Killing the dragon

29 septiembre
2010
escrito por Flegetanis
 
  
(San Miguel combate al Dragón; relieve del Museo del Louvre)
  
  
  
  
“San Miguel Arcángel,
defiéndenos en la batalla.
Sé nuestro amparo
contra la perversidad y las acechanzas
del demonio (…)”

 

Con ocasión de la festividad de San Miguel Arcángel, patrón de las milicias celestiales e infalible guía, nos hemos propuesto abordar el asunto del combate con el Dragón, uno de los más significativos y relevantes episodios de la vida de todo héroe viajero, pleno de simbolismo. De todos es conocido que en la hagiografía cristiana, los santos patronos de los caballeros, San Jorge y San Miguel Arcángel, aparecen a menudo en el acto preciso de combatir al Dragón –la serpiente o el demonio participan aquí del mismo simbolismo en tanto que encarnaciones del “adversario” —en una miríada de obras de arte maravillosas; bástenos recordar a Rafael o el mismo Durero, que tuvo a bien autorretratarse junto al Jefe de las Huestes Celestiales en uno de los episodios más célebres del Apocalipsis:

 “Hubo un gran combate en los cielos. Miguel y sus ángeles lucharon contra el Dragón. También el Dragón y sus ángeles combatieron, pero no prevalecieron y no hubo ya lugar en el Cielo para ellos. Y fue arrojado el Dragón, la Serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus ángeles con él.” (Apocalipsis 12, 7-9)   

En la Biblia las referencias a este dragón, encarnación del adversario, son numerosas: Así,  el profeta salmista dice: “Tú aplastaste la cabeza del Dragón”…(…) “Ese dragón que tú formaste para jugar con él”. (…) “es el mismo que tú hiciste para que fuese burlado por tus santos— Con esta opinión está de acuerdo lo que el santo Job dice: “Este es el principio de la imagen de Dios que consiguió que el dragón fuese echado a perder por sus ángeles.”” (Juan Escoto Eriúgena, Periphyseon) (4)

 

Albrecht Dürer, German, 1471 – 1528
St. Michael combat al Dragon
del Apocalipsis cum Figuris Pictures 1751

(El joven Durero se autorretrata parapetado tras el escudo con el emblema del heliotropo; es el ángel de arriba a la derecha)

 

En multitud de leyendas el dragón aparece con el significado de enemigo primordial, al margen de otras vertientes simbólicas más profundas. El combate con el dragón constituye por ende la prueba caballeresca  y heroica por excelencia. Hércules, Apolo, Cadmo, Perseo, Jasón, Sigfrido, Beowulf, San Jorge, San Miguel, Arturo, Tristán o Lanzarote, todos los héroes de cuentos,  sagas y epopeyas conocidas han de vencer al dragón, o su contrapartida, la serpiente o Caos primordial, la Tiamat de la mitología mesopotámica. El combate del héroe primordial con el monstruo existía también en la mitología egpcia, bajo la forma de la lucha entre Horus y Seth, que adopta diversas formas, entre otras las del hipopótamo, y así ha sido representado en diversos relieves, como los del templo de Edfú. La influencia de esta iconografía y su simbolismo en la génesis de las formas legendarias y hagiográficas en el mundo occidental es para algunos evidente.

“ Pero quizá, el más famoso y difundido santo guerrero vencedor del dragón, sea San Jorge. Nacido en Lidia y martirizado en Nicodemia en 303, su figura hunde raíces en el dios Horus egipcio para acabar como invención tardía del siglo XII. (…) En los bestiarios, acabará por perpetuarse su imagen asociada a la del diablo. Así en el de Cambridge, no sólo constituye una ampliación del Fisiólogo, sino que sigue a Solino, Ambrosio y, sobretodo, a Isidoro de Sevilla, para quien el demonio sería el más enorme de todos los reptiles, como un dragón, con cresta o corona. “  ( 6 )

(La visión egipcia del combate primordial: Horus vence a Seth, el hipopótamo, en un relieve del templo de Edfú. )

En el sentido más amplio del simbolismo del dragón, éste representa “lo animal” por excelencia, su lado más salvaje y peligroso, pero también, en sentido positivo, la energía o fuerza bruta en toda su pureza, de ahí quizá también su tradicional asociación con el fuego. Entre los sumerios, el animal en general representaba al “adversario”, el mismo concepto que más tarde se adjudicaría al diablo (el término Satán, por ejemplo, se traduce exactamente como adversario). No obstante, el dragón aparece en algunas culturas entronizado o deificado, como se le muestra en los estandartes chinos de la dinastía Manchú, o entre los fenicios o sajones.

(Así interpreta Delacroix el mito de Apolo y Pitón)

La leyenda del matador de dragones ofrece diversas versiones, en general de carácter violento y sangriento Los héroes antiguos acostumbraban a coronar su búsqueda con la hazaña de dar muerte al dragón.  A pesar del núcleo central del mito, los episodios varian: Es el caso de la leyenda del herrero John Smith (apellido que significa precisamente herrero, como herrero era Sigrido, el héroe de la saga de los Nibelungos, vencedor de Fafnir) de Deerhurst, en el condado de Gloucester, que alimentó a un voraz monstruo: “después de beber una inmensa cantidad de leche se tumbó al sol con las escamas erizadas. Entonces el fornido herrero le cortó la cabeza.”  En otra leyenda británica, el campeón Lyminster de Susex preparó para su enemigo un pudding emponzoñado, tan grande que tuvo que transportarlo en un carro hasta la guarida del monstruo, que lo engulló de un bocado, junto al carro y los caballos.

San Jorge combatiendo al Dragón (1551-52=)

Relieve de la fachada de San Giorgio degli Schiavoni, Venecia

En  este mito de la lucha del héroe y el dragón quieren ver algunos el tema arquetípico del triunfo de la luz sobre las tinieblas, o en términos junguianos, del yo sobre las tendencias negativas y destructivas del subconsciente.  Para la mayoría de las personas el lado oscuro o tenebroso de la psique, lo que Jung llamaba la sombra, permanece oculto, en estado larvario o inconsciente, reprimido. El héroe, por el contrario, debe percatarse de la presencia de la sombra y ser capaz de extraer de ella su potencial espiritual. Necesita llegar a integrar su potencia destructiva si quiere alcanzar la realización; ésta es la metáfora que representa vencer al dragón; en otros términos: sólo después de dominar y asimilar la sombra un individuo puede adquirir la plenitud personal y espiritual.

Para otros autores, influenciados posiblemente por la escuela del psicoanálisis, la lucha contra el monstruo significa la búsqueda para liberar a la conciencia apresada por el inconsciente; Ania Teillard (*)  sugiere que el monstruo se identifica con la líbido. Un modo trivial pero seguro de identificar de una vez por todas las asechanzas de Satanás.

(La lucha con el dragón en un capitel románico de San Juan del Duero. Crédito: Baruk)

Uno de los aspectos más interesantes y profundos del simbolismo del Dragón en relación con el viaje del héroe es su papel de custodio del recinto sagrado –temenos– o el tesoro. En estos mitos el Dragón se nos presenta esencialmente como un guardián severo; es en efecto el guardián de los tesoros escondidos, y como tal el adversario que debe vencerse para poder acceder a aquéllos. “En la mitología romana, aparecerá de nuevo en su papel de vigilante eterno enroscado en el manzano (Árbol de la Sabiduría ) que la misma Madre Tierra regalara a Hera y que era esquilmado, sin contemplación, por las Hespérides(…) “ (6) 

 Si en Occidente es el guardián del Vellocino de Oro y de las manzanas de oro del Jardín de las Hespérides –trasunto del Paraíso o morada de los inmortales–; en China, según un cuento de Tang, es el guardián de la Perla; la naturaleza del tesoro custodiado es diversa, pero  la leyenda de Sigfrido y Fafnir corrobora que este tesoro guardado tan celosamente por el dragón no es sino la inmortalidad.

 

(La ballena, en tanto que monstruo andrófago, es pariente del Dragón)

 

 

El dragón comparte con la ballena una parte del simbolismo relacionado con su papel de monstruo andrófago, que juega un papel fundamental en algunas formas de iniciación, especialmente en las culturas primitivas. Se pueda relacionar la imagen de la ballena arrojando a Jonás con el significado del dragón que engulle y vuelve a escupir su presa después de haberla transfigurado. Esta imagen del al héroe engullido por el dragón es muy significativa: vencido el monstruo, el héroe adquiere la eterna juventud –el tesoro custodiado por el monstruo, cuyas fauces a menudo se identifican con las puertas de la Muerte—Consumado el viaje a los infiernos, asimilados aquí con el vientre de la bestia, el héroe vuelve de nuevo del país de los muertos o –en el caso de la ballena—de la prisión nocturna del mar. El mito familiar de Jonás y la ballena, en el que el héroe es tragado vivo por un monstruo marino que lo traslada durante la noche sobre el mar, de oeste a este, simboliza el camino el sol desde el crepúsculo al alba. El héroe, como el sol, se hunde en las tinieblas que representan la muerte, para resurgir victorioso al término de su viaje.

 

 (Hercules y la Hidra de Lerna, en un grabado de Ludovico Caracci)

 

(No podemos resistirnos a incluir este fragmento de la película de Fritz Lang Los Nibelungos (1924), para ilustrar nuestro pequeño capricho sobre el héroe vencedor del dragón, pues precisamente aquí se recoge el episodio de Sigfrido dando muerte al monstruo Fafnir  y recibiendo un baño en su sangre para propiciarse la invulnerabilidad)

 

-Fuentes y vínculos-

(1) Sophia y el Dragón, imaginería del dragón en Occidente

(2) Para todos los textos hemos empleado, entre otros, el Diccionario de Símbolos de Juan Eduardo Cirlot y el fabuloso volumen de Chevalier y Champeaux.

(3) El dragón es uno de los animales favoritos para los ilustradores de fantasía contemporáneos. Un puñado de dragones en Taringa! y estos otros del genial Kerem Beyit, por cortesía de Pasa la vida

(4) La ballena como monstruo andrófago es el tema principal de este foro sobre simbolismo en el Románico; el combate con el monstruo es un motivo recurrente en la imaginería del Románico.

(5) Más dragones luchadores y otros extraños pobladores de los  capiteles románicos en esta página de aquí (con muy buenas fotos y comentarios)

(6) Para un buen material de referencia, véase  El Dragón en el Románico, apuntes para un símbolo

 

 

Related Posts with Thumbnails

11 comentarios to Killing the dragon

  1. No podía faltar una dedicatoria a San Miguel en este 29 de Septiembre. Magnifico el primer relieve ¡¡una joya!!

  2. Dr.Venturi on septiembre 29th, 2010
  3. Estoy de acuerdo, es muy bonito, y formaba parte de mi “colección” personal de imágenes que guardo para algunos de mis dibujos; pero, ya que es de dominio público, finalmente he decidido colgarla. Me parecía más interesante incluso que los fantásticos cuadros de Rafael o las representaciones barrocas de San Miguel.
    No será la última palabra sobre dragones y caballeros, me temo.

  4. Flegetanis on septiembre 29th, 2010
  5. Algún día, cuando lo coloree, les haré llegar un dibujo con este motivo que abre un cuaderno mío que quiere ser un juego de la oca personal (aún no he decidido en qué consistirá la última ilustración).

    Por ahora duerme el sueño de los justos, sólo a lápiz.

  6. V. on septiembre 30th, 2010
  7. Ánimo, V., y déle forma a esos proyectos antes de que el tiempo los rubrique definitivamente.Los dibujos a lápiz también tienen su incuestionable encanto.

  8. la monja alferez on octubre 1st, 2010
  9. Una variante en el resultado se produce considerando el combate de Thor con Jormungand, la serpiente del Midgard. Si bien el primero le aplasta la cabeza con el martillo Mjölnir, después, cual Kill Bill, muere tras dar nueve pasos a consecuencia de todo el veneno escupido por la bicha.

  10. Klingsor oder der letzte Harier on octubre 2nd, 2010
  11. [...] o del Árbol de la Vida,  participa de idéntica significación que el episodio particular del Dragón como tradicional guardián de tesoros, recintos o lugares sagrados o,  directamente, manantial  [...]

  12. Viajes con mi tía » Blog Archive » El guardián del recinto sagrado on octubre 6th, 2010
  13. [...] a Andrómeda y el hecho de que sus características principales concuerdan con el arquetípico combate del héroe solar con el monstruo o el dragón, sugieren la concurrencia de elementos diversos que [...]

  14. Viajes con mi tía » Blog Archive » Gárgolas y quimeras on octubre 15th, 2010
  15. [...] en las más diversas culturas  innúmeras leyendas que tienen como episodio central el combate del héroe y el dragón que, como hemos visto en otras ocasiones, adquiere las proporciones simbólicas del [...]

  16. Viajes con mi tía » Blog Archive » La colina del gusano on enero 16th, 2011
  17. …tuve largo tiempo -y lo he vuelto a ver en libros posteriores- una pequeña foto de un relieve egipto-romano con un jinete con cota romana y cabeza de Horus, alanceando a un cocodrilo con el caballo en corveta, precedente de de todos los San Jorges que luego han sido.

  18. angelitocurioso on febrero 9th, 2011
  19. Feliz hallazgo, que merecería ser conservado. En lo que se refiere a Horus es probable establecer esa conexión, del mismo modo que es acertado pensar que todos los dragones parecen ser descendientes directos de Seth Tifón, que con forma de hipopótamo, es abatido y duramente castigado, o de Tiamat, cambiando de registro y ámbito mitológico.

    Mil gracias por su visita y sus observaciones.

  20. Flegetanis on febrero 11th, 2011
  21. [...] La virgen y la bestia, en el Bestiario ejemplar, excelente punto de partida sobre el asunto. (2) Killing the Dragon, en Viajes con mi tía ; aquí tampoco somos mancos y habíamos abordado algún que otro aspecto del [...]

  22. La Virgen y el Dragón (I) | Viajes con mi tía on noviembre 5th, 2011

Deja un comentario

Buscar
 
 
“Prefiero más que llegar, pensar que ya voy llegando” , Alberto Cortez
 
 

Encuestas de la tita.

Archivo

Calendario

septiembre 2010
L M X J V S D
« ago   oct »
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930  

Comentarios recientes

Álbum Fotográfico

El archivo XML no existe
Paranoia jovial* La boutique de la tita Paranoia apologética Uvas pasadas por agua ¿Dónde estabas entonces?... Los realismos de Joachim Lapotre Fuerzas creativas El Coloso de Giambologna Un suplicio oriental La Manzana Podrida El código del resplandor God save OZ Mr.Sica Exlibris Monstruos y madonnas Un enigma funerario Su majestad escoJe. Crossroad blues I Fluyan mis lágrimas La ola Canción anticrisis Garbanzos en la tercera fase El día del padre Paranoia osiríaca Un souffle paranoico JUDEX El pabellón del naturalista De viaje con Kodak Level forty two Volando voy Claroscuro y tiniebla: Gérard Trignac