Resurrección

5 mayo
2015
escrito por Flegetanis

 

Antonio Páez , pastel, 2009

Resurrección (Antonio Páez , pastel sobre 2009) C Sacred Art Meditations

 

Retomamos tímidamente nuestro aletargado y diverso apostolado cibernético con esta singular glosa de esta Resurrección, que  el dibujante Antonio Páez  (Sevilla, 1970) — colaborador y alma mater de estos nuestros Viajes con mi tía–  concibió y perpetró hacia 2009: una imagen potente que suscita en el escritor y apasionado amante del arte John Kohan distintas impresiones que recoge en su blog personal  Sacred Art Pilgrim consagrado al arte contemporáneo de raigambre o pulso cristiano (1) y que compartimos con ustedes con su bendición. El señor Kohan resume en una pregunta de difícil respuesta la inquietud que transmite el dibujo: ” Desesperación ante el silencioso vacío de la eternidad o regocijo en el  amanecer de un nuevo día”  

El arte sacro ha sido para John Kohan, según refiere él mismo en unos breves apuntes biográficos publicados en Sacred Art Pilgrim (2), una preocupación constante en su vida, a juzgar por el primer dibujo que recuerda haber realizado y que salvó -milagrosamente- su madre. Aquel esbozo era una ilustración de la parábola del “Sembrador y la Semilla” (…) abocetado por la mano de un niño de seis o siete años, que por aquel entonces asistía puntualmente a sus cursos en la Baptist Church Sunday School, en los suburbios de Philadelphia, Pensilvania, hacia 1950.

A pesar de esta temprana tendencia hacia lo artístico, la carrera profesional de John Kohan lo ha llevado no hacia el mundo de la imagen, sino hacia la escritura; tras graduarse en literatura en la Universidad de Columbia y Virginia, ha desarrollado una notable labor como brillante periodista en diversas publicaciones de gran prestigio, como TIME magazine, donde ha trabajado durante más de veinte años.

Paralelamente a su  labor como periodista John Kohan se ha embarcado en un maravilloso viaje como coleccionista de arte, cultivando especialmente su interés primero por los asuntos religiosos de raíz o vinculación judeocristiana, eminentemente. Buena parte de su magnífica colección se expone desde hace unos años en sus páginas Sacred Art Pilgrim y Sacred Art Meditations, donde  las numerosas  obras expuestas se acompañan de excelentes y sentidos textos  burilados por el propio escritor, textos que contribuyen enormemente a comprender la dimensión más espiritual de las imágenes glosadas admirablemente por Mr. Kohan.

El siguiente texto pertenece a la reflexiva y acertada lectura personal que John Kohan (4)  hace sobre nuestro dibujo, Resurrección; hemos ensayado una libérrima y ligeramente desmañada traducción que publicamos seguidamente, suponemos, con el permiso de su autor:

” Ya sean las escenas de la Crucixión de Francisco de Zurbarán, los aguafuertes de los Desastres de la Guerra de Francisco de Goya o la imaginería de la Tauromaquia de Picasso,  la fijación  con la muerte ha sido desde hace mucho un motivo definitorio del arte español.  El dibujante asentado en Cádiz  Antonio Páez comparte definitivamente con sus ilustres compatriotas esta fascinación con el memento mori. En su dibujo al pastel sobre papel, Resurrección,  nos ofrece una inusual variación de este asunto.  En esta era que ha conocido los horrores de Auschwitz nos hemos familiarizado -quizá demasiado- con truculentas y terroríficas imágenes de cadáveres arrastrados por bulldozers a la fosa común  o amontonados para ser pasto del fuego. No hay indicios sobre el contexto geográfico o el entorno histórico  en la provocativa obra de Páez , pero las cabezas en el montón parecen pertenecer a individuos reconocibles. Esta escena simbólica podría muy bien situarse en algún momento entre el Fin del Mundo y el Juicio Final. La palidez de la muerte asoma en los rostros apilados; aún más, podríamos llegar a pensar que estas personas hubiesen caído en un profundo sueño, del cual un solo hombre (el artista, autorretratado) ha despertado. Páez  a menudo juega con el horror vacui  -el miedo al espacio vacío – como recurso compostivo, y en este sentido nos parece que hay algo inquietante y perturbador en el área que se abre en el tercio superior de la imagen.  La figura impulsa su cabeza enérgicamente sobre el horrible revoltijo de  putrefactos cadáveres,  lanzándose … ¿hacia qué? -podríamos preguntarnos- .   Quizá, en un pulso de nuestra propia fe en la doctrina tradicional cristiana de la Resurrección de la Carne,  podríamos ver en la expresión de este hombre, vivo entre los muertos,  un alarido de desespearción ante el vacio silente de la eternidad o un grito de alegría desatada  el el amanecer de un nuevo día” . 

 

John Kohan (4)

 

 

Fuentes, notas y enlaces de interés

* Damos las gracias a Mr. John Kohan por su excelente artículo (4) cuya traducción reproducimos aquí con su bendición.

(1) John Kohan, Sacred Art Pilgrim http://sacredartpilgrim.com/pilgrims-progress

(2) Unas notas autobiográficas de mr.John Kohan en su página sobre arte cristiano http://sacredartpilgrim.com/news y http://sacredartmeditations.com/moments/view_moment/8

(3) Dibujos de Antonio Páez en Fine Art America http://fineartamerica.com/profiles/paez-antonio.html

(4) El texto original sobre el dibujo de Antonio Páez,  Resurrección, escrito por mr. John Kohan en su página personal Sacred Meditations

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