Archivo de septiembre, 2014

El lA?piz arqueolA?gico

 

Esbozamos una bA?squeda de las singulares relaciones entre arte, documentaciA?n visual y arqueologA?a, a partir de fragmentos A?– traducidos mA?s o menos caprichosamente — A?del formidable texto que Theo De Feyter publica en el opA?sculo “I took with me a painter” A?Archaelogists, artists, draughtsmen and photographers in excavation“A?que citamos en nuestros enlaces, mA?s abajo. A?AdemA?s de los escritos de este autor, nos ha guiado en nuestra pequeA?a empresa el influjo que, desde jA?venes, han ejercido en nuestra imaginaciA?n las cientos de estampas de atmA?sfera A?romA?ntica que retratan con inefable misterio y dignidad las mA?s peregrinas y lejanas ruinas del mundo antiguo, desde la AmA?rica Precolombina hasta la Roma Imperial, imA?genes inmortales que incitan al viaje y la meditaciA?n y a las que hemos dedicado, en otras ocasiones, mA?s de una lA?nea.

Dice De Feyter en sus artA?culos que ha sido su propio trabajo como dibujante vinculado con la arqueologA?a el que le ha llevado a interesarse por la obra de quienes le antecedieron en esta labor a travA?s de los siglos. AsA?, comenta, en una serie de dibujos que ilustraban el trabajo arqueolA?gico de la antigua colina de Mungaba en Siria, trataba el autor de capturar la atmA?sfera y los momentos mA?s caracterA?sticos de este tipo de actividad. Buscando entonces referentes mA?s antiguos para sus propios dibujos, encontrA? que la documentaciA?n visual realizada por dibujantes A?de las actividades arqueolA?gicas propiamente dichas -no asA? de los objetos o vestigios encontrados durante las mismas- eran infrecuentes. Hay ejemplos -nos refiere De Feyter- muy tempranos, A?de la mitad del siglo XIX; entonces los artistas hacA?an dibujos de lA?nea de los hallazgos arqueolA?gicos o detalles arquitectA?nicos de los enclaves, asA? como apuntes y acuarelas de escenas de la excavaciA?n, de la gente en su labor o los paisajes del entorno. A?Eran delineantes y artistas viajeros en uno. Este tipo de dibujante-artista, quizA? pariente prA?ximo del naturalista de siglos anteriores (como aquA?l que cuyo perfil burila admirablemente la pelA?cula Master and Comander, The Far Side of the World, de Peter Weir , 2003) que formaba parte del equipo de numerosas expediciones, llegA? prA?cticamente a desaparecer de los equipos de profesionales vinculados a la labor arqueolA?gica.

 


Cabeza colosal en las ruinas de CopA?nl, dibujo de Frederik Catherwood; grabado de Gimber, Stephen Henry, 1843. ColecciA?n

 

Dicha desapariciA?n no indica que la labor del dibujante no es importante en el campo de la arqueologA?a. En una excavaciA?n, uno de los especialistas ha sido siempre un dibujante. Su tarea es, o ha sido siempre, dibujar detalles arquitectA?nicos, objetos o cerA?mica encontrados en los yacimientos, de un modo tA?cnico y objetivo (usando para ello los modos y convenciones grA?ficas mA?s apropiadas segA?n el caso). Todos estos vestigios, ademA?s de dibujados con correcciA?n, son debidamente fotografiados. Pero una documentaciA?n sistemA?tica de las circunstancias o entorno del trabajo arqueolA?gico no son un asunto prioritario A?en una excavaciA?n. Se precisa para desarrollar esta tarea un profesional generalista que sea capaz de llevar a cabo estos enlaces entre diversos campos; alguien que, por encima de todo, tenga el tiempo y la capacidad necesarios para ocuparse tanto del dibujo como de la fotografA?a.

 

PirA?mide de Uxmal, A?una gran pirA?mide aislada surge, casi enterrada por la vegetaciA?n, coronada por un pequeA?o templo. Dos hombres la contemplan…. A?Grabado de Endicott, George y Endicott William, a partir de un dibujo de Benjamin Moore Norman, 1843. ColecciA?n Memorial Library, Universidad de Winconsin, Madison. (Prometemos ocuparnos de los fabulosos dibujos consagrados a las ruinas mexicanas en un futuro post. )

 

 

De Feyter, A?l mismo dibujante arqueolA?gico, establece una serie de paralelos antiguos con sus propios trabajos, siendo aquellos obra no de artistas, sino A?mA?s bien de arqueA?logos . AsA? cita al francA?s Jacques de Morgan A?(1857 a?? 1924) -algunos de cuyos dibujos figuran en el artA?culo del propio De Feyter– o al alemA?n A?German Walter Andrae (1875 a?? 1956) . A?ste A?ltimo fue A?el arquitecto asistente en el antiguo emplazamiento arqueolA?gico de Babilonia y posteriormente director de la excavaciA?n de Assur, ambas en Irak. A?Uno de sus mA?s cA?lebres proyectos fue la restauraciA?n de los fragmentos de la llamada Puerta de Isthar * en Babilonia (ahora en BerlA?n, en el Museo de PA?rgamo **) . Ambos, de Morgan y Andrae, fueron magnA?ficos pintores y diestros dibujantes.

 

 

La principal razA?n para la ausencia en la obra de estos dos dibujantes de las convenciones tA?picas del estilo pintoresco , “impostado” en cierto sentido, A?–heredado de la tradiciA?n idealista romA?ntica– es que su trabajo fue hecho directamente del natural. Lo que todos esos dibujos tienen en comA?n, precisamente, es que tienen el aroma inconfundible que da la observaciA?n directa. Esto es lo que los hace -en opiniA?n de De Feyter- A?reconocibles A?-o cercanos- para nosotros incluso hoy dA?a. EstA?n definitivamente A?muy alejados de ese tA?pico tratamiento orientalizante y romA?ntico de la pintura de la A?poca, que lejos de todo verismo se perdA?a en meandros y laberintos brindA?ndonos A?una imagen A?exA?tica y extraA?a de Oriente.

 

 

Jacques de Morgan es otra figura importante en el A?mbito del dibujo arqueolA?gico. Los dibujos y pinturas de De MOrgan tienen este mismo sabor de la observaciA?n directa y el trabajo in situ, del natural. Hay sobre todo, en su obra, paisajes y descripciones veristas del propio entorno del artista en los diversos lugares en los que excavA? en Egipto, Malaca y Persia. Hizo largos viajes por el Africa norteA?a, Egipto, PrA?ximo Oriente y Persia, entre 1894 y 1900. DejA? varios cuadernos de apuntes, dibujos, acuarelas y fotografA?as de sus viajes. A pesar del tiempo transcurrido, poco parece haber cambiado desde el final del XIX cuando uno compara aquellos dibujos con los mA?s recientes, como algunos del autor del artA?culo que comentamos.

 

 

Se conocen muchos mA?s “dibujos arqueolA?gicos” en el siglo XIX en la forma de dibujos preparatorios para grabados publicados en libros sobre arqueologA?a de la A?poca. Estos esbozos preparatorios los hacA?an artistas o arquitectos en su papel de miembros de equipos de excavaciA?n. Uno de estos artistas fue Austen Henry Layard (1817 a?? 1894) queA?estuvo entre los primeros arqueA?logos (desdeA?1845 hasta 1851) A?de las ruinas de Nimrud *** y NA?nive *. A?Layard era un fantA?stico dibujante e hizo muchos de los dibujos de lA?nea de relieves y otras esculturas que se encontraron durante las excavaciones. A?A partir de 1849 responsables del British Museum enviaron a los emplazamientos mencionados a numerosos artistas para ayudar en su labor a Layard. A?Sus publicaciones cientA?ficas A? (Monuments of Nineveh, London 1948 A?y A?A second series of Monuments of Nineveh, London 1853) estaban magnA?ficamente ilustradas con litografA?as, grabados ( o una combinaciA?n de ambos) “hechos in situ” como proclamaban enfA?ticamente los tA?tulos de las pA?ginas.


 

En el arranque del capA?tulo A?XVII A?del volumen Discoveries in the ruins of Nineveh and Babylon with travels in Armenia, Kurdistan and the desert (London 1853) –Descubrimientos en las ruinas de NA?nive, Babilonia con viajes a Armenia, KurdistA?n y el desierto– A?Layard menciona numerosos visitantes, entre ellos el Rev. . Malan A?con quien dice estar en dA?bito por su contribuciA?n con algunos hermosos apuntes, que cediA? generosamente para articular el trabajo de ilustraciA?n de la monumental obra.

 

Con el paso del tiempo y el desarrollo de las tA?cnicas de revelado fotogrA?fico primitivo, comienzan a surgir los primeros cambios en la historia del dibujo arqueolA?gico como disciplina. En una lista de los materiales del arqueA?logo A?Cooper Bell figuran diversos materiales y herramientas y se menciona ya A?un “talbotipo” -aparato de Talbot- : A?ste es un artefacto fotogrA?fico, seguramente una cA?mara y materiales para tomar negativos fotogrA?ficos A?–llamados tambiA?n calotipos-A?A?que podA?an ser impresos, gracias a una invenciA?n de Henry FOX A?TALBOT, patentada en A? 1841.

En la A?poca de Schliemann y el descubrimiento de Troya, la tA?cnica del papel negativo fue especialmente usada para llevar a cabo la documentaciA?n grA?fica en circunstancias o entornos especialmente adversos, como el viaje y la exploraciA?n, desde el momento en que el papel podA?a ser preparado con antelaciA?n A?y revelado mA?s tarde. A? La invenciA?n del papel negativo y mA?s tarde el cristal negativo ve (1841 y 1851 respectivamente) hizo posible tomar fotografA?as en el exterior y reproducirlas posteriormente mediante tA?cnicas de impresiA?n. Las fotografA?as que ilustran el Atlas Trojanischer AlterthA?merare son un ejemplo primitivo y pionero del uso de la fotografA?a en publicaciones arqueolA?gicas. Las tomas de los dibujos de restos cerA?micos y ornamentaciA?n estaban muy bien reproducidas, ya en aquella A?poca; sin embargo, las instantA?neas de paisajes y lugares de la excavaciA?n son A?oscuras, borrosas y en general de escasa calidad.

En las dA?cadas posteriores a la invenciA?n de estos artilugios y el desarrollo de la fotografA?a, las diferencias entre los dibujos y estas primitivas instantA?neas fueron bien conocidas y motivo de discusiA?n constante entre historiadores y arqueA?logos. Para algunos profesionales del momento la fotografA?a tenA?a indudables ventajas, como la de ser mA?s objetiva y fiel al motivo que el trabajo del artista o el dibujante. Al margen de las dificultades iniciales con el empleo de la fotografA?a en el A?mbito arqueolA?gico, casi inmediatamente despuA?s de su descubrimiento la tA?cnica fue ampliamente usada para registrar y documentar los vestigios arqueolA?gicos de todo el mundo.

En 1851 , Victor Place, cA?nsul francA?s en Bagdad y arqueA?logo, afirmA? en una carta al Departamento del Interior: “Desde ahora ya no necesitaremos nunca mA?s enviar un dibujante -a los emplazamientos arqueologicos- porque la fotografA?a puede producir imA?genes mA?s exactas que las artA?sticas” A?Su pronA?stico, A?sin embargo, no se cumpliA? exactamente, pero marcA? el inminente final de una era romA?ntica de viaje y aventura.

 

-Fuentes, notas y vA?nculos-

 

(1) A?De Feyter, Theo, “I took with me a painter” A?Archaelogists, artists, draughtsmen and photographers in excavation

http://www.meltonpriorinstitut.org/pages/textarchive.php5?view=text&ID=97&language=English

(2)A?http://www.meltonpriorinstitut.org/pages/textarchive.php5?view=print&ID=97&language=English

(3) ExpediciA?n a las Costas Mexicanas

(4) Dibujos arqueolA?gicos en el YucatA?n, proyecto de digitalizaciA?n de dibujos arqueolA?gicos de la emplazamientos mejicanos A?http://lincoln.lib.niu.edu/cgi-bin/philologic/getobject.pl?c.2175:7:1.lincoln

(5) Imagen “gigantic head from CopA?n from” A?Romantic Circles

** Los asteriscos constituyen, como de costumbre en esta casa, un pequeA?o guiA?o apocalA?ptico ad hoc. Para los mA?s curiosos, remitimos la bA?squeda a Google : Isthar Gate – Babylon / Irak Stargate / o ” Alexander the Great / Pergamon Altar” A?/ Apollyon / Abbadon . A?Buena caza.

 

 

 

 

martes, septiembre 30th, 2014 ICONOGRAPHIA CURIOSA 3 Comments

Balada triste de trompeta…o de cA?mo vivir destruyA?ndose

 

No, no voy a referirme a la fallida pelA?cula del siempre interesante Alex de la Iglesia, ni tan siquiera a la canciA?n del A?nclito, y al parecer inmortal,A? Raphael.

Hoy quiero compartir con nuestra tA?a la vida y obras de un trompetista y cantante singular:

Chet Baker.

 

 

 

Chesney (Chet) Henry Baker Jr naciA? en un pueblecito granjero de Oklahoma en 1929 , fue un niA?o de una belleza fA?sica importante , casi angelical , casi femenina. Su padre era un guitarrista frustrado metido a granjero dado al Bourbon que maltrataba a su familia a menudo . Su madre adquiriA? un papel sobreprotector sobre el pequeA?o Chet ante los designios enloquecidos del progenitor. Todo indicaba que la vida de Chet iba a ser la de granjero humilde , pero unas malas cosechas y una precaria situaciA?n econA?mica obliga a la A?familia Baker a mudarse a California , un sitio mucho mA?s estimulante que Oklahoma , la verdad. Chet tenia once aA?os y comenzaba a interesarse por la mA?sica , su padre puso sus esperanzas en su hijo formA?ndolo en el conservatorio (Chet lo abandono a los pocos meses , continuando su formaciA?n musical de manera intuitiva y autodidacta) y metiA?ndole en el coro de la iglesia. ComenzA? tocando el trombA?n pero pronto se dio cuenta que el verdadero destino de sus dedos era apretar los pistones de una trompeta. Aun asA? , la relaciA?n con su familia era difA?cil y Chet se enrolo en el ejA?rcito con 16 aA?os. Fue destinado a BerlA?n en 1946 y toco dos aA?os en la banda del 28 EjA?rcito de Estados Unidos. En 1948 volviA? a Los Angeles y allA? comenzA? a tocar en pequeA?as formaciones donde maravillo por el lirismo y la fragilidad de su forma al acariciar una trompeta. Le costo hacerse un nombre , los olimpos del Jazz estaban reservados para mA?sicos negros de Nueva York no para un muchacho blanco de Oklahoma , retraA?do y sentimental de enormes ojos azules. En 1952 , el trompetista con el que tocaba el gran Charlie Parker enfermA? , y a??Birda?? tuvo que organizar una audiciA?n para contratar a uno para lo que le quedaba de gira por la Costa Oeste y CanadA? . El joven Chet era de los primeros de la fila de casi sesenta candidatos. Cuando Parker escucho la dulzura con la que Baker se desenvolvA?a con el instrumento, parA? la audiciA?n y lo contrato directamente.


AdemA?s de ser un mA?sico brillante , Chet se disputaba con un tal James Dean, el trono de sex-symbol de momento. A?En ese primer tiempo lo tuvo todo: juventud, belleza, talento, dinero, fama y mujeres. Su voz acaramelada y triste, enamorA? a toda una generaciA?n, y si bien hubiera podido detenerse ahA? y disfrutarlo, continuA? buscando lo que un artista verdadero debe buscar: el fantasma, el dios vivo y verdadero que lo aleje definitivamente de la muerte. Quien no busca a Dios no es un artista, quien no teme a la muerte no puede tocar como Chet Baker. Y esto lo hizo metiendo la heroA?na en la ecuaciA?n de su vida.

Hay un verso del poeta y dramaturgo francA?s Antonin Artaud que dice a?? Se que soy porque me destruyoa?? . Esta sentencia tan brillante como desoladora podria ser un resumen de las andanzas de genio narcotizado del viejo Chet.. La relaciA?n entre paraA?sos artificiales y artisteo es una relaciA?n de varias centurias. Se sabe que Shakespeare se fumaba sus buenas pipitas de marihuana mientras escribA?a Hamlet o Mcbeth , por no hablar de aquellos franceses llamados Verlaine, Rimbaud o Baudelaire que no desentonarA?an en la segunda parte de Trainspotting.

 

 

Pues bien, si hay un ejemploA? de alguien que suscriba totA?lmente esta mA?xima este es Chet Baker. Baker se habA?a vuelto adicto a la heroA?na en los cincuenta y habA?a sido encarcelado varias veces durante cortos periodos. No obstante, no serA?a hasta los aA?os sesenta que su adicciA?n empezara a interferir en su carrera musical. Fue arrestado en Italia en el verano de 1960 y pasA? casi un aA?o y medio entre rejas. CelebrA? su regreso grabando en 1962 Chet Is Back! para la RCA. A finales de aA?o, sin embargo, fue arrestado en Alemania occidental y expulsado a Suiza, luego a Francia y, finalmente, a Inglaterra. Pero fue deportado de nuevo a Francia a causa de otro problema con las drogas en 1963. ViviA? en ParA?s y durante todo el aA?o siguiente actuA? en Francia y EspaA?a, pero tras ser arrestado una vez mA?s en Alemania occidental, fue deportado a Estados Unidos, a donde llegA? en 1964. TocA? en Nueva York y en Los A?ngeles a mediados de los sesenta, cambiando temporalmente la trompeta por el fliscorno. En el verano de 1966, sufriA? una gran paliza en San Francisco que estaba relacionada con su adicciA?n a las drogas. Como consecuencia de ella, perdiA? gran parte de su dentadura que le llevA? a modificar su embocadura en la trompeta. Hacia finales de los sesenta, grababa y actuaba sA?lo de forma ocasional; a comienzos de los setenta, se retirA? por completo. Retomando cierto control sobre su vida gracias a tomar metadona para controlar su adicciA?n a la heroA?na, y con la inestimable ayuda de su colega Dizzy Gillespie, Baker regresA? fundamentalmente con dos actuaciones: una en un importante club neoyorquino en 1973 y otra en un concierto con Gerry Mulligan en el Carnegie Hall en 1974. Hacia mediados de los setenta, Baker regresA? a Europa donde seguirA?a actuando de forma regular, con viajes ocasionales a JapA?n y regresos a Estados Unidos.


Baker sabA?a moverse en esos peligrosos lA?mites de las drogas. Adicto durante dA?cadas, el trompetista A?consiguiA? seguir a flote, apoyado en sus mujeres, en los peores momentos. Su vida, tan trA?gica como llena de magia, estuvo marcada por las adicciones, el jazz, las mentiras y las mujeres hasta que la muerte, a la que habA?a dado esquinazo en mA?ltiples ocasiones, le cazA? por sorpresa en la capital de Holanda una madrugada de 1988. En esta vieja ciudad se cobijA? Baker a finales de los aA?os ochenta y en ella muriA? pocas semanas antes de que se estrenase el genial documental a??Lets get losta?? de Bruce Weber, nominado al Oscar en 1988.

 

 

 

Fuentes y vA?nculos

http://lasherenciasolvidadas.wordpress.com/

http://blogs.cadenaser.com/sofa-sonoro/

jueves, septiembre 25th, 2014 GENERALIS, MSICA RATONERA, VIDA Y MILAGROS 8 Comments

El hA?bito del arte

Christmas lights, speed photograph de Cathy MCMURRAY

 

Hay gente que tiene el hA?bito del arte. Gente que, como Cathy MCMurray, autora de la foto que presentamos, encuentra milagrosamente el tiempo preciso en su vida para hacer de la prA?ctica del arte un saludable ejercicio diario. Con envidia observamos la naturalidad, pasmosa, con la que ciertas personas como la seA?orita McMurray son capaces de cristalizar la mA?xima de NULE DIA SINE LINEA, entregA?ndose al menos un instante y prescindiendo de las musas -a menudo caprichosas- , a la mirA?fica cita con el proyecto largamente acariciado, con la idea repentina, con el sueA?o apenas vislumbrado.

En el cA?lido y confortable espacio del blog diseA?ado por Cathy McMurray A?HABIT OF ART encontrarA?n cientos de ejemplos singulares de esta pasiA?n por el ejercicio diario del arte, en cualquiera de sus formas. Tal vez no sea el lugar para lo fastuoso o grandilocuente de la gran pintura, pero sA? el rinconcillo perfecto para ese encuentro fugaz pero intenso con el apunte, el pequeA?o tapete, el detalle decorativo, la singular fotografA?a… En definitiva, un enclave ideal para perderse un rato, relajarse y disfrutar con los pequeA?os tesoros que la creatividad y la sensibilidad de su autora nos brinda gentil y generosamente.

 

Luces de Navidad, 2, fotografA?a nocturna en movimiento de Cathy MCMURRAY.

 

La fotografA?a en movimiento, nos explica Cathy, especialmente de noche, “tiene mucho de ensayo y error y de prueba con diferentes velocidades de disparo. Afortunadamente, con la fotografA?a digital, la configuraciA?n adecuada de la cA?mara puede ser fA?cilmente ajustada tras ver los efectos conseguidos, casi en tiempo real. SA?lo hay que asegurarse de que la cA?mara estA? en modo manual. “

 

 

Notas y vA?nculos

Fotos del blog Habit of work, blog de Cathy McMurray

 

Related Posts with Thumbnails
viernes, septiembre 19th, 2014 GENERALIS, ICONOGRAPHIA CURIOSA 2 Comments
Buscar
 
 
“La nica fuerza que poda oponerse a los suevos, eran los visigodos; y a las judas...el chorizo” , Flegetanis
 
 

Encuestas de la tita.

Archivo

Calendario

septiembre 2014
L M X J V S D
« Ago   Oct »
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930  
PLATILLOS VOLANTES Mundos en blanco y negro De mujeres y libros El horizonte de Nemo NavideA?o, nA?veo, ciclostA?tico Interior del estudio Hitos hebdomadarios, II Una A?pica del taparrabo, II ResurrecciA?n MAC BalcA?n pompeyano Break NA?veo y natalicio Hitos hebdomadarios,1 Voitekhovitch, mA?s ligero que el aire La octava maravilla del mundo (II) El culto de la calavera, II SicalA?pticas El Lobo Feroz El dirigible robado Una A?pica del taparrabo, I El cementerio de los elefantes Vecinos CHOMA?N El lA?piz arqueolA?gico Balada triste de trompeta...o de cA?mo vivir destruyA?ndose El hA?bito del arte CuestiA?n de poder Mundos remotA?simos A?Un postrecito?