Ataúdes viajeros

15 diciembre
2011
escrito por Flegetanis

Antoine WIERZ, el entierro prematuro, 1854

 

Un asombroso óleo de Antoine Wierz de 1854 ilustra una de las fantasías más recurrentes de la literatura gótica: el entierro prematuro –que no es otra cosa sino una expresión tortuosa y magnificada del temor ancestral a la muerte y la desintegración– , un asunto desagradabilísimo  que clásicos del horror como Edgar Allan Poe abordaron en repetidas ocasiones con absoluta maestría –”The fall of the House of Usher”, “The premature burial” — .  El propio Poe afirmaba en el prólogo de su Entierro prematuro  que “hay ciertos temas de interés absorbente, pero demasiado horribles para ser objeto de una obra de mera ficción “.  La historia que les señalamos, sobre un misterioso ataúd viajero y su no menos extraño periplo por la geografía española, la cual se supone  inspirada en acontecimientos reales y constatables, hará probablemente las delicias de los aficionados a la literatura gótica y merecería un lugar de honor en el género de no ser porque sobre ella pesan las sospechas de ser enteramente falsa, incógnita que podrán despejar si indagan  en sus nebulosos orígenes, según se explicita en alguno de los artículos que recomendamos en nuestros enlaces. (2).  

  El relato del ataúd de Borox,  elevado actualmente  a la dudosa categoría de leyenda urbana, es conocido a través de un librito sobre vampirismo y magia póstuma escrito por Miguel Ángel Aracil, quien lo obtuvo a su vez de un confidente  cuya identidad no se revela en la obra,  y en pocas líneas establece que “un ataúd llegado al puerto de Cartagena, a mediados del siglo XIX, que fue almacenado allí durante algún tiempo, hasta que fue reclamado por un particular de La Coruña. El ataúd fue inmediatamente trasladado por carretera haciendo escalas en varias localidades. A los pocos días, y coincidiendo con el itinerario del ataúd, se producen varios casos de vampirismo (…)”  (1) El itinerario del siniestro viaje fue el que sigue, según explicita el señor Aracil: “Alhama de Murcia, Almería, Toledo, Borox, Santillana del Mar, Comillas y La Coruña, son los pueblos por donde pasó la carroza y su ataúd, y donde se produjeron las muertes ” (…)

 

 Mapa del supuesto viaje del ataúd maldito de Borox . Via

 

 Finalmente, contínua el escritor, “al no encontrarse en la Coruña al demandante, el ataúd fue devuelto a Cartagena al poco tiempo, donde se hace cargo de él un aristócrata servio que residía en una posada de la Calle Mayor de Alhama de Murcia. Al mencionado aristócrata nadie consigue verlo de día, haciendo sus apariciones únicamente cuando cae la noche. Por lo que parece, el noble carecía de buenos medios económicos pues de lo contrario no residiría en una simple posada de tan poca fastuosidad. El noble, desapareció de la vida pública tan misteriosamente como había aparecido y el ataúd fue enterrado en el cementerio de Cartagena, poco tiempo después.” (ibid)

 

“Otro” clásico de féretros aficionados al viaje (Nosferatu, de Murnau)

 

Hasta aquí, en pocos trazos, la historia del ataúd viajero, que muchos dan por cierta. Presenta no obstante algunos elementos que recuerdan poderosamente un pasaje del Drácula de Bram Stocker,  lo cual ha sugerido a algunos perspicaces investigadores — Jordi Ardanuy, Martí Flò y Valentí Ferran (2005) (2)– que tras el aparente verismo del relato no hay sino una pura invención literaria, la del genio de un escritor patrio,  Alfonso Sastre y sus Noches Lúgubres, donde al parecer se halla el germen de esta singular aventura.  Los detalles de estas pesquisas sobre la auténtica naturaleza de la leyenda de Borox podrán encontrarlos en este interesante artículo cuya lectura sugerimos a los más curiosos.

 

 

¿Hace un viajecito? …

 

 

-Fuentes y vínculos-

(1)Textos de  El ataúd de Borox, en mitos y leyendas

(2) Explicados los orígenes de la misteriosa leyenda del viaje del ataúd de Borox, en este estupendo -y bien profuso-  artículo, El caso del vampiro de Borox y la historia del ataúd maldito

(3) El Entierro prematuro, la Bella Rosina y otros asuntos de gusto gótico en la pintura de Antoine Wierz

(4) El caso del ataúd maldito de Borox  

(4) The Journey of the Damned Coffin  (http://blooferland.com/drc/images/05Ardanuy.rtf)

 

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5 comentarios to Ataúdes viajeros

  1. Seguramente conocen los sobrinos “Las ratas del cementerio” de Kuttner. No sé a ustedes, pero desde que lo leí, el entierro prematuro de Poe me parece más simpático.

    Gracias por darme a conocer este autor patrio, parece, si hemos de hacer caso a los enlaces que nos muestran, que sus relatos tienen un ambiente y un lenguaje gótico que es muy de mi gusto. Habrá que echarle un ojo.

  2. V. on diciembre 16th, 2011
  3. Qué gracioso usted, hombre. Bien sabe que servidor se apunta a un bombardeo, pero al viajecito este que nos propone se va a apuntar quien yo me sé.
    Sólo se me ocurre vehículo más diabólico que ese ataúd-coche que nos propone y sería un ataúd-bici.
    Aunque bien mirado se podría dar vd. una vueltecita y, quien sabe, si a partir de ahí tomarse unos añitos sabáticos… ya me entiende.
    Siempre nos quedará Bora Bora.

  4. Dr. Ricelli on diciembre 16th, 2011
  5. Echaremos una ojeada al relato de Kuttner que nos propone nuestra sobrina V, del que no teníamos noticia –como de tantas otras cosas, por otra parte– . Hay efectivamente más de un autor patrio que ha tratado con extraordinario ingenio los asuntos de muertos mal enterrados, aparecidos y almas en pena que tanto gustan en esta casa.
    Hablando de ratas, ahora me acuerdo de “Las ratas de las paredes”, de Lovecraft, que es uno de nuestros relatos favoritos de este autor fuera de aquellos más famosos del “ciclo” de Ctulhu.

    En cuanto al paseíllo en féretro, nosotros también declinamos la oferta, de momento. Quizá en otra ocasión. Como se suele decir en estos casos, preferiríamos que el muerto fuera su padre de usted.

  6. flegetanis on diciembre 16th, 2011
  7. Hola.

    Quería preguntarte si sabes algo sobre el estado de los derechos de autor del cartel de Svengali que tienes colgado más abajo. La razón estriba en que quiero utilizarlo para un artículo.

    Muchas gracias.

  8. Lorenzo on diciembre 17th, 2011
  9. No sabíamos de ningún cartel de Svengali colgado en nuestra página. Aunque sabemos que el abuelito –genial artífice del Desván del abuelito– usa la efigie del barbado Barrymore como Alter Ego.
    Sobre derechos de autor sabemos aún menos, pero podría usted preguntarle a éste elemento
    http://1.bp.blogspot.com/-g_Hphf4GM8c/TWa7aePc7XI/AAAAAAAADsI/fubQ-XIJrpQ/s1600/ramoncin.jpg

    Yo de usted lo tomaría prestado por cortesía de Patapalo –ya sabe–

  10. Flegetanis on diciembre 18th, 2011

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