El rinoceronte de Durero

22 junio
2010
escrito por Flegetanis
 
 
(Una estatuilla basada en la efigie inconfundible del Rinoceronte de Alberto Durero) vía
 

Del mensaje a Philippe de Jonckheere a propósito de su rinoceronte: 

“¿Sabías que Durero hizo a pie el camino de Munich hasta Roma para dibujar del natural el primer rinoceronte traído hasta Europa, y que la xilografía sacada de su dibujo es probablemente el primer best-seller de la historia de la estampación? –  y que han descrito el rinoceronte  a partir de las impresiones de Plinio, el cual se basó en los relatos de los legionarios que volvían de África, concibiendo así el unicornio, mezclándolo todo un poco. ” (1)

Tan pronto acabamos de hablar sobre la inesperada tournée de Pepe Pótamo por nuestros pagos, cuando nos llegan noticias del más viajero de los  ínclitos representantes de la zoología fantástica; el celebérrimo rinoceronte de Alberto Durero, cuya historia, hábil y deliciosamente pergeñada por los gestores de  El diario de Studiolum, nos proponemos a esbozarles en esta humilde semblanza de las aventuras y desventuras de aquel singular y prodigioso animal.

Así reza el texto de la cartela que encabeza  la xilografía de Durero:

En el año de 1513 después del nacimiento de Cristo, el 1 de mayo, fue traído desde la India a Lisboa para el poderoso rey Emanuel de Portugal un animal que llaman rhinocerus. Aquí está reproducido en su forma completa. Su color es como el de una tortuga moteada, y está muy protegidamente cubierto de gruesas escamas, y en tamaño es similar al elefante, pero más corto de piernas y mucho mejor preparado para la lucha. Tiene un cuerno agudo y fuerte encima de la nariz, que gusta de afilar allí donde hay rocas. Es un animal victorioso, enemigo mortal de los elefantes. El elefante le teme terriblemente porque cuando se le acerca, el animal lo enfrenta con la cabeza entre las patas anteriores, y desgarra desde abajo el vientre del elefante, y lo mata, pues no puede defenderse. El animal está tan bien acorazado que el elefante nada puede contra él. También se dice que el rhinocerus es un animal veloz, confiado e incluso alegre. (3)

(La famosa xilografía Rhinocerus, de Albrecht Dürer, que representa un rinoceronte indio, en la primera edición de 1515)

El viaje del Rinoceronte de Durero fue doble, pues no sólo viajaría físicamente el animal a través de toda Europa, exhibiéndose para la admiración de medio mundo en las cortes más famosas de la época, sino que también lo haría en efigie, paseándose por todos los rincones de la Europa del siglo XVI, porque de la imagen original creada por el grabador alemán pronto surgiría una notable descendencia, que multiplicaría la impronta del rinoceronte en todos los medios artísticos conocidos, desde la escultura y la tapicería, hasta la pintura: a pesar de las imprecisiones anatómicas, el grabado de Durero cobró una gran popularidad en Europa y fue copiado en muchas ocasiones durante los tres siglos siguientes. Estuvo considerado una representación fiable de un rinoceronte hasta finales del siglo XVIII. Finalmente fue sustituido por pinturas y dibujos más realistas (1) Con el tiempo, se advierte una estilización de los rasgos del animal, pero sin perder un ápice, sino al contrario, reforzando aún más los rasgos impuestos por el original de Durero. (2)

(El dibujo original de Durero, datado en 1515, en el que se basó el artista para realizar su xilografía)

Esta curiosa historia comienza en mayo de 1515 cuando llegaría  hasta Lisboa, desde el Lejano Oriente, el rinoceronte indio que serviría de inspiración a la célebre xilografía de Durero. “A principios de 1514 el animal había sido regalado a Alfonso de Alburquerque,gobernador de la  India Portuguesa,por el  Sultán Muzafar II, como parte de un intercambio de regalos diplomáticos. Por aquella época, los gobernantes de diferentes países en ocasiones se enviaban animales exóticos para mantenerlos en la casa de fieras. (…) Tras un viaje de ciento veinte días, el rinoceronte fue desembarcado finalmente en Portugal, cerca del lugar donde se estaba construyendo la Torre de Belém , en cuya decoración encontramos ya la presencia de gárgolas que se hicieron eco de la estancia del rinoceronte en el lugar.Como no se había visto un rinoceronte en Europa desde la época del Imperio romano, había pasado a ser una especie de criatura legendaria,que ocasionalmente aparecía en los bestiarios junto con los “monoceros” (el unicornio de las leyendas, en cuya génesis quizá tuvo algo que ver el rinoceronte) así que la llegada de un ejemplar vivo causó sensación.” (2)

El rey Manuel de Portugal, propietario del rinoceronte, decidió obsequiarlo al Papa León X, por lo que mandó embarcar a la bestia en diciembre de  1515 “junto  con otros obsequios preciosos, y tras un largo periplo desde la desembocadura del Tajo hasta Roma, pasando por Marsella, donde fue contemplado por el rey Francisco I de Francia; pero tras continuar su singladura, el barco naufragó en una tormenta que estalló de improviso cuando pasaba junto a al estrecho de Portovenere  en la costa de Liguria. El rinoceronte, encadenado y sujeto por grilletes a la cubierta, fue incapaz de nadar hasta la costa para salvarse y murió ahogado. Su cadáver fue recuperado cerca de Villefranche-Sur-Mer y  su piel fue enviada de vuelta a Lisboa, donde fue rellenada de paja.El animal, ya disecado, fue enviado a Roma, a donde llegaría en febrero de 1516, y se exhibiría impagliato ( “relleno de paja”); allí  el rinoceronte fue pintado por Giovanni da Udine y por Rafael Sanzio de Urbino.” (2)

(El rinoceronte en una versión tardía de la obra de Ambroise Paré, Monstruos y Prodigios)

Las complejas maniobras del poder político que llevaron al pobre rinoceronte de mano en mano dese la India hasta Italia son descritas en detalle por Silvio Bedini, conservador de libros raros del Smithsonian Museum en su brillante El Elefante del Pape (The papal pachydermus, 1981) ; una detallada y bien documentada historia del animal y las visicitudes de su efigie mil y una veces reproducida la hallarán en los excelentes artículos Rhinocerology I y Rhinocerology II, de la blog Poemas del río Wang,  de donde hemos obtenido las imágenes y parte de los textos para nuestra entrada, y al cual les remitimos para profundizar, si lo desean, en este asombroso episodio.

(La imagen del Rinoceronte de Durero, en una octava edición de la xilografía)

 

 (Una versión coloreada de otra efigie del rinoceronte, en este caso reproducida en la obra del naturalista  Ulysse Aldovrandi, hacia 1600) 

El rinoceronte en un tapiz del Castillo de Kronborg (Dinamarca)  ,  c. 1550

 

Versión coloreada de una edición francesa del siglo XVII

 

 

(Un grabado que muestra un segundo ejemplar de rinoceronte que llegó en el siglo XVI a Europa, enviado a Madrid como regalo para Felipe II. Fuente)

 

 

 

(1) Rhinocerology.I The rhinoceros of the Pope, en Poemas del río Wang 

(2) Wikipedia, el Rinoceronte de Durero

(3) Fragmentos del bestiario a propósito del rinoceronte y su lucha con el elefante se intercalan en el texto.

(4) El Rinoceronte, según el Bestiario de Juan José Arreola

 

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2 comentarios to El rinoceronte de Durero

  1. Chapó joven. Se debía usted a sí mismo esta entrada ya.

  2. R. Daneel O. on junio 24th, 2010
  3. Gracias, doctor. Ya van tres piezas insustituibles de nuestro particular bestiario: la mosca de William Blake y la ballena y el rinoceronte de Durero. Seguiremos sumando.

  4. Flegetanis on junio 25th, 2010

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