El basilisco, rey del Fisiólogo

7 febrero
2011
escrito por Flegetanis

(Una imagen del basilisco adoptando los rasgos del Ouroboros en este grabado alquímico)

Este reptil fabuloso, cuyo nombre significa precisamente “reyezuelo” (βασιλίσκος basilískos: «pequeño rey») es sin lugar a dudas el rey del Fisiólogo, un animal que pertenece por entero a la esfera de la imaginación o al acervo simbólico y al que jamás se le ha encontrado su análogo en la fauna animal.

Su aparición en la mayoría de los bestiarios es una referencia obligada; casi todos los textos aluden a esta criatura describiéndola como un animal de pequeño porte, pero “tan ponzoñoso, que mata a los hombres con su sola mirada. Son reyes -basileus- de las serpientes; y no hay en el mundo bestia, grande o pequeña, que se les quiera enfrentar. Y allá por donde pasan, debido al gran veneno que tienen, secan los árboles y las hierbas. Y todos los años mudan la piel, como hace la serpiente, y después las renuevan “.(1)

La imagen del basilisco evoluciona a lo largo del tiempo, aunque permanecen algunos elementos en su descripción general, como el parentesco con las serpientes y lo mortífero de su mirada: ” En el siglo VIII, el basilisco era considerado una serpiente con unos cuernos en la cabeza y una mancha blanca en la frente en forma de corona. (…) Más tarde, en el medievo, pasa a ser un gallo con cuatro patas, plumas amarillas, grandes alas espinosas y cola de serpiente, que podía terminar en garfio, cabeza de serpiente o en otra cabeza de gallo. Hay versiones de esta criatura mitológica con ocho patas y escamas en vez de plumas. Plinio el Viejo lo describe como una culebrilla de escaso tamaño y pésimo genio ya que “su potente veneno hace marchitarse las plantas y su mirada es tan virulenta que mata a los hombres“. (5)

En otras fuentes las descripciones lo hacen semejante al gallo, con el que comparte su cresta, tamaño y porte: “Se figura como un gallo con cola de dragón o una serpiente con alas de gallo.” Todo su simbolismo deriva, según nuestro diccionario de símbolos (2), de esta asociación con el gallo y la serpiente: “El basilisco representaría el poder real que fulmina a quienes le faltan al respeto; a la mujer casquivana que corrompe a quienes de antemano no la reconocen y no pueden en consecuencia evitarla; los peligros mortales de la existencia, que uno no advierte a tiempo, y frente a los cuales son los ángeles divinos la única salvaguarda”. Esta asociación simbólica del basilisco con la mujer, de clara ascendencia judeocristiana, procede de la misma fuente que vincula a Eva con la Serpiente, y es más frecuente en el Renacimiento; así “durante el siglo de Oro, la literatura española aparece salpicada de referencias a la bestia, normalmente para compararla a la mirada de la amada. Lope de Vega, Quevedo o Cervantes usan a la criatura en sus textos.) (5)

(El basilisco es, en cierto modo, un epítome de la Serpiente o el Dragón antiguos, participando de su simbolismo)

A propósito de esta extraña criatura dice el Bestiario de Brunetto (3) que “cuando avanza, la mitad anterior de su cuerpo se yegue verticalmente, la otra mitad queda como en las demás serpientes, enroscada. Y por muy feroz que sea el basilisco, lo matan las comadrejas (…) Y sabed que Alejandro (Magno) los vio; mandó hacer entonces unas grandes ampollas de vidrio, en las que entraban hombres que podían ver a los basiliscos, mientras que éstos no los veían, y los mataban con sus flechas; y mediante tal añagaza, libro de ellos a sí mismo y a su ejército”. (3)

(Basiliscos en un grabado de la Cosmographia, hacia 1544)

E Isidoro en sus Etimologías: «Basilisco es nombre griego; en latín se interpreta regulo, porque es la reina de las serpientes, de tal manera que todas le huyen, porque las mata con su aliento y al hombre con su vista; más aún, ningún ave que vuele en su presencia pasa ilesa, sino que, aunque esté muy lejos, cae muerta y es devorada por él. Sin embargo le vence la comadreja, que los hombres lanzan a las cavernas en las que se esconde el basilisco. Cuando éste la ve huye y es perseguido hasta que es muerto por ella. Nada dejó el Padre de todas las cosas sin remedio. Su tamaño es de medio pie y tiene líneas formadas por puntas blancas. Los régulos, como los escorpiones, andan por lugares áridos, pero cuando llegan a las aguas se hacen acuáticos. Sibilus es el mismo basilisco, y se le da este nombre porque con sus silbidos mata antes que muerde.» (via)

Más curiosas son las explicaciones que sobre el origen de este enigmático monstruo nos brindan los diferentes bestiarios conocidos, pues casi todos coinciden en afirmar que el basilisco “nace de un huevo de gallo viejo, de siete o catorce años, huevo redondo depositado en el estiércol y empollado por un sapo, una rana o una sierpe venenosa. “

Algunos autores ya en la antigüedad manifestaron sus dudas sobre estas peregrinas historias sobre el origen de la mítica bestia: “que nazca de un huevo puesto por n gallo viejo, es difícilmente creíble; no obstante, algunos afirman con gran confianza que, cuando el gallo se vuelve viejo y cesa de montar a sus gallinas, nace en su interior, de su simiente corrompida, un huevecillo cubierto con una delgada película en vez de cáscara; incubado por un sapo alguna criatura semejante, el huevo produce el gusano venenoso, aunque no este basilisco, este rey de las serpientes. ” (4)

(El basilisco, una de las estrellas de los bestiarios)

Advierten las leyendas que es extremadamente difícil capturar vivo un basilisco. El único medio, como en el caso de otras criaturas que matan con sólo mirar,  es un espejo: “en él la mirada terrible de letal potencia, reflejada y vuelta sobre el basilisco mismo, lo mata; o bien los vapores ponzoñosos que lanza le procuran la muerte que él quiso dar.” En este episodio es evidente la relación con la Gorgona, cuya visión causaba la muerte petrificando al individuo; del mismo modo que la representación de la cabeza de la Medusa en el escudo de Atenea era capaz de destruir a los enemigos de la diosa: “Lucano refiere que de la sangre de Medusa nacieron todas las serpientes de Libia: el Áspid, la Anfisbena, el Amódite, el propio Basilisco; el pasaje está en el libro noveno de la Farsalia”. (6)

El salmista equipara al basilisco con el áspid, poniéndolos en relación con el dragón y otros símbolos del Adversario: “Los ángeles te llevarán en palmas, para que tu pie no tropiece en la piedra, pisarás el áspid y el basilico; hollarás el léon y el dragón (Sal. XC, 12-13) “

En el ámbito alquímico también prolifera la imagen del basilisco, simbolizando el poder devastador y regenerador del fuego, en un simbolismo cercano al de la salamandra. La aparición del basilisco preludia en cierto sentido el inicio de la transmutación de los metales. En algunos tratados antiguos de medicina tradicional el basilisco se usa –como se usaba antaño el polvo de cuerno de rinoceronte– como remedio medicinal, mezclado con otros ingredientes que resultarán en ungüento o pócima de milagrosos efectos.

La representación del basilisco nos sugiere, al margen de la carga moralizante que le prestaron los autores de los bestiarios, asociaciones con el dios Abraxas de los gnósticos, a menudo representado con cabeza de gallo y cuerpo de serpiente, y nos trae a la memoria el recuerdo de algunas criaturas fantásticas de la ciencia ficción moderna, verbigracia aquel octavo pasajero vermiforme y ponzoñoso que, como el basilisco, gozaba de idéntico mal genio.

-Fuentes y vínculos-

(1) Bestiaris, II, 118 (MS G)

(2) Chevalier y Gheerbrant, diccionario de Símbolos

(3) Brunetto, 134 (I:40)

(4) Swan, 486-487

(5) El basilisco, en un interesante y muy completo artículo de wikipedia, del que tomamos prestados algunos fragmentos entrecomillados.

(6) Casi todas las imágenes reproducidas pertenecen a marinni-live-journal , un post con abundantes grabados sobre el motivo del basilisco

(6) El basilisco, en el blog de las critaturas fantásticas

(7) Ana Mª Vargas Betancur bucea en las influencias del basilisco y la sombra junguiana en el Sauron y otros personajes de Tolkien en Rastreando el arquetipo de la sombra en la obra de Tolkien

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3 comentarios to El basilisco, rey del Fisiólogo

  1. Muy interesante este último enlace con la disquisición sobre The Lord of the rings. A ver si tenemos tiempo por fin y, adelantando a Aquiles, escribimos algo sobre El Señor de los Anillos, que ya va siendo hora pues no deja de asomar la cabeza.

  2. Dr. Tuga on febrero 14th, 2011
  3. Imaginé que sería de su agrado, por eso se me ocurrió incluirla (además de haber citado unas líneas, por lo que estábamos “obligados” a enlazarla como fuente). A encontrar un poco de tiempo para leerla y, sobre todo, para abordar al menos algún aspecto del enorme, vastísimo, complejo y multiforme universo de Tolkien.

  4. Flegetanis on febrero 14th, 2011
  5. […] El basilisco, rey del Fisiólogo al web Viajes con mi tia (en […]

  6. Basilisc | Bestiari Medieval on diciembre 13th, 2016

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