Archivo de noviembre, 2011

El gigante de Cardiff

 

El Gigante de Cardiff  aglutina las miradas de una miríada de espectadores ávidos de milagros. Noten los ecos de Paul Delvaux y su Venus dormida en este singular grabado.

 

El Gigante de Cardiff, un colosal hombre de piedra de más de tres metros de longitud, vio la luz, emergiendo del subsuelo el 16 e octubre de 1869, cuando fue descubierto por un grupo de trabajadores que estaban cavando un pozo en la propiedad de  William C. “Stub”, en Nueva York.  El impresionante hallazgo causó de inmediato un tremendo revuelo, provocando que cientos de personas hicieran un largo viaje hasta el lugar para ver el gigante (2).  Sin embargo, a pesar de la expectación generada por el descubrimiento de los colosales restos, muy pronto se sabría que lo realmente gigantesco era el fraude perpetrado por George Hull, un fabricante de tabaco y ateo recalcitrante quien, tras largas discusiones con un sacerdote fundamentalista sobre arduas cuestiones teológicas, concibió burlarse de las creencias de su oponente. Recordando  las referencias bíblicas sobre  “gigantes en la tierra”, en los pasajes sobre los célebres nephilim del Genesis VI, 4, Hull pensó si gente como su rival teólogo podrían tomar por un auténtico “gigante petrificado”  una enorme estatua de piedra fabricada y desenterrada ex profeso. Y decidió ponerse manos a la obra.

Al parecer, según cuentan diversos relatos fidedignos, Hull talló una escultura sirviéndose de su propia efigie como modelo. Tenía alrededor de tres metros cuando la dio por terminada; entonces resolvió darle un baño de ácido sulfúrico y acribillarla con diversos objetos punzantes, para deteriorar su superficie y darle un aspecto más antiguo. Luego la enterró –suponemos que con la colaboración de algunos compinches bromistas– en el terreno de un amigo en Cardiff. El chiste costó a Hull más de dos mil dólares, pero pensó que gracias a la credulidad del público deseoso de admirar el increíble artefacto podría fácilmente recuperar su inversión.

 Y no se equivocó en absoluto, porque las ganancias que generó el espectáculo montado en torno al “descubrimiento” del gigante de Cardiff fueron ernormes: ” miles de personas acudían a ver el engendro, por lo que terminó vendiendolo por 37,500 dólares a un grupo de empresarios de Syracuse. Fue allí cuando un paleontólogo de Yale estudió al Gigante de Cardiff con detenimiento y lo declaró un fraude bastante burdo, pues según él, hasta se veían las marcas de los cinceles (1) 

Pero contínuemos con la narración cronológica de los acontecimientos. Tras el ocultamiento de la estatua, un año después, en 1869, varios obreros que estaban cavando un pozo en el mismo enclave “descubren” los restos y los desentierran. La estatua fue inmediatamente denunciada como un fraude, pero, a pesar de ello, como Hull adivinaba, su autenticidad fue fervientemente defendida por los cristianos fundamentalistas, que pronto la usaron como contundente prueba de la verosimilitud de las Sagradas Escrituras. El acalorado debate que generó el falso descubrimiento arqueológico reportó unos cuantiosos ingresos al artífice del engaño, a razón de cincuenta centavos por persona.

Transportando los restos del gigante a Syracuse, según un grabado de la época

 El espectáculo del gigante de Cardiff resultó un negocio tan lucrativo para sus creadores que incluso P.T. Barnum (el padre de la sirena de Fejee y otras singulares criaturas, y mago de los espectáculos circenses) creó su propio gigante esculpido –una copia fraudulenta del primer fraude– para exhibirlo en una tournée por varios lugares. Fue sólamente cuando los dos gigantes, original y réplica, coincidieron en Nueva York cuando se destapó el asunto y todo el mundo se percató del engaño. El “falso” gigante de Barnum puede verse, según se cree, en el bizarro Marvin Marvelous Mechanical Museum, en Farmintong Hills, Michigan.

Fotografía del “gigante” publicada en la revista Strand, en 1895, según reza el pie de la foto. El ataúd se apoya sobre un vagón de ferrocarril, para dar una idea de su escala.

 

Del descubrimiento arqueológico inicial, con ínfulas de trabajo científico, el gigante evoluciona rápidamente al freak show y de aquí a coger telarañas en una propiedad particular en Des Moines. Unos años más tarde, la New York Historical Association lo adquiere por treinta mil dólares a su último propietario y lo traslada a  Cooperstown, donde se halla, en el Museo de los Granjeros, desde entonces.

 

 

El coloso sigue durmiendo el sueño de los siglos, oculto bajo una carpa, en el lugar mencionado. Para admirarlo en todo su esplendor aún hay que pagar una entrada, a un precio módico.  George Hull estaría orgulloso. El gigante de Cardiff ha sido considerado recientemente una de las Siete Maravillas Forteanas de América. 

-Fuentes y vínculos-

(1) El gigante de Cardiff, el mayor engaño antropológico

(2) Más sobre el gigante de Cardiff en The Museum of Hoaxes

(3) La fascinante historia del gigante de Cardiff, en el artículo más completo que hemos encontrado (en inglés)  

(4) Algo más sobre el tema y otras extravangancias en Bizarre Bazaar

(4) El Hombre de hielo de Minnesota, un pariente lejano del gigante de Cardiff y, quizá, nuestro enigma favorito, sobre el que volveremos si la ocasión se tercia, para hablar “largo y tendido”.  Entretanto, véase el particular enfoque que los escépticos de Magonia dan a esta fascinante historia.

(5) Gigantes en la tierra, una perspectiva bíblica e inquietante, aunque improbable, del fenómeno del gigantismo, según Steve Quayle

Vacaciones añejas

Rainbow poster para Líneas aéreas EL AL Israel Diseño de Dan Reisinger

 

Modesta pero interesante colección de pósters de viaje antiguos, de estética sesentera, por cortesía de Grain Edit y Container List ; un puñado de imágenes con la impronta señera de las vacaciones añejas, que nos permiten disfrutar a partes iguales del festín visual buen diseño gráfico -pelín retro- y la pasión por el viaje, sin movernos de nuestro sedante y confortable sillón.

 

Cartel para promoción de la caza en Polonia, 1965 -- Diseño de Martin Lauterburg

Póster para los Ferrocarriles Belgas , 1966 - Diseño de Wictor Langer

Ecos de MC. Escher en este cartel para Finnair c1958 -- Diseño de Erik Bruun

Carteles turísticos para Israel, “la tierra de la Biblia”; producidos por el Israel Tourist Centre . Diseños de Jean David 

 

A España, por la Puerta Grande. Fantástico póster promocional antiguo, con reminiscencias del primer Dalí. Muchos más, aquí.

 

Los Relámpagos, Vacaciones en España (1966)

 

Los Relámpagos: Vacaciones en España. , 1966. Soberbia pieza de música ratonera que capta el inconfudible sabor rancio de la cartelería mostrada más arriba.  El disco, un cuatro pistas que incluía esta pieza, ” subió muy alto en las listas de ventas y sigue manteniendo a Los Relámpagos entre los más grandes del momento, a pesar de no ceder a concesiones y seguir investigando en las amplias posibilidades de una música instrumental moderna de raíces inconfundiblemente españolas. Junto a Vacaciones en  España, “Alborada gallega” o la enigmática “Nocturno” están entre los más conocidos temas del grupo” (n)

 

 

-Fuentes y vínculos_

Grain Edit: vintage travel posters

Lunes, noviembre 28th, 2011 ICONOGRAPHIA CURIOSA, MÚSICA RATONERA 2 comentarios

La arqueología del misterio (2)

 

 

"La huella fresca de un hombre en el barro del Paleozoico; el cráneo fósil de un búfalo perforado por un disparo de bala, una bujía atrapada en el interior de una geoda de miles de años de antigüedad, espadas y mazas de tamaño gigantesco, féretros en miniatura para enterrar a las hadas, bombillas eléctricas halladas en las tumbas egipcias... Estos y otros objetos y artefactos maravillosos, que desafían a la ciencia, duermen seguramente el sueño de los justos en los sótanos de polvorientos museos, seguramente  en el interior de alguna anodina caja como la que guardaba celosamente de las miradas curiosas el Arca de la Alianza que encontrara el intrépido Doctor Jones. Del limbo de su letargo nos proponemos rescatar algunas de estas maravillas que bien merecen un lugar preeminente en el gabinete de curiosidades de otro doctor, nuestro querido doctor Venturi."

  

 El supuesto estegosaurio tallado en los muros de un templo de Angkor Wat, en Camboya

Supimos de la existencia de las misteriosas figurillas de Acambaro gracias a un viejo libro --dónde si no-- del inolvidable  Jacques Bergier sobre misterios, enigmas, cosas estrambóticas y variopinta mirabilia naturae.  Las singulares esculturas constituían un caso emblemático de  los ooparts, “artefactos fuera del tiempo”(10)  y , a decir de algunos, la prueba incontrovertible de la coexistencia del hombre y los dinosaurios; un testimonio definitivo que demuestra la aparición de una cultura avanzada muchísimo antes del período que  la ortodoxia denomina la prehistoria. El arqueólogo Charles Hapgood (que anduvo también detrás del no menos fabuloso Mapa de Piri Reis) lo vió así y no dudó en apoyarse en las figuras de Acambaro para afirmar la existencia de civilizaciones inteligentes con decenas de miles de años de antigüedad.  Tras el revuelo inicial y muchos años de investigación en torno al asunto, el misterio de las figuras de Acambaro terminó resolviéndose definitivamente, según parece, concluyendo el fantástico enigma en un simple fraude (aunque hay quienes insisten todavía en la autenticidad de las esculturas y de su increíble repertorio iconográfico).   Las mismas sospechas  planean sobre las no menos célebres Piedras de Ica, del doctor  Javier Cabrera --popularizadas en los años setenta por el periodista Juan José Benítez en su libro Existió otra humanidad-- cuya historia pueden conocer en este artículo de aquí.   La fabulación es interminable, así como la necesidad de misterio. Por esa razón se siguen dando otras  historias de dinosaurios hábilmente retratados--del natural--  por artistas humanos, como el caso del supuesto estegosaurio que figura en uno de los muros de un templo en Angkor, Camboya.  Como de costumbre, la arqueología oficial tiene otras explicaciones  para esta representación. Vean acá  una semblanza del hallazgo de este lagarto imposible. Otros muchos investigadores aún insisten en demostrar que el ser humano convivió con los dinosarios. Fabuladores o no, a todos estos buscadores les deseamos desde aquí una buena cacería.

 

La colección de figurillas de Acambaro, en una foto antigua del Museo Cabrera ( el mismo doctor Cabrea que alimentó el mito de las Piedras de Ica) Via

 

Un estegosaurio de la colección de Acambaro. Para acceder a una amplia muestra de las figurillas de Acambaro, véase este vínculo

 Un hombre luchando con un dinosario, en esta representáción de estilo tosco típico de las figuras de Acambaro

 

 

 

 

Un tutubo sobre las figurillas de Acambaro

 

 

El inigualable doctor Jiménez del Oso, en torno al misterio de las Piedras de Ica, cuando aún se fabulaba con la supuesta antigüedad de las piedras

 

 
Fuentes y vínculos   
(1) Casi todo sobre las figurillas de Acambaro, acá y en este otro sitio
(1b) El libro El mensaje de las piedras, del Doctor Cabrera Darque
(2) Wikipedia, figuras de Acambaro

(3) Anomalous artefacts (un buen sitio por el que empezar la búsqueda sobre objetos y descubrimientos arqueológicos imposibles). Inglés 

 (4) Wikipedia, artículo sobre OOpart (con una relación muy completa de los más clásicos objetos imposibles)  

(5) Las no menos polémicas y misteriosas  piedras de Ica, descubrimiento extraordinario --¿o deberíamos decir invención o capricho? del doctor Cabrera,  que también nos hicieron soñar lo suyo,  http://www.ldi5.com/e/archeo/e_cyl.php 

 (6) Let´s rock: tecnología del pasado 

(5) Ancient wisdom, ooparts  

(6) Más objetos y hechos imposibles en  El libro de los condenados, de Charles Fort (todas sus obras en Internet Sacred Text Archive)

(7) Supimos del Objeto de Coso gracias a los desvelos del genial Jacques Bergier, que recoge la historia por vez primera para Europa en su Libro de lo Inexplicable (Colección Realismo Fantástico)  

(8) Una visión escéptica y ligeramente caústica del asunto que nos ocupa: Ooparts, bobadas y memeces.

(9) La matriz secreta, artefactos del futuro en el pasado;algunos de los ooparts más célebres.    
 
  (10) Acerca de los ooparts, en complots y misterios
 
 

Hoy no me puedo levantar

 

El fin de semana nos sentó fatal. Aunque peor --mucho peor-- nos ha sentado el arranque de la semana  y lo que sigue de ella, con sus convenciones y -¡ay!- los ridículos compromisos con el mundo facundo y sus interminables desmanes, amén de los  sinsentidos y despropósitos de la vida diaria.  Definitivamente, hay días en que no se encuentran motivos suficientes para despegarse las sábanas; es entonces cuando, saboreando el agridulce tedium vitae, podemos entonar un lastimero y convincente Pour quoi me reveiller ? …  Sin embargo, nuestros pesares siguen siendo pasajeros y están lejos de las penas del joven Werther, el único que podía cantar con verdadero aplomo y sentimiento estas amargas estrofas, antes de rubricar su vida con el tiro de gracia:

 

Pourquoi me réveiller
 

“Pourquoi me réveiller? ô souffle du printemps
Pourquoi me réveiller?
Sur mon front je sens tes caresses,
Et pourtant bien proche est le temps
Des orages et des tristesses!
Pourquoi me réveiller?
ô souffle du printemps
Demain dans le vallon viendra le voyageur
Se souvenant de ma gloire première
et ses yeux vainement chercheront ma splendeur
Ils ne trouveront plus que deuil et que misère!
Hélas! Pourquoi me réveiller? ô souffle du printemps”

 

 

En román paladino, una traducción esmeradísima de este jovial y entusiasta canto, versión lirica de Hoy no me puedo levantar. Et voila:

 

“¿Por qué me despiertas? oh viento de primavera
¿Por qué me despiertas?
En mi frente siento tus caricias
Y así muy pronto llegará el tiempo
de tormentas y tristezas!
¿Por qué me despiertas?
oh viento de primavera
Mañana en el valle vendrá el viajero,
recordando mi gloria anterior
Y sus ojos en vano buscarán mi esplendor
¡no encontraran sino luto y miseria!
Hélas! ¿Por qué me despiertas? oh viento de primavera”
 
 
 
 
Corbata modelo Werther, para románticos trasnochados  
 
 
Pourquoi me réveiller, una aria perteneciente a la ópera Wether del autor francés Jules Massenet (1842-1912), es un drama lírico  en cuatro actos, basada en la novela epistolar de Johann Wolfgang Goethe “Los Sufrimientos del Joven Wether” (Die Leiden des jungen Werther). La pieza se estrenó  en la Ópera Imperial de Viena el 16 de febrero de 1892.  La trama, de sabor inequívocamente romántico, tiene como protagonista al  sentimental Werther, quien ama desesperadamente a Charlotte, que sin embargo se casa con otro porque lo había prometido a su madre en su lecho de muerte. Con tanto romanticismo sólo faltaba una buena dosis de láudano, o aún mejor, un duelo o un suicidio. Finalmente, la obra opta por esta última solución, mucho más espectacular: cuando  Werther en su desesperación se pega un tiro  “Charlotte le confiesa su amor y le da su primer beso, y el postrero.
 
 
 

 

Maquinilla de afeitar “Werther”; un apurado que les sacará de más de un apuro

 

 

Vean aquí, en nuestra “tradicional” porra de los tres tenores -que son cuatro, contando al doppelganger-- varias versiones de este aria fabulosa.

 

Nicolai Gedda, el mejor Werther, según los entendidos del belcanto (el sonido de baja calidad no permite apreciar la calidad de la interpretación)

Luciano Pavarotti, que aporta un  soberbio enfoque emocional a la pieza

Alfredo Kraus, potente y lozano, en excelentes condiciones, en uno de sus mejores papeles reconocidos, como el joven Werther

Especialmente emotiva esta última versión del gran Alfredo Kraus, ya enfermo, un año antes de morir; en ella, las frases del texto “mañana en el valle vendrá el viajero/ recordando mi gloria anterior
/Y sus ojos en vano buscarán mi esplendor/ no encontraran sino luto y miseria”  adquieren matices de verdad dolorosa y constituyen un poderoso memento mori.

Quitapenas marca Werther. ¿Hace un sorbito?… Ande hombre, sólo para aliviar las penas moras.

-Fuentes y vínculos-

1. Para el texto y la traducción, véase La Arbonaida Pour quoi me reveiller

2. Para una mejor comprensión de la obra de Goethe en la que se inspira el texto lírico, vean este otro sitio o aquél de más allá

3. Más cosas sobre Nicolai Gedda y su excepcional carrera como cantante

Transire Videndo #1



Los encontramos, transire videndo, en este sitio y los pueden adquirir, junto a otros muchos cachivaches sorprendentes, acá.  Para una historia de este juguete fabuloso, el trompo, felizmente rescatado del olvido por algunos artistas, véase la insomne wikipedia (1).  Si nunca han jugado al trompo, todavía están a tiempo de hacerse con un ejemplar, decorarlo con cariño y probar unos lances. Para el simbolismo del trompo, que como todo juego popular debiera tenerlo, consulten cualquier artículo sobre derviches giróvagos, danzas extáticas, laberintos y nudos o cualquier ritual de movimiento frenético o pausado que garantice la salida del cosmos.  

-Fuentes y vínculos-

1. Wikipedia, trompos

2. Lost and found art

3. Los juegos de toda la vida (y algunos aún más antiguos) en Juegos Populares y tradicionales

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