EL FISIÓLOGO

La octava maravilla del mundo (II)

Mario Larrinaga /A�Byron Crabbe

 

A�Y ahora, damas y caballeros,A�vamos a mostrarles la cosa mA?s grandiosa que sus ojos hayan vistoA� jamA?s. Fue un rey y un dios en el mundo que A�l conociA?, pero ahora viene a la civilizaciA?n solamente como un cautivo -A� para satisfacer su curiosidad. Damas y caballeros, vean a Kong, la Octava Maravilla del MundoA�.

 

Ilustraciones de Byron Crabbe para King Kong (Mario Larrinaga /A�Byron Crabbe)

 

 

Nuestra tA�a nos hacA�a la solemne promesa, hace unos aA�os, A�de contarnos mucho mA?s sobre la Octava maravilla del mundo, emplazA?ndonos para un futuro incierto con un cinematogrA?fico “PrA?ximamente en sus pantallas.” Y en esta casa intentamos cumplir nuestros propA?sitos: de modo que volveremos a apuntar ahora aquellas lA�neas prometidas sobre el mA�tico viaje a la Isla de la Calavera y a visitar de nuevo a sus terribles y furibundos habitantes.

Debemos, probablemente, nuestra colosal fascinaciA?n por el King Kong de 1933 — A�no sabemos si la octava maravilla del mundo, pero con seguridad una de las diez mejores pelA�culas del gA�nero -- a nuestra innata A�y proverbial capacidad de asombro y a los desvelos de un grupo de inspirados e inspiradores cinA�filos (*) A�-a los que nunca estaremos bastante agradecidos- que tuvieron la afortunadA�sima idea de proyectar esta monumental pelA�cula A�en un pequeA�o pero bien traA�do cine club de barrio hace ya muchos aA�os (tantos que nos entristece ligeramente recordarlo). Es difA�cil situar en quA� momento exacto descubrimos por primera vez la denominada “magia del cine”, pero este primer visionado de King Kong en pantalla grande puede perfectamente estar entre los candidatos a este sublime instante en que nos convertimos en adeptos del arte de los Lumiere.

 

 

Esa fascinaciA?n nuestra se fundamenta ademA?s en los incontables valores de esta monumental joya del celuloide rancio. Recordamos que en aquella A�poca dorada de la infancia en la que asitimos a esta milagrosa primera proyecciA?n de King Kong, en un pase semi-privado que hacA�a aA?n mA?s misteriosa -si cabe -- esta formidable experiencia primigenia del cine (reminiscente quizA? de aquellas sombras y luces de la caverna platA?nica), A�una de nuestras lecturas favoritas fue El Mundo Perdido, de Sir Arthur Conan Doyle. A�Ya entonces intuimos la influencia de aquella novela sobre la historia en torno a la Isla de La Calavera, asunto que confirmarA�amos mA?s tarde con la lectura del guiA?n original de la pelA�cula, aA�os despuA�s, y A�que recogimos en un post que bautizamos La Tierra de Maple White , donde hablA?bamos sobre estos paralelismos A�entre el Mundo Perdido imaginado por el creador de Sherlock Holmes y esta umbrosa y terrorifica jungla donde habitaba, felizmente, el rey Kong.

 

Arriba, el grabado “Atala” de Gustave DorA�, en el que se inspiran los artA�fices de King Kong (1933) A�para crear el escenario del “paso peligroso” A�en la Isla de la Calavera

 

Igualmente notamos en aquella primera visiA?n de King Kong la increA�ble capacidad de evocaciA?n y el profundo misterio de las imA?genes, especialmente las mA?s grandilocuentes panorA?micas de la Isla de la Calavera o la espesura de la selva donde habitaban aquellos monstruos herederos de la fantasA�a de Conan Doyle : no sabA�amos nada entonces del arte del matte painting, pero intuimos que aquellas portentosas imA?genes fotografA�adas con aspecto de grabado antiguo, tenA�an un sabor de lo misterioso y lo antiguo muy distinto del que nos daban las inocuas y coloridas imA?genes de la televisiA?n.

 

 

Este nebuloso y evocador aspecto de los escenarios de King Kong tienen un curioso origen que nos gustarA�a mencionar. Ahora unos avispados internautas han seA�alado con acierto la influencia de la obra de Gustave DorA�, famoso grabador e ilustrador francA�s del siglo XIX,A�y del pintorA�Joseph Gandy, entre otros, en la gA�nesis de muchos de los fantA?sticos escenarios de la pelA�cula. ( ) A�Basta comparar, nos dicen, la ilustraciA?n de DorA� titulada “SatA?n pasea por el EdA�n” contenida en su cA�lebre serie para el ParaA�so Perdido de Milton con un detalle de la jungla de King Kong en la Isla de la Calavera. El parecido es incuestionable.

Los decorados de la mA�tica Isla de la Calavera son uno de los paisajes imaginarios mA?s asombrosos jamA?s creados para una pelA�cula. La calidad del diseA�o de producciA?n y el set de decoraciA?n es absolutamente fenomenal. Como hemos visto y se ha seA�alado en algunas ocasiones, los fondos -backgrounds- de los escenarios recuerdan poderosamente la iconografA�a de DorA�: esta impresiA?n es intencional. No en vano Willis OA?Brien, tA�cnico de efectos especiales de la pelA�cula, pidiA? expresamente a los artistas Mario Larrinaga y Bryon Crabbe (autores de algunos de los fabulosos dibujos que ilustran este post) que trabajaran los fondos para la escenografA�a de la Isla de la Calavera con este caracterA�stico estilo abigarrado y romA?ntico de los grabados de DorA�.

 

Ilustraciones de Byron Crabbe para King Kong (Mario Larrinaga /A�Byron Crabbe)

 

Eligiendo a DorA�, los artA�fices de King Kong apostaron por dar una atmA?sfera salvaje, misteriosa y romA?ntica a la pelA�cula. Los fondos de DorA� a menudo consiguen una sensaciA?n de gran profundidad a travA�s de su uso de diferentes planos o traslapo de tA�rminos que retroceden dando A�la impresiA?n de una enorme distancia. Este singular uso de los recursos espaciales contribuye a subrayar la apariencia de paisaje onA�rico, antiguo, surreal. A�Byron Crabbe y Mario Larrinaga hicieron cientos de dibujos y esbozos, combinando el estilo de DorA� con las ideas y propuestas visuales de OA?Brien. El resultado fue realmente asombroso.

 

Ilustraciones de Byron Crabbe para King Kong (Mario Larrinaga /A�Byron Crabbe)

Al margen del fantA?stico trabajo del tA�cnico de efectos especiales y estos dos artistas, la octava maravilla fue posible gracias, sobre todo, a la portentosa imaginaciA?n deA�Merian C. Cooper, que produjo en los aA�os veinte una serie de pelA�culas de aventuras para la Paramount, casi siempre de temas exA?ticos y de vida salvaje, que cautivaron al pA?blico de la A�poca con su narrativa sobre tierras desconocidas e inexploradas, relatos totalmente novedosos en aquellos dA�as que tuvieron un gran A�xito. A�Los elementos bA?sicos de aquellas historias terminarA�an cristalizando en el proyecto mA?s ambicioso de Merian: King Kong.

 

Byron Crabbe

 

En 1933, Merian C. Cooper consiguiA? captar el interA�s de un ejecutivo para producir su proyecto diciA�ndole: “A?Sabe usted que verA�a un gorila de veinte metros en una chica de metro y medio? …A? Su desayuno!”. ” Cooper soA�aba con hacer una pelA�cula de monstruos inspirada en los libros que habA�a leA�do sobre terrorA�ficos gorilas escondidos en la espesura de las selvas africanas. LlevA? su idea a los estudios de la Paramount, pero allA� lo rechazaron. Pagar una fortuna para enviar a un equipo de rodaje hasta A?frica o la isla de Komodo durante la Gran DepresiA?n les pareciA? demasiado riesgo. Pero aA�os despuA�s Cooper volverA�a a intentarlo en la productora RKO vendiendo una historia para filmar con la tA�cnica del stop-motion. Cuando presentA? su proyecto a los ejecutivos ya contaba con Mario Larrinaga y Byron crabbe para producir las pinturas de las diversas escenas de la pelA�cula. Estas imA?genes contribuyeron poderosamente a vender el proyecto y consiguieron definitivamente A�dar vida a King Kong.

 

Ilustraciones de Byron Crabbe para King Kong (Mario Larrinaga /A�Byron Crabbe)

 

 

Una secuencia con una araA�a gigantesca nunca mostrada en la pelA�cula

 

 

Ilustraciones de Byron Crabbe para King Kong (Mario Larrinaga /A�Byron Crabbe)

Oa��Brien y su A�colaborador clave A�el artista Byron Crabbe pintaron juntos una enorme escena que representaba una chica semidesnuda bajo el dominio de un mono gigantesco (imagen deudora de la iconografA�a de la femme fatal A�fin de siecle, cuyos antecedentes se remontan bien lejos en la historia occidental, como quizA? podamos considerar en otro momento*), A�mientras un intrA�pido cazador dispara al primate. A�Esta imagen poderosa resultA? ser fundamental para el desarrollo de lo que llegarA�a a ser King Kong tal como lo conocemos, A�cuyo primer tA�tulo -felizmente desechado- iba a ser A�”Giant Terror Gorilla” . Willis OA?Brien y su amigo Bryon Crabbe estuvieron estrechamente vinculados con la preproducciA?n y fueron responsables del aspecto visual de la pelA�cula, colaborando con mA?ltiples bocetos, pinturas al A?leo y matte paintings (entonces sobre cristal o negativo fotogrA?fico) que dan esa maravillosa impronta visual a la pelA�cula.

 

Ilustraciones de Byron Crabbe para King Kong (

http://nzpetesmatteshot.blogspot.com.es/2013/07/king-kong-mightiest-wonder-of-world.html)

 

(Fotogramas de la pelA�cula de 1933)

 

Uno de los trailers originales de la pelA�cula

Como parte de sus obligaciones con la RKO, se le pidiA? a Merian Cooper que evaluara un proyecto cinematogrA?fico que se habA�a ido de presupuesto, llamado ” Creation”: aquA�lla era la historia de un grupo de naA?fragos que descubren una isla habitada por feroces dinosaurios con los que deben lidiar duramente. Cooper desestimA? el proyecto, pero mientras lo estudiaba contemplA? varias escenas de los lagartos terribles que habA�an creado usando la tA�cnica del stop-motion, que inmediatamente serA�a incorporada a la producciA?n de Kong, que originalmente habA�a sido planificada para usar filmaciones con animales reales. De pronto, las posibilidades de materializar su viejo proyecto sobre el gorila gigante parecA�an multiplicarse. De este modo, casi milagroso y accidental, se gestA? una de los mA?s alucinantes y hermosos espectA?culos cinematogrA?ficos de la historia. A�(8)

 

Antigua imagen promocional de King Kong evocadora del sacrificio ritual, el doble pilar masA?nico de inspiraciA?n fA?lica-osisA�raca , A�el vA�nculo improbable pero cierto de las Torres Gemelas y el lado mA?s oscuro del simio.

Pero esta es otra historia que no soA�aron los creadores de esta Octava Maravilla del Mundo.

 

 

 

-Fuentes, notas y vA�nculos-

La mayorA�a de las imA?genes las encontramos en A�http://king-kong.fansforum.info A�y en A�http://classicmoviemonsters.blogspot.ca

0. A�Vintage King Kong

1 A�El arte de Byron Crabbe para King Kong en Monster Kid Classic Horror

2 A�King Kong en la Tierra de DorA�

3 A�Kong, La octava maravilla del mundo

4A�Byron Crabbe y king kong, en Google imA?genes

5 La Tierra de Mapple White, en Viajes con mi tia

6. DorA� y el pozo de la araA�a

7. http://www.criticalcommons.org/Members/pcote/clips/king-kong-matte-work.mov/view

8. http://blog.renderfarmstudios.com.mx/tag/matte-painting/

9. King Kong, una de las pelA�culas que todo Dios deberA�a ver

10. Matte shot paintings

El primate mediA?tico

Lo sobrenatural no es fotogA�nico. En 2012 algunos aA?n esperan una versiA?n mediA?tica del Yeti.

 

Durante estos dA�as, con el recuerdo vaporoso y lejano ya de la canA�cula, A�nos sorprende la noticia del descubrimiento de un mono de una nueva especie en los bosques de una regiA?n remota de A?frica, segA?n nos cuentan diversos noticiarios.(1) A� La apariciA?n de este primate mediA?ticoA� --que se nos antoja pariente de aquel loroA�exA?tico e inquisitivo, habitante de una singular pajarerA�a, A�que no perdA�a atenciA?n a los detalles (*)-- A�ha agitado los espA�ritus de los adeptos de la criptozoologA�a, en tanto en cuanto el hallazgo parece resucitar los sueA�os de esta ciencia fronteriza que a menudo mA?s parece perseguir fantasmas que entidades reales y clasificables segA?nA�los criterios taxonA?micos en boga.

El destino de este macaco de las selvasA� africanas,A�A�nos hace recordar al celacanto, el rinoceronte indio y el okapi, ejemplares imposibles que pasaron del folckore a losA� volA?menes de la zoologA�aA� contemporA?nea. Sin embargo, los fanA?ticos del FisiA?logo aA?n suspiran por ver entre sus anaqueles especA�menes aA?n mA?s esquivos y extraA�os, viejos conocidosA� de la esfera de lo imaginario: el mokele-membA�, Ogopogo, Nessie, el Ave del Trueno, el legendario kraken.

(1) Nombrado como Cercopithecus lomamiensis en referencia al rA�o Lomani,esta especie presenta similitudes con el mono cara de bA?ho, Cercopithecus hamlyni, quien tambiA�n habita en bastas A?reas boscosas de la naciA?n africana ( )

Hombres Salvajes segA?n se describen en un antiguo documento chino

 

ElA�A�relato periodA�stico sobre elA�micoA�Iesula nos hace pensar tambiA�n en otro de los clA?sicos de la zoologA�a imposible, mucho mA?s elusivo que su primo africano reciA�n descubierto: el mA�tico Bigfoot --supuesto poblador nativo de los frondosos bosques americanos yA�figura prA?xima a la del Hombre de los Bosques, el Salvaje -wild man- de la mitologA�a universal-- queA�aA?n permanece, A�desafiante en su misterio, en la zona liminar de los mapas y la imaginaciA?n popular, limbo enigmA?ticoA�y oscuroA�que, A�a pesar de los cientos de testimonios en favor de una existencia real como espA�cimen biolA?gico catalogable,A� posiblemente nunca abandone del todo.

 

Supuestas huellas del Yeti en una instantA?nea clA?sica de los archivos criptozoolA?gicos

 

 

A pesar de la proliferaciA?n de vA�deos domA�sticos que con el auge de las nuevas tecnologA�as se ha vistoA�notablemente amplificada -- junto a la oleada imparableA� de “fakes” perpetrados por bromistas casuales o recalcitrantes-- el caso del enigmA?tico primate, si es que se trata de tal cosa, continA?a caracterizA?ndonse principalmente por su elusividad, como dejan de manifiesto algunos de los documentos que pululan por la red. Este factorA�o aspecto elusivo, A�que comparte con el fenA?meno ufolA?gico --con el que se ha comprobado existe mA?s de un punto en comA?n, para desesperaciA?n y estupor de los criptozoA?logos de la vieja escuela-- tiende a subrayar la dimensiA?n sobrenatural o directamente paranormal de todo el asunto o, si lo prefieren, su dimensiA?n simbA?lica, daimA?nicaA�o folclA?rica.

Hombre salvaje y velludo, prototipo del Hombre de los Bosques, quemado vivo en esta imagen de un tratado medieval.

Abajo, una escena de lucha entre un caballero y un Homo Sylvaticus, prototipo del Bigfoot y otras criaturas imposibles de la criptozoologA�a, segA?n algunos autores.

El padre de la criptozoologA�a, el doctor Bernard Heuvelmans, se esforzaba en ver los mitos del Salvaje europeo como formas del imaginario popular y afirmaba que aquA�llos apuntan de modo inequA�voco hacia la existencia de una criatura desconocida, real y tangible,A�deA�un homA�nidoA� cercano al Hombre de Neanderthal,A�A�en diversas regiones europeas y asiA?ticas, incluso en la actualidad.A� Otros autores, provenientes de A?mbitos diferentes al de la ciencia, proponen, contemplando el lado paranormal del motivo del Hombre de los bosques, que estamos ante la presencia de un daimon, una entidad mA?sA�cercana a elfos,A� sA?tiros, caballos de agua o ufonautas que a cualquier espA�cimen digno de un museo o una colecciA?n zoolA?gica. El contenido de algunos de los tubos que les mostramos, falsos o genuinos, dan testimonio sobre todo de esta vertiente fantA?sticaA�, sobrenatural y elusiva del hombre de los Bosques.

El vA�deo de Hoffman

En 1994,A� Paul Freeman supuestamente captura en un vA�deo a la esquiva criatura.A� El clipA�fue tomado en el estado de Washington y muestraA�un pretendido ejemplar de bigfoot caminando frente a la cA?mara. El animal mira a la cA?mara y desaparece entre la vegetaciA?n. MA?s tarde,A�en otro momento, una segunda criatura se ve durante un par de segundos ocultA?ndose tras un A?rbol. AlgunosA�quieren ver a un ejemplar adulto sosteniendo una crA�a. El tamaA�o y la apariencia de los animales que supuestamente aparecen en el vA�deo son reminiscentes de la criatura queA�mostrabaA�la cA�lebre pelA�cula de Patterson.

Dicen que el vA�deo de East Texas woodpile thermal podrA�a ser una de los mejoresw testimonios cinematogrA?ficos de la existencia del sasquacht. Su autor, Christopher Noel, se interesA? en una serie de encuentros con estas critaturas en una propiedad al este de Texas. En 2008, varios avistamientos tuvieron lugar en este lugar y Noel decidiA? visitar el A?rea. Una tarde hizo una gran hoguera esperando captar la atenciA?n de la criatura. Supuetamente, varios vA�deos precedentes han indicado que el animal muestra interA�s por grandes fuegos y actividad ruidosa.

Algonquin Park Bigfoot

El bigfoot en un vA�deo captado accidentalmente, A�exhibiendo su caracterA�stico “salto mA?gico” segA?n diversos testimonios

El vA�deo de 2007A� en Estes Park Colorado, tomado con un mA?vil

Este tubo muestra un sasquatch filmado casualmente en alguna regiA?n de Siberia. El anA?lisis cuidadoso de la imagen procede del sitio Top 20 Bigfoot sightings, de donde procede la mayor parte de los vA�deos que mostramos.

-Fuentes y vA�nculos-

 

(1) ElA�Iesula, nuevo mono africano, el El PaA�s

(2) Un foro sobre homA�nidos imposibles, acA? (en francA�s)

(3) Representaciones artA�sticas del esquivo Homo Pongoides, basadas en testimonios y descripciones.

(4) Un anA?lisis de los vA�deos mostrados y algunos otros en los que aparece un supuesto Bigfoot, en este otro sitio (inglA�s) Top 20 Bigfoot sightings

(5) El relato de un encuentro terrorA�fico con un Hombre de los Bosques en 1895, en Maine

(6) The greatest Bigfoot footage of all time is the Patterson-Gimlin film.A�A� Uno de los A?ltimos vA�deos filmados, en Ketchikan, Alaska, aquA�.

(7) Homo sylvaticus, en viajes con mi tA�a

(8) MA?s vA�deos analizados en Bigfoot finder, your source to find the real Bigfoot

(9) Janet y Colin Bord pusieron de manifiesto la extraA�a conexiA?n entre el fenA?meno Ufo y el bigfoot en una de sus obras. MA?s sobre esta singular relaciA?n aquA�.

(10) Cazadores de gamusinos: un artA�culo que ve conA�sorna y escepticismo el mundo de la criptozoologA�a.

Martes, septiembre 18th, 2012 EL FISIÓLOGO, GENERALIS 2 comentarios

El pabellA?n del naturalista

Del Gabinete de curiosidades naturales de ALBERTUS SEBA. Via Bibliodissey

 

 

Las estampas proceden del primer volumen de “Locupletissimi Rerum Naturalium Thesauri” del naturalista Albertus Seba, 1734.A� EstA?n disponibles en la web del JardA�n BotA?nico de Missouri , en una colecciA?n donde hay mA?s de cien lA?minas que pueden ser descargadas individualmente, con una calidad pasmosa (y un peso tambiA�n respetable) y que han sido previamente reproducidas y glosadas en un par de ocasiones en la fantA?stica Bibliodissey.

Hace unos aA�os, la editorial Taschen publicA? una obra de gran formato con una compilaciA?n de las estampas del Wunderkammer de Albertus Seba, donde podA�amos leer que “el Gabinete de Curiosidades de Seba es uno de los logros de la Historia NaturalA�del siglo XVIII y contA�nua siendo una de las obras de su gA�neroA�mA?s preciadas. Aunque era usual entreA�los naturalistas y botA?nicosA�el coleccionismo de especiesA�con vistas a la investigaciA?n,A� el farmacA�utico Albertus Seba (1665-1736) desarrollA? su tarea con un entusiasmo poco comA?n.A� Su increA�ble colecciA?n de animales, plantas e insectos de todo el mundoA�gozarA�a inclusoA�durante su vida deA�una fama sin precedentes. ” EnA�1731, tras largos aA�osA�de experiencia como coleccionista, Seba encargarA�a una serie de ilustraciones de cada especimen y preparA?A�la ediciciA?n de un catA?logo completo en cuatro volA?menes de su colecciA?n.A� (1) PuedenA�aprender algo mA?s sobre las estampas del fabuloso gabinete de Albertus Seba en la siempreA�recomendable Bibliodissey.

 

 

 

 

 

 

A�ste nos recuerda la fabulosa litografA�a Reptiles, de MCE

 

 

UnA� aspecto de la ediciA?n de Taschen de la obra d e A. Seba

 

 

 

-Fuentes y vA�nculos-

 

(1) Bibliodissey, A Cabinet of Natural Curiosities

(2) Taschen, Albertus SEBA wunderkammer

 

El yeti de Bourganeuf

ImagenA�- c -Scott Elliot White, The Very Hairy Dictionary

A�

A�

En 1997A�, zoA?logosA�aficionados y apasionados de la criptozoologA�a de medio mundo acuden en masa a la poblaciA?n de Bourganeuf --Creuse (Francia) — donde dicen haber descubierto el cuerpo de un enigmA?tico hombre salvaje.A�EnA� efecto, allA� les esperaA�un tal Alain Nault, que en una maniobra digna del mismA�simo P.T. Barnum, ha instalado una tienda en la que exhibe lo que dice ser el cadA?ver congelado de un ejemplar del mA�tico abominable hombre de las nieves.A�A�A� El cuerpo en cuestiA?n pesa alrededor de doscientos kilos y su tamaA�o ronda los dos metros sesenta. Nadie pareceA�tener idea deA�su procedencia exacta.A�A�A�AsA� nos lo hace saber el doctor Bernard Heuvelmans A�(1916 -2001) A�padre de la criptozoologA�a, en una nota al pie de una de sus obrasA� mA?sA�eminentes — de lecturaA�obligada para todos losA�adeptos de estas cuestiones y que felizmente acaba de ser reeditada (A�v ) , donde ademA?s nos previene de la manifiesta falsedad de la historia en estos tA�rminos:

Un cadA?ver de un “hombre” congelado ha sido exhibido en la Feria ExposiciA?n de Bourganeuf. A�Se trata de un gigante peludo de unos 2.60 metros, que habrA�a sido hallado en 1967 en un glaciar tibetano y que pasarA�a a Europa a travA�s de Alemania del Este. La historia es demasiado hermosa para ser cierta. Y asA� sabremos de inmediato que el cuerpo es obraA�de hA?biles taxidermistas. Este asunto confirma, no obstante, la autenticidad del HomoA�Pongoides (4) --A�elA� misterioso Hombre deA�Hielo de Minnesota, protagonista de uno de losA�mA?s fascinantesA�episodios de la criptozologA�a--A�A� que no presentaba el mismo grado de sospechosa “perfecciA?n”. (3)

A�

A�

A�

Hasta aquA� los hechos constatados. Sabemos que el cuerpo del llamado yeti de Bourganeuf , en la actualidad en paradero desconocido, se mostraba en el interior de un congelador, un bloque o lecho de hielo, en circunstancias similares a las rodearon la presentaciA?n deA�su malogradoA�precedesor, el Hombre de Hielo de Minnesota. Circulan un puA�ado de fotografA�as del ejemplarA�,A� algunas de las cuales mostramos, y segA?n se rumorea, un vA�deo de dudosa calidad y mA?s difA�cil localizaciA?n . Al margen de la autenticidad de estas tomas, el escenario resulta muy familiar.A� Una vezA�puesto en marchaA�el espectA?culo, seA�formula la consabidaA�cuestiA?n sobreA�lo queA�pasarA�a siA�unA�especimen de estas caracterA�sticas o similaresA� se mostrara finalmente, planteando un desafio a la ciencia moderna. Pasado el primer revuelo y desatados los rumores, elA�cuerpo desaparece puntualmente, junto con aquellos que propiciaron la revelaciA?n.A�A grandes rasgos,A�da la impresiA?n de que asistimos, casi punto por punto, al curioso asunto del Gigante de Cardiff, un cA�lebre “falso”A�cuyos artA�fices buscaban desatar profundas discusiones en torno a las teorA�as de la evoluciA?n.

Se dijo que incluso el fotA?grafo del periA?dico local, a quien se preguntA? por los negativos de las fotos publicadas, asegurA? que aquA�llos se habA�an perdido --convenientemente, segA?n el clisA� al que responde esta historia en todos sus puntos--; las pocas instantA?neas que circulan aquA� y allA? por la red son las A?nicas que pudieron escanearse de imA?genes publicadas en una revista francesa.A�Del resto,A�si alguna vez las hubo, nunca mA?s se supo.A�

Por si fuera poco embrollo,A� tambiA�n estA? la cuestiA?n del vA�deo clandestino de la criaturaA�--que recuerda aquel famoso episodio de la “autopsia del supuesto alienA�gena de Roswell” — .A� ApareciA? en internetA�en 2004 y en Estados Unidos fue visto mA?s de cien mil veces. En la cinta se aprecia lo que parece ser el cadA?ver musculado y peludo de un animal a similar a un gorila, con la boca entreabierta, con expresiA?n agonizante.A� No se trata de un ser humano, ni de un simio --mA?s bien parece unA�muA�eco--. A�A�Los tA�tulos de crA�dito proclaman a bombo y platillo: ” El yeti de Bourganeuf: es real, pero nadie sabe de dA?nde viene”.

(UnA�tubo espantoso con las fotos del falso cadA?ver del yeti, amenizadas con los grandes A�xitos de Caballo Loco -oA�A�tal vez unaA�versiA?n reverse-speech diabA?lica de los Romeros de la Puebla--)

A�

La historia del falso yeti de Bourganeuf repite, como un eco, el misterioso episodio que protagonizA? Mr. David Hansen, en los sesenta,A�propietario del enigmA?ticoA�Hombre de Minnesota, A�conservado en su ataA?d de hielo, tal y como se mostraba al pA?blico hasta su desapariciA?n y posterior sustituciA?n por un muA�eco.

A�A pesar de que elA�asunto del Yeti deA�BourganeufA�rezuma falsedad por los cuatro costados, no faltan quienes aseguran que hay un trasfondo de verdad en toda la historia, y asA� afirman que el misterio arranca en 1967, en el Tibet --A?dA?nde si no?-- , donde unos sherpas descubren este singular vestigio en un glaciar, a casi cinco mil metros de altitud. Consiguen extraerlo de su tumba de hielo --en un momento queA�se nos antoja sacado deA�una escena de la fabulosaA�The Thing, el enigma de otro mundo-- y transportarlo a una regiA?n prA?xima a Khumbu donde unos monjes lo esconden en el fondo de un pozo en su monasterio, hasta que los soldados de la RepA?blica de Mongolia lo descubren y se hacen con A�l.A� La singular mercancA�a es llevada a China, donde se convierte en una atracciA?n en un parque de Shangai antes de pasar a serA�a las manosA�de una compaA�A�a alemana, que lo adquiere. En el 87, veinte aA�os despuA�s del supuesto hallazgo, el cadA?ver del yeti es revendido a un particular llamado Alain Nault, a quien debemos esta versiA?n un tanto rocambolesca del origen del cuerpo, y quien finalmente lo expone en la Feria de Bourganeuf en marzo de 1997, donde supone todo un A�xito de taquilla.

/Arriba, reconstrucciA?n del cadA?ver del Hombre de Hielo de Minnesota realizada por el doctor Ivan Sanderson a partir de un collage deA� fotografA�as tomadas por Bernard Heuvelmans)

A�

A la salida del espectA?culo, el pA?blico debate enardecido sobre laA�verosimilitud de la historia.A� Los insistentes rumores despiertan la curiosidad de los criptozoA?logos, que terminan por acercarse a echar un vistazo de cerca al simio congelado. La revista belgaA�A�Cryptozoologia publica un artA�culo sobre el particular. Incluso un cirujano insiste en hacer un anA?lisis de una muestra de tejidos del cadA?ver. Finalmente, gracias a las peripecias de un joven escultor entusiasmado con la imagen del Hombre de los Bosques, se descubre el pastel. El especimen de Bourganeuf resulta ser obra de un taller de taxidermistas de Paris, que vendieron al propietario de la Feria.

El yeti cuenta con una vertiente folclA?rica que nos lleva hasta el mito del Homo Sylvaticus u Hombre de los Bosques de la tradiciA?n occidental

A�

El hombre simio, A�uno de los temas recurrentes de las ferias y freak shows

A�

Sin embargo, a pesar de los aA�os y lasA�evidencias en cotra, el escultor Jansens Casteels,A�A�que descubriA?A�A�la patraA�a, sigue recibiendo correos de personas interesadas en el el yeti de Bourganeuf.A� Estos y otros continuarA?n, a pesar de los embustes y las decepciones,A�A�A�soA�ando conA�una nueva apariciA?n, en algA?n remoto rincA?n del planeta,A�A�de nuestro peludoA�y escurridizo eslabA?n perdido.

-Fuentes y vA�nculos-

(1) La historia del falso yeti congelado de la Feria de Bourganeuf, acA?

(2) MA?s sobre el hombre peludo y su simbolismo, en Viajes con mi tA�a

(3) Heuvelmans, BernardA� y B. F, Porchnev, LA?Homme de Neanderthal est toujours vivant, p. 216 n . (105)

(4) AsA� bautiza el doctor Heuvelmans al Hombre de Hielo de Minnesota, ejemplar que tuvo ocasiA?n de estudiar de cercaA� -antes de su misteriosa desapariciA?n-- con la colaboraciA?n de otro eminente zoA?logo y gran entusiasta de la criptozoologA�a, el naturalista americano Ivan T. Sanderson.

(5A� ) Elliot White, Scott, The Very Hairy Dictionary (El diccionario de los peludos) Una autA�ntica rareza “filatA�lica”, con mA?s de trescientas imA?genes, definitivo para determinar la naturaleza folckA?rica y universal del “Hombre de Los Bosques”.

(6A� ) CritpzoologA�a, enlaces. AtenciA?n al filA?n. Para los mA?s fanA?ticos del gA�nero.

(7 ) Esta historia es un eco del apasionante enigma del Hombre de Hielo de Minesotta, que quizA?A�algA?n dA�a podemos tratarA�con mA?s detalle.A�Entretanto, para los sobrinos mA?s curiosos, vA�ase, por ejemploA�A�sto

(8 ) El Freak Show del Homo Pongoides,A�en un excelente artA�culo sobre el Hombre deA�Hielo de MinnesotaA�

(10 ) Las fotos del yeti, mA?s falsas que Judas , aquA�

(11 ) Las imA?genes que colgamos las hemos obtenido en este otro sitio

( 12) Yeti conA� muy malos pelos,A�acA?A�A�

(13 )Dark Ride, el yeti de Bourganeuf (video), con baterA�a metronA?micaA�

(A�14 ) UnA�muy curiosoA� y recomendableA�Diccionario de las criaturas peludas de todo el mundo -http://membres.multimania.fr/scottwhite/A�. Las estampas, mA?s de 300, aquA�

(15) El yeti tambiA�n se enamora; recuerden que el lado lA?brico del simio lo emparenta con su pA?redro, el fauno u hombre silvestre, del que procede. Vean, todo un clA?sico del cine primate, que dirA�a el Abuelito.A� Feliz dA�a de los enamorados: A�pongan un yeti en su vida.

Martes, febrero 14th, 2012 EL FISIÓLOGO, MISTERIOS DE SÍBARIS 4 comentarios

Delirante taxidermia

A�

A�

A�Juan Cabana, Envidia

La combinaciA?nA�A�o yuxtaposiciA?n extravagante de diferentes esqueletos y restosA� animalesA� para la fabricaciA?n de una criatura de pesadilla, bestia mA�tica o ejemplar bizarro,A�mA?sA�propio de los delirios del Bosco, FA?seli o Giger que de un tratado de zoologA�a, ha sido un truco clA?sico de la taxidermia usado durante siglos. El artista Juan Cabana es un virtuoso en este aspecto; su singularA�obra da formaA�a fabulosos especA�menes de justa fama en el pasado, como la sirena deA�Fidji, hA�brido de pez, mono y ser humano. En tono claramente lovecraftiano, Cabana afirma a�?Siempre me atrajeron las criaturas extraA�as. MA?s tarde me obsesionA� con los relatos que informaban sobre sirenas y monstruos marinos, tal como los describen los marineros de todo el mundo. Creo que los seres humanos evolucionaron de un antepasado, aA?n por descubrir, que viviA? en el mar. Hemos sido creados en un ambiente acuoso y nuestra sangre es como el agua saladaa�? (n) .A�A�MenciA?n aparte merece su serie de monstruos inspirados en los siete pecados capitales. Pueden verla aquA�.

Juan Cabana, Gula

A�

A�

Juan Cabana, Ira

A�

A�

La famosaA�sirena de Fidji, una fuente de inspiraciA?n segura para los trabajos de Juan Cabana

A�

A�-Fuentes y vA�nculos-

(1) Juan Cabana y sus curiosos bichos disecados,A�en Life After Death

(2) A�A�La serie completa sobre los pecados capitales de Juan Cabana, aquA�

(3) La taxidermia gana protagonismo en el arte contemporA?neo tras las contribuciones de Damien Hirst. VA�ase.

Related Posts with Thumbnails
Viernes, enero 27th, 2012 EL FISIÓLOGO, ICONOGRAPHIA CURIOSA 3 comentarios
Buscar
 
 
“viajar y cambiar de lugar recrean el ánimo” , Séneca
 
 

Encuestas de la tita.

Archivo

Calendario

junio 2018
L M X J V S D
« may    
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930  

Álbum Fotográfico

El archivo XML no existe
Substances to Perform Blackjack Natural skin care products house on the Internet Paper Composition Harvard Producing Middle Harvard College Escan Review Generally Helps To Try To Make Parents Standard Of Living Less Of A Challenge Phonetrack-reviews 1 1 Prep For Meeting Planning For Meeting Planning For Job Interview Prep For Job Interview Planning For Job Interview Preparation For Job Interview Preparation For Job Interview Planning For Meeting Planning For Meeting Preparing For Job Interview Prep For Job Interview Preparing For Job Interview Preparation For Job Interview Planning For Job Interview Planning For Meeting Planning For Meeting Preparing For Job Interview Preparation For Meeting Preparation For Job Interview Prep For Job Interview Prep For Meeting Preparing For Meeting Preparation For Job Interview Prep For Job Interview Preparation For Job Interview