Los dioses cornudos

17 noviembre
2011
escrito por Flegetanis

 

  

 Baphomet, el bóvido y el pantáculo en uno solo

 

 

 

Al estudiar al dios cornudo hay que tener en mente este hecho: la caída de la condición de dios a demonio.
(Murray, M. El dios de las brujas)

 

El demonio, como quiere engañarnos, ha inventado fábulas sobre Baco, Hércules y Esculapio

(tomado de  The Apostolic Fathers :Justin Martyr and Irenaeus  Clásicos cristianos)

 

La cornamenta, vulgo cuernos, aunque a algunos les pese, nunca ha pasado de moda; desde la época lacustre a nuestros días, este signo de distinción, con aspectos que van desde lo puramente ornamental a lo sagrado, ha sido reverenciado y tenido en cuenta en numerosísimas culturas. Tampoco la Iglesia  restó importancia al símbolo de los cuernos, percatándose de su tremendo calado. Al contrario, recalcaría precisamente su naturaleza satanizándolos y atribuyéndolos nada más y nada menos que al adversario, el demonio, que desde entonces –si no desde mucho antes– adoptó los rasgos del dios cornudo por excelencia. Pero antes que el occidente medieval perpetrara esta imagen terrible de la cornamenta, los dioses con cuernos camparon a sus anchas por medio mundo.

Diversos autores, entre los que cabe cabe destacar a Margaret Alice Murray, egiptóloga y antropóloga de principios del siglo XIX, han intentado investigar y demostrar, con desigual fortuna, el origen de un supuesto culto del dios cornudo en Europa y otras partes del globo.   Fue ella quien dijo que los antiguos dioses de la vieja religión habían llegado a ser los demonios de los credos modernos. En su famoso libro El dios de las brujas  ( un  texto casi de culto entre los modernos practicantes de la Wicca, movimiento pseudorreligioso que, fiel a los principios de la New Age trata de resucitar artificialmente vestigios de tradiciones y formas antiguas de paganismo) la autora defiende que los cuernos son parte fundamental de las religiones antiguas, primitivas e incluso en algunas formas religiosas seminales que han dado forma a cultos más sofisticados que procederían de aquellas. Murray pretende también que el fenómeno de la brujería europea era en realidad una forma vestigial de cultos  dionisíacos u orgiásticos (los aquelarres equivaldrían a las bacanales de estas religiones arcaicas) que fueron condenados por la Santa Inquisición. Esta tesis, aún sin haber sido demostrada totalmente, ha tenido una profunda repercusión en la gestación y fundamento de algunas creencias  contemporáneas relacionadas con el “revival” del paganismo y la magia campesina europea.  

 

Efectivamente, los dioses cornudos no son monopolio de ningún culto particular, antes bien han sido veneradas, de un modo u otro, en buena parte de las religiones o cultos primitivos, aquellos que el cristianismo considera formas del paganismo. En todos estas corrientes cultuales, la cornamenta es moneda común: se hallan ejemplos de esta veneración de los cuernos en Egipto, Mesopotamia, Grecia y Roma, Escandinavia, la India y, por supuesto, entre los celtas. Es justo preguntarse por qué si en la antigüedad fueron un símbolo de primer orden, luego fueron asociados a lo diabólico y lo inferior.

Algunas fuentes consultadas mencionan que la descripción gráfica más remota de una divinidad cornuda de la que se tiene noticia la encontramos entre las pinturas rupestres de la cueva francesa de Trois Frères en Ariège. El personaje representado “que data del período paleolítico superior, figura un hombre envuelto en piel de ciervo, con su cabeza rematada  con astas de córvido” (1)  (…) En general, incluso las facciones aparecen como animales o bestiales, no humanas; el aspecto general de la figura,  con especial esmero en las formas anatómicas, bastante realistas (piernas, pies) permiten suponer que el artista  no quiso representar una cara humana.  ” Pero las extremidades están vistas a través de un material transparente, informando al espectador que la figura es un ser humano disfrazado. No hay duda que son extremidades humanas”. (1)

Este animal fabuloso, demonio o brujo danzante protagoniza una escena que parece evocar  “un tipo de ceremonia o danza en torno al cornudo, como si éste desempeñara un papel central en un rito. Aun más, los antropólogos han observado que las figuras de otros animales están por toda la caverna, en lugares donde pueden ser vistas fácilmente por cualquier espectador, pero en cambio, el hombre con astas sólo puede ser visto donde el acceso es más difícil (ibid)”   Recordamos ahora otra pintura rupestre de difícil interpretación, esta vez en Lascaux (Francia), aparecen asociados el animal cornudo –un bisonte– y un hombre muerto que algunos han identificado con un chamán, que aparece representado con lo que parece su miembro viril erecto; desconocemos sin con intención de figurar la masculinidad del personaje o quizá algún asunto de de naturaleza simbólica o ritual que se nos escapa.

Aseguran nuestros asesores en materia de simbolismo (7) que Jung advirtió en los cuernos un sígno de virilidad, representando un principio activo y masculino por su forma (en ciertos casos troncocónica, semejante al falo, lo que explicaría algunos aspectos de la pintura de Lascaux) y por su fuerza de penetración. De igual modo, relacionado con este principio, pero expresado de forma inversa, se hallan ciertos aspectos de la Taurobolia mitraica –el sacrificio del toro primordial– de cuya sangre y fluídos seminales germina y brota toda la Creación. 

 Mencionamos de pasada también las connotaciones que tiene el cuerno de rinoceronte –y en la antigüedad, el del Unicornio– en culturas como la extremooriental y otras, donde se ensalzan sus cualidades afrodisíacas ( Quizá todo esto viene de algunas de las funciones observables que los cuernos tienen entre algunos animales,como los ciervos,  especialmente su papel durante el cortejo).

Quien ha estudiado de modo más convincente la naturaleza simbólica de los cuernos, como de tantos otros asuntos de este orden, ha sido René Guénon, que en su artículo sobre el particular (5)  los asocia a la corona, a partir de su raíz etimológica, KRN .  Asegura Guénon que el simbolismo de la cornamenta está ligado al de Apolos Karneios, aDionisos, y que fue utilizado por Alejandro Magno (a quien en el Corán llaman El bicorne en la sura de la Caverna y otras) que tomó el emblema de Amón, el Carnero, que los egipcios llamaban el “Señor de los dos cuernos”. 

  

  

Sigue diciendo el autor francés :  En su estudio sobre el celtismo, T. Basilide señalaba la importancia de Apóllôn Karneîos como dios de los hiperbóreos (…)  nos proponemos volver algún día de modo más completo sobre la cuestión del Apolo (Apóllôn Karneîos) hiperbóreo; pero, por el momento, nos limitaremos a formular algunas consideraciones concernientes al nombre de Karneîos, así como al de Krónos con el que está en estrecha relación, pues ambos tienen la misma raíz KRN (raíz griega) que expresa esencialmente las ideas de elevanción y potencia (5) ”  Esta resonancia etimológica a partir del núcleo Krn es evidente en términos como cuernos, cráneo, carnero, corona, y Kronos.

  

” El nombre mismo de cuerno está (…) manifiestamente vinculado a la raíz KRN. Ocurre lo mismo con la corona, que es otra expresión simbólica de las mismas ideas (…) Es demasiado evidente que la corona es la insignia del poder y la señal de una jerarquía elevada para que resulte necesario insistir en ello; y encontramos una primera relación con los cuernos en el simple hecho que éstos también están situados en la cabeza, lo cual bien da la idea de sumidad. Empero, hay algo más: la corona era primitivamente un aro ornado de puntas en formas de rayos; y los cuernos, análogamente, se consideran como figuración de los rayos luminosos ” (cf. 5) En este sentido Moisés lleva cuernos, que son rayos luminosos, tal como los representa Miguel Ángel en su famosa escultura. Simbolizan aquí el poder espiritual que emana de su persona (7)

  

Las menciones del Apolo hiperbóreo y de Kronos en relación con el simbolismo de los cuernos no son desdeñables y convendría detenerse en ellas. Con respecto a la primera encontramos que según la mitología griega los hiperbóreos  eran “hombres de más allá del viento del norte, llamados así por los griegos. Se dice que son un pueblo imaginario que operaba como contraparte de Grecia (…) Eran descritos como dioses; pero también se dice que los dioses habitaban entre ellos. Son asociados a Edad de Oro y, por ende, a Saturno.” De nuevo aparece, a través de Hiperbórea, la relación con Saturno: Recordemos que Cronos es precisamente el dios de la Edad de Oro; deidad de la cosecha, identificado a Saturno.

 

Sobre este asunto añade Guénon : “en el sentido de elevación o eminencia  (KRN) el nombre Krónos conviene perfectamente a Saturno, que en efecto corresponde a la más elevada de las esferas planetarias, el séptimo cielo o el Satya-Loka de la tradición hindú. Por lo demás, no debe considerarse a Saturno como potencia única ni principalmente maléfica, según parece existir la tendencia a hacerlo; pues no ha de olvidarse que es, ante todo, el regente de la edad de oro; es decir, del Satya-Yuga (…) Por otra parte, es verosímil que el aspecto maléfico asociado resulte en este caso de la desaparición misma de ese mundo hiperbóreo; en virtud de una reversión análoga, toda tierra de los dioses, sede de un centro espiritual, se convierte en una tierra de los muertos (…) Es posible también que ulteriormente se haya concentrado ese aspecto maléfico en el nombre Krónos, mientras que, al contrario, el aspecto benéfico permanecía unido al nombre Karneîos, en virtud del desdoblamiento de esos nombres que originariamente son uno mismo” (5)

  

  

 Otros autores como Alexander Hislop han atribuído directamente al nombre Kronos el significado de El Cornudo, o también “el poderoso” (la misma acepción presente en eminente o elevado), epítetos aplicados a Saturno como “Padre de los Dioses”.  Hislop parte de esta afirmación para asociar a Kronos con los poderosos “gibborim(los “poderosos” , guerrero, tirano, campeón, hombre fuerte,  los  nephilim de Genesis VI) y con Nimrod, a quien considera el auténtico “Padre de los dioses”  o “inmortales”, como el primer mortal  que fue divinizado y erigió un culto idolátrico  –uno de los aspectos más misteriosos y relevantes del episodio de la Torre de Babel–. 

 Máscara de Baco, con los rasgos típicos atribuídos al demonio del occidente medieval

En el panteón clásico, según Hislop, Kronos Saturno es el Dios cornudo por excelencia y fue conocido por este título. Por otro lado, en Asiria, resulta curioso que la divinidad cornuda también tuvo una gran relevancia, como demuestran las figuras del dios -toro presentes en numerosas obras de arte de esta cultura; el término hébreo Shur y caldeo Tur, latín Taurus –toro– también se vinculaba aquí a la idea de gobernante o príncipe poderoso, subrayando la relación entre los cuernos,  la corona y el poder  a la que hemos aludido previamente. Incluso en tiempos recientes, como en el caso de los Seljukian turcos, sus líderes se hacen representar con tres cuernos creciendo de su cabeza, como emblema de su soberania (abajo).

Los kabiros fueron dioses asirios; su nombre en hebreo también equivale a  “Gibborim”  ( man of renown)  los poderosos.

Señala también el mismo autor que, a los antiguos kabiros -cuyos cultos se asociaban a los misterios del hierro, la fragua y el elemento ígneo, próximos a los símbolos del inframundo y lo infernal o ctónico–  y que ocuparon un lugar conspicuo en el mundo antiguo, también se aplicaba esta expresión de “hombres poderosos”  y hasta ellos hacían remontar sus orígenes los monarcas asirios divinizados.

Los cuernos del toro tradicionalmente se emparentan a nivel simbólico con el creciente lunar, con el que a menudo, por analogía se confunden en diversas figuraciones. Este vínculo era ya importante entre los sumerios y los hindúes. Los cuernos de los bóvidos están también asociados a las divinidades de la fecundidad, siendo el emblema de la Magna Mater divina (también permanece tal asociación en la Virgen María, representada a menudo sobre el creciente lunar). En las culturas neolíticas, este parentesco iconográfico de los cuernos del toro o el buey con la gran diosa de la fertilidad era frecuente.

Ciertos aspectos oscuros y mal comprendidos del simbolismo de los cuernos en la antiguedad, así como su vinculación con Saturno, el “Padre Oscuro” podrían explicar esa moderna visión siniestra y demonizada del dios cornudo tal y como fue concebido por el occidente medieval y nos ha sido legado. Pero lo que mejor clarifica esta idea es el mito de Baco o Dionisos de los griegos, representado con  cuernos, con el aspecto de un fauno a veces  –como el Gran Dios Pan– y a quien se dirigía a menudo el epíteto de  cornudo (“cuernos de toro”)  como uno de los títulos para ensalzar su grandeza.  Por otro lado, el cuerno como símbolo de la potencia viril, que ya hemos señalado, no deja de evocar uno de los  aspectos más relevantes de lo dionisíaco –cercano aquí a lo erótico, orgiástico y caótico– , principios representados por Baco y por el Fauno, de quienes el Demonio del cristianismo occidental ha tomado prestado muchos, si no todos, sus rasgos típicos –como las pezuñas hendidas, barbas luengas o cuernos–  configurando una  imagen poderosa que ha dejado sus huellas hasta nuestros días.

  

 -Fuentes y vínculos-

(1)  SIMBOLISMO DE LOS CUERNOS, Guénon analizado en Un campo de cadáveres

(2) El gran Dios Pan , otro cornudo antológico, por Anthony Roe

(3) El culto de las brujas en Europa occidental, por Margaret Murray (1921) en Internet Sacred Texts Archive)

(4) Jordan Maxwell; BAcchus the Devil

(5) Símbolos fundamentales de la Ciencia Sagrada, René Guénon. El simbolismo de los Cuernos XXVII, 1936

(6)  Gibowr (h1368) ghib-bore'; or (short.) gibbor ghib-bore'; intens. from the same as 1397; powerful; by impl. warrior, tyrant: – champion, chief, * excel, giant, man, mighty (man, one), strong (man), valiant man There were giants in the earth in those days; and also after that, when the sons of God came in unto the daughters of men, and they bare children to them, the same became mighty men which were of old, men of renown. Ge.6:4 (Hislop, the Two Babylons)

(3) Jean Chevalier, A. Gheerbrant, Diccionario de símbolos. Cuerno,p. 389 yss.

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11 comentarios to Los dioses cornudos

  1. Fascinante, a mi una cosa que siempre me ha llamado la atención es la relativa frecuencia con la que se ilustran cuernos en pasajes relativos al “amor cortés” como aquí:
    http://2.bp.blogspot.com/_Id4OMa5qfzE/SwEgLQO1sMI/AAAAAAAAAAU/OxBpMnNTo3I/s1600/amor-cortes.jpg

    ¿Debe venir de ahí la frase de “ser un cornudo”? siempre me ha intrigado.
    Muy interesante la entrada, saludos.

  2. Sonja on noviembre 18th, 2011
  3. La Iglesia no sólo utilizó el cuerno como atributo de su eterno rival el demonio, también hizo suyo el famoso cuerno de la abundancia de la cabra Amaltea. Hoy en día se siguen reproduciendo los modelos dieciochescos del cuerno de la abundancia como elemento decorativo religioso.

    Crucifijo del s XVIII

    http://pictures.todocoleccion.net/tc/2010/02/10/17486814_4257526.jpg

    Bordado del siglo XIX

    http://www.islapasion.net/galerias%5C2008%5C10%5Cbesaservitasjsavona/images/imagen%20%2856%29.JPG

    Bordado del siglo XXI

    http://img167.imageshack.us/img167

    Bordado religioso s. XX

    http://img167.imageshack.us/img167/2681/bambalinasanidadya4.jpg

    Elemntos de orfebrería religiosa s XXI

    http://www.lahornacina.com/noticiaslapalma3.htm

  4. Telemaco on noviembre 18th, 2011
  5. A ver si la manía religiosa hacia la mujer va a tener que ver con la forma de su útero…

    Es curiosa la imagen que nos trae Sonja. Esos cuernos parecen de ciervo volante, amuleto protector por antonomasia en tierras galaicas.

    Hoy me limito a recomendarles al fauno asturiano Gabriel. Un cómic con muchos cuernos.

    http://yacinfields.blogspot.com/

  6. V. on noviembre 19th, 2011
  7. Gracias a todos,queridos sobrinos, una vez más, por sus suculentas aportaciones y comentarios. El tema del cuerno de la abundancia que propone Telémaco, más cercano al misterio del Grial que al simbolismo de los cuernos, quizá podamos abordarlo en otra ocasión. De todas sus sugerencias nos quedamos hoy, por falta de tiempo, con la de V, sobre la forma del útero femenino. Vimos algo muy parecido en la cripta del monasterio de Leyre que nos llamó poderosamente la atención; más próximo a la temática del laberinto y del descensos ad uterum que al asunto de los cuernos, pero igualmente interesante.

    http://www.noblesdelreyno.com/images/Leyre_2.jpeg

    Tal vez en otra ocasión también, si los hados lo permiten, hablaremos un poco sobre esto y aquello.

  8. flegetanis on noviembre 20th, 2011
  9. Por cierto, la moneda que abre el post es todo un “puntazo” y la primera, que nosostros sepamos, que reúne en recto y verso un pantáculo -estrella pitagórica o pentagonal– y un personaje con cuernos (el dios Ammon, según describen, no sabemos si bien o mal, las fuentes consultadas). La asociación con el sello del Goat of Mendes (o Baphomet, según otros), el macho cabrío en el centro de un talismán de cinco puntas, es inmediata. Nos reservamos para otra ocasión extraer alguna conclusión locuela de estos sorprendentes paralelismos.

  10. flegetanis on noviembre 23rd, 2011
  11. Lástima que Avunculado Boy, buen conocedor de este y otros temas, no haya comentado sobre el particular pues, en vivo y no hace mucho, pudimos comentar sobre este y el de las brujas.

  12. R. Daneel O. on noviembre 28th, 2011
  13. Además creo que el muchacho vivía cerca de uno de los lugares señalados como enclave propicio para la celebración de aquelarres, si no recuerdo mal. La verdad es que nos habría venido bien que nos señalaran un par de direcciones o “pistas” hacia las que encaminar nuestros pasos a la hora de preparar el post. Puede que algún día, después de releer atentamente a Mircea Elíade y Caro Baroja retomemos la cuestión con más enjundia.

  14. Flegetanis on noviembre 29th, 2011
  15. Un artículo interesante, si bien quisiera discrepar de un comentario entre paréntesis con el que no estoy en absoluto de acuerdo. El texto es: “un  texto casi de culto entre los modernos practicantes de la Wicca,movimiento pseudorreligioso que, fiel a los principios de la New Age trata de resucitar artificialmente vestigios de tradiciones y formas antiguas de paganismo […]”. Mis objeciones son estas:

    ▪ La Wicca no es un movimiento pseudorreligioso. Wicca es una religión reconocida expresamente como tal en dos países (España y Portugal), y licitada como religión en EEUU y Puerto Rico. Y esto es un hecho objetivo, claro y contundente.

    ▪ La Wicca no es fiel a los principios “nuevaeristas”. Al contrario, la práctica Tradicional de la Wicca es, por sistema, reconstruccionista, como así lo reflejarán, entre otros, dos de sus figuras más relevantes del s. XX: el propio Geraldine Gardner y Doreen Valiente. Y la New Age se postula como un movimiento ecléctico, adaptativo e innovador, como su propio nombre indica.

    ▪ La Wicca no trata de resucitar y menos artificialmente, ningún Culto del pasado, sino de seguir su práctica y reconstruirlo en virtud de lo que nos queda del mismo y adecuándolos al momento actual. Sobre esto último, recordemos que no hay una sola religión en occidente al menos pero me atrevo a decir que en todas partes, que no se haya adaptado a las nuevas conciencias o mejor evolucionado con el tiempo.

    Gracias por su espacio.

    Atentamente,

    Fernando González

  16. Fernando González on noviembre 2nd, 2015
  17. Pido disculpas y corrijo una errata de mi comentario anterior (los correctores de texto son así de caprichosos): No es Geraldine Gardner, sino Gerald Gardner.

    Gracias.

  18. Fernando González on noviembre 2nd, 2015
  19. Gracias por su aportación. Sin duda, una réplica esmerada, interesante y a tono con nuestro post. Nuestro desconocimiento del druidismo -en general- o la Wicca en particular nos impide, sin embargo, elaborar una contrarréplica elaborada o siquiera aseada. Del mismo modo nuestra perspectiva sobre el asunto, indudablemente influida por las lecturas atentas de René Guénon y Elíade (especialmente Brujería, chamanismo y modas culturales) puede resultar anacrónica o incluso intolerante. En cualquier caso, volvemos a agradecer su contribución al tema de los dioses cornudos, que nos parece siempre fascinante.

  20. Flegetanis on noviembre 11th, 2015
  21. ¿Quién es baphomet? – Contralobos, Blog Cristiano on diciembre 1st, 2016

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