La octava maravilla del mundo (II)

27 noviembre
2014
escrito por Flegetanis

Mario Larrinaga / Byron Crabbe

 

«Y ahora, damas y caballeros, vamos a mostrarles la cosa más grandiosa que sus ojos hayan visto  jamás. Fue un rey y un dios en el mundo que él conoció, pero ahora viene a la civilización solamente como un cautivo --  para satisfacer su curiosidad. Damas y caballeros, vean a Kong, la Octava Maravilla del Mundo».

 

Ilustraciones de Byron Crabbe para King Kong (Mario Larrinaga / Byron Crabbe)

 

 

Nuestra tía nos hacía la solemne promesa, hace unos años,  de contarnos mucho más sobre la Octava maravilla del mundo, emplazándonos para un futuro incierto con un cinematográfico “Próximamente en sus pantallas.” Y en esta casa intentamos cumplir nuestros propósitos: de modo que volveremos a apuntar ahora aquellas líneas prometidas sobre el mítico viaje a la Isla de la Calavera y a visitar de nuevo a sus terribles y furibundos habitantes.

Debemos, probablemente, nuestra colosal fascinación por el King Kong de 1933 —  no sabemos si la octava maravilla del mundo, pero con seguridad una de las diez mejores películas del género -- a nuestra innata  y proverbial capacidad de asombro y a los desvelos de un grupo de inspirados e inspiradores cinéfilos (*)  -a los que nunca estaremos bastante agradecidos- que tuvieron la afortunadísima idea de proyectar esta monumental película  en un pequeño pero bien traído cine club de barrio hace ya muchos años (tantos que nos entristece ligeramente recordarlo). Es difícil situar en qué momento exacto descubrimos por primera vez la denominada “magia del cine”, pero este primer visionado de King Kong en pantalla grande puede perfectamente estar entre los candidatos a este sublime instante en que nos convertimos en adeptos del arte de los Lumiere.

 

 

Esa fascinación nuestra se fundamenta además en los incontables valores de esta monumental joya del celuloide rancio. Recordamos que en aquella época dorada de la infancia en la que asitimos a esta milagrosa primera proyección de King Kong, en un pase semi-privado que hacía aún más misteriosa -si cabe -- esta formidable experiencia primigenia del cine (reminiscente quizá de aquellas sombras y luces de la caverna platónica),  una de nuestras lecturas favoritas fue El Mundo Perdido, de Sir Arthur Conan Doyle.  Ya entonces intuimos la influencia de aquella novela sobre la historia en torno a la Isla de La Calavera, asunto que confirmaríamos más tarde con la lectura del guión original de la película, años después, y  que recogimos en un post que bautizamos La Tierra de Maple White , donde hablábamos sobre estos paralelismos  entre el Mundo Perdido imaginado por el creador de Sherlock Holmes y esta umbrosa y terrorifica jungla donde habitaba, felizmente, el rey Kong.

 

Arriba, el grabado “Atala” de Gustave Doré, en el que se inspiran los artífices de King Kong (1933)  para crear el escenario del “paso peligroso”  en la Isla de la Calavera

 

Igualmente notamos en aquella primera visión de King Kong la increíble capacidad de evocación y el profundo misterio de las imágenes, especialmente las más grandilocuentes panorámicas de la Isla de la Calavera o la espesura de la selva donde habitaban aquellos monstruos herederos de la fantasía de Conan Doyle : no sabíamos nada entonces del arte del matte painting, pero intuimos que aquellas portentosas imágenes fotografíadas con aspecto de grabado antiguo, tenían un sabor de lo misterioso y lo antiguo muy distinto del que nos daban las inocuas y coloridas imágenes de la televisión.

 

 

Este nebuloso y evocador aspecto de los escenarios de King Kong tienen un curioso origen que nos gustaría mencionar. Ahora unos avispados internautas han señalado con acierto la influencia de la obra de Gustave Doré, famoso grabador e ilustrador francés del siglo XIX, y del pintor Joseph Gandy, entre otros, en la génesis de muchos de los fantásticos escenarios de la película. ( )  Basta comparar, nos dicen, la ilustración de Doré titulada “Satán pasea por el Edén” contenida en su célebre serie para el Paraíso Perdido de Milton con un detalle de la jungla de King Kong en la Isla de la Calavera. El parecido es incuestionable.

Los decorados de la mítica Isla de la Calavera son uno de los paisajes imaginarios más asombrosos jamás creados para una película. La calidad del diseño de producción y el set de decoración es absolutamente fenomenal. Como hemos visto y se ha señalado en algunas ocasiones, los fondos -backgrounds- de los escenarios recuerdan poderosamente la iconografía de Doré: esta impresión es intencional. No en vano Willis O´Brien, técnico de efectos especiales de la película, pidió expresamente a los artistas Mario Larrinaga y Bryon Crabbe (autores de algunos de los fabulosos dibujos que ilustran este post) que trabajaran los fondos para la escenografía de la Isla de la Calavera con este característico estilo abigarrado y romántico de los grabados de Doré.

 

Ilustraciones de Byron Crabbe para King Kong (Mario Larrinaga / Byron Crabbe)

 

Eligiendo a Doré, los artífices de King Kong apostaron por dar una atmósfera salvaje, misteriosa y romántica a la película. Los fondos de Doré a menudo consiguen una sensación de gran profundidad a través de su uso de diferentes planos o traslapo de términos que retroceden dando  la impresión de una enorme distancia. Este singular uso de los recursos espaciales contribuye a subrayar la apariencia de paisaje onírico, antiguo, surreal.  Byron Crabbe y Mario Larrinaga hicieron cientos de dibujos y esbozos, combinando el estilo de Doré con las ideas y propuestas visuales de O´Brien. El resultado fue realmente asombroso.

 

Ilustraciones de Byron Crabbe para King Kong (Mario Larrinaga / Byron Crabbe)

Al margen del fantástico trabajo del técnico de efectos especiales y estos dos artistas, la octava maravilla fue posible gracias, sobre todo, a la portentosa imaginación de Merian C. Cooper, que produjo en los años veinte una serie de películas de aventuras para la Paramount, casi siempre de temas exóticos y de vida salvaje, que cautivaron al público de la época con su narrativa sobre tierras desconocidas e inexploradas, relatos totalmente novedosos en aquellos días que tuvieron un gran éxito.  Los elementos básicos de aquellas historias terminarían cristalizando en el proyecto más ambicioso de Merian: King Kong.

 

Byron Crabbe

 

En 1933, Merian C. Cooper consiguió captar el interés de un ejecutivo para producir su proyecto diciéndole: “¿Sabe usted que vería un gorila de veinte metros en una chica de metro y medio? …¡ Su desayuno!”. ” Cooper soñaba con hacer una película de monstruos inspirada en los libros que había leído sobre terroríficos gorilas escondidos en la espesura de las selvas africanas. Llevó su idea a los estudios de la Paramount, pero allí lo rechazaron. Pagar una fortuna para enviar a un equipo de rodaje hasta África o la isla de Komodo durante la Gran Depresión les pareció demasiado riesgo. Pero años después Cooper volvería a intentarlo en la productora RKO vendiendo una historia para filmar con la técnica del stop-motion. Cuando presentó su proyecto a los ejecutivos ya contaba con Mario Larrinaga y Byron crabbe para producir las pinturas de las diversas escenas de la película. Estas imágenes contribuyeron poderosamente a vender el proyecto y consiguieron definitivamente  dar vida a King Kong.

 

Ilustraciones de Byron Crabbe para King Kong (Mario Larrinaga / Byron Crabbe)

 

 

Una secuencia con una araña gigantesca nunca mostrada en la película

 

 

Ilustraciones de Byron Crabbe para King Kong (Mario Larrinaga / Byron Crabbe)

O’Brien y su  colaborador clave  el artista Byron Crabbe pintaron juntos una enorme escena que representaba una chica semidesnuda bajo el dominio de un mono gigantesco (imagen deudora de la iconografía de la femme fatal  fin de siecle, cuyos antecedentes se remontan bien lejos en la historia occidental, como quizá podamos considerar en otro momento*),  mientras un intrépido cazador dispara al primate.  Esta imagen poderosa resultó ser fundamental para el desarrollo de lo que llegaría a ser King Kong tal como lo conocemos,  cuyo primer título -felizmente desechado- iba a ser  “Giant Terror Gorilla” . Willis O´Brien y su amigo Bryon Crabbe estuvieron estrechamente vinculados con la preproducción y fueron responsables del aspecto visual de la película, colaborando con múltiples bocetos, pinturas al óleo y matte paintings (entonces sobre cristal o negativo fotográfico) que dan esa maravillosa impronta visual a la película.

 

Ilustraciones de Byron Crabbe para King Kong (

http://nzpetesmatteshot.blogspot.com.es/2013/07/king-kong-mightiest-wonder-of-world.html)

 

(Fotogramas de la película de 1933)

 

Uno de los trailers originales de la película

Como parte de sus obligaciones con la RKO, se le pidió a Merian Cooper que evaluara un proyecto cinematográfico que se había ido de presupuesto, llamado ” Creation”: aquélla era la historia de un grupo de naúfragos que descubren una isla habitada por feroces dinosaurios con los que deben lidiar duramente. Cooper desestimó el proyecto, pero mientras lo estudiaba contempló varias escenas de los lagartos terribles que habían creado usando la técnica del stop-motion, que inmediatamente sería incorporada a la producción de Kong, que originalmente había sido planificada para usar filmaciones con animales reales. De pronto, las posibilidades de materializar su viejo proyecto sobre el gorila gigante parecían multiplicarse. De este modo, casi milagroso y accidental, se gestó una de los más alucinantes y hermosos espectáculos cinematográficos de la historia.  (8)

 

Antigua imagen promocional de King Kong evocadora del sacrificio ritual, el doble pilar masónico de inspiración fálica-osisíraca ,  el vínculo improbable pero cierto de las Torres Gemelas y el lado más oscuro del simio.

Pero esta es otra historia que no soñaron los creadores de esta Octava Maravilla del Mundo.

 

 

 

-Fuentes, notas y vínculos-

La mayoría de las imágenes las encontramos en  http://king-kong.fansforum.info  y en  http://classicmoviemonsters.blogspot.ca

0.  Vintage King Kong

1  El arte de Byron Crabbe para King Kong en Monster Kid Classic Horror

2  King Kong en la Tierra de Doré

3  Kong, La octava maravilla del mundo

4 Byron Crabbe y king kong, en Google imágenes

5 La Tierra de Mapple White, en Viajes con mi tia

6. Doré y el pozo de la araña

7. http://www.criticalcommons.org/Members/pcote/clips/king-kong-matte-work.mov/view

8. http://blog.renderfarmstudios.com.mx/tag/matte-painting/

9. King Kong, una de las películas que todo Dios debería ver

10. Matte shot paintings

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