Archivo de octubre 6th, 2012

Santa MarA?a a Nova

La romA?ntica entrada al recinto sagrado del cementerio de Santa MarA?a a Nova, en Noia (Galicia)

Es evidente que las tradiciones de arribadas marineras postdiluvianas

son demasiado numerosas para no encubrir un fondo de verdad, por alterada que estA? esa verdad.

Louis Charpentier, el Misterio de Compostela

 

 

Noia, la antigua Noela, en pleno Finis Terrae,A?rematando el Camino de Santiago

 

 

La lectura juvenil y apasionadaA? -en su momento- de un intriganteA?A?libritoA? de Louis Charpentier ( ), El Misterio de Compostela (Plaza yA?JanA?s, 1979) nos empujA? hasta las puertas del cementerio de SantaA?MarA?a a Nova, en Noia.A?Charpentier nosA?A?cautivA? con su visiA?n misteriosa y profundamente romA?ntica del Finis Terrae y la idea de unaA?peregrinaciA?n iniciA?tica hasta el Occidente como Tierra de los Muertos.A?A?EnA?aquel libroA?encontramos, como tantos otros buscadores,A?la primera referencia al asombroso cementerio gremial de Santa MarA?a a Nova, en la enigmA?tica -en palabras del mencionado autor-A? y pinturera poblaciA?n marinera de Noya, en Galicia.A?Aquellas lA?neasA?heterodoxas pero inspiradas de Charpentier –a quien algunos tildaron deA?cascadeur del esoterismo–A?nos llevarA?anA?algunos aA?os mA?s tarde, enA?nuestra madurez,A?A?porA?A?los caminos del viejo Arco Iris de Lug (*) hasta el enclave citado, A?propiciando un viajeA?que jamA?s habremos de olvidar.

 

Cubierta de El misterio de Compostela, de L. Charpentier (foto todocolecciA?n.net)

Advierte la banderola: “Significado y trascendencia del Camino de Santiago, con un anA?lisis, serio y documentado –no tanto, segA?n los eruditos– de la toponimia de la ruata”

En un magnA?fico volumenA?de A?lvaro de las Casas, O Cemiterio de Sta. MarA?a a Nova, A?que adquirimos durante nuestra visita a NoyaA?A?(1), A?describA?an el lugar en estos tA?rminos elogiosos, con los que coincidimos:A?A? “Al fondo de la rA?a de Muros, inmediata a la desembocadura del Tambre, al pie de la agreste serranA?a del Barbanza, se asienta y se goza la ancestral villa de Noya, imprescindible en todo itinerario por Galicia. El viajero puede llegar a ella con sA?lo recorrer noventa kilA?metros desde la CoruA?a, treinta y siete desde Santiago o veintiocho desde PadrA?n (…) Los encantos de la villa son realmente extraordinarios –por no hablar de sus delicias gastronA?micas– ; A?disfruta de paisajes que no vacilamos en situar entre los mA?s hermosos y cautivadores de EspaA?a. (…) Una bella leyenda atribuye a NoA?, despues del diluvio, su fundaciA?n. Por eso en su escudo aparece el arca salvadora, con el patriarca asomado y la bA?blica paloma en vuelo (…) ” (1)

 

El escudo de Noia, fundada segA?n el mito Por NoA?, donde figura el arca y la paloma diluvianos.

 

NoiaA?es una de las mA?s hermosas localidades gallegas, junto con Muros, el mejor ejemplo de asentamientoA?marinero de Galicia. Su historia pretende comenzar conA?el Diluvio Universal, como figura en el escudo de la villa, que representa elA?arca de NoA?. Una tradiciA?n observa que este pueblo fue fundado por una hija del patriarca bA?blico, Noela: “Actualmente, y desde los A?ltimos cambiosA? aprobados en 1991, las armas de Noia son: de plata el Arca de NoA? sobre ondas deA? azul y plata, con la cabeza del Patiarca asomada a su ventana, un cuervo posadoA? en su techo y una paloma volando, con un ramo de olivo en el pico, en el cantA?n diestro del jefe, todo en sus colores naturales. Va timbrado el escudo con la corona real espaA?ola.” A?(2)

 

Interior del museo de laudas gremiales de Santa MarA?a a Nova, en Noia

 

Nuestra excursiA?n a Noya, nacida como decimos del ansia de misterio espoleada por la lectura de la obra de Charpentier,A? tuvo el sabor inconfundible del viaje romA?ntico, amplificado porA? la belleza y laA?atmA?sfera especial del pueblecitoA?en invierno.A?El pA?rroco, a quien nos presentamos, nos ofreciA?A? la llave del cementerio de Santa MarA?a a Nova –una vieja llave imponente,A? de hierro, como la que ponen los artistas en manos de San Pedro–, y se ofreciA?A?gentilmente aA?guiarnos en nuestra visita al lugar. AllA? nos dejA? el cura y pudimos deambular a nuestro antojo durante horas, recorriendo cada piedra y escrutandoA?cada uno de los enigmA?ticos y singulares rincones del camposanto –el baldaquino, las mA?ltiples tumbas, inscripciones y relieves — A?y del templo -hermosA?simo– ; concluA?do nuestro recorrido ritual y parsimonioso,A?devolvimos agradecidos A?laA?llave a quien tan amablemente nos la brindara.

 

 

 

Tibi dabo claves…. etc. etc.

 

 

La necrA?polis medieval deA? Santa MarA?a a Nova de Noia, con sus laudas sepulcrales, es increA?ble. Algunos han querido ver en la muy singularA?iconografA?a de las losas vestigios de una tradiciA?n gremialA? y masA?nica, como en el ensayoA? “As laudas sepulcrais de San Francisco da CoruA?a“.A? MA?s tarde encontramos nuevas alusiones al fantA?stico cementerio de Noya enA?alguna obra deA?Juan GarcA?a Atienza, en sus acostumbradas disgresiones sobre rutas esotA?ricas y templarias de la geografA?a espaA?ola, donde seguA?a con desigual fortuna la estela de Charpentier, A?alimentando el mito en torno a las singulares lA?pidas gremiales de Noia y contribuyendo al aura de misterio del peculiar camposanto de Santa MarA?a a Nova. En el centro de este cementerio se alza, bellA?sima, la iglesia de Santa MarA?a la Nueva: “Cementerio e iglesia forman un solo monumento, coexistieron integrA?ndose de la misma suerte desde un principio (1).

 

Iniciamos la visita al recinto sagrado encontrA?ndonos de sopetA?n, de verjas adentro, con una piedra de armas empotrada en el alto muro que cierra el cementerio que muestra esculpida las figuras de un caballero y un dragA?n en combate –escena que, a jucio de algunos autores, nos indicarA?a a nivel simbA?licoA?la naturaleza iniciA?tica del enclave– , aunque hay quienes sA?lo ven en ella un blasA?n herA?ldico o, peor aA?n, ajenos del todoA?al lenguaje sagrado de los sA?mbolos, un simple motivo ornamental.A?El tema parece relacionarse, por otro lado, con una leyenda local muy extendida sobre la presencia de cientos de culebras que rastreaban el camposanto, y en particular de un ejemplar de dimensiones colosales –esto es, en sentido simbA?lico,A?un dragA?n– que defendA?a este lugar sagrado de las gentes. (1) En realidad, esta leyenda viene a subrayar el valor simbA?lico de la imagen, evidenciando el carA?cter trascendente que algunos quisieron atribuir al enclave.

 

Signos lapidarios en los muros de la iglesia de Santa MarA?a a Nova de Noia, A CoruA?a | A? Javier GarcA?a Blanco.

 

Son tambiA?nA?bien visiblesA?los signos lapidarios o marcas de cantero que, aquA? y allA?,A?A?esparcidos por los muros de la iglesia, figuran un poco por todas partes. A?Algunos de estos signosA?resultan casi idA?nticos a los queA?se venA?en las laudas conservadas en el interior delA?museo de Santa MarA?a a Nova y aunque han sidoA?debidamente A?catalogados y estudiados porA?diferentes expertos en gliptografA?a,A?todavA?a conservan su halo de misterio.

 

 

Laudas sepulcrales amontonadas en los muros del cementerio de Santa MarA?a a Nova

 

Ya dentro del cementerio lo primero que llamaba poderosamente la atenciA?n era el estado lamentable –A?todavA?a en el aA?o noventa, cuando lo visitamos–A?deA?numerosA?simas laudas apiladas de cualquier forma junto a los muros del recinto, en un deplorable estado de conservaciA?n, aun cuando la Escuela de CanterA?a de la localidad hacA?a A?mprobos esfuerzos por rescatar de este injusto olvido los mA?s valiososA?ejemplares, contribuyendo desinteresadamente, de forma muy loable, a su cuidado yA?restauraciA?n.A?Sin embargo, aA?nA?en la actualidadA?estos esfuerzos no han dadoA?resultados satisfactorios, segA?n distintas fuentes, como La voz deA?Galicia: A?”A?La colecciA?n de laudas gremiales de Noia es la mA?s importante existente en el mundo. A pesar de que desde hace tiempo se estA? intentando recuperar todo el material que hay en el templo de Santa MarA?a a Nova y en la necrA?polis, todavA?a queda mucho por hacer y aA?n hay piezas abandonadas y arrinconadas que continA?anA? deteriorA?ndose con el paso del tiempo.”

 

 

 

 

Diseminadas por todo el cementerio, siempre reutilizadas, se han documentado mA?s de quinientas laudas sepulcrales de granito con marcas personales y signos gremiales y herA?ldicos que se remontan al siglo XIV. A pesar del aspecto enigmA?tico e inquietante de algunas de las laudas, cuyo aura de misterioA?, insistimos, contribuyA? a burilar poderosamente el libro de CharpentierA? (*) y otras obras de Juan GarcA?a Atienza, el significado y el propA?sito de las marcas que ostentan parece estar bien definido y ha sido objeto de numerosos estudios por parte de los expertos en gliptografA?a.

 

Un aspecto del intertior de Santa MarA?a la Nueva, con la soberbia colecciA?n de laudas gremiales

 

La cA?lebre lauda del peregrino, con uno de los mA?s espectaculares motivos compostelanos que a menudo figuran en las laudas

Tuvieron que pasar muchos aA?os, incluso dA?cadas, “para que las laudas gremiales de Noia que estaban apiladas a la intemperie, desprotegidas en el exterior de la igleisa, fueran rescatadas. En el interior del templo, ahora convertido en museo, estA?n las mejoras lA?pidas que muestran distintas marcas gremiales, sA?mbolos familiares y figuras humanas, pero curiosamente ningA?n nombre, fecha o letra (este A?ltimo hecho hizo que se inflamara la imaginaciA?n de muchos autores, vinculando este anonimato al de una supuesta invisibilidad propia de ciertos rituales inA?ciA?ticos). Pdemos ver en las laudas grabadas formas de maza o pico de cantero, cuchillos de carnicero, tijeras de sastre,A? compA?s de un carpintero de ribera o instrumentos de un zapatero, entre otros. Existe asA? un repertorio variado de signos y marcas en las laudas, de entre las que destacan varios grupos de estilo similar:A?las formas antropomorfas, sin epitafio, las A?laudas profesionalesA? y gremiales, las A?laudas con marcas familiares, que “seA?alan de modo mA?s concreto al individio o a laA? familia a la que se adscribA?a el fallecido laudas con motivos herA?ldicos y epigrA?ficos con el blasA?n familiar delA? representado;A?laudas con motivos marineros, etc. Conviene reseA?ar tambiA?n queA? el continuo reaprovechamiento que a lo largo del tiempo sufrieron estas piezas hace que sus motivos decorativos unas veces grabados y otras en relieve se encuentran mezclados, lo que complica sobremanera su dataciA?n cronolA?gica (*)

 

 

 

La forma, dimensiones y materiales empleados en estas lA?pidas es parecido, adoptando usualmente la forma oblonga, en ocasiones trapezoidal, “de medidas antropomA?tricas que van de los dos metros de longitud, setenta de anchura y veinte o treinta de espesor; fabricadas mayormente en piedra granA?tica, la mA?s abundante en la zona (…).A?(1) . La importancia de Santa MarA?a a Nova reside en el nA?mero de laudas conservadas hasta nuestros dA?as, ya que ejemplares similares se hallan en diferentes lugares de toda Europa, si bien en menor cantidad; junto a este hecho destacamos la variedad de motivos representados.

 

Se ha escrito mucho sobre el cementerio y las laudas, cada vez de manera mA?s crA?tica y razonada; de cuantas opiniones hay en torno a la naturaleza y el propA?sito de las lA?pidas, las mA?s destacables son las que consideran que el de Santa MarA?a a Nova es un cementerio gremial o artesanal, donde las laudas eran marcadas con signos profesionales o personales del difunto -aparte las marcas epigrA?ficas o herA?ldicas– , lo que explica la intrigante ausencia de cifras o nombres. Por otro lado, abundan las tesis mA?s o menos fantA?sticas, como las que defendA?an Louis Charpentier y Juan GarcA?a Atienza, sobre todo, que pretenden ver en estas piedras un vestigio de la existencia de un cementerio iniciA?tico ubicado al final del Camino de Santiago, en el que venA?una ruta mucho mA?s antigua de origen precristiano ( ), donde los adeptos, A?iniciados -o aprendices masA?nicos- sufrA?an una suerte de muerte y resurrecciA?n iniciA?ticas de la que dejaban constancia en las laudas. Los eruditos y expertos en gliptografA?a insisten en desmontar este tipo de teorA?as, argumentando queA?sus autores saben A?muy poco o casi nada sobre el origen del cementerio y sus laudas, o sus anA?lisis son a menudo incompletos y poco rigurosos en sus afirmaciones. Al margen de su aroma romA?ntico y de algunos indicios simbA?licos de dudosa interpertaciA?n, conviene seA?alar que no hay argumentos definitivos en favor de la existencia deA?tal cementerio iniciA?tico en Santa MarA?a a Nova.

 

 

 

 

(1) De las Casas, A?lvaro : O Cemiterio de Sta. MarA?a a Nova. EdiciA?n Xepe Torres, Santiago, 1936

(2) Noia, una ruta urbana en Amigos do Arqueoloxico

(3) La voz de Galicia: restauran las laudas de Noya

(4) Cosas de la Galicia MA?gica

(5) Una visita a Noya y sus monumentos mA?s seA?eros

(6) Laudas gremiales de Noia, en GenealogA?a Historia y AntropologA?a

(7) Un pequeA?o diaporama del interior de Santa MarA?a a Nova y su colecciA?n de laudas gremiales en Minube http://www.minube.com/fotos/rincon/531841/3180631

(8) Las laudas sepulcrales de Noya, (1) en Un viaje a Galicia

(*) ElA? misterio de Compostela. La tesis de Charpentier pretendA?a, grosso modo, que las laudas eran una especie de fA?rmula votiva que representaba fA?sicamente la muerte iniciA?tica de ciertos peregrinos a Compostela, adeptos o maestros de la masonerA?a operativa, que coronaban su peregrinaciA?n con una muerte ritual en Finis TerraeA? y eligieron este lugar para dar testimonio de su particular viaje,A?muerte A?y resurrecciA?n. La interpretaciA?n ortodoxa de los signos de las laudas no admite esta lectura en clave esotA?rica, si bien el significado de algunas de las marcas aA?n no se conoce totalmente.

 

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