La fuente de Juventa

2 mayo
2010
escrito por Flegetanis

  

Lucas Cranach, La fuente de la Juventud  

    

“…Estos buscaban la fuente de la eterna juventud en la península de la Florida; la ciudad de El Dorado en la Guyana y en Nueva Granada; el país de la canela en las selvas del Amazonas… Pero eran sueños destructivos: muchos perecieron ahogados en los torrentes, murieron de tifus o viruelas, fueron comidos por las fieras o se vieron obligados a comerse a sí mismos; y porque los guiaba la ambiciosa imaginación, nombraron a los territorios que iban pisando, o trataban de encontrar, con los nombres que llevaban en sus cabezas: la Florida, El Dorado, California, Amazonas, Patagonia, una geografía ya definida en los libros de caballería o inspirada en ellos.” ( 1)  

“…Y cómo los exploradores se maravillaban del número de años que vivían los etiopes, alrededor de ciento veinte años, y algunos aún superaban este término; los condujo (el rey) a una fuente tal que quienes se bañaban en ella salían más relucientes, como si fuese de aceite, y que exhalaba aroma como de violetas. Decían que el agua de esta fuente era tan sutil que nada podía sobrenadar en ella (…) y si en verdad tienen esa agua y es cual dicen, quizá por ella, usándola siempre, gocen de larga vida (“2)  

“—Señor Dios —inquirió Alejandro Magno—. ¿Cuántos años viviré? Pero no hubo respuesta del dios. Después, Senusert, cuyo nombre egipcio significaba «El de Orígenes Vivos», intentó consolar a Alejandro, pues el silencio del dios hablaba por sí mismo (…) Desilusionado, Alejandro dejó las cuevas y «prosiguió el viaje que tenía que hacer»: buscando el consejo de otros sabios, buscando un escape a su destino mortal (…) ” (3)  

Las leyendas en torno a las fuentes naturales de las que brota el agua milagrosa que algunos identifican con el Elixir de larga vida son muy numerosas. La más célebre quizá sea la del conquistador Ponce de León, que habría encontrado, según una leyenda apócrifa, una de estas fuentes en las Bahamas, en la isla de Bimini. Famoso por su infatibable búsqueda fue el conquistador Juan Ponce de León, descubridor de La Florida, caminó sin descanso buscando un lugar mítico llamado Bimini, pleno de prosperidad y riqueza, en el que según las leyendas estaría la Fuente de la Eterna Juventud. En la época de los descubrimientos (desde el siglo XV hasta inicios del XVII) las historias sobre manantiales con poderes curativos y regenerativos eran muy difundidas entre los indígenas de las tierras recién conquistadas en el Caribe.  

Ponce de León oyó hablar a unos indios del Caribe de una fuente en cuyas aguas se remozaban los viejos tornándose mancebos, y dispuso una expedición en su busca. Era ya un viejo invento del Preste Juan que aparecía en el Roman d’Alexandre. Y hombres y carabelas anduvieron perdidos por más de seis meses, cuenta Fernández de Oviedo, quien se queja de que fue muy gran burla decirlo los indios y mayor desvarío creerlo los cristianos. (4)  

  

(Ponde de León, descubridor de la Florida y buscador incansable de la Fuente de la Juventud)  

La fuente de la juventud, símbolo de la inmortalidad, es una fuente legendaria cuyas aguas tienen propiedades curativas y devuelven la juventud a quienquiera que las beba o se bañe en ellas.  El  de la Fuente de Juventa era un tema bien conocido en la Edad Media:  se hallan menciones en el Libro de las Maravillas del mundo de Juan de Mandávila, y en diversas obras sobre el enigmático Preste Juan, al que algunos identifican con el Rey del Mundo. Pero su origen es más antiguo, y puede relacionarse con el mito del Jardín del Edén, como veremos.  

  

Recordemos que en la imagen del Paraíso terrenal, cuatro ríos parten del centro, es decir, del pie mismo del Árbol de la Vida, y se separan según las cuatro direcciones principales señaladas por los puntos cardinales. Entonces, se desprende que surgen de una misma fuente, que deviene simbólica del Centro y del origen de la manifestación. Según la tradición, esta Fuente de la Vida es la Fons Iuventutis cuyas aguas pueden asimilarse a la bebida de inmortalidad (néctar, amrita). Por eso se considera que su significado, en tanto agua que brota, simboliza la fuerza vital del hombre y todas sus sustancias (así en el kundalini yoga, la alquimia y otras formas del tantrismo).  

  

Fotograma promocional de la película The Fountain, sobre el mito de la búsqueda de la inmortalidad y la liberación del Samsara)  

  

(Cartel promocional de Cocoon, otro filme que retoma el antiguo mito de la Fuente de la eterna juventud)  

Las leyendas e historias sobre la Fuente de Juventa, de aguas milagrosas, se remontan al tiempo de las Novelas de Alejandro y fueron un tema corriente hasta la Era de los Descubrimientos en Europa. Una versión más tardía del mito tiene su origen en la historia del “agua de la vida” de las Novelas de Alejandro, donde Alejandro Magno y su siervo cruzan las tierras de la oscuridad para encontrar la fuente de aguas curativas.  Algunos elementos de esta historia, como el personaje del sirviente de Alejandro, proceden a su vez de de una saga recogida en el Corán y de las  leyendas de Al-Khidr, de Oriente Medio.Existen además incontables fuentes indirectas para el mito de la Fuente de la Vida. Una de ellas podía haber sido tomada del relato evangélico en el que Cristo sana a un hombre en la piscina probatoria en Jerusalén, el estanque de Betesda. En general, muchos enclaves sagrados relacionados con manantiales o fuentes naturales se asocian a esta capacidad milagrosa de las aguas.  

  

(Cristo en el estanque de Bethesda)  

A menudo la inmortalidad como don precioso es objeto de muchas leyendas, historias y mitos, donde se se manifiesta a través de objetos o utensilios maravillosos, que en ocasiones representan el fin del viaje o la gesta del héroe (grial, manzana de Conn). La piedra filosofal alquímica, la panacea universal y el elixir de la vida participan del mismo simbolismo de la aguas de esta Fuente de la Juventud. A veces el agua milagrosa aparece vinculada a una piedra o una roca, de la que brota, o con la que directamente se confunde: en la tradición hermética, el elixir de la vida guarda una íntima relación con la piedra filosofal. Así en la leyenda de Alejandro Magno en busca de la piedra conspicua, que Adán llevaba consigo cuando abandonó el Paraíso, y que emitiendo una luz señala la presencia de un manantial de aguas que confieren la inmortalidad. También en las diversas versiones del ciclo del Grial, éste puede adoptar la forma de una piedra (Wolfram Von Esenbach) y sus propiedades curativas se asocian tanto al continente –el vaso, el grial– como al contenido –la sangre preciosa de Cristo–.  

  

(Relieve de la Catedral de Amiens. Abraham y Melchitsedec junto al pozo.)  

En realidad el tema de la Fuente de la Vida bien pudiera tener su punto de partida en la “Fons Iuventutis (fuente de la juventud)” al pie del Árbol de la Vida, centro del Paraíso Terrenal, de donde brota el agua de la inmortalidad.  El tema es familiar también para la cultura hindú y el mitraismo. En Europa es conocida la “Fuente de la Juventud” del Códide de Sphaera, en Florencia, relacionada como el símbolo del  ”Jardín” donde suele haber una fuente central (signo de la intimidad y del reposo –también símbolo del Sí mismo, o Atmá– )como en el ejemplo del Jardín de las Delicias, del Bosco, en el Museo del Prado, o algunas representaciones en el centro de los tableros del popular Juego de la Oca. En una escena de la pintura mural del Castillo de la Manta (Saluzzo, Piemonte) de la primera mitad del siglo XV, todos los personajes representados junto a esta Fuente de la Vida experimentan una mejoría física al contacto con el agua milagrosa. Lo mismo sucede en la xilografía de Jungbrunenn, de 1520, donde los viejos, enfermos y lisiados llegan hasta la fuente esperanzados. (source)  

  

Por otro lado,  el simbolismo alquímico del tema de La Fuente de la Juventud ha sido señalado en numerosas ocasiones:  ”El Jardín de las delicias”  del Bosco presenta en su centro un alto alambique; su cuello emerge de una media luna. Del cuello del alambique emergen dos fuentes de agua mágica que cae sobre el lago que está en la base. Un personaje traga con placer el agua que sale de la fuente. El mismo motivo de la fuente nos presenta el Bosco en “El Paraíso terrenal”, donde se ve a Adán y Eva en el Paraíso. En el centro de un estanque se alza otra elegante fuente con múltiples salidas de agua.    

Recordemos la asociación entre estas fuentes que vivifican y los baños que hacen las delicias de la humanidad. Fuentes y baños se encuentran constantemente en los tratados alquímicos. En el Rosarium Philosophorum de Arnaldo de Vilanova, se nos muestra al Rey y la Reina sentados en un estanque lleno de agua, donde realizan la hierogamia bajo los augurios del Sol y de la Luna . Parece haber aquí alguna relación con el tema de los Jardines de Venus, o Jardines de Amor, en cuyo centro a menudo se representaba un estanque o fuente alrededor de la cual los amantes se entregaban a los placeres del mundo.  (5)  

  

   

   

   

   

  Virtutum fons. Emblemata Amoris divini Emblemata 

  

  -Fuentes y vínculos-  

(1) Ramírez, Sergio: Atajos de la Verdad  

(2) Tomado de Heródoto, los Nueve Libros de Historia, lib. III, 23  

(3) Xentinel; Alejandro Magno, el Hijo de Zeus  

(4) La búsqueda de la inmortalidad, en el El último cazador de Monstruos  

(5) La alquimia en el Bosco, Durero y el Renacimiento, Symbolos.

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3 comentarios to La fuente de Juventa

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  2. Key West Florida | Salvaged Cars For Sale on mayo 3rd, 2010
  3. [...]  pedimos un deseo: la inmortalidad. Pero lógicamente acompañada de la eterna juventud, o más bien de la eterna primera madurez. Bueno, ya se sabe que nosotros, pobres mortales, no [...]

  4. Viajes con mi tía » Blog Archive » Inmortalidad. El gen egoísta (I). on mayo 6th, 2010
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