el enclave citado, A?propiciando un viajeA?que jamA?s habremos de olvidar.

 

Cubierta de El misterio de Compostela, de L. Charpentier (foto todocolecciA?n.net)

Advierte la banderola: “Significado y trascendencia del Camino de Santiago, con un anA?lisis, serio y documentado –no tanto, segA?n los eruditos– de la toponimia de la ruata”

En un magnA?fico volumenA?de A?lvaro de las Casas, O Cemiterio de Sta. MarA?a a Nova, A?que adquirimos durante nuestra visita a NoyaA?A?(1), A?describA?an el lugar en estos tA?rminos elogiosos, con los que coincidimos:A?A? “Al fondo de la rA?a de Muros, inmediata a la desembocadura del Tambre, al pie de la agreste serranA?a del Barbanza, se asienta y se goza la ancestral villa de Noya, imprescindible en todo itinerario por Galicia. El viajero puede llegar a ella con sA?lo recorrer noventa kilA?metros desde la CoruA?a, treinta y siete desde Santiago o veintiocho desde PadrA?n (…) Los encantos de la villa son realmente extraordinarios –por no hablar de sus delicias gastronA?micas– ; A?disfruta de paisajes que no vacilamos en situar entre los mA?s hermosos y cautivadores de EspaA?a. (…) Una bella leyenda atribuye a NoA?, despues del diluvio, su fundaciA?n. Por eso en su escudo aparece el arca salvadora, con el patriarca asomado y la bA?blica paloma en vuelo (…) ” (1)

 

El escudo de Noia, fundada segA?n el mito Por NoA?, donde figura el arca y la paloma diluvianos.

 

NoiaA?es una de las mA?s hermosas localidades gallegas, junto con Muros, el mejor ejemplo de asentamientoA?marinero de Galicia. Su historia pretende comenzar conA?el Diluvio Universal, como figura en el escudo de la villa, que representa elA?arca de NoA?. Una tradiciA?n observa que este pueblo fue fundado por una hija del patriarca bA?blico, Noela: “Actualmente, y desde los A?ltimos cambiosA? aprobados en 1991, las armas de Noia son: de plata el Arca de NoA? sobre ondas deA? azul y plata, con la cabeza del Patiarca asomada a su ventana, un cuervo posadoA? en su techo y una paloma volando, con un ramo de olivo en el pico, en el cantA?n diestro del jefe, todo en sus colores naturales. Va timbrado el escudo con la corona real espaA?ola.” A?(2)

 

Interior del museo de laudas gremiales de Santa MarA?a a Nova, en Noia

 

Nuestra excursiA?n a Noya, nacida como decimos del ansia de misterio espoleada por la lectura de la obra de Charpentier,A? tuvo el sabor inconfundible del viaje romA?ntico, amplificado porA? la belleza y laA?atmA?sfera especial del pueblecitoA?en invierno.A?El pA?rroco, a quien nos presentamos, nos ofreciA?A? la llave del cementerio de Santa MarA?a a Nova –una vieja llave imponente,A? de hierro, como la que ponen los artistas en manos de San Pedro–, y se ofreciA?A?gentilmente aA?guiarnos en nuestra visita al lugar. AllA? nos dejA? el cura y pudimos deambular a nuestro antojo durante horas, recorriendo cada piedra y escrutandoA?cada uno de los enigmA?ticos y singulares rincones del camposanto –el baldaquino, las mA?ltiples tumbas, inscripciones y relieves — A?y del templo -hermosA?simo– ; concluA?do nuestro recorrido ritual y parsimonioso,A?devolvimos agradecidos A?laA?llave a quien tan amablemente nos la brindara.

 

 

 

Tibi dabo claves…. etc. etc.

 

 

La necrA?polis medieval deA? Santa MarA?a a Nova de Noia, con sus laudas sepulcrales, es increA?ble. Algunos han querido ver en la muy singularA?iconografA?a de las losas vestigios de una tradiciA?n gremialA? y masA?nica, como en el ensayoA? “As laudas sepulcrais de San Francisco da CoruA?a“.A? MA?s tarde encontramos nuevas alusiones al fantA?stico cementerio de Noya enA?alguna obra deA?Juan GarcA?a Atienza, en sus acostumbradas disgresiones sobre rutas esotA?ricas y templarias de la geografA?a espaA?ola, donde seguA?a con desigual fortuna la estela de Charpentier, A?alimentando el mito en torno a las singulares lA?pidas gremiales de Noia y contribuyendo al aura de misterio del peculiar camposanto de Santa MarA?a a Nova. En el centro de este cementerio se alza, bellA?sima, la iglesia de Santa MarA?a la Nueva: “Cementerio e iglesia forman un solo monumento, coexistieron integrA?ndose de la misma suerte desde un principio (1).

 

Iniciamos la visita al recinto sagrado encontrA?ndonos de sopetA?n, de verjas adentro, con una piedra de armas empotrada en el alto muro que cierra el cementerio que muestra esculpida las figuras de un caballero y un dragA?n en combate –escena que, a jucio de algunos autores, nos indicarA?a a nivel simbA?licoA?la naturaleza iniciA?tica del enclave– , aunque hay quienes sA?lo ven en ella un blasA?n herA?ldico o, peor aA?n, ajenos del todoA?al lenguaje sagrado de los sA?mbolos, un simple motivo ornamental.A?El tema parece relacionarse, por otro lado, con una leyenda local muy extendida sobre la presencia de cientos de culebras que rastreaban el camposanto, y en particular de un ejemplar de dimensiones colosales –esto es, en sentido simbA?lico,A?un dragA?n– que defendA?a este lugar sagrado de las gentes. (1) En realidad, esta leyenda viene a subrayar el valor simbA?lico de la imagen, evidenciando el carA?cter trascendente que algunos quisieron atribuir al enclave.

 

Signos lapidarios en los muros de la iglesia de Santa MarA?a a Nova de Noia, A CoruA?a | A? Javier GarcA?a Blanco.

 

Son tambiA?nA?bien visiblesA?los signos lapidarios o marcas de cantero que, aquA? y allA?,A?A?esparcidos por los muros de la iglesia, figuran un poco por todas partes. A?Algunos de estos signosA?resultan casi idA?nticos a los queA?se venA?en las laudas conservadas en el interior delA?museo de Santa MarA?a a Nova y aunque han sidoA?debidamente A?catalogados y estudiados porA?diferentes expertos en gliptografA?a,A?todavA?a conservan su halo de misterio.

 

 

Laudas sepulcrales amontonadas en los muros del cementerio de Santa MarA?a a Nova

 

Ya dentro del cementerio lo primero que llamaba poderosamente la atenciA?n era el estado lamentable –A?todavA?a en el aA?o noventa, cuando lo visitamos–A?deA?numerosA?simas laudas apiladas de cualquier forma junto a los muros del recinto, en un deplorable estado de conservaciA?n, aun cuando la Escuela de CanterA?a de la localidad hacA?a A?mprobos esfuerzos por rescatar de este injusto olvido los mA?s valiososA?ejemplares, contribuyendo desinteresadamente, de forma muy loable, a su cuidado yA?restauraciA?n.A?Sin embargo, aA?nA?en la actualidadA?estos esfuerzos no han dadoA?resultados satisfactorios, segA?n distintas fuentes, como La voz deA?Galicia: A?”A?La colecciA?n de laudas gremiales de Noia es la mA?s importante existente en el mundo. A pesar de que desde hace tiempo se estA? intentando recuperar todo el material que hay en el templo de Santa MarA?a a Nova y en la necrA?polis, todavA?a queda mucho por hacer y aA?n hay piezas abandonadas y arrinconadas que continA?anA? deteriorA?ndose con el paso del tiempo.”

 

 

 

 

Diseminadas por todo el cementerio, siempre reutilizadas, se han documentado mA?s de quinientas laudas sepulcrales de granito con marcas personales y signos gremiales y herA?ldicos que se remontan al siglo XIV. A pesar del aspecto enigmA?tico e inquietante de algunas de las laudas, cuyo aura de misterioA?, insistimos, contribuyA? a burilar poderosamente el libro de CharpentierA? (*) y otras obras de Juan GarcA?a Atienza, el significado y el propA?sito de las marcas que ostentan parece estar bien definido y ha sido objeto de numerosos estudios por parte de los expertos en gliptografA?a.

 

Un aspecto del intertior de Santa MarA?a la Nueva, con la soberbia colecciA?n de laudas gremiales

 

La cA?lebre lauda del peregrino, con uno de los mA?s espectaculares motivos compostelanos que a menudo figuran en las laudas

Tuvieron que pasar muchos aA?os, incluso dA?cadas, “para que las laudas gremiales de Noia que estaban apiladas a la intemperie, desprotegidas en el exterior de la igleisa, fueran rescatadas. En el interior del templo, ahora convertido en museo, estA?n las mejoras lA?pidas que muestran distintas marcas gremiales, sA?mbolos familiares y figuras humanas, pero curiosamente ningA?n nombre, fecha o letra (este A?ltimo hecho hizo que se inflamara la imaginaciA?n de muchos autores, vinculando este anonimato al de una supuesta invisibilidad propia de ciertos rituales inA?ciA?ticos). Pdemos ver en las laudas grabadas formas de maza o pico de cantero, cuchillos de carnicero, tijeras de sastre,A? compA?s de un carpintero de ribera o instrumentos de un zapatero, entre otros. Existe asA? un repertorio variado de signos y marcas en las laudas, de entre las que destacan varios grupos de estilo similar:A?las formas antropomorfas, sin epitafio, las A?laudas profesionalesA? y gremiales, las A?laudas con marcas familiares, que “seA?alan de modo mA?s concreto al individio o a laA? familia a la que se adscribA?a el fallecido laudas con motivos herA?ldicos y epigrA?ficos con el blasA?n familiar delA? representado;A?laudas con motivos marineros, etc. Conviene reseA?ar tambiA?n queA? el continuo reaprovechamiento que a lo largo del tiempo sufrieron estas piezas hace que sus motivos decorativos unas veces grabados y otras en relieve se encuentran mezclados, lo que complica sobremanera su dataciA?n cronolA?gica (*)

 

 

 

La forma, dimensiones y materiales empleados en estas lA?pidas es parecido, adoptando usualmente la forma oblonga, en ocasiones trapezoidal, “de medidas antropomA?tricas que van de los dos metros de longitud, setenta de anchura y veinte o treinta de espesor; fabricadas mayormente en piedra granA?tica, la mA?s abundante en la zona (…).A?(1) . La importancia de Santa MarA?a a Nova reside en el nA?mero de laudas conservadas hasta nuestros dA?as, ya que ejemplares similares se hallan en diferentes lugares de toda Europa, si bien en menor cantidad; junto a este hecho destacamos la variedad de motivos representados.

 

Se ha escrito mucho sobre el cementerio y las laudas, cada vez de manera mA?s crA?tica y razonada; de cuantas opiniones hay en torno a la naturaleza y el propA?sito de las lA?pidas, las mA?s destacables son las que consideran que el de Santa MarA?a a Nova es un cementerio gremial o artesanal, donde las laudas eran marcadas con signos profesionales o personales del difunto -aparte las marcas epigrA?ficas o herA?ldicas– , lo que explica la intrigante ausencia de cifras o nombres. Por otro lado, abundan las tesis mA?s o menos fantA?sticas, como las que defendA?an Louis Charpentier y Juan GarcA?a Atienza, sobre todo, que pretenden ver en estas piedras un vestigio de la existencia de un cementerio iniciA?tico ubicado al final del Camino de Santiago, en el que venA?una ruta mucho mA?s antigua de origen precristiano ( ), donde los adeptos, A?iniciados -o aprendices masA?nicos- sufrA?an una suerte de muerte y resurrecciA?n iniciA?ticas de la que dejaban constancia en las laudas. Los eruditos y expertos en gliptografA?a insisten en desmontar este tipo de teorA?as, argumentando queA?sus autores saben A?muy poco o casi nada sobre el origen del cementerio y sus laudas, o sus anA?lisis son a menudo incompletos y poco rigurosos en sus afirmaciones. Al margen de su aroma romA?ntico y de algunos indicios simbA?licos de dudosa interpertaciA?n, conviene seA?alar que no hay argumentos definitivos en favor de la existencia deA?tal cementerio iniciA?tico en Santa MarA?a a Nova.

 

 

 

 

(1) De las Casas, A?lvaro : O Cemiterio de Sta. MarA?a a Nova. EdiciA?n Xepe Torres, Santiago, 1936

(2) Noia, una ruta urbana en Amigos do Arqueoloxico

(3) La voz de Galicia: restauran las laudas de Noya

(4) Cosas de la Galicia MA?gica

(5) Una visita a Noya y sus monumentos mA?s seA?eros

(6) Laudas gremiales de Noia, en GenealogA?a Historia y AntropologA?a

(7) Un pequeA?o diaporama del interior de Santa MarA?a a Nova y su colecciA?n de laudas gremiales en Minube http://www.minube.com/fotos/rincon/531841/3180631

(8) Las laudas sepulcrales de Noya, (1) en Un viaje a Galicia

(*) ElA? misterio de Compostela. La tesis de Charpentier pretendA?a, grosso modo, que las laudas eran una especie de fA?rmula votiva que representaba fA?sicamente la muerte iniciA?tica de ciertos peregrinos a Compostela, adeptos o maestros de la masonerA?a operativa, que coronaban su peregrinaciA?n con una muerte ritual en Finis TerraeA? y eligieron este lugar para dar testimonio de su particular viaje,A?muerte A?y resurrecciA?n. La interpretaciA?n ortodoxa de los signos de las laudas no admite esta lectura en clave esotA?rica, si bien el significado de algunas de las marcas aA?n no se conoce totalmente.

 

Persiguiendo fantasmas

El erudito y escritor Montague Rhodes James

Montague Rhodes James (Goodnestone, agosto de 1862 – Eton,A?junio de A?1936) cultivA? con gran fortuna,A?quizA? a su pesar, uno de los mA?s difA?ciles gA?neros de la literatura, el relato de fantasmas. A?Anticuario y medievalista reputado, hoy sin embargo es mA?s conocidoA?por su contribuciA?nA?a la literatura fantA?stica, ejercicio que practicaba exclusivamente como divertimento y queA?le proporcionaba un contrapunto excelente a suA?laborA?de erudito.

 

IlustraciA?n de Paul Lowe’s Illustration para el relato deA? James’ ‘The Uncommon Prayer Book’A? (Un insA?lito libro de oraciones)

Fascinado por el horror y lo sobrenatural, fue unA?admirador sincero y defensor a ultranza de las historias de misterio del escritor irlandA?s Joseph T.A?Sheridan LeFanu –a quien Rhodes consideraba en el gA?nero superior al mismA?simo Edgar Poe, como dijo en el prA?logo de su prefacio de El fantasma de la seA?ora Crowl, una compilaciA?n de las obras de este autor queA?se ocupA? de rescatar yA?editar cuidadosamente, contribuyendo a rescatar de un injusto olvido a Le Fanu y darle la fama de la que goza aA?n hoy dA?a. Los cuentos de Montague Rhodes James, por su parte,A? fueron publicadosA? en revistas especializadas y magazines de la A?poca, como la CambridgeA? Review .

(Fotograma de La noche del demonio, de Jacques Tourneur, inspirada en el relato El Maleficio de las Runas, de M.r. James)

Buena parte de los aciertos de la obra de James radica en su atmA?sfera realista, de la que pronto surge, velada y amenazadoramente, el elemento inquietante o sobrenatural. Para dotar de este realismo y ambiente familiar a sus relatos, no dudA? en cargarlos de elementos que extrajo de su propia experiencia vital. AsA? no es difA?cil encontrar a sus protagonistas en tareas de erudiciA?n y bA?squeda arqueolA?gica o paleogrA?fica que no eran desconocidas en absolutos para Rhodes James, entre cuyos intereses y aficiones cabA?a mencionar desde la arqueologA?a (llegA? a ser miembro del departamento de arqueologA?a del museo Fitzwilliam, como arqueA?logo viajA? hasta Chipre, para participar en excavaciones–A? hasta la paleografA?a (catalogA? muchas de las colecciones manuscritas de Cambridge, una tarea que le llevA? 40 aA?os completar. ” AsA?mismo, gustaba de ambientar sus relatos en lugares y entornos que conocA?a igualmente de primera mano: “Su infancia transcurriA? entre altas y tupidas bibliotecas repletas de libros antiguos, en su mayorA?a textos religiosos, en el condado de Kent, donde naciA? en 1862. Su vida fue la de un anticuario preocupado por la continua investigaciA?n del pasado, entre viejos manuscritos, clases y reuniones docentes, visitas a antiguas ruinas, bibliotecas polvorientas e iglesias dejadas de la mano de Dios. No contrajo nunca matrimonio ni tuvo hijos. La universidad, Eton, y los libros constituyeron toda su existencia. Fue medievalista de prestigio contrastado, lingA?ista y estudioso bA?blico.”A? (2) Esta predilecciA?nA?por lugares y entornos relacionados con sus aficiones permean todos sus escritos, yA? su entusiasmo al describirlos resulta contagioso y uno de los mayores encantos de la lectura de los mismos.

El autor enfrascado en una de sus pasiones: la lectura

“Su inquietud por descubrir textos y elementos de la antigA?edad permitiA? que descubriera, en la capilla de Eton, un mural del siglo XV y que reconstruyera, con el mismo estilo que los originales, los vitrales del King’s College. RecuperA? gran cantidad de manuscritos y documentos antiguos que fue publicando entre los a?os 1895 y 1932. En 1924 publicA? ApA?crifos Neotestamentarios, un material imprescindible para los investigadores de los orA?genes del cristianismo. Su constante labor fue reconocida por los diferentes cargos queA? ocupA? como acadA?mico y docente (…) (1)

Sus cuentos de terror destacan por el desarrollo de efectos sutiles enmarcados en una atmA?sfera de inquietud y zozobra, a menudo en un contexto de trivialidad y sentido comA?n que sirven de contrapunto y contraste. Nunca se echa en falta cierto escepticismo, la pincelada exacta de ironA?a y humor, asA? como el trasfondo de una gran cultura erudita. Fue, y sigue siendo, uno de los maestros del relato corto de fantasmas, A?nico gA?nero no acadA?mico en el que ejerciA? la creaciA?n. (2)”

IlustraciA?n de Paul Lowe para el libro de James’ ‘The Uncommon Prayer Book’

 

Rhodes James se distanciA? ligeramente del estilo de la novela gA?ticaA?tradicional para desarrollar una nueva tipologA?a del relato de fantasmas, donde los espectros estA?n mA?s cerca a menudo de los horroresA?inefables de la fantasA?a de Lovecraft que de los aparecidos A?yA?quejumbrosas almasA?en penaA?a las que nos acostumbraba el gA?nero. Parte del encanto indudableA?de sus creaciones radica en su portentosa capacidad de evocaciA?n,A?ya queA?el escritor era insuperable a la hora deA?sugerir lo terrorA?fico para invocarlo “partiendo sutilmente del centro mismo de la vida diaria” (3) ; para ello no dudaba en componer sus relatos, como hemos dicho, ambientA?ndolos entre los oscuros anaqueles A?de una biblioteca universitaria, o situA?ndolos en la suave tiniebla de una iglesia centenaria o entre las ruinasA?de una emplazamiento templario, lugares donde pasA? como erudito buena parte de sus dA?as y que resultaban de una gran familiaridad, que lograba transmitir con eficaciaA?a todos sus cuentos.

Sus protagonistas con frecuencia se enfrascan en la bA?squeda de manuscritos en lA?gubres bibliotecas o en diversas pesquisas arqueolA?gicas, labores a las que el propio autor dedicA? la mayor parte de su tiempo y que conocA?a a la perfecciA?n. Los personajes de sus relatosA? eran investigadores, arqueA?logos, bibliotecarios –A?como el propio autor–. A?De igual modo, para contribuir eficazmente a la construcciA?n de una atmA?sfera apropiada para el desarrollo de lo sobrenatural, Rhodes James se servA?a de escenarios reales como base para la ambientaciA?n de sus relatos de fantasmas.

Saint Bertrand de Comminges, encaramada en la colina, A?en una postal de finales del siglo XIX

Por ejemplo, centrA? la acciA?n de su cuento El manuscrito del canA?nigo Alberico en la iglesia de St. Bertrand de Comminges (A?** ) en 1883, cuando este pueblecito parecA?a hundirse en el mA?s completo abandono y mostraba unaA?atmA?sferaA?lA?gubreA?que lo hacA?an un lugar ideal para una deA?susA?inquietantesA?historias.

El propio autor se manifestaba asA? , en el prefacio de una ediciciA?n de sus Cuentos completos de fantasmas, sobre esta singular evocaciA?n de ubicaciones reales como escenarios para sus fantA?sticas creaciones: “los lugares son de inspiraciA?n diversa; si alguien siente curiosidad por mis escenarios locales que tome nota de que St. Bertrand de Comminges y Viborg son localidades reales; en Silba y AcudirA? tenA?a en el pensamiento el pueblo de Felistowe; en Una historia escolar, Temple Grove, en East Sheen; en El Tratato Middoth, la biblioteca de la Universidad de Cambridge; en El cercado de Martin, Sampord Courtenay -Devon-; que las catedrales de Barchester y Southmister son una mezcla de Canterbury, Salisbury y Hereford; que Herefordshire es el escenario imaginado de Panorama desde una colina; y el Seaburg de Un aviso a los Curiosos es Aldeburgh, Suffolk. ”

J.William Turner, ruinas de la catedral de Hereford

 

En estas palabras nos basamos para sugerirlesA?una singular ruta de lo sobrenatural y lo espectral, de la mano proverbial e inspirada de Montague Rhodes James. Si disponen de unas semanas de asuetoA? en septiembre u octubre, pueden acercarse hasta estos lugares para pasear por las playas solitarias de remotos pueblos costeros, visitar ruinas y monumentos antiguos, refugiarse de las primeras lluvias del otoA?o en alguna viejaA?iglesia y, por quA? no, perseguir fantasmas.

 

 

Saint Bertrand de Comminges, el A?rgano de la Catedral en una postal del siglo XIX

 

 

Varias estampas de Saint Bertrand de Comminges, otro de los emplazamientos reales que sirven de marco a los horrores imaginados por M.R. James

 

 

Viborg, a principios de siglo.

 

Viborg, otra de las localidades portuarias que sirviA? de inspiraciA?n a M.R. James

 

 

 

La costa de Felistowe. Imagen de Matthew Fiddler

 

 

La costa de Felistowe sirve de marco a la historia titulada Silba y acudirA?

 

 

 

Temple Grove School en un grabado antiguo

 

 

Temple Grove , East Sheen, escenario del inquietante relato “Una historia escolar” , que guarda no pocas similitudes con El Pozo, de W.W.Jacobs

 

 

 

Biblioteca de la Universidad de Cambridge, donde podrA?a ambientarse la acciA?n de El tratado Middoth tal y como la concebA?a M.R. James.A?Imagen de Vintage Postcards

 

 

 

Sampford Courtneay, Devon, en una foto de Sheepdog Rex

 

 

ELA?recuerdo de Sampford Courtenay, Devon, planea sobre algunos de mA?s alucinantes relatos de M.R.James. Imagen de Yonderhill

 

 

 

Abbey Dore, en el entorno de Herefordshire

 

 

Largas caminatas por los campos de Herefordshire, entre ruinas y cementerios como A?ste, inspiraron Panorama desde una colina y otros relatos fantasmagA?ricos de M.R James

 

 

 

Seaburg, uno de los ficticios pueblos costeros de los relatos de M.R.A?James, se inspira en A?(Aldeburgh, Suffolk), foto de James Fletcher

Aldeburgh, Suffolk, en una postal de principios de siglo.

 

 

 

 

Interior de la Catedral de Canterbury, en una vieja estampa.

 

 

Las catedrales de Canterbury Salisbury y Hereford sirvieron de base para las catedrales de Barchester y Southminster soA?adas por M.R. James

 

 

Catedral de Hereford

 

Brass of John Stockton, mayor of Hereford, dated to 1480.

El final del viaje, Eton. AquA?A?A?falleciA? el maestro en 1936,A? el lugar donde habA?a ejercido la mayorA?a de
sus actividades.

 

 

Un tubo basado en una de las terrorA?ficas historias de M.R.James

 

-Notas, fuentes y vA?nculos-

 

(**) Ya hablamos de Saint Bertrand de Comminges a propA?sito del cocodrilo disecado dispuesto en uno de los muros de su iglesia que jalonaba nuestra particular

(1) BiografA?a y algunas de las obras mA?s cA?lebres de Mr. Rhodes James online

(2) La biografA?a de Montague Rhodes James en wikipedia y en Lovecraftweb

(3) Ilustraciones de Paul Lowe para algunos de los cuentos de M. Rhodes James

(4) ColecciA?n de adaptaciones televisivas (en inglA?s) de algunas de las obras de Rhodes James en DVD.A? VersiA?nA?en formato televisivo de algunas de las obras de M.R.JamesA?A? A? Robert Lloyd Parry 2006-2012 http://www.nunkie.co.uk/dvd.html MA?s en A Warning to the curious

(5)A? Una reseA?a de La Noche del Demonio, de Jacques Tourneur, inspirada libremente en el relato de M.R.James El maleficio de las runas

(6) Portadas de Ghost and scholars archive

(7) A?Gothic Horror Stories, The Mezzotint, de M.R. James . Y otros lugares para lo sobrenatural y lo espectral.

(8)A? Un autor sigue la pista de uno de los relatos del erudito Montague Rhodes James, ambientando precisamente en Saint Bertrand de Comminges.

* Los soberbios cuentos de fantasmas de Montague Rhodes james constituyen, aA?o tras aA?o y de modo casi ritual, una de nuestras citas inexcusables con la lectura veraniega.

(9) A?A podcast to the curious . Temple Grove, la localizaciA?n para la historia SucediA? en un pensionado.

 

miércoles, septiembre 5th, 2012 LA X MARCA EL LUGAR, MIS FAVORES TERRORITOS 5 Comments

Un destino

A?A?

Un destino: Rarotonga. Pero observen: et in arcadia ego; los cocoteros forman claramente el jeroglA?fico fatA?dico: 11. A?OsarA? la paranoia perseguirnos en el paraA?so, tanA?lejos del mundo conocido?

RAROTONGA es el nombre de una de las quince islasA?que forman el archipiA?lgao de lasA?Islas Cook,A?un paraA?so –segA?n nos cuentan los que hasta allA? han viajado– A?constituido por una plA?yadeA? de pequeA?asA?estrellas flotantes con nombres exA?ticos e impronunciables, comoA?Aitutaki o Mangaia.A?A? RAROTONGA es la mayor de estas islas y tiene casi 15 mil habitantes, entre los cuales desearA?amos contarnos, pues en aquellos parajesA?A?hay hartos atractivos turA?sticos yA?un sinfA?n de ocasiones paraA?disfrutarA?del sagrado -o no tanto-A? tiempo de ocio.A?En definitiva, unA?Valhala, lujoso y caro, lleno deA?bellas hurA?esA?(orondas y de batas floreadas),A?A?cocoteros y alguna que otra iguana que toma el sol,A?displicente y ajena a los problemas del mundo (que son muchos). A?A?El poblado principal se llama Avarua, capital del archipiA?lago Cook (un dato muy relevanteA? por cortesA?a de Wikipedia). TambiA?n hay cerveza en Rarotonga.

(Dicen las fuentes que consultamos, muy poco de fiar por cierto, que en fecha tan seA?alada como la de hoy convendrA?a pedir un deseo (otros hablan de Anticristos, terrores atA?vicos, cometas, demonios encendidos, vA?rtices cA?smicos o infusorios) ; A?dA?ndeA?querrA?amos estar en 11 11 11?) Nosotros nos pedimos Rarotonga.

A?

A?

(No podA?an faltar tampoco, en fecha tan satA?nica yA? seA?alada, los sinvergA?enzasA? de un solo ojo, como el incombustible y cataplasma de Mike Rivers, vendiendo la moto del 11-11-11)

A?

Por si fuera poco atractivo, Rarotonga era tambiA?nA?el nombre de un personaje de cA?mic (malA?simo, todo hay que decirlo): “A?la sacerdotisa de una isla situada en alguna parte del ocA?ano… Poseedora de un gran atractivo sexual, debi ausar sus favores para defender a su pueblo, pero tambien disfrutaba manipulando las viudas de los blancos incautos que se enamoraban de ella. La historia fue escrita por Guillermo de la Parra, esposo de Yolanda Vargas DulchA?. Tuvo dos partes, con unos 100 capA?tulos cada una.” (1)

A?Rarotonga, su majestad negra. HA?gala suya (cada martes, todo con comedimiento y orden,A?por favor)

A?Rarorotonga fue creada por el seA?or. Guillermo de la Parra Loya, viudo de DoA?a Yolanda Vargas DulchA?, cuando estaban de vacaciones en un crucero por las islas del sur, y en ese viaje conocieron a una mujer bellA?sima que les inspirA? al punto el personaje.

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Tongolele, 1949, para hacer el cuerpo a los ritmos de Rarotonga y las islas Cook
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Un vA?deo con una mA?sica insufrible que narra -por asA? decir- las excelencias (por asA? decir tambiA?n) de las islas Cook
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Un A?ltimo tutubo con musiquilla mA?s insufrible aA?n, que nos presenta Bora Bora como el lugar ideal para renovarA?los sagrados votos del matrimonio (quizA? por que estA? muy lejos)
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(1)A?Tomado de un fragmento del foro A?Alguien sabe algo de Rarotonga?…
(2) MA?s cosas de Rarotonga en este foro de aquA? (entren sin llamar, por la puerta trasera)
(3) Pida un deseo en la fecha “mA?gica” del 111 111; mA?s detalles en el blog de Ana VA?zquez
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viernes, noviembre 11th, 2011 LA X MARCA EL LUGAR, TERRA INCOGNITA 4 Comments

El Mapa de RiviA?re

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La historia –o el mito– tras el cA?lebre misterio de Rennes-le-Chateau es de una riqueza y complejidad fabulosas, y de una naturaleza alambicada como pocas. Es A?sta una leyenda caleidoscA?pica y proteica, con infinidad deA?episodios subterrA?neos yA?tramas laberA?nticas,A?autA?nticos meandros deA?abtruso significado donde es fA?cil –y maravilloso– perderse.A?A?A?MirA?adas de autores y mistagogos, primero (mA?s deA?quinientos libros y opA?sculos sobre el tema) , y mA?s tarde toda una generaciA?n de internautas adeptos al catarismoA? yA?A?vidos deA?enigmas, han convertido lo que en origen aparecA?a como un folletinesco y pinturero relato localA?en una de las mA?s fabulosas y rocambolescas historias que darse puedan, con tantas facetasA?que serA?a interminable enumerarlas. Ya hemos hablado enA? alguna ocasiA?n del RazA?s y su geografA?a jeroglA?fica, y me temo que volveremos a hacerlo.

Una deA?las facetas mA?s hermosas y poA?ticas de ese inmenso poliedro –o monumental queso de GruyA?re — que constituye el fenomenal misterio de Rennes le Chateau es la que presenta la teorA?a mA?s sA?lida y hermosa sobre elA?enigma de cuantasA?presentA? en su vida el investigador francA?s Jacques RiviA?re.A?Es un ejemplo notableA?de la belleza que A?resplandeceA?A?en cualquiera de los rincones de este apasionante asunto del RazA?s. La hipA?tesis de RiviA?re, si bien no explica todos los pormenores del affaire –incluso suscita mA?s preguntas que respuestas– es un magnA?fico ejemplar de historia con “mapa del tesoro” , cuyo desarrollo no nos resistimos a desvelarles aquA?.

El escritor Jacques RiviA?re, uno de los pioneros de la investigaciA?n en el A?rea de Rennes le Chateau, fallecido en el pasado 2006,A? y que nos dejA? “una de las obras mA?s serias sobre el misterio de Rennes -Le-ChateauA? (…) ” (2)A?afirmaba en su singular e intriganteA?teorA?a que “si uno alinea todos la cimas de las colinas de la regiA?n delA?AudeA?(3), resulta un dibujo que representa la figura de MarA?a Magdalena, arrodillada,A? tal y como figura en el bajorrelieve del altar de la Iglesia de la Magdalena deA?Rennes-le-Chateau, diseA?adoA?yA?modificado por el AbbA? SauniA?re“A?, a quien se adjudica, entre otras hazaA?as, el descubrimiento de una tumba y de un fabuloso tesoroA?de origen nebulosoA? –quizA? un ajuar funerario de considerables proporciones– que algunas tradicionesA?locales aseguraban estar bajo la custodia del mismA?simoA?Asmodeo, el diablo cojuelo.

(La imagen de la Magdalena penitente sobre un mapa con que aA?na las elevaciones del terreno del Aude, segA?n el diseA?o de Jacques Riviere. Foto A?2007-2011 rlcresearch.comA? Rennes le chateu Research)

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A?(Magdalena penitente, bajorrelieve del altar mayor de la Iglesia de la Magdalena de Rennes le Chateau. Las similitudes con el diseA?o trazado en el mapa son evidentes)

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Otros destacados investigadores franceses del misterio,como Pierre Jarcac, han llevado a cabo el ejercicio propuesto por RiviA?re sobre un mapa de la zona, confirmando la exactitud de lasA?afirmaciones de este A?ltimo. Si este trazado asombrosamente coindicente con el bajorrelieve del altar resulta ser tambiA?n un mapa, entonces en la intersecciA?n que seA?alaA? la cruz en la que la Magdalena posa sus ojos se hallarA?a la localidad de PuichA?ric.A? Esto, a decir de algunos, resulta una tremenda coincidencia, desde el punto y hora en queA?en laA?iglesia deA?PuichA?ric hay unaA?vidrieraA?que representa exactamente la misma escena. RiviA?re creA?a que el secreto descubierto por el Abbe SauniA?re y sus -escasos- confidentes, era la localizaciA?n exacta de antiguas minas muy ricas, comunes A?en toda la comarca, algunas de las cuales ya fueron explotadas en tiempos de los romanos. Una vez mA?s, la x marca el lugar, segA?n dice la vieja fA?rmula.

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(Un detalle del bajorrelieve de la Magdalena penitente, en la Iglesia de RLC. En elA?gesto peculiar de cruzar las manosA?algunos han querido ver tambiA?n una significaciA?n oculta)

(A?El guardiA?n del supuesto tesoro de Rennes le ChA?teau, Asmodeo, bajo la pila bautismal de la Iglesia de la Magdalena, bajo las iniciales B.S. Como la esfinge de los antiguos misterios, el diablo guarda celosamente la clave del enigma)

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-Fuentes y vA?nculos-

(*) Redhae, el portal sobre Rennes le Chateau, el RazA?s y sus inextricables misterios.

(1)A? Jacques Riviere y suA?obra sobre Rennes le Chateau

(2) Hemos tomado la mayor parte del texto en cursiva y las imA?genes deA?Rennes leA? Chateau, research and resource, una de las mejores pA?ginas sobre el tema (en francA?s e inglA?s)A?aquA?

(3) La regiA?n o comarca del Midi francA?s en la que se enclava el pueblo de Rennes-le-Chateau, cuyo nombre procede del RA?o que la atraviesa (wiki)

(4) Algunos aspectos del insondable misterio de Rennes le Chateau, para neofitos, aquA?.

(5) Una de las mejores –aunque no actualizadas– revisiones del misterio (en portuguA?s).

martes, septiembre 6th, 2011 LA X MARCA EL LUGAR, MISTERIOS DE SBARIS 4 Comments

Finis gloriae mundi

(La apocalA?ptica Cruz de Hendaya, entre los legajos de Julien de Champagne. via)

 

“La Edad de Hierro no tiene otra marca sino la de la Muerte. Su jeroglA?fico es un esqueleto, portando los atributos de SATURNO: la guadaA?a, A?el reloj de arena vacA?o, sA?mbolo del tiempo que pasa inexorable”

Fulcanelli

 

La reciente catA?strofe que vive JapA?n y los rumores insistentes acerca de los efectos a escala planetaria del terremoto del pasado 11 M han despertado los antiguos fantasmas del milenarismo yA?A?los artA?culosA? sobre un improbable cambio en la inclinaciA?n del eje de la Tierra ( ), de inconfudible aroma apocalA?ptico,A? nos han hecho recordarA?la vieja e intrigante historia sobre laA?Cruz de Hendaya, que encontramos por vez primera en un oscuro opA?sculo sobre alquimia y hermetismoA?firmado por un supuesto alquimista de identidad desconocida, que bajo el nom de plume de Fulcanelli incluirA?a este episodioA?A?en su crA?pticaA? obra El MisterioA?de las Catedrales, en un capA?tulo final titulado Finis gloriae Mundi (7)

MA?s tardeA? otros autoresA?retomarA?an el asunto, A?reelaborA?ndolo con menor fortuna A?en otros volA?menes, como ocurrirA?a enA?El Testamento de NoA?, de Paul PoA?sson (3 ), donde se recoge una antigua tesis ocultista la cual propone que, en un pasado remotA?simo, un formidable cataclismo de proporciones gigantescasA?ocasionarA?a una terrible desviaciA?n del eje del planeta, originando la apariciA?n de las estaciones,A?A?aniquilando a la humanidad pretA?rita –origen de diversos mitos sobre civilaciones desaparecidas, como Lemuria y Mu– y dando fin a una largaA?A?A?poca de esplendor que serA?a denominada en algunas tradiciones la Edad de Oro. La revelaciA?n apocalA?ptica ligada a la Cruz de Hendaya, propugnada por Fulcanelli, se fundamenta enA?aquella tesis, y encuentra en el singular monumento, considerado por el artista una de sus “moradas filosofales” — esto es, un depA?sito de las fA?rmulas o doctrinas tradicionales cabalA?sticas y hermA?ticas– una ilustraciA?n de la antiquA?sima doctrina de los ciclos. : “A?En conexiA?n con esto, quedarA?a por resolver si A?se es tambiA?n el origen de todos los otros mitos en que la nociA?n de cuatro edades es igualmente prominente, como ocurre en las tradiciones maya e incaica y en muchas otras; e incluso de todos los demA?s a??mitos de retornoa?? en los que a??independientemente del nA?mero de edadesa?? sobresale la creencia universal y antiquA?sima en la a??caA?daa?? del hombre, tradiciA?n A?sta que evoca el descenso y alienaciA?n del hombre desde una situaciA?n paradisA?aca, dorada, hasta una etapa de total degradaciA?n de la humanidad a??habitualmente terminada en un diluvio catastrA?ficoa??” (9)

 

 

(La Cruz de Hendaya, tal y como aparecA?a en una ediciA?n del libro de Fulcanelli El Misterio de las Catedrales)

 

El anodino monumento deA?un puebloA?escondido en el sur de Francia (*), conocido casi exclusivamenteA? por el bizarro encuentro de dos cA?lebres polA?ticos duranteA? la Segunda Guerra Mundial, oculta, a decir de Fulcanelli, uno de los mayores secretos de todos los tiempos: la fecha final de la destrucciA?n de nuestra civilizaciA?n, con precisiA?n astronA?mica: 21 de diciembre de 2012.

 

(El cA?lebre hola-que-hay en Hendaya, patria chica de la Gran Cruz del Apocalipsis hermA?tico de Fulcanelli)

 

Et voilA? un fragmento delA?texto en cuestiA?n, que haA?sido objetoA?de una gran controversia durante aA?os:

” La cara anterior de la cruz – aquella en que los tres horribles clavos fijaron en la madera maldita el cuerpo del dolorido Redentor – aparece definida por la inscripciA?n INRI, grabada en su brazo transversal. Corresponde a la imagen esquemA?tica del ciclo que vemos en la base. Tenemos, pues, aquA?, dos cruces simbA?licas, instrumentos del mismo suplicio: arriba, la cruz divina, ejemplo del medio escogido para la expiaciA?n; abajo, la cruz del globo, determinando el polo del hemisferio boreal y situando en el tiempo la A?poca fatal de esta expiaciA?n. Dios Padre tiene en su mano este globo rematado por el signo A?gneo, y los cuatro grandes siglos – figuras histA?ricas de las cuatro edades del mundo – representan con el mismo atributo a sus soberanos: Alejandro, Augusto, Carlomagno, y Luis XVI . Esto es lo que enseA?a el epA?grafe INRI, traducido esotA?ricamente por Iesus Nazarenus Rex Iudeorum, pero que toma prestada de la cruz su significaciA?n secreta: Igne Natura Renovatur Integra (la naturaleza serA? renovada completamente por el fuego) Porque es por medio del fuego y en el fuego mismo que pronto serA? puesto a prueba nuestro hemisferio. Y, de la misma manera en que, por medio del fuego, se separa el oro de los metales impuros, nos dice la Escritura que serA?n separados los buenos de los malos en el dA?a grande del Juicio Final.”A? (4)

(Otra imagen del monumento tal y como aparecA?a en la obra de Fulcanelli)

 

(La Cruz de Hendaya en la actualidad. Foto Los Viajeros)

Si el monumento es un aviso de algA?n tipo de catA?strofe futura, habrA?a que preguntarse de quA? modo se decodifica su mensaje, y aA?n mA?s importante, si nos dice cuA?ndo habrA? de producirse tan funesto evento. A primera vista, el monumento se divide en tres elementos fundamentales: la cruz superior, la columna o pilar que la sustenta y el pedestal de la base. La cruz tiene a su vez tres componentes simbA?licos, el pilar tiene su propio emblema y la base cuenta con cuatro relieves que asA?mismo admiten una interpretaciA?n, lo cual hace un total de ocho imA?genes susceptibles de contener algA?n tipo de clave o mensaje codificado.A? Una posible decodificaciA?n completa de los sA?mbolos del monumento pueden encontrarse en este curioso artA?culo de Jay Weidner

(Cruz de Hendaya: los sA?mbolos del pedestal)

“(…) Este mensaje fatalista se encuentra codificado en el pedestal de la columna y la propia cruz. En cada una de las cuatro caras del zA?calo, existen distintos sA?mbolos: en el primer frontal aparece la imagen del sol con rostro humano con 16 rayos, rodeado de cuatro estrellas con tres puntas; en el siguiente, se representa a la luna menguante con rostro humano; la tercera cara muestra una estrella de ocho puntas, que podrA?a significar la regeneraciA?n o Venus; y en la A?ltima, estA? grabado un cA?rculo ovalado, dividido perfectamente en cuatro, donde en cada espacio aparece una letra A, representando las cuatro eras de la humanidad: Oro; Plata; Bronce; y la de Hierro, es nuestra actualidad. ”

En el brazo transversal de la cruz, estA?n esculpidas en relieve y en dos lA?neas paralelas, la siguiente inscripciA?n:

 

O CRUXAVES

PESUNICA

(Salve, oh cruz, esperanza A?nica)

 

El texto es en todo similar a unaA?sentencia tA?pica de su tiempo: “O crux ave spes unica”, que significa “La cruz es la A?nica esperanza”. Pero la inscripciA?n hace una separaciA?n notable en la grafA?a deA?los vocablos A?y FulcanelliA?ve en ello unaA?intenciA?n oculta por parte del artA?fice del monumento, que buscarA?a voluntariamente el error para poner de manifiesto la existencia de una segunda lectura. AsA?, “por ejemplo la letra S, se considera el rastro helicoidal del sol llegando al punto culminante en su curva a travA?s del espacio, al producirse la catA?strofe cA?clica. AdemA?s la S, adopta la forma de una serpiente, lo que se atribuye a un simbolismo que representa a la bestia del Apocalipsis: un dragA?n que vomita, en los dA?as del Juicio Final, fuego y azufre sobre la creaciA?n macrocA?smica. Gracias al valor simbA?lico de la letra S, desplazada a propA?sito, comprendemos que la inscripciA?n debA?a intrepretarse siguiendo otros criterios que los de la lengua habitual.” (via)

El extraA?o relieve de las cuatro “Aes” en la Cruz de Hendaya (abajo) es un “jeroglA?fico del universo” segA?n Fulcanelli. Comprende los signos convencionales del Cielo y al tierra, lo espiritual y lo temporal, el macrocosmo y el microcosmo, cuyos emblemas fundamentales serA?an laA? asociaciA?n de la cruz de la redenciA?n y el cA?rculo, que representa al mundo -el cosmos-”

(Uno de los relieves de la Gran Cruz de Hendaya)

El escritor Jay Weidnerha dedicado mucho tiempo al estudio de los trabajos de Fulcanelli, especialmente a suA?A?capA?tuloA? sobre el complejo simbolismoA?deA?la Cruz deA?Hendaya, A?insertado artificiosamente en suA?libro,A?que ha sido objeto de un gran controversia durante aA?os.A? Finalmente, despojado de toda su ganga, del nA?cleo duro de las revelaciones del enigmA?tico alquimista francA?s seA?infiere que “la Gran Cruz de Hendaya parece describir no sA?lo el fin de las Cuatro Edades –llamadas Yugas, en la doctrina de los ciclos hindA?–A? (4A?) sino tambiA?n las cuatro eras del sistema cronolA?gico alquA?mico. De acuerdo con los sA?mbolos del monumento, la Edad de Hierro, o Kali Yuga, llegarA? a su fin coincidiendo con el alineamiento galA?ctico que se espera para el solsticio de invierno del prA?ximoA? 21 de Diciembre de 2012.”

(Un detalle del extremo superior de laA? Cruz de Hendaya, donde figura la “X” que definitivamente, marca el lugar)

(Un diagrama de la precesiA?n de los equinoccios)

SegA?n la interpretaciA?n que Fulcanelli hace del simbolismo de la Cruz de Hendaya, las cuatro eras alquA?micas comprenden los cuatroA?ciclos A?de 25920 aA?os de duraciA?n (cercanos al llamado Gran AA?o por losA? pitagA?ricos (10) ) que definen la precesiA?n de los equinoccios. (A? ) Lo que parece decir Fulcanelli es que el mecanismo de precesiA?n de los equinoccios puede ser dividido en cuatro edades distintas, de 6480 aA?os cada una (25920 / 4,A? redondeando). Esto es relevante desde el momento en que el Ciclo Zodiacal, que dura 25920 aA?os, tiene cuatro signos fijos: Acuario, Tauro, Leo y EscorpiA?n. Esos cuatro signos –curiosamente evocadores de los cuatro evangelistas del Tetramorfos– estA?n separados por 65oo aA?os cada uno. En diversas partes de la Biblia (Ezequiel, Apocalipsis) hay tambiA?n referencias a estos cuatro pilares que sustentan el Gran AA?o. SegA?n los astrA?logos, actualmente nos adentramos en la Era de Acuario; la Cruz de Hendaya y Fulcanelli nos sugieren que se avecinan tremendos cambios que afectaran a la Tierra cuando entremos en alguno de los cuatro signos fijos. Aparentemente, algunos de esos “cambios” podrA?an ser catA?strofes naturales de algA?n tipo.

(Algunos de los miembros de este foro ven similitudes entre el Sol de la Cruz de Hendaya yA? la mA?scara de la Piedra del Sol mexica *)

(El calendario azteca y su simbolismo, en el que algunos ven un presagio deA?grandes catA?strofes para el aA?o venidero, 2012)

(LaA?Piedra delA?Sol mexica: “En el centro del monolito se encuentra el rostro del dios solar Tonatiuh, cuyas garras apresan un corazA?n humano, y su lengua estA? representada como un cuchillo de pedernal, expresando la necesidad de sacrificios para la continuidad del movimiento solar (wikiA?)” .

 

(Nuestra modesta contribuciA?n al misterio: la cabeza de Medusa, que establece nuevas e insospechadas conexiones con el zodA?aco y la cara mA?s siniestra del Tiempo Devorador)

 

OA? CruxA?A?ave Spes Unica

 

Fuentes y vA?nculos

(1) Traducido libA?rrima y generosamente porA?Flegetanis A?a partir deA? El Monumento de Hendaya decodificado, Copyright 2005 Jay Weidner

(2) http://goaraya.blogspot.com/2009/06/la-cruz-de-hendaye.html

(3) Donde se pondrA?a en relaciA?n directa con la doctrina de los ciclos hindA? y el Gran AA?o pitagA?rico.

(4) Fulcanelli, El Misterio de las Catedrales, Finis Gloriae Mundi.

(5) SegA?n la dotrina de los ciclos hindA?, el tiempo estarA?a dividido, en su magnitud mA?s “pequeA?a”A?–a escala cA?smica– en cuatro Yugas, cercanos a las Eras de la mitologA?a grecorromana; la primera serA?a Satya Yuga o Edad de Oro, segA?n Fulcanelli. Los textos hindA?es le dan una duraciA?n de 1.728.000 aA?os; fue un era de esplendor, donde los seres humanos eran prA?cticamente inmortales y no existA?an guerras, hambre o calamidades. Una suerte de existencia paradisA?aca. La segunda es la Edad de Plata, o Treta Yuga. En ella, las cosas empezaron a torcerse y todo en la Tierra comenzA? su decrepitud y deterioro. Durante esta era el mal y la corrupciA?n comenzaron su larga andadura. Los Vedas otorgan una duraciA?n de 1.296.000 aA?os a este perA?dodo. Tras A?l llegarA?a el Dvapara Yuga, o Edad de Bronce, con el que coincide el momento de la “CaA?da” de la humanidad, en los tA?rminos bA?blicos. Finalmente, la A?ltima A?poca, en la que nos encontramos, es la Edad de Hierro o Kali Yuga.

(5) ImA?genes de la cruz de Hendaia en Mercurio Radiante

(6)A?La polA?tica del secreto: Fulcanelli y el Secreto A?del Fin de los Tiempos

(7) Texto completo de Finis Gloriae Mundi, en inglA?s, y El Misterio de las Catedrales, en pdf., por cortesA?a de Patapalo. En Eye of the Cyclone.

(8) Finis Gloriae Mundi, el volumen con los escritos originales de Fulcanelli sobre la Cruz de Hendaya

(.)A? (10) “CicerA?n (…) admite la dificultad de calcular este vasto perA?odo celeste, le asigna una duraciA?n de 12,954 aA?os comunes, si bien la cifra precisa serA?a 12,960 aA?os (180 x 72), como parecen indicarlo ciertos datos concordantes. Y en efecto, este A?ltimo perA?odo, tambiA?n llamado a??gran aA?oa?? tanto por griegos como por persas, es la mitad exacta del gran ciclo astronA?mico conocido como precesiA?n de los equinoccios, o AA?o Zodiacal, cuya duraciA?n ha sido calculada tradicionalmente en 25,920 aA?os comunes” (ibid.)

(9) y (10) Goytisolo, LUis MIguel, La Rueda del Tiempo: el mito de las Cuatro Edades

(11) La cruz de Hendaya y Nostradamus, en las Guerras MesiA?nicas, para los viciosillos de los vaticinios y profecA?as.

(*) –Addenda et corrigenda por cortesA?a de Teresa — (vA?anse comentarios al pie)

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