Una A�pica del taparrabo, I

20 octubre
2014
escrito por Flegetanis

 

(Foto de Gregory Colbert) No dejen de observar la pose osirA�aca de la pequeA�a bacante junto al felino moteado)

 

“Y se abrieron los ojos de ambos y se dieron cuenta de que estaban desnudos. A�Cosieron, pues, hojas de higuera y se hicieron delantales” Gen., I, 1

Genesis 3:21

 

Y Dios hizo para AdA?n y su esposa vestiduras de pieles, y los vistiA? con ellas

Bereishit(Genesis 1:1-6:8)

 

“En gran manera me gloriarA� en el SEA�OR, mi alma se regocijarA? en mi Dios; porque El me ha vestido de ropas de salvaciA?n, me ha envuelto en manto de justicia (…)”

(Isaiah 61:10)

“A?Puede el etA�ope mudar su piel, o el leopardo sus manchas? AsA� vosotros, A?podrA�is hacer el bien estando acostumbrados a hacer el mal?”

Jeremiah 13:23

“Los iniciados de la doctrina secreta reconocen en la expresiA?n “el vestido de AdA?n” un profundo y oculto misterio, la explicaciA?n del cual no puede ser divulgada o impartida excepto a los mA?s inspirados estudiosos del conocimiento secreto”

Rabino Simeon

 

“Una A�pica del taparrabo” es el tA�tulo que hemos escogido para este capricho de proporciones A�picas -como anticipa el propio epA�grafe- que nos sugirieron diversas lecturas, la A?ltima pelA�cula sobre un asunto bA�blico que hemos podido disfrutar recientemente (Noah, 2014, de Darren Aronovsky) y la visiA?n de una pintura antigua –que mostramos mA?s abajo– A�en la que se ve a Eva y AdA?n lamentando la muerte de Abel , vestidos con aquella prenda milagrosaA�que, segA?n reza el GA�nesis (Bereishit, Gen. I:I, 6,8) , Dios hizo para nuestros primeros padres en el JardA�n del EdA�n, una vez descubierta su desnudez y que algunas fuentes ajenas a la Biblia asocian con el leopardo.

En las lA�neas que siguen trataremos de dar respuesta a intrincadas y sesudas cuestiones: A�A?QuA� tienen en comA?n Adan y Eva, A�TarzA?n y Jane, la mona Chita, las pin-up de los cincuenta -nuestra adorable Bettie Page, Sheena, reina de la jungla- , los viejos roqueros inmortales de los setenta , las supermodelos de los noventa y las victimas mk ultra de la chusma satanizante ?… A�Al parecer, su predilecciA?n por una prenda, la inconfundible y hermosa piel del leopardo. A�La A?nica vestimenta que, junto al taparrabos de cuero, A�nunca ha dejado de estar de rabiosa actualidad. () Pero, A?obedece esta persistencia del taparrabo felino a alguna oscura , secreta o arcana motivaciA?n?

 

 

El inicio de esta curiosA�sima y misteriosa historia sobre el enigmA?tico ropaje de los primeros comedores del fruto prohibido aparece en un pasaje bien conocido del GA�nesis bA�blico A�(3:21) donde se dice que el Creador hizo para AdA?n y su compaA�era unas vestiduras de piel con las que pudieron cubrir su desnudez, que presentan una gran diferencia con las que, tras el pecado original, la pareja edA�nica A�habrA�a fabricado de modo precario para tapar sus genitales, a partir de unas hojas de higuera: “Y los ojos de ambos se abrieron, y fueron conocedores de que estaban desnudos” . Entonces, en un intento pueril de cubrir su desnudez los primeros hombres tomaron hojas de una higuera y se hicieron unos primitivos taparrabos, segA?n se refiere en GA�nesis III, 7; la elecciA?n de las hojas de higuera ha llevado a discernir A�a los rabinos A�la naturaleza del A?rbol del Conocimiento, ya que la lA?gica invita a pensar que nuestros primeros padres escogerA�an, en su urgencia por cubrir sus partes pudendas, aquel material que tuvieran mA?s a mano. A�De modo que la higuera se ha sumado a la lista de candidatos posibles a la identidad de la cA�lebre planta que se erigA�a en mitad del ParaA�so y cuyos frutos hicieron patente la desnudez (o lo que quiera que sea que denote este tA�rmino) y la corruptibilidad del primer hombre.

 

Al comer de la fruta prohibida, AdA?n y Eva sucumbieron a sus instintos animales, actuando sin preocuparse de su identidad espiritual y buscando A?nicamente su gratificaciA?n inmediata. Las consecuencias de tal acto se sucedieron inmediatamente: Dios los enfunda en pieles de animal o cuero. Una metamorfosis tuvo lugar: sus nuevas pieles, sus ropas, reflejan su nuevo y disminuA�do estA?tus, mA?s lejos de la gloria divina, mA?s cerca de lo infrahumano. A�A?Fue entonces la percepciA?n de su desnudez un resultado de un cambio espiritual, de una metamorfosis provocada por el pecado original? Y lo mA?s importante, A?cuA?l es la verdadera naturaleza de esta desnudez? A?Se trata de algo fA�sico o espiritual? A�Es tambiA�n el momento de preguntarse con quA� sustancia -material o espiritual- fueron confeccionadas estas prendas.

 

Los antiguos sacerdotes de Antinoo en el Gran Templo de ANTINOOPOLIS , en Egipto, estaban familiarizados con las vestimentas sagradas de piel de leopardo

Precisamente en la pelicula que hemos mencionado, A�Noah (2014) se muestra de modo velado y ligeramente distorsionado este asunto de las ropas que AdA?n y Eva lucA�an en el JardA�n del EdA�n y que, una vez expulsados del ParaA�so, llevaron con ellos y heredaron, de algA?n modo, sus hijos. Evidentemente, las fuentes de Aronofsky para su singular versiA?n de la historia de NoA� no son solamente bA�blicas ni aA?n cristianas, sino que a los texos hebreos le siguen otros documentos y tradiciones cabalA�sticas, gnA?sticas y ocultistas. A�En esta visiA?n cinematogrA?fica, es la piel de una serpiente lo que custodia NoA� y con la que parece tansmitir su bendiciA?n (barakah) al primogA�nito.

 

 

En varios momentos de la historia de NoA� contada por Darren Aronofsky tropezamos con la descripciA?n de esta curiosa y maravillosa vestimenta luminosa, que se nos asegura perteneciA? a los primeros pobladores del JardA�n del EdA�n y que de algA?n modo llegA? A�-en forma vestigial y ajada- hasta las manos del propio NoA�. A�Se explicita igualmente en la pelA�cula que el atuendo del hombre primordial era una suerte de segunda piel “mA?gica” y A�que quien posea esta prenda podrA�a usarla para conferir una bendiciA?n o transmitir lo que los musulmanes denominan “barakah”; condiciA?n que tradicionalmente se asocia a determinadas reliquias sagradas o a una iniciaciA?n efectiva . A�A lo largo de la pelA�cula, ademA?s, se nos advierte que la reliquia en cuestiA?n procede de la piel de la Serpiente del JardA�n del EdA�n, A�a la que se otorga un poder mA?gico que claramente contraviene la perspectiva bA�blica del relato, pues en modo alguno se concibe en el A?mbito cristiano que la piel de la Serpiente antigua (SatA?n) A�-que induce a Eva a comer el fruto prohibido y revela su desnudez — pueda propiciar bendiciA?n alguna. De hecho, en GA�nesis 3:14 se refiere claramente cA?mo Dios mismo maldice a la Serpiente, y aunque puede resultar extraA�o que en esta nueva versiA?n hollywoodiense se atribuya un papel salvA�fico o benA�fico al Maligno -o incluso que los A?ngeles caA�dos puedan ser redimidos–, finalmente no nos sorprende tanto cuando se conocen las fuentes cabalA�sticas y neognA?sticas en las que, insistimos, se inspiran sus creadores. A�En cualquier caso, para complicar aA?n mA?s las cosas, habremos de aA�adir que incluso en la Biblia aparece, A�en una ocasiA?n al menos, la serpiente asociada a una fuente de curaciA?n o transmisiA?n de energA�a benA�fica, en el A�complicado y hermA�tico episodio de MoisA�s y el Nahash o Serpiente de Bronce, que quizA? podamos abordar en otra ocasiA?n.

 

 

Hay entonces un buen nA?mero de tradiciones rabA�nicas que pretenden que antes del pecado, Adan y Eva, A�en su condiciA?n de seres A�espirituales, poseA�an cuerpos luminosos, resplandecientes, o cubiertos de luz, y que como resultado de su pecado, perdieron esta preciosa vestimenta. A�Adan y Eva eran seres inmortales y de condiciA?n similar, si no superior, a la angA�lica. El episodio del fruto prohibido les hace caer de esta condiciA?n gloriosa original y perder, con ello, esta cualidad semidivina y la luz asociada a ella. Esta idea de un ser humano primigenio poseedor de un cuerpo energA�tico, radiante o vestido de luz no es ajena al judaA�smo, como se puede apreciar de la lectura de algunos pasajes del Midrash Rabbah y del Zohar -libro del esplendor-; poco o nada e esto aparece de modo tan explA�cito, no obstante, en la biblia, aunque se sugiere en numerosas ocasiones. “Y JehovA? -Elohim (el Creador) dijo:

A�He ahA� al hombre (AdA?n) A�hecho como uno de

nosotros ( -con sus vestiduras de Gloria-)

conocedor del bien y del mal; que no vaya ahora a tender

su mano al A?rbol de la vida, y comiendo de A�l viva para siempreA�

 

 

Vemos de quA� modo, tras el pecado original, AdA?n y Eva pierden su primera vestidura “celeste” y Dios les da una segunda vestimenta, A�hecha -se dice- con pieles de animales, atuendo que en cierto modo participa de los beneficios o caracterA�sticas de la primera. “A�Y JehovA? Dios hizo para el hombre y su mujer tA?nicas de pieles, y los vistiA?. a.A�El SeA�or Dios hizo tA?nicas de pielesA�yA�los vistiA?: (GA�nesis 3:7). A�Es curioso, y asA� lo han notado algunos autores, que para proporcionar estas A�tA?nicas de piel con las que AdA?n y Eva son revestidos, fue necesario un sacrificio. Un animalA�tenA�a que morir. ( En la perspectiva bA�blica, sin derramamiento de sangreA�no hay remisiA?n.A�(Hebreos 9:22) A�Desde otro punto de vista, la muerte de Abel, mA?s tarde, a manos de CaA�n (Tubal-CaA�n), parece redundar en este mismo fenA?meno del asesinato y la sangre derramada como forma de iniciacion ritual.) Es la primera vez que observamos que nuestroA�milagroso taparrabos de piel animal, aparece asociado al sacrificio o la idea de la muerte y la regeneraciA?n.

 

 

Por otro lado, algunas tradiciones rabA�nicas establecen que la luz primordial perdida por AdA?n y Eva fue transferida a Enoch y ElA�as (profetas arrebatados al cielo, incorruptibles, de los que se dice que no sufrieron la muerte). Tras el pecado, la luz de AdA?n se transformA? en piel, y su aspecto interior, luminoso y radiante, fue tomado por Enoch y ElA�as, A�a quienes se atribuye una apariencia “resplandeciente” (veA?se el episodio de la TransfiguraciA?n de Cristo en el Monte Tabor) similar a la que se asocia tambiA�n a MoisA�s – tras el episodio de la Zarza ardiente- o a Nimrod, que es descrito de igual modo segA?n diversas fuentes, lo cual se revelarA? de la mA?xima importancia como veremos.

Rbabenu Bachayeh indica que estas admirables vestiduras eran parecidas a las que cubrA�an a MoisA�s al bajar del monte Horeb; A�de acuerdo con el erudito, el diseA�o del atuendo de AdA?n tuvo que reflejar la gloria de su creador de algA?n modo, por lo que debieron tener algo de divino o sobrenatural. El rabino insiste en la condiciA?n gloriosa o sobrenatural de la prenda que Dios otorga a los primeros padres. A�Antes de la caA�da, el hombre era inmortal, como los A?ngeles; comer del A?rbol prohibido causA? la pA�rdida de la inmortalidad, como hemos visto. Pero las nuevas ropas concedidas por el Creador volverA�an, en opiniA?n de este maestro, a regenerar algo de aquella condiciA?n perdida.

Vemos que sobre la naturaleza de este mA�tico taparrabo o segunda piel adA?nica se ha discutido mucho. A�La midrash (Bereishti Rabba 20:12) describe la ropa con la que Dios viste a AdA?n y Eva tras la CaA�da como vestimentas de luz, no como pieles. A�AsA� tambiA�n A�piensa el rabino Meir, que sugiere que las vestiduras que Dios da al primer hombre estaban hechas con la misma luz primordial de la que A�ste fue creado. A�En el Zohar (B. 22.4a) estas vestiduras se mencionan, pero no son de origen divino, sino de confecciA?n humana.A�Varias tradiciones sugieren otros tantos materiales. Rashi cita una fuente segA?n la cual eran de pelo de conejo, suave y cA?lido . El pseudo Yonatan (Targum) dice que las ropas adA?nicas procedA�an de algo mucho mA?s cercano a la “escena del crimen” y cita precisamente la piel de serpiente como el material con el que Dios las fabrica (justo como se nos muestra en la pelA�cula de Aronofsky). A�En esta A?tima visiA?n del mito, el Creador parece decir: como habA�is sido seducidos por la serpiente, compartirA�is con ella su desnudez, y ahora serA�is investidos en su piel como sA�mbolo de su traiciA?n.

 

 

Arriba, CaA�n (Tubal-CaA�n) aparece ataviado con pieles de leopardo mientras ofrece un holocausto. A la derecha, mA�nade (ataviada con las mismas prendas) y sA?tiro, en una cerA?mica griega

Otras tradiciones rabA�nicas asumen que las primeras vestiduras de AdA?n fueron fabricadas en un material completamente diferente: En la Torah del rabino Meir A�ste anota que “las vestiduras de luz de AdA?n (ohr), eran literalmente como una antorcha (radiante o luminoso) mA?s estrecho en el extremo y ancho en su base. Este comentario es curioso: “la palabra OHR, en hebreo (fonA�ticametne muy semejante a Or, piel) A�equivale a luz”. A�Pero, A?por quA� Dios habrA�a de fabricar para Adan y Eva ropas de luz? A�Este rabino quizA? sugiera que las ropas que Dios da al hombre tras su caA�da estA?n hechas de la misma luz primordial con la que fue creado en su origen. Desde un punto simbA?lico, el mito nos ilustra acerca del esplendor y la gloria del primer AdA?n, perfecto en su generaciA?n. Desde una perspectiva mA?s naturalista, por el contrario, otras tradiciones y leyendas parecen sugerir la existencia de una vestimenta real, de propiedades mA?gicas o sobrenaturales, que otorgan una especie de protecciA?n o poder semidivino a su portador o portadores, legA�timos o no.

 

 

En la mitologA�a gnA?stica – y asimismo en la pelA�cula de NoA� que comentamos– la serpiente no es un ser maligno, sino bueno y reverenciado (existA�a incluso la secta de los gnA?sticos ofitas, adoradores de la serpiente), en tanto trae la sabidurA�a y el conocimiento a los seres humanos, del mismo modo que Lucifer -el portador de luz, phosphoros- trae el fuego prometeico de la iluminaciA?n -segA?n diversas escuelas ocultistas, mistA�ricas y esotA�ricas- Y por supuesto, no podemos olvidar la referencia a la piel de serpiente usada como “talismA?n” mA?gico por NoA� y su familia, en un ritual que ha pasado -nos aseguran los artA�fices de esta versiA?n cinematogrA?fica del mito– de generaciA?n en generaciA?n, como se suele decir de los misterios en las doctrinas esotA�ricas. A�.A�(…) A�Hay otros muchos A�momentos igualmente heterodoxos, desde la perspectiva bA�blica, de la pelA�cula, aquA�A�http://www.mtv.com/news/1717553/noah-epic-gifs/.

 

Izquierda, Gilgamesh (o Nimrod, el “poderoso cazador” segA?n otras fuentes) sosteniendo un leA?n entre sus brazos -lo que da idea de su talla gigantesca- ; derecha, HA�rcules ataviado con la piel del leA?n de Nemea. Muchos autores identifican a Nimrod con Heracles, Gilgamesh A�y aA?n otros personajes mA�ticos de la antigA?edad, proponiendo para todos ellos un mismo origen. Vean tambiA�n el efecto moteado de la indumentaria de HA�rcules.

 

SegA?n los mitos griegos, Nereo (NoA�) confia a Herakles (Nimrod, Gilgamesh) dA?nde puede encontrar la iluminaciA?n -inmortalidad, condiciA?n edA�nica- prometida por la serpiente y que el hA�roe busca enconadamente. Este lugar o “instante” de iluminaciA?n es el que representa, supuestamente, el vaso representado arriba, reminiscente del A?rbol de la vida, del caduceo hermA�tico y la kundalini, sA�mbolos asociados tradicionalmente a la iluminaciA?n. A�La escena, de origen sumerio, evoca tambiA�n el acceso al ParaA�so o EdA�n del GA�nesis o las HespA�rides de la mitologA�a griega. Curiosamente, aparecen en la misma representaciA?n la piel del leopardo (el animal moteado) y la doble serpiente, conectados en un mismo contexto alusivo a la inmortalidad y el acceso a la condiciA?n semidivina del hombre primordial.

 

AA�adamos ahora mA?s leA�a a nuestra folletinesca A�pica del taparrabo. Ciertas leyendas y rumores, desde el Libro de Jasher a nuestros mA?s recientes bulos conspirativos, A� aseguran que la prenda que Dios confecciona para cubrir la desnudez de A�AdA?n y Eva A�resulta ser la misma que lucA�an NImrod (el constructor de la torre de Babel y prefiguraciA?n del Anticristo) , los sacerdotes egipcios (emblema de Seth-TifA?n) y, en la era actual, las vedettes del Star System A�y esclavas mk ultra, y los mismos comentarios seA�alan tambiA�n con detalle la naturaleza de la mA�tica indumentaria: la piel moteada de un leopardo.

 

El uso simbA?lico y ritual del A�pico taparrabo de piel de leopardo se extiende, misteriosamente, hasta nuestros dA�as. A la izquierda, el animal mA?s bello del mundo. A la derecha, A?tA? tambiA�n Rod (nim-ROD?, mostrando sus flamantes mano de JabulA?n, gestos masA?nicos e indumentaria osirA�aca.

 

Precisamente la primera menciA?n de este animal en la biblia es en el propio nombre de Nimrod, el constructor de la Torre de Babel, A�(nimre, namer (leopardo), nimrah, nmriyan). Y curiosamente, uno de los atributos en la iconografia de Nimrod, que la tradiciA?n retrata como un “gran cazador”, es la piel moteada del leopardo. Incluso su nombre NImr- Rod, parece contener alguna referencia, precisamente, al propio leopardo. De A�l se dice igualmente que robA? las prendas de AdA?n y Eva cuando A�stos fueron expulsados del ParaA�so. De modo que Nimrod es, necesariamente, el segundo hito fundamental en nuestra bA?squeda del mA�tico taparrabo, y una de las claves de su importancia.

“..Y Cus engengrA? a NImrod, que llegA? a ser el primer poderoso * en la tierra”.

A�ste fue vigoroso ** cazador delante de JehovA?, por lo cual se dice; asA� como Nimrod, vigoroso cazador delante de JehovA?” Gen. X, 8

 

SegA?n una leyenda judA�a, y tambiA�n los textos bA�blicos, este Nimrod fue un rey muy poderoso de una tierra llamada Shinar (*) que construyA? una especie de torre enorme A�(Babel) para desafiar la autoridad divina. A�La A?nica menciA?n explA�cita de Nimrod en la Biglia lo define como un “poderoso cazador ante Dios”. Supuestamente gozaba de una inmensa fuerza -otras tradiciones lo hacen descender de los mismA�simos gigantes o nephilim antediluvianos- A�que otros atribuyen casualmente a las prendas que solA�a llevar, las mismas pieles de animales que AdA?n y Eva habrA�an recibido del AltA�simo. Estas pieles conferA�an a Nimrod un poder extraordinario –como los modernos trajes de los superhA�roes del cine– y especialmente le daban autoridad y dominio sobre las bestias, haciA�ndole ademA?s invecible en el combate. AsA� podemos leer en el Libro de Jasher que Nimrod llevaba estas “ropas mA?gicas” A�que le hacA�an invulnerable y que habA�an pertenecido al mismo AdA?n. En el mismo relato se nos cuenta que, tras la expulsiA?n del ParaA�so, pasaron de AdA?n a su hijo Seth, y de A�ste a las siguientes generaciones, hasta llegar a NoA�. A�Algunos piensan que Enoch y MatusalA�n tambiA�n custodiaron estas prendas.Tras la muerte de NoA� llegaron a las manos de Nimrod.

 

Se dice que cuando AdA?n llevaba estas ropas, todos los animales se postraban ante A�l y le obedecA�an. Nimrod descubriA? que cuando A�l se ponA�a el prodigioso atuendo, los animales le obedecA�an. Esta pudiera ser la razA?n por la que fue conocido como un “gran cazador”, pudiendo ejercer su dominio y autoridad sobre las bestias. ValiA�ndose de las vestiduras divinas de AdA?n, Nimrod adquiriA? poder y fama incluso sobre los humanos, ya que tal vez tendrA�an el mismo efecto en estos que en los animales, lo que facilitarA�a sobremanera la expansiA?n de su mA�tico reinado. Nimrod fue considerado una prefiguraciA?n del Anticristo y resulta curioso que, segA?n A�la descripciA?n de la Bestia apocalA�ptica sobre la que cabalga la terrible Prostituta Escarlata (Babilonia la Grande), A�sta comparta con el tirano su caracterA�stica piel de leopardo.

El leopardo no es el emblema de ninguna naciA?n conocida; sin embargo, esta Bestia apocalA�tpica, montura de la Ramera de Babilonia, A�es descrita, en parte, con los rasgos de un leopardo.

 

Nimrod , iconogrA?ficamente, fue tambiA�n representado con cuernos y esta piel de leopardo objeto que llegA? a ser, en cierto modo, una forma ancestral de las “vestiduras reales” de las culturas antiguas, y asA� han sobrevivido en algunos pueblos -como los zulA?es- hasta nuestros dA�as. A�No en vano fue este atuendo el que Nimrod usA? como signo de su autoridad espiritual y su poder. Hay una tradiciA?n que sostiene que EsaA? obtendrA�a esta misma piel de leopardo de Nimrod, en una lucha que resultA? en la muerte del segundo. A�Luego la pista se pierde, aunque parece figurar entre las posesiones de JosA� A�(hijo Jacob, hermano de EsaA?) , cuya tA?nica colorida y resplandeciente recuerda mA?s la vestimenta de gloria de AdA?n que la mA?gica piel de leopardo. A�De cualquier modo, a travA�s de esta leyenda de EsaA? se puede establecer un siguiente escalA?n en el periplo del enigmA?tico taparrabo, que nos lleva ahora hasta Egipto. En la biblia, no habrA? ya mas menciones del leopardo hasta la descripciA?n del Anticristo y la Bestia, en Apocalipsis XIII: 22.

 

 

Tras la desapariciA?n -misteriosa- del poderoso Nimrod, A�porque oscuras son las referencias sobre su muerte en los textos antiguos, la pista del taparrabo prodigioso parece diluirse. En el Libro de Jasher, sin embargo, volvemos a encontrar algA?n indicio de lo que pudo ocurrir con esas prendas mA?s tarde: tras ser heredadas por los descendientes de AdA?n, llegan hasta NoA�, cuyo hijo Ham las roba; de su mano pasan a Cush, su heredero, y de A�ste a Nimrod. A�MA?s adelante (27:7-10) Esau adquiere las vestimentas sagradas asesinando a Nimrod A�-o uno de sus sucesores– en una de sus cacerA�as. A� EsaA? entonces usa la prenda mA�tica del mismo modo que su precedesor, convirtiA�ndose a su vez en un gran cazador (asA� es con frecuencia descrito en la biblia y representado en diversas escenas). A�La misma fuente no especifica cA?mo llegan las pieles mA?gicas hasta Jacob, o si lo hacen de algA?n modo. A�Sabemos de otros autores que afirman que el mismo Jesucristo llegA? a poseerlas, pero no hay nada sino rumorologA�a vana que justifique este punto.

Otra tradiciA?n propone que las ropas fueron enterradas por el propio EsaA? y que, eventualmente, miembros de su familia pudieron haberlas custodiado y conservado, confiA?ndolas en secreto a otras personas reverenciadas como signo de autoridad. Algunos han fantaseado A�aquA� con la razA?n oculta de la eminencia y rA?pida expansiA?n de algunos grupos o culturas a partir de esta A�poca, e incluso explicar como el Imperio Romano llegA? a ser un sistema colosal de dominaciA?n mundial.

 

Es curioso constatar que los mormones tienen dos tipos de vestimenta que simbA?licamente parecen vincularse con nuestro mA�tico taparrabo. Por un lado, usan para sus rituales un delantalito similar al mandil masA?nico (arriba) ; por otro, tienen otra prenda que representa hojas de higuera, una alusiA?n a la rectitud personal, pero tambiA�n una clara alusiA?n al pasaje bA�blico de la desnudez de AdA?n y Eva (abajo). Supuestamente representan tambiA�n aquellas prendas de las que hablamos y con las que Dios vistiA? al propio AdA?n in illo tempore, que dicen los eruditos. A�El alcance simbA?lico de estas cosas, no ya su mensaje, no debiera ser ignorado. A�Curiosamente, tambien, la leyenda de Nimrod como fundador de la masonerA�a se encuentra en muchas tradiciones tempranas de los francmasones, entre los que circulA? la leyenda de que la fraternidad tiene su origen preciamente en la construcciA?n de la Torre de Babel.

 

Si continuamos con nuestro seguimiento de la historia de estas misteriosas prendas sagradas, podremos intuir su reapariciA?n, disimulada, en el episodio bA�blico en que Jacob recibe la bendiciA?n de su padre Isaac, ciego, haciA�ndose pasar por su hermano EsaA?, disfrazado con aquA�llas. El rabino Rashi, entre otros, parece dar crA�dito a esta singular interpretaciA?n de este cA�lebre pasaje bA�blico en el que, mediante una impostura, Jacob recibe la bendiciA?n de Isaac ocultando hA?bilmente su identidad.

 

 

El siguiente hito en nuestro accidentado periplo tras el glorioso taparrabo serA? Egipto, aunque seguir el moteado rastro no resulte en esta ocasiA?n nada fA?cil, por que las referencias documentales son mA?s bien nulas y hay que echar mano de abundosos indicios, especialmente etimolA?gicos, pero tambiA�n histA?ricos. PodrA�amos aducir que A�nuestra prenda mA�tica, una vez en manos de Jacob (el A?nico patriarca bA�blico que fue momificado de acuerdo con los rituales egipcios) o de algA?n miembro de su familia exiliada a la tierra de los faraones alcanzA? su destino y llegA? de algA?n modo a formar parte de la indumentaria de la casta sacerdota. PodrA�amos establecer fA?cilmente nuestra conexiA?n egipcia, pues no nos faltan pruebas que sostengan tal hipA?tesis, como veremos.

Nuestro viaje tras el misterioso taparrabo serA? larga y con escalas. Desde el JardA�n del EdA�n, a Babilonia, y de aquA� hasta Egipto. AllA� volveremos a encontrarnos con nuestra piel de leopardo, vestimenta familiar para los antiguos sacerdotes egipcios. Y desde la tierra de los faraones, donde abundaremos en detalles sobre el significado de la piel mA?gica moteada, su relaciA?n con el dios Seth, su singular conexiA?n con el Cielo y su uso en el ritual funerario de la Apertura de la Boca. Proseguiremos la ruta y nuestras pesquisas nos llevarA?n a la intrigante asociaciA?n de Nimrod y Osiris y Baco, por lo que volaremos hasta A�Grecia, y de allA� a Tierra Santa, desde donde regresaremos, de la mano de TarzA?n de los monos, a lo mA?s profundo del A?frica Negra, A�a las madrigueras de los terribles hombres leopardo, A�y de aquA� de vuelta a los no menos nefandos antros iniciA?ticos del mundo moderno, en cuyos laberintos deambularemos en pos del misterioso y A�pico taparrabo. Pero todo eso es serA? otra historia, que les contaremos gustosamente en una segunda parte de este artA�culo, para cuya prA?xima lectura les emplazamos.

 

El mA�tico taparrabo de origen celeste, asociado a la piel de leopardo, formaba parte de la vestimenta ritual de los sacerdotes egipcios, especialmente durante la celebraciA?n de los rituales funerarios mA?s importantes

 

Una A�pica del taparrabos, con cuentagotas: A little NImrod (el pequeA�o NImrod) de Jacques Tissot, A�un cuadro que ilustra alguna de las curiosidades sobre el origen de la vestimenta de leopardo, algo mA?s que “fashion”.

 

 

 

Fuentes, notas y vA�nculos

* A�Nemrod oA�Nimrod, un monarca mA�tico deA�Mesopotamia, mencionado en el capA�tulo 10 del libro deA�GA�nesis, que ademA?s figura en numerosas leyendas y cuentos. Varias ruinas preservan el nombre de Nemrod,A�y tambiA�n aparece en laA�midrash judA�a. La tradiciA?n lo presenta como un tirano impA�o que construyA? laA�Torre de Babel. El tA�rmino “poderoso” equivale a gibborim*, con todas las connotaciones que pueden desprendersde del tA�rmino y que terminarA�an por perfilar la verdadera identidad de esta figura anticrA�stica, del que se dice que fue el primer monarca de la historia.

1 Osiris, Nimrod y el leopardo

2. El leopardo en el antiguo Egipto https://cowofgold.wikispaces.com/Leopard

3- El lado mA?s fashion del “leopard print”

2. A�Documental un poco chungo sobre los terrorA�ficos hombres leopardo africanos.

El hombre leopardo, un tubo curioso que ilustra este inquietante asunto

3 The real Leopard Men of the Congo, por David A. Adams

4.A�Leopardenmenschen http://frankzumbach.wordpress.com/2011/02/page/122/

5. TarzA?n contra los hombres leopardo, en papel impreso y en el celuloide bien rancio (TarzA?n y las mujeres leopardo, 1946)

6. Hombres leopardo en un interesante y bien documentado viejo artA�culo

7. Sex kitten beta programming and animal print mk ultra simbolism, en Exponsing the matrix

 

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2 comentarios to Una A�pica del taparrabo, I

  1. Efectivamente Rod no es de los nuestros… tendremos que buscar otro referente de la clase y el estilo…

  2. Dr.Venturi on octubre 21st, 2014
  3. […] Una épica del taparrabo I, en Viajes con mi […]

  4. Una épica del taparrabo, II | Viajes con mi tía on mayo 31st, 2015

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