Archivo de octubre, 2011

Teatro anatA?mico de Juan Gatti

A� Juan Gatti.Via: La Fresh Gallery

Un dA�a como el de hoy, festividad de Todos los Santos, es excelente para consagrar unos minutos a una de nuestras mA?s acostumbradas prA?cticas, el memento mori, A�la reflexiA?n –profunda o trivial, segA?n el espA�ritu de cada uno– sobre la brevedad de nuestros dA�as y lo efA�mero de la existencia humana.

La visiA?n del propio cuerpo, en la pureza deA�su desnudez anatA?mica, puede ser un estA�mulo que propicie la reflexiA?n que sugerimos. Los collages del artista argentino Juan Gatti son excepcionales en este sentido y al margen de susA�excelencias estrictamente plA?sticas, constituyen todo un panegA�rico de losA�objetos y maravillas A�que mA?s nos entusiasman: antiguos diagramas y atlas anatA?micos, mapas y portulanos, bestias exA?ticas, alusiones a la mitologA�a y una brillante paleta de color. Una reciente expoassciA?n de su obra, Ciencias Naturales, seA� ha desarrollado hasta el 21 de Octubre de la mano de La FreshA�Gallery. Pueden ver su fascinante trabajo aqui.A�A�

A� Juan Gatti.Via: La Fresh Gallery

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(1) http://www.mfilomeno.com/juan-gatti/ad/personal/exhibition-ciencias-naturales.html

(2) Lo encontramos gracias a Dark Silence in Suburbia

(3) Una reseA�a de la obra de Juan Gatti, acA?.

Lunes, octubre 31st, 2011 ICONOGRAPHIA CURIOSA, MEMENTO MORI 6 comentarios

Engineering the Antichrist (I)

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a�?Nadie os engaA�e en ninguna manera; porque no vendrA? sin que antes venga la apostasA�a, y se manifieste el hombre de pecado,

el hijo de perdiciA?n, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto;

tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciA�ndose pasar por Diosa�? (II Tesalonicenses, 2)

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a�?Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquA� estA? el Cristo, o mirad, allA� estA?, no lo creA?is. Porque se levantarA?n falsos Cristos, y falsos profetas, y harA?n grandes seA�ales y prodigios, de tal manera que engaA�arA?n, si fuere posible, aun a los escogidosa�? (A�A�A�A�A� )

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A�” El Profeta dijo: “Dios no enviA? a ningA?n profeta, sino que advirtiA? a su paA�s del mentirosoA� -impostor- de un solo ojo (Ad-Dajjal).A�A�l tieneA�un solo ojo –mientras queA�AlA? no es de un solo ojo–, y llevaA�la palabra ‘kafir’ (incrA�dulo)A�escrita en su frente. “

Hadith, Volumen 9, Libro 93, NA?mero 505

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a�?Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibA�s; si otro viniere en su propio nombre, a A�se recibirA�isa�? (Jn. 5:43).

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Engineering the Antichrist (I)

A�A�A manera de prA?logo

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En los A?ltimos diez o quince aA�os, hemos podido apreciar unaA�tendencia emergente en la narrativa cinematogrA?fica moderna, relacionada con el uso sutil de asuntos A�simbA?licos y mitolA?gicosA�en las pelA�culas, especialmenteA�en el cine norteamericano.A�Este fenA?meno, sin embargo, dista de ser reciente, puesto que podemos rastrear ejemplos de la utilizaciA?n de estos recursos hasta en los albores de la historia del cine; bA?stenos recordar ahora MetrA?polis, de Fritz Lang, como ejemplo. Lo que sA� es nuevo esA�el auge que en la actualidad estA? adquiriendo esta prA?ctica. A�ComenzA? a ser ostensible con la presentaciA?n de la tercera entrega de Matrix, con todas aquellas referencias gnA?sticas y masA?nicas, ya obvias en la primera y la segunda entrega. Pero estas mismas alusiones esotA�ricas no eran exclusivas de estas cintas, y desde mucho antes eran evidentes en otras producciones, sobre todo del gA�nero de ciencia ficciA?n, de los primeros noventa y los ochenta. Los argumentos parecen basarse en estructuras significativas similares y bien pronto comienza a hacerse patente la existencia de un patrA?n. En casi todas estas ficciones, al margen de la diversidad argumental, comienza a destacar como central un motivo recurrente:A�es el planteamiento de la necesidad, por parte del gA�nero humano, de la apariciA?n deA�una figura liberadora que rescate a la raza humana de una inminnente destrucciA?n hacia la A�sta se encamina fatalmente. Esta idea de un superhombre de rasgos inspirados inequA�vocamente en la figura del Cristo como Salvator Mundi,A�empieza a perfilarse de modo tan claro y persistenteA�en el horizonte del cine contemporA?neoA� que no puede menos que llamar nuestra atenciA?n.

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Este patrA?n emergente al que nos referimos, que hace tiempo es objeto de los desvelos de miles de mentes conspiranoicas –entre las que nos contamos de tarde en tarde– ha sido tambiA�n puesto de manifiesto por eruditos y especialistas, como Anton Karl Kozlovic (2)A�A�que no han dudado en abordar la cuestiA?n desde una perspectiva cientA�ficaA�y mA?s rigurosa,A�utilizando los mA�todos de la crA�tica cinematogrA?fica y literaria y llegando a la conclusiA?n, tras el concienzudo anA?lisis de numerosas producciones cinematogrA?ficas, desde Los Diez Mandamientos a SupermA?nA� (Richard Donner,1977), de la existencia de una figura que han venido a llamar el “Cristo cinemA?tico (cinematic Christ-figure) al que atribuyen al menos veinticinco caracterA�sticas estructurales tA�picas que demuestran la riqueza y variedad de la misma, ilA?strandolas seguidamente con ejemplos de otras tantas muestras del celuloide moderno. (3)

El Cristo cinemA?tico enseA�a la patita por debajo de la puerta.

La contribuciA?n de los trabajos de este y otros autores es decisiva paraA�poner de manifiesto laA�solidez de los supuestos que planteamos, aunque bajo nuestro punto de vista distan de ofrecer una visiA?n amplia y proporcionada de esta tendencia hacia el esoterismo del cine contemporA?neo y suA�fijaciA?n con la figuraA�–hA?bilmente edulcorada y deformada– delA�Salvator Mundi.A�A�Para nosotros, como se verA? mA?s adelante, este Cristo cinemA?tico no es otro queA�el Anticristo tenazmente promovido por los artA�fices de la Nueva Era (3), fenA?meno que dista de serA�recienteA� y cuyos orA�genes se remontan alA�menos a la gestacion del movimiento teosA?fico a mediados del siglo XIX. (A� ) No obstante, algunos de los rasgos fA?cilmente reconocibles del Cristo CinemA?tico podrA?n servirnos para establecer los consabidos rasgos tA�picos de los Anticristos del celuloide, tan frecuentes en sus apariciones como el primero. En algunos casos, separar a uno del otro serA? una tarea delicada yA�ardua, pero esta dificultad es inherente al problema mismo que tratamos y de A�ndole metafA�sica, porqueA�en estaA�imitaciA?nA�casi perfecta del modeloA� crA�stico es precisamente donde radica uno de los principales peligros, sino el mayor, de la figura de la que hablamosA�. No en vano se ha dicho: “(…) se levantarA?n falsos Cristos A�(… y tal serA? su nivel de imitaciA?n del original que)A� que engaA�arA?n, si fuere posible, aun a los escogidosA� ” (RenA� GuA�non nosA�ilustra especialmente sobreA�estos singulares parecidos entre el MesA�asA� –al masA?h — y el Anticristo –al masikhA�A�en un revelador pasaje del Reino de la Cantidad y los signos de los tiempos).

La elecciA?n del cine de ciencia ficciA?n para la “promociA?n” de este tipo de material es evidente, en virtud de las claves del llamadoA�predictive sci fi programming (4 ); “dada la tradicional ruptura entreA�”ciencia” y “religiA?n”A�, el gA�nero de ciencia ficciA?nA�resulta campo abonado para la narraciA?n de historias o asuntos religiosos –o mitolA?gicos– (…).A� Recordemos que, de algA?n modo, especialmente para los mA?s jA?venes, la cultura popular o “cultura de masas” es cultura (esto es, en el sentido mA?s amplio, un depA?sito de valores tradicionales, un conjunto de los elementos materiales y espirituales que caracterizan a una sociedad ). Distintos autores han apuntado que las pelA�culas de ciencia ficciA?n de los setenta y los ochentaA�A�A�han servido al mismo propA?sito que el cine bA�blico de dA�cadas anteriores (Rey de Reyes, la TA?nica Sagrada, Los diez mandamientos, SansA?n y Dalila) estas fA?rmulas siguen cumpliendo su funciA?n hoy dA�a, y sin duda, seguirA?n haciA�ndolo en el final del milenio. La A?nica diferencia es que el programa religioso de estos filmes modernos de ciencia ficciA?n estA? magistral y hA?bilmente camuflado usando el recurso de la historia paralela o el subtexto (holy subtexts). ” (2) En este contexo aparece la figura del Cristo cinemA?tico, construido en numerosas pelA�culas populares, particularmente en el gA�nero de ciencia ficciA?n. En lugar de SansA?n, Apolo o Beowulf, tenemos a Batman, el CapitA?n Kirk, SupermA?n o Indiana Jones, todos ellos, como veremos, revestidos de algunos o todos los rasgos que caracterizan a la figura heroica o, si lo prefieren, crA�stica.

Hace dA�cadas el autor Neil P. Hurley sugerA�a la existencia de “una poderosa fuerza dentro de la imaginaciA?n creativa humana que configura los personajes de ficciA?n y los argumentos dramA?ticos a imagen y semejanza de los motivos, caracteres y argumentos principales de los cuatro Evangelios de Mateos, Marcos, Lucas y Juan”.A�A�A�Se han seA�alado estereotipos, sA�mbolosA�y formas arquetA�picasA�y la relaciA?nA�que A�stas guardanA� con otras tantosA�tipos del imaginario popular, del folckore, cercanosA� a las fuentes de inspiraciA?n del ser humano oA�al junguianoA�inconscienteA�colectivo. Por otro lado, el uso de la figura crA�stica oA�heroica no es un concepto desconocido en la literatura y vale decir lo mismo para la cinematografA�a. A veces la asociaciA?n de un personaje con el tipo mesiA?nico es obiva; en otras ocasiones la sutileza de sus rasgos puede llevar a unaA� representaciA?n metafA?rica o velada de la figura crA�stica. Como quiera que sea, no hay un gA�nero cinematogrA?fico mA?s proclive al uso de esta figura que la fantasA�a y la ciencia ficciA?n.A�

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En otro orden de cosas, no hay por quA� invocar misteriosas fuerzas anA?nimas para explicar la existencia deA�este Cristo cinemA?tico en la filmografA�a moderna. Una razA?n mA?s prosaica que justifica la intervenciA?n de este recurso es simplemente queA�el arquetipo o mito resulta una fA?rmula eficaz para estructurar sA?lidamente un argumento. En algunos casos,A�los cineastas cristianos han podido emplear sus pelA�culas como vehA�culos paraA�compartir oA�difundirA�entre el pA?blicoA�sus creencias particulares –ademA?s de hacer dinero con sus creaciones– ; a veces tambiA�nA�los guionistasA�han gestado estas figuras crA�sticas como una especie de broma, como confesarA�a aA�os despuA�s de su estreno el guionista de Ultimatum a la Tierra (A� ), cuyo personaje protagonista, Klaatu, es uno de las mA?s sobresalientes expresionesA�del Cristo cinA�mA?tico, con el que pueden establecerse sorprendentes paralelismos, desde su nombre de incA?gnito (Mr. Carpenter, un carpintero, como JesA?s antes de iniciar su ministerio) hasta suA�”milagrosa” resurrecciA?n en las escenas finales.

La explicaciA?n mA?s razonable para la existencia de la figura del Cristo cinemA?tico podrA�a partir de la influencia que las teorA�as del mitA?logo americano Joseph Campbell y su cA�lebre obra Las mA?scaras del hA�roe (The hero wiht a thousand faces) (*) A�hanA�ejercidoA�sobre los cineastas estadounidenses contemporA?neos. De hecho, la figura crA�stica puedeer ser considerada como una forma subsidiaria del ciclo heroico. Desde el momento en que el libro de Campbell era lectura obligadaA�paraA�la mayorA�a de losA�guionistas de Hollywood, y un buen nA?mero de manuales de escritura creativa se inspiraron en aquA�l, es lA?gico pensar que, inevitablemente, muchos guiones actuales manifiesten el influjo de las doctrinas de Campbell.A� AsA�, por ejemplo, George Lucas fue un lector aplicado de las obras de este autor y se han seA�alado justamente resonancias de sus escritos e ideas en la trilogA�a de Star Wars, asA� como en laA�apocalA�ptica Mad Max, de George Miller. A�

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La obra cumbre del mitA?logo J.Campbell ha influenciado a varias generaciones de cineastas de Hollywood. via

JosephA�Campbell afirmaba que hay una pauta estructural bA?sica en los mitos,A�narraciones A�picas, historias populares, etc., queA�se fundamentan en la construcciA?n de las figuras heroicas.A�A�En tA�rminos junguianos, esas pautas o patrones son similares a los arquetipos, mientras que el A?mbito cristiano pueden ser contempladas como figuras crA�sticas. De cualquier modo, para algunos, todos estos hA�roes tipo de Campbell oA�A�arquetipos junguianos son equiparables o intercambiables con la figura crA�stica, o incluso el mismo Cristo puede ser entendido, desde una perspectiva no cristiana –o directamente anticristiana– como una forma episA?dica o particular del hA�roe arquetA�pico definido por Cambpell.

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La autA�ntica pericia de estos cineastas consiste en volver a contar una y otra vezA�los mismosA�relatos antiquA�simos (“la historia mA?s grande jamA?s contada”) tan fielmente como puedan, usando los modismos y fA?rmulas modernos, empelando las tA�cicas mA?s innovadoras y haciA�ndo creA�bles, al menos desde la perspectiva mA�tica, propia de la fA?brica subconsciente, los Klaatu, E.T. Superman, Jonh Connor, James Cole, Prot, y otras excelentes muestras de cristos cinemA?ticos que serA?n especialmente bienA�acogidos por el pA?blico occidental, cuyo contexto cultural y condicionamiento es principalmente de herencia judeo-cristiana.

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Optimus Prime muriA? por tus pecados. Vean mA?s del simbolismo de Transformers aquA�

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Numerosos ejemplos de esta artesanA�a subliminal han sido deliberada y frecuentemente ignorada por los crA�ticos, que se muestran en ocasiones reacios a digerir esta forma de discurso narrativo. En 1999, uno de ellos, Leif H., a propA?sito de The Matrix, dirA�a : “la pelA�cula estA?A� saturada de un simbolismo cristiano tan obvio que puede uno atragantarse” y a continuaciA?nA�identificarA�a algunos de los sA�mbolosA�mencionados. A�

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Algunos elementos de origen cristiano o bA�blicoA�seA�alados por crA�ticos de cine en el subtexto de Matrix son, A�por ejemplo,A�los nombres de procedencia bA�blica, como SiA?n, Babylon o el nombre de la heroina, A�Trinity. Referencias a Juan el Bautista como precursor del MesA�as se ven en el personaje de Morpheus como profetaA�de Neo;A�la muy evidente alusiA?n a Judas, el traidor, que corresponde en la pelA�cula a Cypher, quien no quiere asumir el riesgo de creer que Neo sea “el A?nico” (el Ungido, el Cristo) y lo vende a los agentes (lA�deres religiosos, ecos del sumo SanedrA�n).A�A�

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La figura del Cristo cinemA?tico se fundamenta en la utilizaciA?n en los guiones cinematogrA?ficos de historias paralelas de temas mA�ticos o religiosos (holy subtexts). La narraciA?n fA�lmica puede tener una estructura dual, que permita la coexistencia de un argumento abierto, lineal o “superficial” junto a una o varias de estas historias “solapadas” de diversa complejidad, comparables a los elementos metafA?ricos o simbA?licos en la literatura. Con esta peculiar organizaciA?n narrativa, las pelA�culas de argumento no religioso pueden no obstante plantearse discursos de orden religioso o espiritual, abordar asuntos sobre personajes o cuestiones bA�blicas, ideas y temas que no aparecerA?n superficialmente como “religiosos”. De hecho, incontables figuras crA�sticas –y anticrA�sticas, por lo demA?s– han sido dispuestos de este modo, soterradamente, bajo la inocua apariencia de las historias del cine de masas.

Es evidente que esta prA?ctica de estructurar personajes y argumentos basA?ndolos en los rasgos crA�sticos es una forma de “ingenierA�a cinematogrA?fica” totalmente voluntaria y consciente por parte de directores y guionistas. En el caso de Superman, por ejemplo, Richard Donner, admitiA? finalmente las referencias cristianas del personaje que en un principio habA�a negado por presiones del pA?blico –segA?n A�l mismo dijo–. Sin embargo, los paralelismos, especialmente en el inicio del filme, eran flagrantes; asA� cuando Marlon Brando envA�a a su hijo (Kal-el, Christoper Reeve) a la Tierra y dice : “Les envA�o a mi A?nico hijo”, una obvia alusiA?n al Dios Padre del cristianismo enviando a su Hijo UnigA�nito al mundo.

“La pasada noche –nos dice un internauta de tantos– tuve ocasiA?n de ver una de las pelA�culas que con mA?s insistencia promocionan esta idea del super-salvador, Superman Returns. En esta A?ltima ediciA?n de la saga podemos constatar un nuevo paso en la intenciA?n de sus artA�fices de llevar al personaje mA?s allA? de los estrechos lA�mites del A�dolo del cA?mic, empujA?ndolo hacia la esfera de lo real, convirtiA�ndolo en una persona material, cercana y creA�ble; un ser llegado de otro mundo para salvar al planeta entero. Combinen esto con las referencias esotA�ricas en la pelA�cula –como la resurrecciA?n de Atlantis y otros ausntos de A�ndole ocultista– y empezarA?n a ver que Superman no es solamente el clA?sico “One man hero”, sino el mismA�simo Anticristo en persona.” Umberto Eco fue de los primeros eruditos en advertir el carA?cter crA�stico del mito de SupermA?n.

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Aunque la identificaciA?n pormenorizada deA�los elementos que componenA�los argumentos subterrA?neosA�A�del cine popular puede ser el principio de estudios mA?s serios y productivos, como han demostrado ampliamenteA�los autores citados (2), A�tambiA�n constituye una prA?ctica divertida que no obstante puede degenerar en laA�mA?s severa paranoia o, alA�menos, convertir la extraordinaria experienciaA�de ver cine en una suerte deA�triste episodio de “buscando a Wally”.A� PeroA�con ciertas dosis de precauciA?n, sentido del humor y un conocimiento medio del lenguaje tradicional de los sA�mbolos, asA� como un bagaje mA�nimo sobre cristianismo primitivo, religiones mistA�ricas, gnosticismo, masonerA�a , hermetismo, alquimia, mitraismo… la caza serA? propicia y el espectA?culo estarA?A�garantizado. A�Es decir, cuanto mayor el repertorio de arcanos conocidos, mayores las conexiones significativas que puedeA�A�reconocer –A?o deberA�amos decir establecer?– el espectador avezado. Definitivamente, para identificar y desenmascarar al Anticristo cinemA?tico conviene ser, como A�l mismo, entendido en enigmas.

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El leA?n es un emblema de Cristo, pero lo es tambiA�nA� del Anticristo, segA?n diversas tradiciones. Ambos son tambiA�n dos reyes. El Rey leA?n y A?ztlan, de las CrA?nicas de Narnia, abundan en este simbolismo. Muchos han puesto de manifiesto el simbolismo cristiano de ambas pelA�culas. A?Pero quiA�n ha subrayado el caracter anticrA�stico de las mismas? Jaime Cobreros (n) A�nos recuerda las palabras de San JerA?nimo: “Cristo es un leA?n bueno para los buenos y terrible para los malos“.

No obstante, para no deambular sin rumbo en una maraA�a de sA�mbolos y asociaciones caprichosas,A�o para reducirA�al mA�nimo el componente subjetivo del anA?lisis –por otro lado inevitable– conviene establecer una “lista de control” de aquellos rasgosA� que hemosA�mencionado caracterizan estructuralmenteA�al Cristo cinemA?tico y su pA?redro e inseparable anticristo, que los expertos hanA�numerado y descrito hasta un total de veinticinco.(2) He aquA� algunas de las caracterA�sticas formales mA?s indicativasA�de las figuras crA�sticas en el cine:A�A�

1.0 TANGIBLE

Se trataA�un personaje visible, real, con frecuencia llamativo.A�

2.0 CENTRAL

A�Suele ocupar un papel principal o relevante en la historia

3.0 OUTSIDER

A�Su procedencia, origen o nacimiento son a veces misteriosos. Procede del cielo, del “mA?s allA?”, de un paA�s remoto, de otra dimensiA?n.

4.0. ORIGEN SEMIDIVINO, MISIA�N TRASCENDENTE

A�DesempeA�a una tarea trascendente, renovadora o liberadora, a menudo espiritual, “dictada” a veces por una fuerza superior

5.0 ALTER EGOS

A�Posee una primera personalidad anodina tras la que se esconde una segunda faceta personal, secreta u oculta que se manifiesta a veces de modo gradual o misteriosoA�

7.0 (TWELVE) ASSOCIATES

Hay un nA?cleo variable de personajes, seguidores o asociados, que le acompaA�an enA�su misiA?n trascendente. En algunos casos, la asociaciA?n alude al nA?mero tres (Trinidad)A�, especialmente en la variante mA?s oscura del Cristo cinemA?tico (Neo, Trinity, Morpheus en The Matrix) (Lord Sith, Darth Vader, Empeardor Palpatine en Star Wars)

8.0.A�FASE DE INICIACIA�N O EDAD DEL MINISTERIO

A�Antes de desempeA�ar su “ministerio” y revelar su identidad, a menudo el Cristo cinemA?tico atraviesa una fase de iniciaciA?n en la que adquiere sus “poderes” y A�que puede culminar a los 33 aA�os (viaje al Polo de SupermA?n)

90 TRAIDOR ASOCIADO

Una alusiA?n a la figura de Judas Iscariote. En el cA�rculo A�ntimo del Cristo cinemA?ticoA�puede aparecer un pesonaje secundario , en principio aliado, que mA?s tarde estorba sus planes, los desvA�a o trata de frustrarlos

A�11.. PROFETAS ANUNCIADORES

a��Se presenta como un precursor,A�una especie de Juan el Bautista, profeta oA�agorero que prepara el camino del personaje crA�stico. (En la Amenaza fantasma, es la funciA?n del personaje que encarnaA�Liam Neeson; Morpheus en the Matrix)

A�12.0 PASIA�N, MUERTE Y RESURRECCIA�N

Los motivos de la herida milagrosamente curada, la muerte -real o metafA?rica, como una derrota–A� y la ResurrecciA?n son elementos fundamentales y definitivos entre los rasgos tA�picos del Cristo dinemA?tico y su pA?redro anticrA�stico

13.0 TRIUNFALISMO

A�La muerte o primera derrota del personaje termina en una victoria triunfal sobre sus enemigos o detractores, aunque en principio aparezca como una victoriaA�A�pA�rrica

15.0 AUTO SACRIFICIO

El personaje central se autoA�inmola o es sacrificado para ayudar a cumplir su misiA?n trascendente

17.0A�ASOCIACIONES CON LA CRUZA�A�

Pueden aparecer adoptando poses que recuerdan la crucifixiA?n, sA�mbolos, ropajes o atributos que figuran entre los emblemas de Cristo

19. A�MILAGROS, SEA�ALES Y PORTENTOS

MA?s representativos del Anticristo, que imita en este punto especialemente al Cristo cinemA?tico. Caminar sobtre el agua, dominio sobre los elementos, curaciones –o resurrecciones– milagrosas (Starman, Superman) son algunos de los prodigios que puede desarrollar nuestro personaje (Phenomenon, Pleasantville) Muy abundantes, obviametne, en el cine de superheroes, pero comA?n en otras producciones

25.0 NOMBRE ESPECIAL, INICIALES J.C., REFERENCIAS CRA?STICAS DIVERSAS

A�En ocasiones, los nombres de los Cristos cinemA?ticos contienen literalmente las inicialesA� J. C. (Jesus Cristo), como en los casos de A�John Coffey (la Milla Verde), or James Cole (Doce Monos)A� o John Connor (Terminator). En otros casos, mA?s frecuentes, su nombre puede ser una alusiA?n velada a su naturaleza crA�stica.

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Harry Potter, entendido en enigmasA� y arcanos y portador de luz (phosphoros) , prototipo preclaroA�de anticristo cinemA?tico

Terminator T 800 (T 101?) , el gigante de un sA?lo ojo, otro clA?sicoA�ejemplo de anticristo cinemA?tico

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A�Ni quA� decir tiene que no todos estos elementos deben darse en un sA?lo ejemplar para catalogarlo en tan especial categorA�a y que cada elemento puede ser interpretado de modo diverso en funciA?n del contexto en que aparece. En resumen, que en todo esto caben matizaciones y que, como ocurre en tantas otras cuestiones, dos y dos no siempre son cuatro.A� De cualquier modo, insistimos, debe haber algo similar a una referencia canA?nica o “lista de control” para evitarA�las asociaciones puramente imaginativas, en las que uno ve exactamente lo que quiere ver.A�Una de las claves fundamentales para lograr cierta ortodoxia es, a decir de los expertos,A�considerar que las similitudes con la figura de Cristo de los personajes analizados sean sustanciales y significativas:

“The [Christic] resemblance needs to be significant and substantial, otherwise it is trivial. It also needs to be understood from the text and the texture of the work of art, be it classical or popular, and not read into the text with Christian presuppositions (…) (2)”

Cristo y Lucifer como “estrella de la maA�ana”. Cristos y Anticristos cinemA?ticos suelen descenderA� o caer desde “lo alto”A� hacia la tierra, paraA� comenzar su misiA?n liberadoraA�

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El Cristo cinemA?tico describe cualquier personajeA�en la cinematografA�a que se asemeje a Jesucristo.A� En el cine, guionistas y directores basan a menudo sus personajes en la figura crA�stica. Se habla de Cristo cinemA?tico cuando no nos encontramos ante una recreaciA?n directa de JesA?s (como en Rey de Reyes o La PasiA?n de Mel Gibson) sino cuando vemos una representaciA?n simbA?lica o a menudo alegA?rica del mismo.A�Estas figuras crA�sticas pueden ser identificadas por acciones o rasgos particulares que las emparentan con JesA?s (por ejemplo, alguien que es crucificado simbA?licamente, como en Pleasantville, o camina por encima del agua (Superman II, Beeing There, El Show de Truman).A�

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Hay muchas manerasA�de construir cinematogrA?ficamente una figura crA�stica, y la inventiva que se ha demostrado en este sentido es realmente apabullante.A�Resulta tambiA�n significativo ver que en una pelA�cula aparentemente no religiosa pueda revelar tantos elementos cristianosA�tras una lectura profunda. La figura del cristo cinemA?tico es un personaje legA�timo, un fenA?meno perfectametne vA?lido de la cultura popular, y un gA�nero vivo y poderoso; Neil P. Hurley lo ha calificado de “metagA�nero”.A� (2)A�

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El genuino gran impostor, tambiA�n protagonista de The invention of Lying

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-Fuentes y vA�nculos-.

* MA?s en nuestro prA?xima entrega Engineering the Anticrhist II

(1) Para un estudio en profundidad del tema del Cristo cinemA?tico, acompaA�ado de abundosa bibliografA�a, vA�ase Kozlovic Anton Karl, How to create a Hollywood Christ-figure: Sacred Storytelling as aplied Theology

(2) Anton Karl Kozlovic, School of Humanities, The Flinders University of South Australia The Structural Characteristics of the Cinematic Christ-figure

(3) Predictive Sci fi programming en conspiracy archive

(4) Hablamos de ello en nuestro post FicciA?n y futuro

(5) Cinematic savior, un libraco recomendable sobre el particular

(6) MA?s Cristos y anticristos cinemA?ticos por cortesA�a del cine alumbrado holywoodiense, en Contra el nuevo orden mundial, y en nuestro post A Menacing Ewe

(7) Christ figures, en wikipedia, con un buen listado de pelA�culas susceptibles de anA?lisis

Sol negro

Black Sun,A� de Hans Christian Schink

 

Es lo que ocurre si alguien toma una antigua pelA�cula en blanco y negro y la somete a una sobreexposiciA?n: por efecto del exceso de luz, un objeto como el Sol, por ejemplo, puede no mostrarse tal cual es, sino justo al contrario: un sol negro. Hans-Christian Schink fotografA�a el sol, exponiendo una pelA�cula de sensibilidad especial durante una hora exactamente. El astro rey cruza el cielo dejando una estela negra que le confiere la apariencia de un extraA�o cometa, bA?lido desconocido, presagio o seA�al prodigiosa. Como casi todo lo que rodea al fenA?meno de la luz, este es, en esencia, todo un misterio. No nos extraA�a que el asunto del Sol negro, en su dimensiA?n mA?s simbA?lica (sol niger), tambiA�n fascinase a los alquimistas, que lo asociaban a la Nigredo, la primera etapa de su Opus Magnum, la Gran obra (3).

Las singulares y hermosas fotografA�as son de Hans Christian Schink, y las encontramos gracias a la labor ingente de los artA�fices de Conscientious, donde pueden admirarlas en todo su –negro– esplendor.

 

A�A� HANS CHRISTIAN SCHINK

 

A�A� HANS CHRISTIAN SCHINK

 

A�A� HANS CHRISTIAN SCHINK

 

 

 

-Fuentes y vA�nculos-

 

(1) MA?s singulares fotofrafA�as del sol negro, realizadas por Hans Christian Schink, en Conscientious, analizadas someramente.

(2) Soles negros fotografiados en este otro sitio., pA?gina personal delA�fotA?grafo H.C.Schink.

(3) “En el cielo hay un Sol Negro, otro sA�mbolo de un significado esotA�rico. LasA� tradiciones hermA�ticas enseA�an la existencia de dos soles, uno invisible yA� etA�reo hecho de puro a�?oro filosA?ficoa�? y por otra parte el material, el A?nico queA� el profano puede percibir, conocido como Sol Negro. En la alquimia, el SolA� Negro (Sol niger) es el nombre del resultado de la primera etapa de la MagnumA� Opus. La alquimia Magnum Opus (o Gran Obra) comienza con el a�?oscurecimientoa�? a��A� la calcinaciA?n de los metales. ” ( )A� SegA?n algunos autores, es posible una asociaciA?n simbA?lica entre Saturno y la figura del Sol Negro; en alquimia, Saturno es el planeta que rige la Nigredo, o fase de putrefacciA?n –la muerte, de donde la vinculaciA?n con los atributos tradicionales de Saturno– . Desde una perspectiva mitolA?gica, la Nigredo simboliza las dificultades que un individuo experimenta a lo largo de su viaje en el inframundo (visita interiora terrae…); la Nigredo, a menudo llamada “mA?s oscura que el negro mA?s negro”, representa los tropezaderos, sombras, monstruos y demonios que el peregrino encuentra en su ruta, o el neA?fito en su camino de iniciaciA?n.

(4) El sol negro de los alquimistas tambiA�n tiene mucha miga. A�Vean si no.

(5) El culto -en tA�rminos artA�sticos- del sol, en Heliolatry, web sobre luz y fotografA�a.

Jueves, octubre 20th, 2011 ICONOGRAPHIA CURIOSA 2 comentarios

Aceite puro de oliva

 

Robert Mapplethorpe (1946-1989) Arnold Schwarzenegger, 1976.

 

Recientes discusiones en torno al abuso de esteroides y sustancias prohibidas en el mundo del deporte de alta competiciA?n nos han traA�do el recuerdo del documental de 1977 Pumping Iron, que se cita a menudo como el origen de la explosiA?n del culturismo y con ella la prA?ctica habitual, cada vez mA?sA�A�extendida --hasta lA�mites que superanA�lo razonable--A�de este tipo de productos. La mencionada cinta, que presentA? el fisioculturismo — hastaA�entonces confinado aA�losA�estrechos lA�mitesA�de una subcultura de barrio--A�a las masas,A�A�fue en parte responsable de una explosiA?nA�de los negocios del fitnness. Los gimnasios comenzaron a proliferar, habiendo nacido una nueva forma arrolladora y tremendamente popular del culto al cuerpo que perdura hasta nuestros dA�as.

 

(Arnold, el hombre queA�popularizA? el culturismo,A�presume de porros A�encandilando a dos pobres viejecitas. QuA� jodA�o) Foto de George Butler.

 

 

 

(Arnold Schwarzenegger, preparandose para mejorar sus posados, en una secuencia de Pumping Iron)

 

Abajo, el fotA?grafo George Butler y la excelente forma fA�sica de Arnold convirtieron el culturismo, por un instante,A�en arte.

 

 

 

El arranque de la pelA�cula, con la escena de Schwarzenegger y Franco Columbu preparando sus posados con una monitora de danza

 

 

El bestiajo de Arnold, cuando era rica, en sus dA�as gloriosos del Gold Gym, en California

 

Pero mA?s allA? de su repercusiA?n social, la pelA�cula es un interesante retrato, a ratos divertido, de una A�poca de inocencia y candor, en la que un puA�ado de fanA?ticos del mA?sculoA� seguA�an la estela de los pioneros de este arte de esculpir el cuerpo propio aA�base de tesA?n y duro ejercicio --yA�A�algunos esteroides, por supuesto-- .A�A ese mundillo en su vertiente mA?s honestaA�y humilde es al que se asomaron cA?mara en ristre dos neA?fitos del celuloide, George Butler y R.Fiore, quienes, ajenos a los entresijosA�del fisioculturismo apostaron por centrar su pelA�cula en torno a la figura imponente de un joven y carismA?tico atleta, Arnold Schwarzenegger, por entonces seis veces Mister Olympia.

 

 

Pumping Iron, una soberbia pintura de la A�poca dorada del culturismo, es mA?s una cinta de ficciA?n que un documental, aunque a veces flirtee con el estilo directo propio de aquel gA�nero. Sus autores decidieron pergeA�ar una pequeA�a historia de “hA�roes y villanos”, vertebrando el guiA?n alrededor de la porfA�a entre Arnold --el bueno de la pelA�cula, por supuesto-- y el “pretendiente al trono”, un jovencA�simo Lou FerrignoA� (mA?s tarde popularmente conocido por su papel en la serie de televisiA?n The Hulk).

 

 

Lou Ferrigno A�versus Schwarzenegger A�en el Mr. Olympia de 1975, en SudA?frica. Eternos rivales en Pumping Iron.

 

 

El roble austriaco, protagonista estelar de Pumping Iron, antes y despuA�s de los dolores , algunos esteroides, y miles de horas de sudor en el Golds Gym y otros antros

 

 

 

 

#!

Fragmento de Pumping Iron, con escenas del duro entrenamiento de Schwarzenegger y Ferrigno. Todo el mundo quiere vivir para siempre, segA?n nos refiere Arnold.

 

 

 

El contraste entre los perfiles de ambos personajes se enfatiza durante toda la pelA�cula: el entorno humilde de Ferrigno, crA�ado en Booklin, frente a las soleadas playas de California, patria chica del “roble austrA�aco“; el sombrA�o y casposo gimnasio donde entrena Lou, frente al luminoso, elegante y moderno Gold Gym frecuentado por el gran Arnold y sus musculados amigos. La popularidad y carisma de Schwarzenegger, por fin, frente a la misantropA�a y timidez de Ferrigno dar lugar una y otra vez, durante el filme, a situaciones cA?micas.

 

 

 

Sin embargo, a pesar de lo infantil de su planteamiento argumental y de estar en las antA�podas del verismo documental de un Michael Moore, Pumping Iron aA?n sorprende en su naturalidad y no ha perdido ni un A?pice de su frescura. Seguir de cerca la rutina de entrenamientos de Arnold Schwarzenegger o Dave Drapper sigue siendo una experiencia impresionante. Hemos traA�do hasta aquA� algunos de los rollos deA�esta singular pelA�cula cuyo visionado les recomendamos (eso sA�, tambiA�n les sugerimos bajar el sonido, la mA?sica es realmente lamentable). Pueden verla completa aquA�.

 

La apariciA?n de este documental no sA?lo ha popularizado la prA?ctica del culturismo, sino que ha sido la primera vez que ha dado a conocer a Arnold Schwarzenegger, lanzA?ndolo a su carrera de actuaciA?n.” (wiki)

 

 

 

 

Un segmento de Pumping Iron, duranteA�los posados de Lou Ferrigno y SchwarzeneggerA�concursando para el Mr. Olimpia de 1975

 

-Fuentes y vA�nculos-

(A�1 ) Pumping Iron, la pelA�cula completa, aquA� (espaA�ol)

(2) Raw Pumping Iron, en youtube, con las escenas no editadas y las tomas falsas.

(3A� ) Fragmentos de una entrevista con Frank Zane sobre la evoluciA?n del culturismo en las A?ltimas dA�cadas, en mA?s fuerte que el hierro

(A�4 ) La web de Arnold SCHWARZENEGGER, con unas interesantes declaraciones sobre el asunto de los esteroides y otras cuestiones relativas al mundo del culturismo

(5A� ) Arnold cuando era rica, en el museo de recuerdosA�del foro de las pesas (para los mA?s pesadosA�del tema)

(6) Para sobrinos aficionados al aceitillo, la galerA�a de fotos de Pumping Iron, con un buen puA�ado de instantA?neas de la A�poca gloriosa del culturismo (antes de los monstruos y aberraciones modernas)

(7) Un pequeA�o memento mori, por cortesA�a del roble austrA�aco, acA?.

 

Martes, octubre 18th, 2011 CELULOIDE RANCIO, VIDA Y MILAGROS 7 comentarios

Paisajes minimalistas

 

EnA�el sitio delA�fotA?grafo britA?nico Michael Kenna hay soberbias instantA?neas de esplA�ndidos destinos de todo el mundo, con especial A�nfasis en Extremo Oriente y Francia. Son, ademA?s de unas imA?genesA�de gran belleza,A�toda una invitaciA?n al viaje.A�A�MA?s de veinte aA�os llevaA�este artista recorriendo el mundo –quA� envidia–A�para poderA�fraguar su prodigiosa obra, llena de paisajes minimalistas en un equilibrado blanco y negro, usando a menudo tiempos de exposiciA?n larguA�simos, de hasta diez horas en algunos casos, para A�obtener las calidades y texturas deseadas.

 

 

(Un reflejo en el agua del Mont Saint Michel, en Normandia)

 

 

Moais en la Isla de Pascua fotografiados por Michael Kenna

 

 

 

 

-Fuentes y vA�nculos-

(1) FografA�as vistas en La boite verte

(2) MA?s fotos soberbias en el sitio del artista Michael Kenna

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