Archive for Enero 21st, 2010

21 Enero
2010
escrito por Flegetanis

 ¿NADA QUE HACER HASTA LA PRÓXIMA LUNA LLENA?

No se preocupen, porque los chicos de Monster Kid Online nos han preparado una grata sorpresa.

   

(source: Monster Kid Online Magazine)

(Hombre lobo de Rick Baker, modelado con Zbrush)

Rick Baker,  el padre de Bigfoot  (¿recuerdan a Bigfoot y los Henderson?) quien capturara nuestra imaginación con sus magistrales efectos de maquillaje en el vídeo Thriller, y la extraordinaria transformación de Un Hombre Lobo Americano en Londres, ambos dirigidos por John Landis, se hace cargo ahora  de la nueva versión del licántropo para la Universal, dirigida por Joe Johnston, que esperamos con impaciencia. Echando un vistazo a sus increíbles trabajos , algo nos hace presagiar que ésta va a ser la imaginería, la de Rick Baker,  que el mito merece.

¿Y qué nos dicen sobre la cubierta para la revista , con el celebérrimo cíclope de Harryhausen, que ya ha desfilado por nuestra blog?… El extraordinario realismo de la criatura lo debemos a partes iguales al talentazo de Baker y a las posibilidades de una herramienta virtual llamada Zbrush, un potente modelador 3D que todos los aficionados a la infogafía conocerán.  Y además nos dicen que el buen hombre ha hecho este trabajo, así como diversas incursiones en animación digital, en los escasos ratos de asueto que le permitía  su actividad en el rodaje de la nueva versión de WOLFMAN. Pedazo de artista, sin duda; un verdadero monstruo.

(Cover de Rick Baker con una recreación del cíclope de Harryhausen)

Rick Baker Cyclops

(Otro ejemplo de la proverbial capacidad de Baker para sacar partido a Zbrush.)

21 Enero
2010
escrito por Flegetanis

 

La portada del templo románico es, simbólicamente, un elemento de mayor importancia, en tanto es el punto de acceso al recinto sagrado (1). Así también sucede en la masonería, donde aparece vinculada a la noción de umbral o tránsito. Por esa razón la  iconografía de su ornamentación con frecuencia es tan profusa, detallada y compleja, como en algunos ejemplos del románico y del primer gótico.

Ya hemos tenido ocasión de comentar algunas cuestiones sobre la representación de las escenas de la psicostasia, juicio o pesada de almas en las portadas del templo románico y su relación con el simbolismo de las Puertas Solsticiales. Ante el Juez de vivos y muertos, Cristo, quien se presenta a sí mismo como la puerta –”Yo soy la puerta. El que por mí entrare será salvo…” (Juan, X, 7 y 9)”– se despliegan condenados y justos. Generalmente, a la derecha de Cristo –por tanto a la izquierda de quien observa (2)– está el Paraíso; a la izquierda, por contra, se abren las fauces del Infierno, con sus representaciones características donde “un hormigueo alucinante de afanosos diablillos se apoderan de los pecadores y los arrastran para atrormentarlos, doblados por la cintura, cabeza abajo, irreconocibles. Con frecuencia vemos la balanza que pesa las almas (…) cuyo encargado es, de ordinario, San Miguel, quien vigila uno de los platillos, mientras e diablo en persona mira de forma inquietante el otro. (3)

(Las fauces del Infierno en un detalle del pórtico de la Iglesia de la Magdalena en Vezélay)

 A menudo hallamos también en la portada del templo románico a Cristo rodeado por la rueda del Zodíaco, ocupando su centro como Cronocrator o señor del tiempo. En estos ejemplos, “es habitual que el zodiaco aparezca separado en dos mitades, representando el ciclo anual. Así, los signos ascienden desde el solsticio de invierno hasta el de verano, y luego descienden desde éste hasta el de invierno. En ocasiones, estos puntos de «cambio» aparecen simbolizados en la puerta mediante la representación de los dos «san Juan». No es extraño ver a san Juan Bautista y san Juan Evangelista,  cuyas festividades coinciden, «casualmente», con las de los respectivos solsticios (…)” (4) 

(Cristo señor del Tiempo en Vezélay)

Para concluir elegantemente, señalaremos estos artículos de mayor hondura a los lectores interesados especialmente en este tema.

La Puerta del Templo como Puerta del Cielo en el Románico Navarro Aragonés 

 El Zodiaco de Cristo

(1) Temenos, o recinto sagrado, segreagado –sagrado– del mundo exterior por el umbral o puerta.
(2) Estas “confusiones” entre izquierda y derecha según el punto de vista del observador y su efecto en la percepción de los símbolos resultan muy reveladoras en una segunda lectura.  

(3) G.De Champeaux/Dom Sebastian Sterckx.  Introducción a los símbolos. Europa Románica, v.7. Ediciones Encuentro. 1989

(4) Tomado del Zodíaco de Cristo

21 Enero
2010
escrito por Flegetanis
 Nuestra filacteria particular, inspirada remotamente en las cartelas del cine mudo, ha despertado en nosotros un espontáneo interés por las máximas y las frases célebres. Aquí les dejamos un puñado  a favor y en contra de la acción de viajar, leitmotiv de nuestra blog , hilo conductor y adhesivo milagroso para nuestros contenidos heterogéneos. Encontrarán, si gustan, éstas y otras sentencias sobre los más variopintos temas en Proverbia.net.  Animo al Dr. Venturi a incluir alguna en nuestra “filacteria galopante”.

 (Caspar David Friedrich, caminante ante el mar de nubes, 1818)

“El que está acostumbrado a viajar, sabe que siempre es necesario partir algún día. ”
(Paulo Coelho)
 
“Comer bien, dormir bien, ir donde se desea, permanecer donde interese, no quejarse nunca y, sobre todo, huir como de la peste de los principales monumentos de la ciudad.”
(Jules Renard -1864-1910-  Escritor y dramaturgo francés.)
 
“Por naturaleza, los hombres gustan de ver cosas nuevas y de viajar.”
Plinio el Joven (62-113) Escritor romano.
 
“Como todos los grandes viajeros  yo he visto más cosas de las que recuerdo, y recuerdo más cosas de las que he visto.”
Benjamín Disraeli (1766-1848) Estadista ingles.
 
“Viajar es el paraiso de los necios. Nuestro primer viaje nos descubre la indiferencia de los lugares.”
Ralph Waldo Emerson (1803-1882) Poeta
 
“Yo no viajo para ir a alguna parte, sino por ir. Por el hecho de viajar. La cuestión es moverse. ”
 (Robert Louis Stevenson)
 
“La única posibilidad de descubrir los límites de lo posible es aventurarse un poco más allá de ellos, hacia lo imposible.”
Arthur C. Clarke (1917-2008) Escritor inglés de ciencia ficción.