LAS PUERTAS DEL CIELO
Quo vadis?…*
Este asunto del viaje celeste de las almas después de la muerte ha sido ya tratado sumariamente en algunas de nuestra entradas pretéritas, pero aún nos proponemos añadir a cuanto dijimos entonces algunos conceptos interesantes que desarrollaremos en esta ocasión con mayor detalle.
El arranque de una larga tradición literaria sobre el asunto del viaje sidéreo post mortem encuentra en Platón y en su herencia pitagórica, uno de sus más directos responsables. La creencia en la inmortalidad del alma humana y su relación estrecha con los astros permea la literatura babilonia e indo-irania, donde habría que buscar el origen último de esta tradición, así como la fuente de la idea de la categoría divina de los planetas y del zodiaco, y su influencia en los asuntos del hombre. (1)

El zodíaco o el Cielo, con el agujero o clave de la bóveda central,según la cultura china.
En esta escatología del zodíaco, el papel de la luna es fundamental, puesto que este astro representa el lugar de acceso y ascensión definitiva hacia la liberación o el regreso a la manifestación, hacia la tierra; de ahí su denominación de “Puerta del Cielo”.

El creciente lunar asociado a la Puerta del Cielo como advocación de la figura de la Virgen madre

Una de las advocaciones de la Virgen es la de Puerta del Cielo, Ianua Coeli
(Una de las advocaciones de la Virgen es la de Puerta del Cielo)
Algo similar hallaremos en el mazdeísmo, cuyo discurso escatológico establece que en su viaje hacia la liberación, las almas puras han de atravesar un puente llamado Cinvat –aquí el puente es una expresión simbólica similar al “acceso” o “puerta” representada anteriormente por la luna– que se eleva sobre el abismo infernal; desde este lugar las almas suben a la región de las estrellas fijas para entrar desde aquí al círculo de la luna (que determina el regreso a la manifestación, la vuelta a la existencia terrena del individuo) o bien, según su grado de santidad, acceder al reino del Sol, morada de Ahura-Mazda, la luz infinita.
La más importante aportación de los babilonios a este sistema de creencias en torno al viaje sidéreo es la introducción del mito de las dos puertas celestes por las que ascienden y descienden las almas, así como la idea de la influencia de los planetas en el destino humano, que llegará a ser uno de los elementos clave en la doctrina de las religiones orientales, especialmente en los misterios de Mitra, donde el tema de las puertas celestes y su relación los solsticios será especialmente desarrollada.

Relieve con la escena de Mitra tauróctono. En los misterios de Mitra la rueda del Zodiaco tiene especial relevancia.

En los misterios de Mitra, los dadóforos Cautes y Cautopates representan las Puertas de acceso y salida de la caverna cósmica y los dos solsticios
Desde el inicio de esta tradición sobre el viaje de las almas se pone de manifiesto su carácter literario; ya el mismo Platón se ocupa de presentarnos en forma mitificada el asunto del viaje sidéreo. Más adelante, en Roma, Virgilio retoma parte de la escatología esbozada por Platón en algunos versos de su Eneida, donde describe el encuentro del héroe con Anquises, su padre. (3) Posteriormente, en el siglo V, encontramos de la mano de Macrobio una síntesis de las ideas fundamentales aportadas por los neoplatónicos, pitagóricos, gnósticos y primeros cristianos. En el cristianismo se amalgaman muchos de estos conceptos que van a formar parte de la doctrina cristiana de ultratumba.

La Comedia de Dante se hace eco de la tradición pitágorica del viaje celeste del alma
Este compendio de creencias tuvo su pervivencia en ambientes cultos hasta bien entrada la Edad Media, donde empiezan a mezlcarse con otros planteamientos del viaje del alma debidos a influencias diversas, desde la escatología musulmana a la tradición bíblica, como el episodio de la Escala de Jacob o la Escala de Mahoma, según la visión islámica del Infierno. Esta última tradición pudo tener un efecto notable en el diseño de la Divina Comedia de Dante, obra cumbre en el final del Medievo que recoge y cristaliza todas estas corrientes a propósito del viaje celeste del alma a través de las esferas planetarias.

La escala planetaria alcanza la primera de las esferas planetarias, la Luna, que marca el primer peldaño en el viaje celeste del alma
En la larga tradición sobre el viaje sidéreo se han descrito básicamente dos formas del mismo, uno que define un itinerario de cuatro etapas, y otro que describe un recorrido a través de las esferas planetarias. En esta segunda forma del viaje planetario, el alma se desprende –o se carga, según el sentido de ascenso o descenso hacia el mundo manifestado—de impurezas materiales, densas o “metálicas” (en el sentido que los alquimistas daban a los metales asociándolos a los planetas) a su paso por las diversas esferas; finalmente, la unión con la divinidad o liberación tiene lugar en la Puerta del Paraíso celeste, que muchas tradiciones vinculan con la Vía Láctea ( n).
(El mundo en el nivel más interno, denso e inferior del sistema de esferas planetarias, según la visión gnóstica del verdadero infierno)
(El Camino de Santiago, también llamado Camino de las Estrellas, identificado con la Vía Láctea, participa del simbolismo del viaje sidéreo del alma. El papel de la Vía láctea en la escatología grecorromana y especialmente en los misterios de Mitra es especialmente relevante, identificándose casi siempre con la morada del reposo de los Justos. )

La Vía Láctea, también llamada Camino de Santiago, es en esta tradición la meta del viaje sidéreo
La Vía láctea se hace coincidir con el mundo divino o no manifestado del que las almas de los hombres inician su viaje de descenso hacia el mundo terreno, según el relato que Macrobio realiza de este viaje de de las almas a través de los círculos planetarios y del Zodíaco. Las almas descenderán al Zodíaco por medio de uno de los puntos de contacto — o Puertas– entre ambos círculos siderales, fijado en Cáncer, para pasar luego a las siete esferas planetarias, que atraviesan hasta quedar encerradas en el cuerpo físico –la esfera de mayor densidad–. El viaje de ascenso participa del mismo itinerario, pero a la inversa, y la entrada en la Vía Láctea, empíreo o Paraiso, se efectúa a través de la Puerta de Capricornio.
(El Pórtico de la Gloria, jalón del Camino de Santiago o Vía Láctea, puede ser interpretado en parte a la luz de la doctrina de las Puertas del Solsticio)
- (En algunos lugares, como es arriba es abajo, algunos bienaventurados pueden comprobar en determinadas épocas del año la operatividad de las Puertas Solsticiales )
Por una de esas puertas, la de Cáncer, explicita Macrobio, bajan las almas desde lo indivisible, experimentando simbólicamente lo que se ha dado en llamar “la caída del hombre” –al menos tal y como la interpretaban los gnósticos—cubriéndose de estas impurezas metálicas y entrando, por fin, en los que Pitágoras llamó el Reino de Plutón, refiriéndose al sistema planetario, pero también al mundo manifestado, y por ende nuestro mundo; de ahí la doctrina gnóstica que piensa el mundo como una suerte de “infierno” o creación invertida o especular de de un mal demiurgo, una “prisión” para el alma que recuerda su naturaleza divina y ansía su regreso al empíreo, su lugar de origen y verdadera patria; éste también quizá es el sentido último de la idea del “peregrino” en su acepción de “extranjero” o “extraño”, en cuanto espíritu ajeno al mundo sensible.
( La estructura del infierno de Dante se adecua al itinerario de las esferas planetarias fijado para el viaje sidéreo )
(En la escatología gnóstica, cada esfera planetaria –la primera de las cuales es la luna– está regida y custodiada por un arconte, que impide la salida del alma de la prisión en la que se halla confinada, el mundo sensible)
Esta identificación de las Puertas del Cielo con los signos de Cáncer y Capricornio, y su vinculación con los soslticios de verano e invierno, respectivamente, se encuentra en diversos textos herméticos y principalmente en el Antro de las Ninfas, de Porfirio, que parte de la tradición de la gruta homérica de Itaca (n) para llegar a establecer definitivamente los elementos característicos y fundamentales de esta creencia. Sin embargo, las primeras noticias sobre la doctrina de la existencia de unas Puertas de paso de las almas a la Vía láctea son mucho más antiguas, y al menos habría que remontarlas a los pitagóricos, y existen además numerosos paralelismos más allá de la mera coincidencia con la tradición védica de las Puertas de los Hombres y las Puertas de los Dioses, Ptri Yana y Deva- Yana.( )
Según Guénon, este Antro de las Nifas es el equivalente de la caverna “cósmica” , la cual podrá tener dos puertas “zodiacales”, opuestas (…) y por lo tanto correspondientes, respectivamente, a los dos puntos solsticiales, una de las cuales servirá de entrada y la otra de salida; en efecto, la noción de estas dos “puertas solsticiales” se encuentra explícita en la mayoría de las tradiciones, y se le atribuye por lo general una importancia simbólica considerable. La puerta de entrada se designa a veces como la “puerta de los hombres”, quienes entonces pueden ser iniciados en los “pequeños misterios” como simples profanos, puesto que no han sobrepasado aún el estado humano; y la puerta de salida se designa entonces, por oposición, como la “puerta de los dioses”, es decir, aquella por la cual pasan solamente los seres que tienen acceso a los estados supraindividuales. No queda ya sino determinar a cuál de los dos solsticios corresponde cada una de las dos puertas (…)
Yana es una palabra sánscrita con una gama de significados que incluye sustantivos como ‘vehículo’, ‘viaje’ o ‘camino’, y verbos como ‘ir, moverse, montar o marchar’; además de la correspondencia simbólica, fonéticamente se acerca a Ianua, latín para puerta y a Ianus, el dios de las puertas. (n) Efectivamente, estas dos puertas solsticiales están vinculadas al simbolismo de Jano, como hemos apuntado en otras ocasiones. Jano es el ianitor (portero) que abre y cierra las puertas (ianuae) del ciclo anual, con las llaves que son uno de sus principales atributos, la llave como simbolismo axial que lo conecta a Jano con la parte Suprema.
Estas dos puertas, de Cáncer y Capricornio, son identificadas por Platón con dos aberturas, por las que descienden (Cáncer) o ascienden (Capricornio) las almas en su viaje, según refiere Porfirio en el citado Antro de las Ninfas. También menciona Porfirio que existen otras opiniones que aseguran que el Sol y la Luna son las puertas que las almas atraviesan en su viaje; la polaridad de los astros equivale aquí a la dualidad que ofrecen igualmente las dos caras de Jano, el dios de los misterios y las iniciaciones, en cuya imagen hay que ver otra manifestación de esta tradición oculta sobre las Puertas Solsticiales. ( )
(n) La gruta o caverna cósmica, es aquí un símbolo del cosmos considerado como el mundo manifestado, “físico” o inteligible
(La salida del Cosmos)
En cuanto a la primera versión del viaje del alma, considerado como un periplo en tres o cuatro fases, merece la pena destacar el papel clave del Sol y la Luna, que ya los pitagóricos identificaban con las Islas de los Bienaventurados. En este modelo, del que los mitos platónicos fijaban los fundamentos para el Occidente grecorromano, el destino celeste de las almas está ligado a un lugar intermedio en el que hay dos simas por las que suben y bajan las almas, y otras dos más arriba en el cielo, simas perfectamente identificables con las Puertas solsticiales.
Con Plutarco, la geografía del más allá participa de la influencia platónica y se enriquece con la adaptación del Hades de los griegos, con sus agujeros , simas o Puertas al cielo y la tierra, y con la gruta o antro donde las almas esperan su destino.
A lo largo de los siglos esta corriente literaria del viaje sidéreo, que hemos visto remontarse a la antigüedad clásica y más allá, si tenemos en cuenta los paralelismos con las doctrinas védicas, irá añadiendo paulatinamente elementos diversos a la geografía imaginaria de su recorrido ultraterreno, así como un sinfin de nuevos conceptos escatológicos tomados de otras tantas formas religiosas y tradicionales, de los cuales nos merece la pena destacar especialmente la figura del guía que, bajo la forma de un dios, daemon, ángel –en la versión cristiana ya vimos a San Miguel desempeñar tal función– , astro rey, Hermes, Mitra, el propio Cristo, o en la Comedia de Dante, Virgilio y Beatriz, ayuda al alma a superar las dificultades que habrá de encontrar en tan peligroso y difícil ascenso a traves de las esferas, hasta el noveno cielo, el Empíreo, meta de nuestro viaje.

- Beatriz guía a Dante a través de las esferas en este dibujo de Boticelli
(Truman –True man– efectúa su particular salida de la caverna cósmica, bajo la atenta mirada del celoso arconte y guardián de la puerta, Christoff –Christ OFF–)
-Fuentes, notas y vínculos-
* Quo Vadis?
Quo vadis? es una frase en latín que significa ¿Dónde vas? o también, en nuestro caso, el pequeño matiz (¿dónde crees que vas?) Su uso más frecuente se refiere a un episodio de la tradición cristiana recogido en los apócrifos Actas de Pedro (V.A.XXXV) en el cual San Pedro encuentra a Cristo cuando el primero escapa de una segura crucifixión en Roma. Pedro formula a Jesús la pregunta; a lo que el Salvador responde: “voy a Roma para ser crucificado de nuevo” (Eo Roman iterum crucifigi), lo cual espolea el valor de Pedro quien a raíz de este encuentro continuará con su ministerio y llegará a ser un mártir.
La frase, por otro lado, aparece en otras ocasiones en la Vulgata, especialmente en el pasaje de Juan XIII:36 (Simón Pedro le dijo: Señor, ¿adónde vas? Jesús respondió: Adonde yo voy, tú no me puedes seguir ahora, pero me seguirás después)
(1) Fragmentos tomados de Pérez Jiménez, Aurelio. Pérez Jiménez, Aurelio, El Viaje Sidéreo de las Almas: origen y fortuna de un tema clásico en Occidente. Universidad de Málaga.
(3) Truman y la doctora Arroway, protagonistas de El Show de Truman y Contact, también buscan desesperadamente a sus padres, pero sólo logran encontrarse con una buena réplica
- Desvelando (o casi) el gnosticismo galopante del Show de Truman, en este vídeo
(2) Homero, el Hades y la gruta de Itaca en Paradise Found
Quo Vadis?… La doctrina del viaje celeste del alma en el paganismo en Astral Ascent
Escatología musulmana y visión islámica del infierno en la Escala de Mahoma(
(10) Para abundar en esta asociación con el simbolismo de Jano, véase Guénon, René, y también http://www.euskalnet.net/graal/rgsajua.htm
Véase sobre el tema del antro de las Ninfas, René Guénon, la salida de la Caverna

(Senderos entre árboles vistos magistralmente por Michele Harvey. Créditos: Lines and Colors)
Entre los antiguos practicantes de los misterios órficos, “el alma, llegada a una encrucijada del camino que siguen los difuntos en el más allá, debe elegir entre dos vías. Una, la de la izquierda, conduce a un ciprés blanco –la muerte– que da sombra a un manantial del que brota el agua del Olvido. Se ha advertido por adelantado al participante en los misterios que no debe acercarse a él. Al contrario, debe tomar el camino de la derecha, el que lleva al agua fresca del lago de la memoria.
Tal es, descrito por la poesía helénica, el postulado de partida del taoísmo, con los dos Principios, el Yin y el Yang, en perpetúa oposición en este mundo de la dualidad que es el mundo manifestado.” (1)

(Orfeo y Eurídice, según Camille Corot)

El Hombre en la encrucijada (Escena de Naúfrago, de Robert Zemekis)

Al hilo de nuestra digresión sobre las encrucijadas y las dos vías que ha de enfrentar el alma del difunto según el orfismo, se nos ocurre una lectura disparatada y heterodoxa del escudo de la Hermandad de Hinojos, del que podrán encontar un ejemplo en la entrada de la Raya Real, en el arranque del Camino a Palacio desde Villamanrique de la Condesa (Huelva): En el centro, el árbol de la vida, imagen del centro primordial o axis mundi, escala por la que se asciende a los estados más allá de la manifestación; a la izquierda, la vía real, de los kshatriyas, representada por la espada, y a la derecha, la vía sacerdotal, figurada mediante la cruz de la Orden de Santiago: estas son los dos vías, izquierda y derecha, respectivamente que conducen respectivamente a la iniciación en los misterios menores y mayores, llamados real y sacerdotal, correspondientes a las Ianua Inferni e Ianua Caeli, las puertas solsticiales y las dos caras de Jano, dios de las iniciaciones y los misterios (2)

(Orfeo en los Infiernos)
(1) Fragmento escogido de Ambelain, Robert. El Secreto Masónico.
(2) “(…) los “Grandes Misterios” están en relación directa con la “iniciación sacerdotal”, y los “Pequeños Misterios” con la “iniciación real” (…); si empleamos términos prestados de la organización hindú de las castas, podemos decir entonces que, normalmente, los primeros pueden ser considerados como el dominio propio de los Brahmanes y los segundos como el de los Kshatriyas ” (Guénon René, Símbolos fundamentales de la Ciencia Sagrada)
(Ulisse Aldovrandi, el dibujo de un hipopótamo en la página final 111 del códice: el número casi imperceptible, en el margen superior derecho)
Lo reconocemos abiertamente: nos entregamos con fruición a los juegos paranoicos como éste que les presentamos. El detonante que inflamó nuestra imaginación altamente volátil ha sido esta hoja de la monumental obra Il teatro della Natura del botánico y hombre de ciencia Ulisse Aldovrandi, que hemos mencionado en antiguas entradas. La asimilación fortuita de la fatídica cifra 111 — número de la página en cuestión– con la sospechosa imagen de un hipopótamo, que además servía para coronar el volumen, fue suficiente para disparar nuestro músculo propenso a la sincronía. ¿A que horrible bestia con los rasgos, entre otros, de un hipopótamo, podría corresponder este número? Efectivamente, si están pensando en Ammit habrán acertado.

(Dos representaciones del demonio Ammit)
Ammit, el monstruo necrófago, es uno de los demonios más terroríficos de la mitología Egipcia, un monstruo que reúne en sí las formas más diversas: la cabeza de un cocodrilo o de un hipopótamos, los cuartos traseros de este mismo animal, cuerpo de leopardo y garras de león. Es decir, una configuración dada por la fusión de todas las bestias que causaban temor entre los antiguos egipcios, porque todas se consideraban devoradores de hombres. Se trata al parecer de una divinidad femenina, conocida como la Devoradora de los corazones, o la Devoradora de los muertos, y su lugar de residencia era el Ocaso , tradicionalmene la tierra de los muertos, donde el Sol se pone (…)

(Ammit espera junto a la balanza, junto a Anubis, en la escena dela Psicostasia)
La función de Ammit era esperar en el momento de la pesada de almas, o Psicostasia, en que el corazón del recién fallecido es pesado en la Gran Balanza contra el peso de la pluma de Maat, mientras Thoth da testimonio del resultado: lo deseable es que el corazón del difunto sea tan leve y ligero como una pluma.

(Una estatuilla egipcia del demonio Ammit cuya cabeza presenta en este caso rasgos más parecidos a los del hipopótamo)
En el Libro egipcio de los Muertos, Ammut o Ammit es representado en la escena de la pesada de almas junto a la Balanza de la Maat, preparado para devorar las almas de los malvados, la muerte final para un egipcio, más allá de la muerte física (el equivalente de las tinieblas exteriores del mundo judeocristiano). El papel de Ammit en esta escena de la Psicostasia corresponde igualmente a la de los demonios en las del Juicio Final que aparecen, por ejemplo, en las portadas historiadas de nuestras iglesias románicas.
Estas imágenes del Juicio de Osiris o Psicostasis serán heredadas por el cristianismo copto (iglesia cristiana del siglo I establecida en Egipto) “ siendo conocidas en el futuro ámbito bizantino o (…) transportada hacia el cristianismo occidental a través de los beatos prerrománicos que unieron fuentes islámicas con otras del cristianismo primitivo. (…) Sólo cambian entonces uno de los protagonistas de dicha escena: Anubis se reconvierte en San Miguel, mientras Osiris pasa a ser el Pantocrátor (el dios que juzga) y Ammit se convierte en unas fauces abiertas a las que se empuja a los condenados.” (1)
(Escena románica del Juicio Final. Source)
(1) Las imágenes que los egipcios prestaron a los cristianos, en este interesante artículo.
(2) El terrible juicio de la balanza, en Ars Secreta.com

Rafael Méndez, mexican virtuoso trumpet – La virgen de la Macarena
A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de los Cielos, pero a ellos, no. Porque al que tiene se le dará más y tendrá en abundancia, pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran, y no ven; oyen, pero no escuchan ni entienden.” (Mt 13, 11-13)
«Ve y di a ese pueblo: Escuchad bien, pero no entendáis, ved bien, pero no comprendáis. Haz torpe el corazón de ese pueblo y duros sus oídos, y nubla sus ojos, no sea que vea con sus ojos, y oiga con sus oídos, y entienda con su corazón, y se convierta y se le cure» (6,9-10)
Feliz Semana Santa a todos. Cuidénse de los Idus de marzo.

La cuadrilla de Mazantini.Source Postales taurinas.
Del escurridizo mulá Omar –que ahora va a los toros–y de los desastres de la guerra, de Otto Dix, a la tauromaquia de Goya, había un pequeño paso inevitable, y esto de andar los pasos uno tras otro, es cosa nuestra, y además nos encanta.
Los grabados de la serie la Tauromaquia, de Francisco de Goya y Lucientes, retratan la panoplia completa de las suertes del arte de tauromaquia conocidas en su tiempo; matadores a pie o montados a caballo, sentados en sillas o de pie sobre una mesa, saltando sobre el toro con una pértiga. Las series incluyen escenas cruentas del animal batiéndose con fieros perros o a los aterrorizados espectadores corriendo delante de los toros; en la estampa trigésimo tercera, que coronaba la tirada de cuarenta ejemplares, representa un terrible memento mori: el cadáver sobre la arena del coso de Pepe Illo, a quien debemos una obra fundamental sobre el Arte de Torear. Pueden ver la serie completa, si lo desean, en esta página. (1)

(La tauromaquia de Goya, estampa XXXIII)

(La tauromaquia, de Goya; estampa V)

(La tauromaquia de Goya, estampa XII)

(La tauromaquia, de Goya; estampa XVIII)

(La tauromaquia, de Goya; estampa XL)

(Estampa de la serie de litografías “Los toros de Burdeos” de Goya) Link.
Las fotos antiguas de toros y toreros con sus cuadrillas son también de una plasticidad innegable; a nosotros así nos lo parece, de modo que incluimos algunas en esta entrada taurina, con la indicación de una página llamada Toreros antiguos, donde podrán encontrar buceando un poco algunas joyas como éstas que les mostramos. El autor de la página también tiene una colección en Flickr de donde hemos obtenido estas magníficas imágenes.
(Postal antigua de un torero. Source: Numisjoya.com)


Lagartijo. y la cuadrilla de Bombita. Source Postales taurinas.

(Las mujeres también torean lo suyo.)


(Viajes con mi tía con La Fiesta Nacional. Nuestra tía recomienda que se compren un buen puro y que, en un día soleado, se vayan a los toros. Quien no ha visto toros en el Puerto, no sabe lo que es una buen corrida. “Te quiero, te adoro, te llevo a los toros”…)
Los toros sin música son como el que tiene tos y se rasca el culo. Ahí van dos tazas de soberbio caldo: El Gato Montés y La Puerta Grande. ( 3) para deleite del personal.
Pena de Juan y José es una canción dedicada a Joselito y Belmonte, sobre el misterioso destino de los toreros, creación del insigne Juanito Valderrama, ignorada en todas las discografías y recuperada milagrosamete de una vieja cinta magnetofónica para nuestro amigo El Pobrecito Hablador (que la conoce bien ya que nos la señaló proféticamente) (4)
Ven pasajero, dobla la rodilla, que en la Semana Santa de Sevilla, porque ha muerto José, este año estrena lágrimas de verdad la Macarena.
(1) También en la misma página, escaneados con buena calidad, los Desastres y los Caprichos de Goya.
(2) Old bullfighters gallery in Flickr.
(3) Póngase aquí un guiño apocalíptico ad hoc.
(4) Más guiños apocalípticos. Sólo los más escogidos mueren en la Maestranza.
(5) La Edad de Oro del toreo, con Gallito y Belmonte, aquí.
(6) Our friend Dr.Corioli, aka. tellurian monk, artifex of the gorgeous Hanuman, is very interested too in bullfighting. Here´s the post called La lidia, where he shows the tauromachia old plates that he has found and kindly presents to us. Thank you, Hanuman.
Es de sobras conocido por nuestros seguidores –¿pero es que hay tal?– el infinito placer que nos produce la sola mención de puertas y umbrales. Ya saben también que en esta casa cualquier ocasión es propicia para aludir a este asunto. En este caso, aunque el título de nuestra entrada sugiera algún oscuro relato lovecraftiano, al estilo de August Derleth o así, en realidad sólo es una excusa para invitarles a conocer algunos de los tebeos cochambrosos (otra de nuestras secretas pasiones) que se amontonan, esperando pacientemente a sus lectores desde hace lustros, en El Desván del Abuelito. Y aprovechamos la sonoridad de los títulos de las viñetas para no se qué alusiones veladas a esos preciosísimos ritos de pasaje, umbrales y puertas del cielo tan afines a nuestro espíritu inquisidor, curioso y aventurero.


(Source: El Desván del abuelito)

Ángeles, Guariento
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Petrus christus, Juicio Final (Detalle)

(Giulio Romano, San Miguel)
Cientos de representaciones de ángeles,desde los primeros siglos de nuestra era hasta la actualidad, en Angel Pictures ; acceso a numerosas fuentes documentales y sobre todo numerosas imágenes bien documentadas, que abarcan desde miniaturas medievales hasta las más modernas ilustraciones fantásicas. Igualmente, la página contiene diversos vínculos con otras páginas de notabilisimo interés. En definitiva, casi todo lo que usted necesita saber sobre los ángeles lo encontrará aquí. Un hallazgo que ponemos a su entera disposición.
LA PUERTA DEL JARDÍN DE LA OCA
La Puerta del Jardín de la oca, en un grabado de Patricia Muñoz (1)
“El juego tradicional se caracteriza gráficamente, sobre todo entre los siglos XVIII y XIX, por la presencia de dos grandes arcos, uno más grande en la entrada y otro para el acceso al jardín central. De hecho la existencia de este espacio final circunscrito ha sugerido a alguno la hipótesis de que el juego en realidad tenía 64 casillas, de las cuales 63 estaban numeradas –esto es, el circuito propiamente dicho–mientras el último espacio constituiría la simbólica meta final.” (2)
Se ha hablado mucho sobre el simbolismo del juego de la oca, y en efecto, se dan aquí numerosos de los elementos que pertenecen a una tradición más antigua: “la estructura en espiral, la oca –en cuanto animal sagrado– el puente, el laberinto, la muerte, la prisión. El juego se presenta caracterizado por una tan notable cantidad y persistencia de símbolos que permite suponer a los estudiosos una naturaleza esotérica y un lenguaje simbólico propio”.
“(…) Que la vida humana sea considerada como un “camino” es una metáfora usual y siempre presente en la tradición cultural de la hisoria de la cultura tanto clásica como medieval. En la Edad Media se tenía un concepto más intrínseco, el viaje era sobre todo peregrinación; el hombre siempre en exilio y en búsqueda de la propia interioridad, la vida y el viaje del alma que quiere reencontrar su propia naturaleza espiritual.”

(La Puerta del Jardín corresponde a la Casilla 63. Hay que alcanzar el numero exacto para entrar en el Jardín de la Oca.) Más tableros, en Bibliodissey.
“La hipótesis esotérica encuentra campo abonado en la concepción religiosa de la creación del mundo. El mundo terreno visto como una copia de aquel ultraterreno, como doble del mundo celeste; rasgo común a casi todas las religiones. Conocida es la creencia arcaica en los arquetipos celestes en todas las religiones. Es el prototipo celeste el que confiere validez a la creación humana.”
“El juego hoy ha perdido el significado esotérico o religioso que se le ha atribuido . Las casillas quedan sólo como simulacro de las dificultades del hombre ante la vida, o del alma en el viaje al más allá. (…) ” (2)
(1) Patricia Muñoz, autora del grabado reproducido aquí, y artífice de la blog El Camino de la Oca. Pintora y grabadora, la artista dice en su blog que un día decidío hacer un grabado del tablero del Juego de la Oca… y nunca imaginó donde me llevaría el Camino… Véanlo ustedes mismos visitando su página.
(2 ) Tomado de Milanesi Franco, Il Giogo dell´Oca nei Tempi, CentroOffset Edizioni, 2001. Más muestras del excelente trabajo de Milanesi, aquí.
(3) Más cuestiones sobre el Simbolismo del Juego de la Oca, en nuestro artículo a propósito de este tema, aquí.
Les proponemos una escapada a un excepcional enclave. ”A escasos kilómetros de Pamplona, en las faldas de un macizo montañoso, se levanta el monasterio de arte románico más importante de Navarra, el de San Salvador de Leyre Una de las joyas del conjunto monacal es sin duda la denominada Porta Preciosa, un nombre que hace referencia a su belleza y perfección (1). Iniciada a mediados del siglo XII, por el taller del maestro Esteban, a quien se atribuye la Puerta de las Platerías de la catedral de Santiago de Compostela (…) ”

(La Porta preciosa del Monasterio de San Salvador de Leyre)
Ya saben nuestros seguidores –¿hay alguno?– que nos fascina el simbolismo de las puertas templarias, en cualquiera de sus formas, y especialmente de las portadas de nuestro mejor románico. Como también nos contamos entre los amigos del Camino de Santiago, ésta portada del monasterio de Leyre tiene para nosotros un valor añadido, al margen de sus proverbiales cualidades artísticas. Bien merece una visita, aunque sea, como la que les mostramos, una visita virtual. En la magnificente portada del Monasterio de Leyre, excelente muestra de arte románico, podemos contemplar, “por encima de los arcos y en las enjutas, tallas y relieves, en la línea más alta, a san Miguel, Santiago, el Salvador, san Pedro, san Juan (3) las escenas del martirio de las santas Nunilo y Alodia, un monstruo, el demonio entrelazado a un alma, la danza de la muerte y Jonás con la ballena.” (4) ¿Alguien da más?
(El entorno de Leyre , donde el Abad Virila pasó sus días, bien merece por sí solo una escapada)
(1) Tomado de M.Vega, Leyre, Canto al Románico, ESCUELA , sección CULTURA, 28-01-2010
(2) Precioso: Que tiene mucho valor o estimación:/ Que es muy bello y agradable a la vista / Excelente, primoroso, digno de estimación y aprecio /que se tiene en gran valor o estima
(3) No están todos los que son, pero son todos los que están….
(4) Cualquier excusa es válida para citar al inconmensurable René Guénon: véase el artículo Los Misterios de la letra Nun para arrojar alguna luz sobre la presencia de la imagen de Jonás y la Ballena en la puerta del templo, imagen que se refiere al simbolismo general del tránsito, y cuya aparición estaría justificada particularmente por el discurso de Cristo sobre la señal del fin de los tiempos y como metáfora de la Resurrección.
(4) Tomado de Visita Virtual al monasterio de Leyre
EL SENTIDO DE LA MARCHA: LAS VÍAS A IZQUIERDA Y DERECHA

(Crédito foto: www.paisajesdigitales.com) (1)

(Los dos sentidos de la circunvalación en la capilla funearia de Eunate)
Crédito http://perso.wanadoo.es/viajerosweb/eunate/capilla.htm
El hermano “frater“, artífice de la blog LA RAMA DORADA, parece ver inflamada su curiosidad con conceptos como los de circunvalación ritual y viaje iniciático, puertas solsticiales, encrucijadas y vías a diestra y siniestra. Como nosotros. Quizá también como algunos de ustedes. Por eso hemos traído hasta aquí estas líneas, de inspiración masónica en algunos momentos, que se refieren a estos conceptos sobre los que redundaremos en otro momento, si los hados lo permiten.
El autor no cita sus fuentes de modo ortodoxo; sin embargo, creemos percibir los ecos de Juan Eduardo Cirlot y el nombre de René Guénon aparece explícitamente en el texto. Encontrarán el artículo completo aquí.
” Al interior del templo puede darse una circulación dextrocéntrica, de izquierda a derecha, a la que Rene Guenon denomina solar; o polar si es en sentido siniestro-céntrico, de derecha a izquierda (…) una inscripción reza: toma la derecha… para llegar a las santas praderas.., al bosque sagrado de Persefora, y descubrir los secretos y las leyes de la Naturaleza (…)”
“(…) Bramanes hindúes, celtas, musulmanes, .. utilizaron para sus marchas rituales, el sentido dextrocéntrico pues consideran beneficioso circular los santos lugares hacia la derecha ”
“(…) Ambos sentidos de marcha, son válidos. Importa: tomar conciencia del sentido que cogemos y mantenerlo (…)La izquierda, la vía individual, para reintegrar lo disperso y realizar Síntesis en el Uno; la derecha, la vía de proyección fraterna hacia quienes precisan de nuestro apoyo.”
(1) En la imagen superior, Santa María de Eunate, un hito del Camino de Santiago y un templo ideal para “darse unas vueltas”.
Más sobre Eunate (“cien puertas”) y aquí.






