Crípticos, vagos y maleantes

23 enero
2012
escrito por Flegetanis

El loco, paradigma y cara más luminosa del vagabundo y el viajero errante 

 Las leyendas urbanas son persistentes. Una de las más antiguas que conocemos y que en su momento dimos por cierta –como sucede en numerosos casos con las leyendas urbanas– es la del código secreto de los ladrones, una historia bien antigua que contínuamente se adapta a los nuevos tiempos.  Curiosamente, este rumor sobre un lenguaje de signos crípticos entre maleantes y vagabundos circulaba ya hace más de un siglo y parece contener ciertos visos de verosimilitud.  Se decía que trotamundos y “hobos” (1)  tenían su propio sistema de comunicación mediante  grafismos especiales cuyo origen  se remonta a décadas, si no siglos atrás.  Se desarrolla de modo más notable en Estados Unidos, aunque no está claro cuando estos personajes aparecieron en la geografía norteamericana, vinculados estrechamente a las líneas de ferrocarril, que seguían en sus movimientos por todo el país. Con el final de la Guerra Civil norteamericana a mediados del siglo XIX, numerosos soldados que buscaban volver a casa o encontrar un trabajo comenzaron a deambular a lo largo de las vías de tren. Con el advenimiento de la Gran Depresión, hacia 1930,  el número de estos mendigos itinerantes (hobos) aumentaría exponencialmente.

Para vencer algunas de las dificultades inherentes a su vida errabunda y azarosa, estos personajes desarrollarían un sistema de signos, o un código.  Escribían entonces estos caracteres con tiza o carbón en diversos lugares hábilmente escogidos para intercambiar información, o para servir de advertencia a otros compañeros. Algunos de estas señales incluían mensajes cortos, del tipo “gira a la derecha aquí”,  “cuidado con la patrulla de carreteras”, el usual “perro peligroso”, el más útil  “aquí te darán comida”, entre otros. (2)

 

Las imágenes que mostramos pertenecen a un conjunto de signos usados por mendigos y vagabundos (gypsies and hobos)  Aparecían diseminados en paredes de las casas, las esquinas, cruces de carreteras, etc. para mandar avisos y ayudarse unos a otros. 

Aquí vive una señora agradable

El propietario no está

Una conversación sobre temas religiosos puede propiciarte comida aquí

IV. Mujer que vive sola

 V. Aquí vive un hombre armado

 

Lo que algunos internautas  ( *) han encontrado más intrigante en este alfabeto de pictogramas mostrados más arriba, es que tras su significación más aparente parece haber  sustratos más profundos, solapados; por ejemplo, en el signo que representa “mujer que vive sola” se advierten connotaciones más oscuras. Incluso la forma del símbolo parece sugerir algo de índole sexual. O la vulnerabilidad de la mujer, como si la entrada en la casa –nueva metáfora sexual– fuera fácilmente accesible.   Un simple signo como éste podría evocar historias sobre violación, robo o abuso.   En relación con este aspecto brutal de la vida de los hobos y maleantes, se ha señalado el asunto de la recientemente censurada Rottenneigbor. com (“vecino apestoso”  –de rotten, podrido, en traducción aproximada) , una web iniciada en 2007 por Brant Walker ( ). Permitía a sus usuarios marcar de modo anónimo las casas de sus vecinos en Google maps. 

Los últimos capítulos de esta supuesta  leyenda urbana sobrel “código de los ladrones” nos ubican en el pantanoso y desagradable ámbito de las pandillas urbanas –gangs– (*)  o grupos de criminales callejeros que algunos asocian, con razón o sin ella, con diversas formas de la mafia.  A estos delincuentes se atribuye últimamente, en algunos foros, la utilización de este mismo  o parecido repertorio de símbolos.  Como decíamos al comienzo del post, los rumores sobre este alfabeto secreto del crimen, fundados o no, desafían el paso del tiempo.

-Fuentes y vínculos-

(1)  . El código de los ladrones, ¿una estupidez?

(1b) El código de los vagabundos en Tagbbanger

(2) Hobo, vagabundo, en wikipedia 

(3) Fragmentos de texto inspirados en este sesudo estudio de aquí  

(4) El rumor sobre los dibujos para indicar dónde robar, en Tinta a diario

(5) Los grafitti de los crípticos,vagos y maleantes, comparados con otros signos gráficos que enfatizan su categoría como expresión artística de pleno derecho, en Insubordinate Automata,  página bien interesante sobre el dibujo y sus múltiples vertientes y aspectos estéticos, plásticos e intelectuales.

(6) Fragmentos del texto procedentes de ”El Lenguaje secreto de vagabundos y hobbes viajeros”

(7) Más cosillas sobre el supuesto código de los ladrones, aquí.

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