Archivo de octubre, 2010

Los muertos recalcitrantes

  

(Niños en Halloween, 1940 . Imagen Season of Shadows)

Estamos en Halloween, y prosperan las historias sobre muertos que regresan de su tumba. Los relatos antiguos que han dado lugar a esta moderna y frívola superstición, están relacionados con ritos y costumbres funerarias arcaicas que han sobrevivido a lo largo de los siglos hasta nuestra época. Los cuentos sobre fantasmas y aparecidos de días pretéritos adoptan ahora la forma trivial de cinematográficos vampiros, zombies y hombres lobo que campan a sus anchas por las calles.

Contamos con relatos sobre aparecidos y muertos recalcitrantes desde los más remotos tiempos históricos. De hecho, etnólogos actuales y viajeros de los siglos XVI, XVII y XVIII, han podido recopilar cientos de cuentos, leyendas y rumores populares que tienen por protagonistas a sujetos que, después de muertos, siguen manteniendo usuales relaciones con el mundo de los vivos(*)

Entre los romanos, la fiesta de la Lemuria daba rienda suelta a las andanzas de los aparecidos. Tras tomar todas las precauciones y medidas necesarias,  los antiguos romanos aún tenían que resignarse a recibir la visita de los fallecidos “ durante los días nefastos de los Lemuria  (9, 11 y 13 de mayo). Durante esas fechas los dioses tutelares de las puertas, umbrales y goznes perdían todo su poder de protección, los espíritus tenían paso libre al interior de la casa.”

Mantener lejos al aparecido del espacio de los vivos ha sido también el objetivo de una serie de gestos, puestos en práctica en la vida cotidiana de Europa occidental: Tapar los espejos, para no demorar la partida del difunto,  abrir todas las persianas y correr las cortinas de la casa, para no obstaculizar la salida del alma.; colocar la cama del agonizante paralela a las vigas del techo, para facilitar el acceso al cielo, depositar una moneda en la boca o en el ataúd, para comprarle, simbólicamente, al muerto los bienes que deja, evitando futuros reclamos de ultratumba.” (*)

Contra la proliferación de estas supersticiones, desde la Edad Media, y durante siglos, la iglesia libraría un duro combate para acabar con estas creencias de raigambre pagana sobre difuntos que regresan para traer muerte y desgracia, en unos casos, o prosperidad y buenos augurios en otros: “Enfrentada al culto a los muertos, capital en el paganismo, la iglesia se ve obligada a reaccionar y a imponer sus propias respuestas a las cuestiones referentes a los estados post-mortem. Los dos teólogos que han desempeñado el papel más importante en la historia de los fantasmas y los aparecidos han sido Tertuliano y San Agustín”, plantea Claude Lecouteux en su indispensable “Fantasmas y aparecidos en la Edad Media”.(1)

 Finalmente, aquellas larvas y almas en pena de antaño han desaparecido, pero no su poder de fascinación, heredado por las criaturas grotescas y las máscaras del siniestro carnaval de Halloween.

(Las leyendas sobre muertos recalcitrantes y aparecidos eran comunes desde la Edad Media. Aquí, una imagen de los tres vivos y los tres muertos)

(Los aparecidos forman parte de la imaginería medieval. Frescos de la Danza de la Muerte, Iglesia de San Nicolás, Tallinn, Estonia. Imagen MedievalWall.com)

 Nuestro pasado artículo  Brujas pretendía ser un  guiño hacia estas peculiares costumbres desarrolladas durante los primeros días de noviembre en los que nos encontramos. Aunque nos atraen poderosamente las historias de fantasmas, los monstruos del cine y las leyendas góticas de muertos y aparecidos, no profesamos excesivo entusiasmo por la mascarada de la noche de Halloween, entendiendo que es una falsa tradición –impuesta mediante diversos mecanismos de burda mercadotecnia, aunque algunos podrían ver aquí otras razones de esta difusión exponencial de estas prácticas– que en nuestros lares no ha tenido ni tiene una representación histórica de importancia, en tanto en cuanto las costumbres funerarias de nuestro pueblo durante estos primeros días de noviembre distan de la parafernalia actual de Halloween y entroncan con un culto respetuoso a los difuntos en el seno de la familia. (2) Sin embargo, algunos autores admiten que existían prácticas ancestrales en Galicia y otras zonas de españa que están emparentadas con el Samhain céltico,(3)

 

 A estas alturas todo el mundo conoce el origen pagano de esta festividad, que muchos vinculan con el Samhain céltico, el ritual más importante del periodo precristiano que dominó Europa  hasta su conversión. En el Samhain  ”se celebraba el final de la temporada de cosechas en la cultura celta y era considerada como el “Año Nuevo Celta”, que comenzaba con la estación oscura.” (4) (…) “Las festividades del Samhain se celebraban muy posiblemente entre el 5 de noviembre y el siete de noviembre –en la mitad del equinoccio de otoño y el solsticio de invierno– con una serie de celebraciones que duraban una semana, finalizando con la fiesta de “los espíritus” y con ello se iniciaba el año nuevo celta. (…) La tradición del Jack-o-lantern, la célebre calabaza iluminada típica de Halloween también tiene su origen en el Samhain céltico.

(Jack o Lantern, la típica calabaza iluminada de Halloween, parece tener su origen en una oscura práctica céltica. Imagen The Grimm Reaper)

 Este ritual de las calabazas tiene para nosotros especial interés, por cuanto enlaza con el culto de las cabezas cortadas, y por ende, de la calavera, al que pretendemos dedicar algunas líneas en el futuro. Entretanto mencionaremos que entre los antiguos celtas paganos estaba extendido este extraño culto a la cabeza decapitada, del que al parecer procede esta singular costumbre de vaciar la calabaza en Halloween: “Acostumbraban a llevarse consigo la cabeza de sus enemigos para percibir con ellas alguna forma de poder y por referencia mitológicas, sabemos que entre sus propiedades estaría la de proteger el lugar donde fueran emplazadas. (…)   (5)

(Altar para la festividad pagana del Samhain)

 

Parece que el empalar las cabezas  tenía para los celtas un valor apotropaico, al margen de su función “ornamental”, en la creencia de que las cabezas de los guerreros muertos protegerían del algún modo la fortaleza o el castro: ” en la noche de Samhain se encendían antorchas sobre estas o bien se alumbraban de alguna forma los cráneos situados alrededor de la muralla para mantener protegidos a los habitantes del lugar de visitas perturbadoras.” Al parecer esta misma práctica se dio en tierras gallegas, aunque paulatinamente se abandonaría, pero no así la celebración ritual de esta fecha ” manteniendo como sucedáneo algún fruto como melones o calabazas para continuar, en cierta manera, este elemento de la celebración aún vigente en muchos lugares de Galicia. En las comarcas del Condado, O Morrazo y Pontevedra se le conoce como “Calacús”, nombre que recuerda aquel irlandés de “Cailleach” y del que no sé aún si guardará alguna relación. En el caso concreto de Quiroga, se seca la calabaza tallada en “Difuntos” para usarla a modo de máscara en carnaval.” (5)

 

(Entre los antiguos celtas estaba extendido el culto de las cabezas cortadas, un remoto origen de la calabaza de Halloween. Via)

 

-Fuentes, notas y vínculos-

(*) Soto Roland, Fernando  Aproximación al devenir histórico de los fantasmas en el imaginario de la cultura occidental.

(1) Lecouteux, Claude. Fantasmas y aparecidos en la Edad Media. Olañeta Editor, 1998. Una reseña del libro en cuestión, aquí.

(3) (…) El autor del libro Caliveras de Melón, Rafael López Loureiro, ha comprobado que  existía por toda  Galicia hasta hace menos de treinta años una tradición similar a la de las famosas calabazas del Samhain céltico y el acual Halloween. “Además, también comprobó su pervivencia en el norte de Cáceres alrededor de la zona en la que están situadas las aldeas de habla gallega, y en zonas de Zamora y de León cercanas a Galicia (…) También estudió la relación de la costumbre de las calabazas con el culto a la muerte y a semejanza con las tradiciones hermanas de las islas británicas. Hasta llegó a detectar peculiaridades como la de Quiroga (Lugo) donde la calabaza tallada se seca y se conserva para usarla como máscara en el Entroido.”(fuente wiki)

 (5) Texto tomado de Galicia espallada: El Ciclo Anual festivo en el mundo celta. Sobre el Samhain céltico y la tradición de las “calaveras de melón” en Galicia,aquí.

(6) Una modesta reflexión sobre el contenido supuestamente anticristiano de la fiesta de Halloween, según una perspectiva católica, en Halloween y el cristianismo.

(7) El culto céltico de la cabeza (en inglés) tema que posiblemente será objeto de una futura entrada.

(8) Para fanáticos de Halloween, Countdown to Halloween., con cientos de enlaces a otras páginas similares.

(9) Los mil y un fantasmas, en Sobreleyendas.com

(10) Impresionante y nutrida colección de postales antiguas de Halloween en este album de Flickr.

Domingo, octubre 31st, 2010 MEMENTO MORI, MIS FAVORES TERRORITOS 4 comentarios

La Venus del Museo Spitzner

 

(Monsieur Venus, Rachilde. Imagen Morbid Anatomy)

 

A comienzos del siglo XX,   fueron muchos los artistas de la vanguardia que sintieron una honda fascinación por el mundo del circo, hasta el punto de hacer de ello casi una profesión de fe, como en el caso de Georges Rouault, que trataría de forma casi obsesiva el tema de los arlequines y payasos. El espectáculo circense –que a nosotros siempre nos ha parecido más bien deprimente y sórdido– se convirtió en una importante fuente de inspiración para gente como Picasso, Fernand Leger, Grosz o algunos representantes de la llamada Nueva Objetividad alemana, como Dix.  En el suelo patrio, sinceros  apasionados de los monstruos de feria y los gabinetes de curiosidades fueron el genial escritor Ramón Gómez de la Serna –que quizá imaginaba en el oficio del artista y el escritor ciertos paralelismos con la trágica existencia del clown– y su amigo el pintor de la España Negra, J0sé Gutiérrez Solana .

  

(La Venus del Museo Spitzner, que sirvió de inspiración al eterno femenino de Paul Delvaux. Imagen Morbid Anatomy)

 

Desde que el norteamericano Phineas T. Barnum introdujese en la escena del circo la exhibición de los llamados “freaks“ –mostruos o fenómenos de feria–se abriría una  vertiente más oscura y mórbosa del espectáculo que consiguió  atraer la curiosidad del público hasta extremos insospechados. Artistas e intelectuales, como Paul Delvaux, no permanecieron impasibles ante los dudosos encantos de “la mujer-serpiente del Orinoco”, o ante los devastadores efectos de los tormentos de la silla eléctrica,  la doncella de Nuremberg — o las imágenes de un suplicio hino como las que servirían de base para un cuadro a Solana– . Junto a estos freak shows, que constituían un espectáculo complementario en algunos circos, comenzarían a incluirse como parte de la visita los museos de curiosidades anatómicas o científicas, siguiendo el esquema que tradicionalmente adoptaban las ferias de medio mundo hasta mediados del siglo XX.  En el caso de Delvaux, puede decirse sin asomo de duda que nunca se debe subestimar el impacto que puede suponer la visión de un museo de cera.

  

(Algunas de las “joyas” del Museo Spitzner)

  

Paul Delvaux  fue, además de aficionado al circo, asiduo visitante de ferias y museos; mostrando una especial debilidad por las colecciones de objetos maravillosos y extravagantes, como los que se mostraban en el Gran Museo Anatómico Etnológico del Doctor Spitzner, que descubrió en Bruselas, en la Foire du Midi en 1930, y cuya visión causó una enorme impresión en el artista, a partir de la cual sus planteamientos plásticos sufrirían una enorme transformación:

“Era una barraca –escribió Delvaux sobre el Pierre Spitzner Grand Museum– cubierta de cortinas de tela roja y de cada lado había un cuadro pintado hacia 1880, creo yo. En el de uno de los lados aparecía el doctor Charcot, que presentaba a una mujer histérica en trance a un auditorio de sabios y de estudiosos. Esta pintura era impresionante porque era realista. En medio, en la entrada del Museo, se hallaba una mujer, la cajera; después, de un lado, había el esqueleto de un hombre y un esqueleto de simio, y del otro lado una reproducción de dos hermanos siameses. En el interior, se veía una serie bastante dramática y terrible de moldes anatómicos en cera que representaban los dramas y las tribulaciones de la sífilis, sus deformaciones. Y todo eso ahí, en medio de la alegría continua de la feria… Debo decir que aquello dejó huellas profundas durante mucho tiempo en mi vida” (3)

“Este lugar –prosigue Delvaux–  ha dejado una huella indeleble en mi vida que me ha supuesto… un giro total en mi concepto de la pintura… He descubierto que la pintura puede expresar drama sin perder su plasticidad”  De acuerdo con la obra de Delvaux, la expresividad es fundamental, pero la mayor parte de la carga dramática permanece contenida en la obra. Así lo ejemplifican sus dibujos de diosas, criaturas semejantes a ninfas y figuras maternales de grandes ojos –todas ellas deudoras en cierto modo de los rasgos mórbidos de la Venus de Spitzner– tan plenas en su redondez como contenidas y encerradas en sí mismas.”

 

(El museo Spitzner, de Paul Delvaux. 1943. Óleo/lienzo. Bruselas, Musees royaux des Beaus-ARts de Belgique)

(Los esqueletos son un motivo recurrente en la obra de Delvaux)

Un recorrido por la obra pictórica Delvaux revela hasta qué punto su visita al Museo Spitzner y la contemplación de sus horrores y maravillas resultaría “crucial en la formulación de su personalidad artística. Si hemos de creer sus declaraciones, el descubrimiento de De Chirico fue posterior, tanto en tiempo como en valor, al de aquella antología de horrores caseros: desde dicha epifanía, los cuadros del belga abundan en cortinajes raídos, sexo de interior, lámparas suspendidas de un techo que apenas se divisa, calaveras, academias, anaqueles, científicos de aire perverso, instrumentos alquímicos. Toda esa imaginería parece alcanzar su clímax precisamente en la obra titulada Musée Spitzner, de 1943, conservada hoy en el Museo de Arte Valón de Bélgica ” (3)

 

La Venus dormida de 1944, de Paul Delvaux, forma parte de una serie de variaciones que –sobre el mismo asunto– el pintor realizaría bajo la influencia de su visión de la Venus dormida y un esqueleto, colocados  uno junto a otro, en el museo Spitzner.   Esta yuxtaposición de la estructura viviente y el emblema de la mortalidad –memento mori–  cristaliza tan magistralmente en la Venus dormida del museo Spitzner , en una creación que reúne de forma inigualable los motivos de eros y thanatos, del eterno mito de la doncella y la muerte, plasmando  de modo tan directo y efectista la proximidad del amor y de la muerte,  que el modelo anatómico se convertiría inmediatamente para Delvaux en una referencia constante en su obra posterior. 

(Las Venus anatómicas entroncan con la tradición pictórica de la Doncella y la muerte como este óleo de Antoire Wierz, la Bella Rosina)

 

(La venus anatómica de Clemente Susini) (5)

(Venus anatómica de la Specola, en Florencia. Imagen Morbid Anatomy)

 (Venus anatómica de autor desconocido. Barcelona,  Museu d’Història de la Medicina de Catalunya. Imagen Morbid Anatomy)

La Venus del Museo de Spitnzer no era única en su género: estas venus anatómicas eran figuras de cera de tamaño natural  que reproducían los rasgos idealizados de una mujer, con una apariencia de  extremo realismo; a menudo se completaban los modelos con pelo humano y joyas, para aumentar aún más el efecto verista del conjunto. Estas figuras tenían partes desmontables que permitían acceder al interior del cuerpo para facilitar el estudio anatómico de los órganos internos . Estas creaciones fueron históricamente las formas más populares de modelos anatómicos, y formaron parte de innumerables exposiciones itinerantes y ferias, especialmente en el siglo XIX.

 

 (La pena del arlequín, otra obra de Delvaux que muestra la influencia de la Venus del Museo de Spitzner)

 

(Paul Delvaux: la Venus dormida del Museo Spitzner. Tinta china y acuarela sobre papel. Colección particular)

 

 (Esta obrita de Delvaux, ”La Venus dormida del Museo de Spitzner”, nos causó a nosotros casi la misma impresión que al pintor la visión de la Venus original. Carboncillo y lápiz sobre papel, Colección Ghêne)

 

 

(La auténtica Venus dormida del Museo de Spitzner)

 

Delvaux realizaría además un dibujo de la Venus dormida del Museo Spitzer, en 1932,  que muestra su fascinación con la figura femenina, que yacía en una cámara de cristal, conectada a un aparato que  producía el efecto ilusorio de la respiración de la belleza durmiente. Esta imposible Afrodita de cera contribuyó a burilar para siempre el prototipo de mujer inaccesible que el pintor inmortalizaría en sus cuadros de atmósfera enigmática y surrealista.

 

(Un horripilante  tutubo del  Musée Dupuytren, en Paris, donde se muestran modelos anatómicos de cera que representan de modo verista terribles deformaciones y los efectos devastadores de enfermedades, como la sífilis, en el cuerpo humano. La atmósfera escalofriante del lugar podría parecerse a la del Museo Spitzner en cuyas salas Paul Delvaux tuvo su afortunado e inspirador encuentro con la venus durmiente. )

 

-Fuentes y vínculos-

 

(1) Carlos Pérez, ¡Pasen y Vean!,  catálogo de la Exposición de Paul Delvaux, Fundación Carlos Amberes.

(2) La página de la Fundación Paul Delvaux (inglés y francés)

(3) Luis Manuel Ruiz, en Testigo Ocular, habla sobre  el Museo Spitzner, y su influencia en Paul Delvaux.

(4) Más sobre  los museos y colecciones anatómicas en la obra de Delvaux, enMorbid Anatomy.

(5) Los modelos de cera anatómicos de Clemente Susini en la Universidad de Cagliari.

(6) Las obras de Paul Delvaux en Ciudad de la Pintura

(7)  Invading Hands, Sleeping Beauties, un buen articulo sobre la venus del Spitzner, en Bioephemera

(8) Las fotos de la exposición El Museo Secreto, (2010)que incluyen la Venus del Spitzner, en este álbum de Flickr.

(9) Más impactantes modelos anatómicos de cera en La Specola, en Florencia, sobre la que quizá volvamos en otra ocasión. Más aquí, por cortesía de Atlas Oscura.

(10) Auge y declive del museo anatómico popular, un fenomenal artículo en Common-place: A Cabinet of Curiosities

Brujas

  

 

John British Dixon según John Hamilton Mortimer
Un hechizo 20 July 1773
Mediatinta 610 x 486 mm
© Copyright the Trustees – The British Museum
 
 
(…) Mientras  que están en el aquelarre no pueden nombrar el santo nombre de Jesús, ni de la Virgen santa María, su madre, sino es para renegar, ni pueden persignarse ni santiguarse; y de ello los advierten luego que son admitidos a la seta de los brujos. Y si algunas veces se descuidan y los nombran, les suceden muy grandes daños, y al punto se deshacen los aquelarres, y castigan gravemente a las personas que los nombraron.”
 
Fragmento del Auto de Fe de Logroño (11)
  
  

Desde tiempo inmemorial ya se tiene constancia de individuos, hombres y mujeres, que practicaban las artes de la nigromancia y eran consumados maestros en las artes de la hechicería, el uso de filtros mágicos, pócimas y hechizos. Dice Umberto Eco que se les menciona ya en el Código de Hammurabi, en segundo milenio A.C, así como en la cultura egipcia –donde no han de ser confundidos con los sacerdotes, así como no conviene confundir la magia con la taumaturgia– y, por supuesto, en la Biblia, donde se les considera un amenaza y suelen ser condenados por sus abominables prácticas, entre las que se contaba la adivinación. 

 

Henry Fuseli
The Mandrake: A Charm - 1785
Óleo, 635 x 765 mm
Lent by the Paul Mellon Collection, Yale Center for British Art, New Haven
 
 
Henry Fuseli
Las tres Brujas (Die drei Hexen) 1783
Óleo/Lienzo, 650 x 915 mm
Lent by the Kunsthaus, Zürich (gift of the city of Zürich)
 

Entre los griegos, además de las sibilas, las hechiceras o magas eran bien conocidas –bastennos los ejemplos de Medea o Circe, que convierte en cerdos a los compañeros de Ulises en la Odisea– y la cultura romana también tuvo conocimiento de las brujas, a las que asímismo condenaba por sus abyectas actividades. 

Dice Eco en su Historia de la Fealdad (1) que aunque la brujería fue siempre asunto tanto de hombres como de mujeres, por “una especie de misoginia arraigada se identificaba preferentemente al ser maléfico con una mujer –esto quizás enlace también con el relato del Génesis, donde la serpiente se asocia de un modo particular con Eva, la primera mujer, y en otras versiones del mito del Edén donde el primer ser demoníaco —Lilith, una especie de lamia–  tiene rasgos inequívocamente femeninos– ; esta condenación se hizo aún más evidente en el mundo cristiano, donde se pensaba “que la unión con el diablo solo podía materializarse por medio de una mujer (…) De hecho, en la Edad Media se habla del aquelarre como una reunión diabólica en la que las brujas no sólo se dedican a los sortilegios y encantamientos sino que se entregaban a auténticas orgías” en las que algunos autores  (8) han querido ver en  la brujería practicada en la Edad Media los vestigios de antiguos cultos dionisíacos,  en tanto en cuanto los rasgos del dios Pan o los sátiros son idénticos a la representación convencional del demonio en Occidente.  El componente sexual está con frecuencia indisolublemente ligado a los relatos sobre las andanzas de las brujas, desde sus relaciones con el macho cabrío, “símbolo de la concupiscencia (…) hasta su imagen a lomos de una escoba, que representa –según Eco– una clara alusión fálica” (1) 

  

 (Los rasgos de Pan se confunden con los de la visión occidental del demonio. En la pintura un terrorífico fauno según Carlos Schwabe

Las brujas no consituyeron normalmente ninguna obsesión en el ámbito eclesiástico, siendo más comunes los procesos contra las brujas en la Edad Moderna, y no en la Edad Media, “como se cree comúnmente (…)hallamos una prueba de esto en la iconografía de la bruja, mucho más rica a partir de esta época, con los grabados alemanes de Baldung Grien o Durero, por ejemplo. 

En el siglo XIII surgiría el Santo Oficio, la Inquisición, cuya primera ocupación fueron –sin embargo– los herejes. Posteriormente, a partir de la bula Summis desiderantibus affectibus, contra la brujería, y la aparición del libro Malleus Maleficarum (el martillo de las brujas), de Kramer y Jacob Sprenger, comenzaría la triste caza sin tregua hacia las brujas, dando lugar a los terribles episodios de interminables interrogatorios y torturas sin fin que la historia ha constatado: 

“Durante los siglos XVI, XVII y XVIII en muchos lugares de Europa y Norteamérica se produjeron las “cazas de brujas” que acabaron con miles de mujeres (los brujos fueron minoría) en la hoguera o degolladas, siendo especialmente diligentes en este aspecto los calvinistas y los luteranos [Lutero llegó a afirmar que los diablos habitaban en "los loros y en las cotorras, en los monos y macacos, para que ellos puedan así imitar a los hombres"]. En España, en ninguno de los territorios que conformaban la monarquía hispánica, se dio este fenómeno con la virulencia que tuvo en estos lugares, donde algunos autores hablan de centenares de miles de condenados a muerte (11)” Una mención aparte merece el Auto de Fe de Logroño, donde varias personas fueron acusadas de brujería: pueden consultar aquí el texto completo del proceso a las brujas de Zagarramundi.  

   

 

(Witches Sabbath, 1977, el aquelarre en una pintura del genial Johfra . Más cosas suyas en Visionary Revue) 

 

(La adoración de Pan, de Johfra, tríptico  inspirado en la Caída de los Ángeles Rebeldes, de Pieter Paul Rubens) 

   

” El estereotipo de brujería aparecido por primera vez en los juicios de las décadas de 1420 y 1430 duró más de dos siglos, aunque con versiones diferentes, por ejemplo la marca que el diablo grababa en la bruja no surgió con claridad hasta el siglo XVI, y fue desarrollada sobre todo por los demonologos protestantes; y el aquelarre tomó diversos detalles y descripciones según el país en que se juzgaba a la bruja. Pero aunque los cargos específicos diferían de un lugar a otro, seguían compartiendo varios rasgos comunes, esto hace “pensar seriamente en que las nociones eruditas sobre brujería se transmitieron de región en región y de una generación a la siguiente” . (f) 

Con el Romanticismo, en pleno auge de la razón y el primer espíritu científico, la imagen de la bruja se vuelve a resucitar, inflamando la imaginación de los artistas (Blake, Fusëli, Goya) que quizá buscaban un retorno -voluntario  o inconsciente -  a los motivos y atmósferas de la imaginería tardomedieval. 

  

  

 William Blake
Hecate , 1795
Aguafuerte a color iluminado con tinta y acuarela, sobre papel 439 x 581 mm
 W. Graham Robertson 1939 

 

Henry Fuseli
La mandrágora: 1812
Lápiz y sanguina sobre papel , 426 x 545 mm
Lent by the Ashmolean Museum, Oxford, Bequeathed by Francis Douce, 1834. 

  

Las brujas, en opinión de Eco (1) no fueron quizá sino simples ancianas hechiceras que decían conocer hierbas medicinales y otros filtros –como algunos curanderos actuales– y probablemente así lo hicieran; en Europa hay abundantes testimonios, bien documentados, de la existencia de una magia campesina muy antigua; en otros casos no eran más que desgraciadas intrigantes o incluso celestinas que “vivían a costa de la credulidad popular“(…) en todo caso, no representaban más que una forma de subcultura popular. Sin embargo, un estudio  profundo de las  historia de la hechicería en las culturas primitivas y en las formas  sincréticas de nuestros días demuestra que estamos ante un fenómeno de rasgos bien definidos y de cierta importancia: 

Julio Caro Baroja, “influenciado por las explicaciones psicosociales de Jules Michelet, pensaba que las brujas eran mujeres viejas que vivían al margen de la sociedad,  en un entorno rural, despreciadas por sus vecinos, vivían aisladas y tenían unos conocimientos de curanderismo que ejercían mediante el empleo de plantas medicinales. Estas viejas  no gozaban de compañía masculina, ni del amor de unos hijos, es decir, carecían de una familia, por lo que buscaban consuelo a su soledad en los paraísos artificiales que la flora europea les podía suministrar, como las solanáceas, entre las cuales destaca la belladona, el beleño y el estramonio, sin olvidar la mandrágora en la parte mediterránea”. (7) 

   

   

(Vuelo de brujas, de Goya) 

 

  

 

(El Aquelarre, de Goya; abajo, un fragmento) 

 

(Los Viejos comiendo sopa de nuestra entrada sobre la Inmortalidad nos trajeron a la memoria estas brujas de Goya) 

Goya, como miembro de la Sociedad de alcalófilos, amantes de lo feo, como su amigo Fernández de Moratín, se interesó profundamente por la figura de la bruja, a la que consagró no pocas de sus más fantásticas obras; en su época fue célebre un estudio sobre el llamado Proceso de Logroño, que despertó entre algunos intelectuales la pasión por el tema de la caza de brujas (10) 

En nuestros días, con el imparable desarrollo de las formas más siniestras de la llamada Nueva Era, son muchos los que pretenden una burda resurrección del druidismo y la brujería –la denominada wicca en su modo más extremo– que no son sino modos delirantes de esa caricaturesca espiritualidad al revés que René Guénon denunciaría en muchos de sus preclaros textos y que Mircea Elíade también anunció de modo brillante en su Brujería, ocultismo y modas culturales, de obligada lectura para quienes pretendan un acercamiento serio al asunto del resurgir del interés por el ocultismo y  la hechicería en nuestro tiempo. 

   

  Un aquelarre visto por Hans Baldung Griën 

 

  

  

 (Brujas en ambiguas prácticas de índole sexual, vistas por Baldung Grien) 

   

(El enigmático grabado de Las Cuatro Brujas, enfrascadas en una oscura ceremonia, de Albretch Dürer) 

  

 

(Las brujas entregan niños al Diablo en esta xilografía de 1720. La vimos en Mostrer Brains

 

(Xilografía de 1720 que muestra a un grupo de brujas danzando en el Sabbath con los demonios. Imagen de Monster Brains

  

 

(Los indicios que permiten descubrir a una bruja o practicante de la magia negra, en el panfleto  Discovery of Witches de Matthew Hopkins,  1647) 

 

 (Un fragmento de Häxan, la brujería a través de los tiempos, un clásico del celuloide rancio de género fantástico, de 1922) 

 

(¿Qué tal un poco de música para terminar?…Ozzy Osbourne, al frente de Black Sabbath interpreta, precisamente, el tema que da nombre a la mítica banda.) 

 

  

  

 -Fuentes y vínculos- 

  

(1) Eco, Umberto, Historia de la Fealdad.Capítulo VIII. Brujería, satanismo y sadismo. Lumen, 2007. 

(2) Buena parte de las imágenes mostradas aquí pertenecen a la exposición sobre Blake y Fuseli en la Tate Gallery

(2) (3) Un tema sobre el que volveremos —probablemente, Dm— en alguna otra ocasión. 

(4) El libro de las Brujas, de Julio Caro Baroja, una fantástica publicación reseñada en esta blog de un entusiasta de la Wicca. 

(5) Una apasionante lectura del grabado Las Cuatro Brujas, de Durero, aquí en Sexy Witch

(6) Miles de brujas y criaturas grotescas y pesadillescas en la inigualable  Monster Brains 

(7) Una completa historia de la brujería, con algunas recomendaciones bibliográficas, en La Velleta Verda 

(8) Murray, Margaret, The Witch Cult in Western Europe, en Sacred Texts 

(9) Häxan, la brujería a través de los tiempos, una película sobre el tema que no pueden dejar de ver, y un clásico absoluto del cine fantástico. 

(10) “Como ejemplo de la influencia de las ideas francesas en España durante los años 1790 es la formación de un grupo llamado los Alcalófilos o amigos de la fealdad. Esos escritores y críticos, entre los cuales se hallaba el amigo de Goya, Leandro Fernández de Moratín (quien efectuó un estudio de las caricaturas inglesas, afectaba interés por lo horroroso con el fin de criticar un orden político basado en la armonía. Presumiblemente los Caprichos Caprichos fueron consecuencia de ese grupo (fuente)”  

(11) Las Brujas de Zagarramundi y el Proceso de Logroño: una breve historia de la Brujería en España.

Stormberger y Los Profetas del Bosque

 

Muy negro el ejército que viene del este, sin
embargo, todo ocurre muy rápido.

(Alois Irlmaier, vidente , 1894-1959)

 

Visiones catastróficas del destino del la raza humana en general y de Europa, en particular,  se han contado por centenares a lo largo de la historia y son un fenómeno a menudo vinculado con la espiritualidad y la experiencia religiosa.  En ocasiones este tipo de manifestaciones parecen florecer especialmente en los períodos convulsos o cercanos al entorno de los milenarismos (precisamente el vocablo apocalipsis significa revelación);  también son muy frecuentes  en el ámbito del contactismo ufológico y el channeling (para algunos dos vertientes del mismo fenómeno), donde han dado lugar a una vasta literatura que además del aspecto profético reviste otros de orden diverso .  Son conocidas por todos con el apelativo de profecía, pero desde un punto de vista  teológico, vale decir ortodoxo, el término “profecía” únicamente conviene a una revelación de origen divino, siendo más ajustados los términos vaticinio o “revelación  privada” para éstas a las que nos referimos.

Existe una larguísima tradición de vaticinios en la zona central de Europa relativamente desconocidos – de los que se ocupa ampliamente en su fenomenal libro Los Profetas del Bosque ,vaticinios sobre el destino de Europa según la tradición popular Centroeuropea Jose María Sánchez de Toca ( 1 )–, que describen diversos escenarios probables de una gran guerra en Europa, marcada por la invasión de ejercitos procedentes del Este,(2)  principalmente rusos –o chinos en otras predicciones–  seguida de tres días de tinieblas que asolarán el continente, y que, según los distintos vaticinios, determinarán el final de la guerra.

(El hipotético escenario descrito en las “profecías”: Rusia lanza un terrible y masivo ataque sobre Europa. Imagen WarRoom)

 

Esta tradición  de vaticinios  centroeuropeos que presagian un ataque a Europa desde el Este, se remonta al siglo  XI, aunque estas primeras “profecías” son más descarnadas y sus descripciones de la naturaleza del invasor no es clara. Pero la línea de predicciones que se extiende ininterrumpidamente hasta el siglo XVIII (de 1701 a 1800) es mucho más nítida en detalles y se habla explícitamente de Rusia. (3) Esta identificación precisa de Rusia empieza a registrarse en el conjunto de los vaticinios a partir de 1800 (aunque hay menciones más antiguas), esto es, cien años antes de la Revolución de 1917, y mucho antes de que Rusia se contemplara como una potencia miliarmente peligrosa (en esta fecha de la que hablamos –en torno a 1800– Rusia  no podría considerarse una amenaza). Obviamente esto no prueba la fiabilidad de los vaticinos, ni ayuda a determinar de modo concluyente que dicho ataque ruso haya de tener lugar. Pero demuestra en cierto modo, con curiosa insistencia, que la naturaleza del evento descrito en los vaticinios no tiene nada que ver con la llamada Guerra Fría, y consituye un argumento en favor de una detenida observación de aquellos.  

  

He aquí algunos fragmentos de dichos vaticinios, pertecientes a una antiquísima cadena  de videntes centroeuropeos que llega hasta nuestros días:

“Los rusos no se detienen en ningún sitio, mientras arrasan en sus tres frentes. Día y noche corren para poder alcanzar el distrito Ruhr (distrito situado en la región de Westphalia, al oeste de Alemania), por donde hay muchos hornos y chimeneas. El segundo frente se dirige hacia el oeste sobre Sajonia, A través del distrito Ruhr, exactamente como el tercero, la cual va desde el noreste hacia el oeste sobre Berlín. Día y noche los Rusos corren, inexorablemente su meta es el distrito de Ruhr… Esto sucederá tras la confusión en los Balcanes ”

 Alois Irlmaier, Bavaria, 1950
  
  
“Los tanques vendrán del este y se dirigirán con gran velocidad hacia el Oeste. Las tropas rusas llegarán hasta el Rin”
Stockert vidente de Munich, 1947

“A finales de Julio las tropas rusas avanzará rápidamente hacia Eruopa occidental”
Erna Stiglitz, Augsburg 1975

“Al mismo tiempo una parte del ejército ruso avanzará subiendo desde Prusia, Sajonia y Turingia hacia el Rin, para alcanzar Calais y tomar el control de la costa”
Hermano Adm, Wuerzburg 1949

Pueden ver aquí el resto de los escritos que refieren un ataque fulminante de los rusos, la mayor parte pertenecientes a videntes centroeuropeos del siglo XX.

  

(La llegada de un Gran pez de plata –el Zepelin, aquí sobrevolando Dresde–  señalaría para el Stormberger y otros videntes el incio de la Primera Guerra)

De todas las predicciones centroeuropeas estudiadas,  son especialmente relevantes las llamadas profecías de Matthias el Stormberger, un humilde vaquerizo de Rabenstein, Alemania,   que  en torno a 1820 dejó constancia  de sus singulares visiones sobre el futuro. Analfabeto y sin ninguna formación, a pesar de ser conocido por su rara habilidad de predecir con precisión el futuro, muchos de sus vecinos lo ridiculizaban porque en muchas ocasiones sus místicas predicciones hablaban de cosas tan distantes –el teléfono, la televisión, el ferrocarril– que resultaban impensables o demasiado extravagantes para la compresión de las mentes de aquel remoto lugar del mundo. Sus predicciones, no obstante, empezarían a cumplirse  una a una, de modo implacable, décadas después de la muerte del Stormberger, que nunca pudo ver realizados en vida los acontecimientos que eran objeto de sus presagios.

(Un entierro colectivo: panoramas como éste, nada alentadores, son comunes en los vaticinos centroeuropeos)

Algunos de sus vaticinios guardan cierto parecido con los textos apocalípticos, y a menudo tienen ese tono catastrófico e inquietante. La secuencia  temporal  que el Stormberger sugiere en para los acontecimientos futuros es asímismo bastante segura. Como cuando dice: “Vosotros, hijos míos, no sufriréis estas cosas, ni vuestros nietos tampoco; pero la tercera generación, ésa sí que ciertamente las verán”. Esta afirmación, habida cuenta de la línea establecida para sus predicciones, situaría un plausible escenario para una tercera guerra mundial justo en nuestra época.

Se sabe que diversos estudiosos austriacos de las profecías en la región de Bavaria compilaron los vaticinios del Stormberger, pero con la llegada del nazismo los libros que contenían sus escritos fueron quemados, porque anunciaban la derrota final de Hitler, quien se interesaría profundamente por los textos del Stormberger y otros videntes bávaros. Sin embargo, algunos fragmentos de aquellos vaticinios, que hablan de la invención de automóviles, trenes y aeroplanos,  sobrevivieron. Describen con precisión el día en que empezaría la I Guerra Mundial, su duración, así como las armas que se emplearían durante el conflicto.

 

(Rusia, la amenaza fantasma de los vaticinios centroeuropeos)

 

Un ejecito masivo marcha desde el Este hacia
Belgrado con dirección hacia Italia. Después, tres frentes
armados avanzan como un relámpago en el norte del Danubio
sobre Alemania (Oeste) hacia el Rhin, sin previo aviso. Esto
sucederá de manera tan inesperada que la población huirá en
pánico hacia el Oeste

(Alois Irlmaier)

La mayoría de las predicciones de Stormberger no son ambiguas, sino bien específicas. Por ejemplo, el vidente explicitó las señales que darían lugar a la primera Guerra Mundial, augurando que “cuando en los lindes del bosque se termine el camino de hierro, y se vea un caballo de hierro –el ferrocarril, desconocido aún para el Stormbeger– entonces empezará una guerra, dos veces dos años”  ; y más adelante explica “se combatirá con fortalezas de hierro que se moverán sin caballos (los tanques empleados por primera vez en la Guerra del 14)  Tengamos en cuenta que estos vaticinios se recogieron al menos doscientos años antes de que los hechos descritos en ellos ocurrieran.

Este asombroso vidente bávaro también describió con pasmosa precisión el período de inflación y pobreza que siguió a la Primera Guerra Mundial, explicando que vendría un tiempo en el que el dinero no tendría valor alguno, y que para comprar una hogaza de pan habría que emplear una fortuna.

  

(Las predicciones de Stormberger vaticinaban el advenimiento del nazismo)

 

  

(Artistas com Paul Weber  también advirtieron con anticipación visionaria la amenaza latente y los horrores del nazismo en el momento mismo de su gestación, e incluso antes. Gracias a nuestro amigo Klingsor por ponernos sobre la pista de esta curiosa historia)

 

El Stormberger predijo también,  con increible precisión, la Gran Depresión de 29, el auge y caída del Tercer Reich, o el desarrollo de las dos primeras Guerras Mundiales,  previendo una tercera gran guerra para nuestros días:

“Dos o tres decadas después de la primera guerra vendrá una segunda aún más larga. Casi toda las naciones del mundo se verán afectadas. Millones de hombres morirán incluso sin ser soldados. El fuego caerá del cielo y muchas grandes ciudades serán arrasadas. Y tras el fin de esta Segunda Gran Guerra, vendrá  una tercera conflagración. Habrá entonces armas completamente nuevas. En un solo día morirán tantos hombres como en las dos primeras guerras. Las batallas se llevarán a cabo con armas artificiales. Se desatarán terribles catástrofes”  La llegada de los ejercios invasores, dice el Stormberger, será como el relámpago : “ Sucederá bien rápido –en una taberna de Zwiesel la gente estará divirtiéndose, y fuera lo soldados tomarán el puente– La gente huirá hacia los bosques. Aquellos que se escondan en el Fuchsenriegel o en el Falkenstein, se salvarán.” (de los vaticinios de Stormberger, 1830)

” Lo que es especialmente interesante en la visión del futuro de Stormberger es su comentario de que la guerra llegaría por sorpresa para muchos. Ve que aquellos que sí se dan cuenta de lo que está sucediendo son incapaces de compartir sus revelaciones –o de ser oídos–: “Las naciones de la tierra entrarán en estas calamidades con los ojos abiertos. No serán conscientes de lo que está sucediendo, y los que sí lo sepan y hablen serán silenciados. La tercera gran guerra supondrá el fin de muchas naciones” . Del mismo modo, en las predicciones del vidente Alois Irlmaier también destaca poderosamente esta llamada de atención sobre el factor sorpresa del ataque:

“Viene muy de prisa. Los campesinos estarán  sentados en la taberna, jugando a las cartas, mientras los soldados extranjeros los observan por las ventanas y puertas. Muy negro el ejército que viene del Este, sin embargo, todo ocurre muy rápido.” En algunos de los textos, estos soldados procedentes del Este son denominados directamente “rojos” (vocablo que en la época de aparición de los vaticinios no tenía el matiz que tiene hoy, puesto que aún no habría nacido el comunismo), que algunos interpretaban literalmente con el color distintivo de los uniformes.

 

(El fantasma de la guerra química  con toxinas letales planea sobre los viejos textos proféticos bávaros y centroeuropeos)

  

Cuando explotan, un Amarillo y verde polvo o humo
emana, todo lo que se pone en contacto con esto, se muere,
ya sea humano, animal o planta.

Los humanos se tornan completamente Negros y sus
carnes se precipitan de sus huesos, tan agudo es este
veneno.

(Alois Irlmaier)

“Cuando las mujeres vayan con pantalones, y los hombres se vuelvan afeminados, cuando uno no pueda ser capaz de distinguir a un hombre de una mujer, entonces será el tiempo. La gente construirá casas por todas partes, casas grandes y pequeñas, unas junto a otras. Cuando todo el mundo construya y en todas partes se erijan edificios, entonces todo será arrasado”.

“De modo que cuando veas el horror de la devastación, del cual el Profeta Daniel ha hablado, entonces huid a la montaña, y los que estén en el camino o en el campo, que no se vuelvan ni  a buscar sus ropas”   

La mayor parte de las predicciones centroeuropeas describen un escenario cercano a una guerra química, de efectos devastadores sobre la población, tal y como se describe en estas líneas del vidente Alois Irlmaier:
 
” Cuando la ciudad dorada sea destruida, empieza. Como una línea amarilla subiendo hacia la ciudad en la bahía. Será una noche clara y serena cuando empiecen a tirarlo. (…) Los tanques están todavía en marcha, pero sus tripulantes se tornaran completamente negros. Donde sea que caiga, todo morirá, ni árbol, ni arbusto, ni ganado, ni césped, se tornara negro y marchito.Las casas existen todavía, no se lo que es y no lo puedo determinar. Es una larga línea. Quien pase sobre esta línea muere, los que se encuentran en un lado no pueden pasar al otro lado. De repente todo en los frentes se rompe. Todos ellos tienen que huir hacia el Norte, Lo que llevan consigo lo tiran.  Nadie regresara jamás. Los aviones dejan caer un polvo amarillo entre el Mar Negro y el Mar del Norte, entonces una franja de muerte es creada, directamente desde el Mar Negro hasta la Mar del Norte, tan amplia como la mitad de Babaria (Región sureste de Alemania, y la mas grande en tamaño de este pais) (…) En esta zona no crece más el cesped, mucho menos vidas humanas. (*)
 

 (Los vaticinios del Stormberger, en este tubo del Canal de Historia -en italiano-)

 
 
A las tres guerras mundiales presagiadas por los vaticinios centroeuropeos, y que afectarán principalmente a Europa, seguirán tres días de Tinieblas que, de acuerdo con dichas profecías, serán de carácter global y afectáran a todo el orbe. Las terribles guerras desatadas en Europa serían,  en cierto modo, siempre según las mismas fuentes, una última advertencia al género humano.  Recordando la trágica existencia del profeta de Nínive, no nos queda más que sugerir que las profecías o predicciones de tono apocalíptico, como éstas del Stormberger que apuntamos, sólo son exitosas en la medida en que no se cumplen, puesto que su función es la de servir de admonición y advertencia,  y su  meta la de prevenir y señalar al hombre los acontecimientos terribles, calamidades y peligros que se ciernen sobre él, para que éstos puedan ser evitados y no sucedan.
 

 (El general Sánchez de Toca explica quiénes son estos Profetas del Bosque, en un fragmento del programa Cuarto Milenio)

 

-Fuentes y vínculos-

(1)Sánchez de Toca, José Mª: Los profetas del bosque: y otros vaticinios sobre el destino de Europa según la tradición popular Centroeuropea.Ediciones Corona Borealis, S.L. Posiblemente podamos consagrar una nueva entrada sobre este apasionante tema de las profecías centroeuropeas, admirablemente recogidas y tratadas en el libro del general Sánchez de Toca, en alguna otra ocasión.

(2)  La invasión rusa  de Europa según diversos vaticinios y predicciones. Más sobre Rusia en las noticias y en las profecías (Nostradamus incluido)

(3) Bernot, Stephan, European Prophecies (escenarios probables para una futura guerra centroeuropea según los profetas del bosque y otros vaticinios)En alemán. (European Prophecies, en inglés,  un acercamiento exhaustivo al tema del escenario de la invasión rusa de Europa descrita en los vaticinios centroeuropeos.)

(4) He saw the future, las profecías del Stormberger. El Mühhiasl, otro de las más destacables de los “profetas del bosque”, que algunos identifican con el propio Stormberger.

Alois Irlmaier (en alemán).  Una serie de tutubos sobre los videntes, entre ellos Irlmaier, en Der Seher (alemán).Los vaticinios de Irlmaier, en español, en Las Guerras Mesiánicas y aquí (tomado de Los Profetas del Bosque)

(5)obre el Stormberger y su influencia en Hitler, véase este otro sitio.

() Una catastrófica secuencia de acontecimientos y posibles escenarios del futuro en http://prophecies.us/yabb/YaBB.pl?num=1223722898

(7) Los vaticinios completos del Stormberger, en esta obra online en Scribd

(8) Un tutubo relajante y tranquilizador sobre el asunto que nos ocupa; recuerden, no se conturben en modo alguno, porque oirán de guerras y rumores de guerras, etc. etc.

Domingo, octubre 24th, 2010 MISTERIOS DE SÍBARIS 4 comentarios

El Reino del Preste Juan

 

(El mítico Preste Juan, como emperador de Etiopía) 

 

 ”Y además de esas islas y tierras, y de los desiertos del reino del Preste Juan, yendo directo para el este, los hombres no encuentran nada sino montañas y grandes rocas; y allá queda la región de las tinieblas, donde nadie consigue entrever, ni de día ni de noche… Y ese desierto y ese lugar de oscuridad van de la costa hasta el paraíso terrestre donde Adán, nuestro primer padre, y Eva fueron colocados”.

Juan de Mandávila, Libro de las Maravillas (*)

 

 

Las leyendas sobre el fabuloso reino de un monarca cristiano descendiente de los tres Reyes Magos, cuyo egregio trono se emplazaba en Oriente, en una tierra de imprecisa ubicación perdida en medio de musulmanes y paganos, se hicieron tremendamente populares en Europa entre los siglos XII y XVII. Las ramificaciones de este poderoso mito,  ampliamente extendido durante  la Edad Media, alcanzarían  el siglo XIX,  conociendo en el milieu del ocultismo y las sociedades secretas francesas un importante resurgimiento.  En pleno siglo XIX, los opúsculos de Saint Yves d´Alveydre Mission dans l´Inde y a principios del XX  la obra de Ossendovski Bestias, hombres  y dioses, volvieron a resucitar en cierto modo la leyenda del Preste Juan, en este caso bajo la forma del no menos misterioso gobernante de Agharta: el Rey del Mundo.

Las discusiones sobre los orígenes históricos de las leyendas en torno al Preste Juan y los múltiples elementos que han contribuido a su configuracón y difusión son interminables. Sus raíces  quizá habría que buscarlas en los paralelismos que mantienen con la literatura griálica, los mitos similares de Aghartha y Shamballah, o los relatos sobre la Fuente de Juventa , la búsqueda del Paraíso  y del centro o de la Montaña primordial. Su conexión con el simbolismo del Polo y la cuestión de la realeza sagrada convierten la leyenda del Preste Juan  en un auténtico depósito de doctrinas tradicionales de la mayor complejidad y calado imaginables. Posiblemente haya sido René Guénon, en su libro homónimo (1)  quien mejor ha contemplado los aspectos más importantes del simbolismo que rodean esta enigmática historia.

Para Guénon  el Preste Juan “era el «Rey del Mundo», o mejor, el«Brahâtmâ» o el «Dueño de los Tres Mundos» de la tradición hindú. Esto cuadra con el título que el Preste ostenta de «Señor de las Tres Indias». Estos poderes estarían también presentes en los Magos del Evangelio (aunque en san Mateo no se habla de reyes, sólo de «magos», sin especificar cuántos eran) que Guénon considera como los «tres jefes de Agartha», el misterioso reino perdido que tantos, como Nicholas Roërich, han buscado y siguen buscando en algún lugar remoto de Asia. (…)” (2)

 

(Nicholas Roërich nos trae resonancias de la mítica Agartha, cercana simbólicamente al Reino del Preste Juan)

En las tempranas descripciones del Reino del Preste Juan aparecen perfectamente definidas algunos de los rasgos más característicos: El monarca es un descendiente directo de los tres Reyes Magos –aspecto que redunda en el simbolismo del rey-sacerdote– ; se le presenta como un gobernante generoso y un hombre íntegro y virtuoso, que rige sabiamente una tierra llena de riquezas, plena de tesoros y exóticas criaturas, que cuenta con maravillas como las Puertas de Alejandro o la Fuente de la Juventud. Pronto el Reino del Preste Juan se identifica con el Paraíso, pues se dice que sus tierras bordean las murallas del Edén. 

Todas las historias coinciden en la mención de un reino misterioso, situado hacia el Este, donde resplandecían la paz y la justicia y donde el vicio o la pobreza eran desconocidos. En suma, se trataba de un país maravilloso, como lo describía uno de estos viajeros del medievo: “En esa región no crecen hierbas venenosas, ni se oye el quejumbroso croar de la rana; tampoco hay escorpiones, ni la serpiente se desliza sobre la hierba”. Era también un lugar de difícil acceso, lo que subraya su carácter segregado o sagrado: en el desierto vivían salvajes de horrible aspecto y criaturas monstruosas (guardianas habituales del recinto sagrado o acceso al lugar paradisíaco) que hacían riesgoso acercarse a los dominios del monarca.

El perfil del Preste Juan también ofrece desde el principio un inconfundible contorno simbólico que aparece incluso en los pequeños detalles; así, por ejemplo, se afirmaba que entre sus innúmeros tesoros se contaba un espejo en el que se podían ver todas las provincias de su reino, relato en el que podemos entrever reminiscencias del Mar de Bronce de Salomón, y que seguramente inspiró el motivo del speculum de los escritos medievales y del primer Renacimiento.

(El mapa del Preste Juan, con la descripción de su mítico Reino, identificado con Etiopía, la tierra de los “cabezas negras” y patria del Rasta Fari)

Las historias sobre el Preste Juan (término derivado del francés Prêtre,  indicaban que el personaje era rey y sacerdote, cuestión que resulta de la máxima importancia para entender la dimensión simbólica del asunto) y  han llegado hasta nuestros días a través de casi un centenar de testimonios escritos, especialmente manuscritos medievales, escritos en diversos idiomas, desde el latín al hebreo. La primera mención del monarca data de 1145, y se halla en la Crónica de Otto, Obispo de Freisin: el relato comienza con las supuestas visitas, en calidad de embajadores, de un arzobispo y un patriarca de la India a Constantinopla y Roma, respectivamente, en la época de Calixto II (1119-1124).

Este episodio no ha podido ser verificado históricamente, y las evidencias proceden de fuentes secundarias. De cualquier modo, parece que la más temprana referencia decía del Preste Juan que éste era “un cristiano nestoriano que era a la vez presbítero y rey de un territorio más allá de Armenia y Persia, había recuperado la ciudad de Ecbatana de manos de los reyes persas en una gran batalla no hacía demasiados años. Tras esta primera victoria Preste Juan, decidido a recuperar Tierra Santa, había puesto rumbo hacia Jerusalén, aunque finalmente las aguas del Tigris le habían obligado a desistir y volver a su reino. Preste Juan era un rey rico, como muestra de ello, la gran esmeralda de su cetro, y santo, descendiente de uno de los Reyes Magos.” (fuente) (3)

 

La leyenda reaparecerá años más tarde, en 1165, cuando empiezan a circular por Europa copias de una supuesta Carta del Preste Juan,  misiva que se decía escrita por el propio monarca, “el más grande monarca bajo el cielo y un cristiano devoto” e iba dirigida al emperador bizantino Enmanuel I Comneno y  a otros principes. En realidad, la carta parece más bien un cuento lleno de maravillas con muchísimas similitudes con el “Román de Alexandre” (4)  , una colección de leyendas sobre las hazañas de Alejando Magno” (3)  entre otras su búsqueda de la Fuente de Juventa y la de una piedra negra que recuerda en muchos momentos al Grial de los ciclos medievales, y que también se asocia misteriosamente con el Preste Juan y la no menos enigmática figura del Rey del Mundo. 

En la carta se hablaba “de Preste Juan, un monarca que reinaba sobre 72 reinos y que cuando iba a la guerra era seguido por 10.000 caballeros y 100.000 soldados. Su tierra era rica en plata y oro, y muchas criaturas maravillosas vivían en ella, desde bestias desconocidas a hombres con cuernos y tres ojos, también había mujeres que luchaban montadas a caballo u hombres que vivían más de 200 años, tampoco faltaban unicornios, caníbales o elefantes “(3)

 

 

De esta carta , al parecer una falsificación, se conservan varios ejemplares, uno de ellos hoy en el Museo Británico. En respuesta a la epístola el papa Alejandro III escribiría en 1177 una respuesta que dirigió a “Juan, ilustre y magnífico soberano de las Indias”, concediendo permiso al Preste Juan para construir un santuario en Roma con el fin de unificar la iglesia cristiana en todos los continentes.  Este pontífice no fue el único que trataría de entablar contacto con el enigmático Preste Juan, sino que los papas intentaban comunicarse regularmente “con éste  al que llamaban  ”el ilustre y magnífico rey de las Indias e hijo amado de Cristo“. En 1.245, el papa Inocencio IV envió a fray Giovanni de la Pian del Carpini, a través de Rusia meridional, con instrucciones de entrar en contacto con el Khan mongol, en la creencia de que los mongoles eran nestorianos, una rama de la iglesia ortodoxa,  y también con instrucciones para contactar con el propio Preste Juan.” (5)

Fue tan poderosa la influencia de esta leyenda sobre la imaginación y el espíritu de muchos que encendería la curiosidad de viajeros como Giovanni di Monte Corvino y Marco Polo por conocer in situ los misteriosos dominios del mítico gobernante, que partieron en una búsqueda que finalmente se revelaría infructuosa.


(Una imagen del Preste Juan en un mapa medieval)

A partir de estas primeras referencias escritas, la leyenda del Reino del Preste Juan se vigoriza y comienza a propagarse por toda Europa (de un modo curiosamente similar a la propagación de la literatura griálica, con la que mantiene interesantes paralelismos) , por medio de obras como  el Libro de las Maravillas de Juan de Mandávila, o  el volumen homónimo de Marco Polo; la fama del mito crece y llega a inspirar a aventureros portugueses y de otras partes del Viejo Mundo a lanzarse a la exploración del Lejano Oriente.

Así,por ejemplo,” en  1486  el Rey Juan II de Portugal solicitó a Dias para que recorriera África por el sur y encontrar el país del mítico rey cristiano Preste Juan,  del cual se tenían noticias muy recientes de Juan Alfonso de Aveiro y el rey deseaba entablar relaciones amistosas con dicho reino.” (3) Asímismo, parece que la exploración de la costa africana “ por parte de los portugueses se ve influida por esta leyenda, considerándolo un posible aliado y colaborador. Los portugueses, allá donde van, esperan una y otra vez encontrar a Preste Juan (…)” (3) 

Es precisamente en la segunda mitad del siglo XIV cuando algunos misioneros portugueses establecidos en Etiopía manifestaron que habían encontrado antiguas banderas y espadas cristianas transmitidas de generación en generación, justamente con la leyenda de haber pertenecido a un rey cristiano de apariencia divina (una imagen del rey sacerdote prefigurado, en la tradición mesiánica, por Melquisedec) ¿Era este rey  etíope de las descripciones mencionadas el legendario Preste Juan?  El título real “zan” en Etiopía recuerda ligeramente a “Juan”, y pudo ser motivo de confusión; por otro lado, el país es cristiano desde el siglo IV, y la dinastía actual, fundada en el siglo XIII, pretende remontar su linaje hasta el mismísimo rey Salomón, con el que el Preste Juan podría compartir -según hemos apuntado- ciertos rasgos. Por último, señalaremos que entre los rastas, la imagen del león conquistador que según cuentan los salmos representa a JAH, el Dios rastafariano,  se relaciona con Selassie,  Jesús –león de Judá, Rey de Reyes–  y la figura de Melquisedek  (en la que Guénon señalaba igualmente los rasgos del Rey del Mundo).

 

 (El León de Judá, coronado, en la bandera de Etiopía)

En el pasado, la actividad de las misiones franciscanas y dominicas en Asia Central y China también se vería reforzada tangencialmente por los rumores sobre la existencia de un rey cristiano y sus dominios en los confines de la tierra. Estas expediciones y aventuras perseguían varios propósitos, entre ellos el descubrimiento de algunas de las maravillas descritas en los relatos que proliferaban sobre el fabuloso Reino del Preste Juan: monstruos y criaturas extraordinarias como grifos y cíclopes, océanos donde los peces saltaban a la orilla para dejarse capturar fácilmente, y piedras de propiedades taumatúrgicas que devolvían la vista a los ciegos.

Algunos de estos últimos puntos recuerdan algunos aspectos interesantes del simbolismo del Grial. El episodio de los peces que acuden a la orilla sugiere la dimensión griálica del Cuerno de la Abundancia (de él se decía que hacía germinar las plantas, devolver el vigor a la tierra y –en tanto caldero mágico, cesto o Cornucopia– saciar inmediatamente a quien comía de su contenido o acomodar éste mágicamente al deseo de los comensales). Por otro lado,  el Grial asume la forma de una piedra  que, en ocasiones, también presenta virtudes y cualidades curativas y regeneradoras. Devolver la vista al ciego también podría ser aquí una metáfora de  de la visión instantánea, la revelación o la iniciación que propicia el contacto con el Grial, tal y como se refiere en algunas versiones de esta leyenda.

Con motivo de la relación entre la leyenda del Preste Juan y el Grial, afirma Guénon que “el simbolismo de la desaparición definitiva del Grial, arrebatado al Cielo, o transportado al Reino del Preste Juan, significa lo mismo”, lo que da una idea cabal de la aproximación o ensamble natural de estas dos leyendas cristianas en su desarrollo, aunque debiéndose reconocer que sus raíces son más antiguas, como toda tradición”.(fuente)

En la versión de Wolfram Von Essenbach, los lazos entre la figura del Preste Juan y el Graal se hacen patentes, pues el enigmático tesoro  ” se guarda en un castillo de la Orden de los Templarios –ahora custodios del Graal– dentro de una iglesia de planta octogonal, como su iglesia madre del Templo de Salomón, bajo la autoridad de un GRan Maestre que depende de la dinastía del mismísimo Preste Juan (…) a cuyo reino se retirará la Oden junto con el Grial (…) En la versión de Von Essenbach, además, el Graal ya no es el cáliz conteniendo la sangre de Cristo, sino una piedra de virtudes maravillosas, traída o caída del cielo –lapis exillis, lapsit erilis, o ex caelis– como aquellas piedras negras, o betilos, de la antigüedad pagana, custodiadas en los santuarios de las grandes diosas; piedras que recuerdan poderosamente a la piedra de chitamani de la tradición aghártica, y que supuestamente, según refiere Ferdinand Ossendowski en su obra ya citada Betes, Hommes et Dieux, de 1924, “habría sido envidada en tiempos antiguos por el “Rey del Mundo” –cabeza espiritual de Shambhala– al Daläi lama, transportada después a Ourga, en Mongolia, para luego desaparcer súbitamente por cerca de cien años”

(Un cáliz húngaro del medievo, prefiguración del Santo Graal, sea  lo que quiera que éste representase)

 

El reino de Preste Juan acabó desapareciendo de los mapas, cuando un orientalista alemán del siglo XVII, Leutholf, demostró que no había ninguna prueba que permitiera mantener la conexión entre el mítico monarca y los reyes etíopes. Pero para entonces la leyenda llevaba varios cientos de años influyendo el devenir de la historia de Europa y del resto del mundo (…)” (3) lo que no deja de guardar una curiosa relación con el modo en que misteriosamente aparecen y desaparecen las leyendas griálicas que circularon en el medievo, que también desempeñaron una función específica para quienes se ocuparon celosamente de su propagación en determinados entornos, como la corte de René d´Anjou.  Al margen de la dimensión simbólica de esta historia, aún hoy estamos tentados de creer que una tierra semejante y su fabuloso monarca podrían existir realmente en algún lugar del mundo.

 

 

 

 

 

-Fuentes, notas y vínculos-

(1)   Abd Al-Wahid Yahia (Guénon, René): El Rey del Mundo (texto completo on line),es, entre otras cosas, el estudio más completo hasta la fecha sobre la vertiente simbólica de la leyenda del Preste Juan.

(2 ) El fantástico reino del Preste Juan, Pablo Villarubia Mauso.

( 3) “El “Romance de Alejandro” también contaba que Alejandro y sus hombres habían encontrado la Fuente de la Eterna Juventud  y afirmaba que 56 compañeros ancianos del rey “recuperaron un cutis de 30 años  después de que bebieran de la Fuente de la Juventud“. Pero, ¿como llegar a la fuente, si la ruta hacia la India estaba bloqueada por los musulmanes?” Los paralelismos entre la leyenda del Preste Juan y el Romance de Alejandro, aquí.

 (4) (fuente: Cavobolo: el mítico Reino del Preste Juan)

(5 ) Fantástico artículo sobre  La búsqueda de la Fuente de la Juventud, un mito emparentado con el Reino del Preste Juan, en Old Civilization Blog.

(*) Vázquez Hoys, Ana : En Busca del Preste Juan; la influencia de la leyenda en las exploraciones africanas de los portugueses.

(* )Alarcón Herrera, Rafael, un pequeño texto sobre los Caballeros custodios del Grial y el Preste Juan.

(*) Wilson, Pip:  Prester John, legendary imperator of the East (Excelente sitio, con abundosa bibliografía, sobre el Preste Juan y su Reino del Este)

(*) El Reino del Preste Juan, en la wikipedia (como de costumbre, un buen punto de partida para iniciar este apasionante viaje)

(*) El libro de las Maravillas de Juan de Mandávila

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